En un entorno de competencia global cada
vez más feroz, de inseguridad, de reducción de personal,
además de recursos, así como de cambios sociales y políticos
estructurales, los socios o propietarios de empresas encaran
constantemente la incertidumbre y lo imprevisto. Es por ello
que sus habilidades además de acciones decisivas son la clave
para que una organización supere una crisis sin perder
estabilidad, productividad e innovación.
Si a este entorno le sumamos el desarrollo vertiginoso de
la tecnología, podemos vislumbrar que se ha generado una
revolución de una forma en la que se deben enfocar los
negocios y al mismo tiempo la administración moderna.
En
el devenir histórico de nuestra civilización, las personas han
participado en el comercio adoptando las herramientas, así
como también tecnologías que han estado disponibles. Por
ejemplo, el uso de embarcaciones de vela en la antigüedad
abrió nuevas vías de comercio para compradores y vendedores.
Por lo que innovaciones posteriores como la prensa, la
máquina de vapor, el teléfono y el fax, han cambiado la
forma en que se llevan a cabo las actividades comerciales.
La Internet no es la excepción, siendo la herramienta
disponible más reciente, así como también la de más alto
desarrollo. A mediados de los 90’s, las corporaciones veían el
desarrollo de aplicaciones de comercio electrónico con cierto
escepticismo, en la actualidad, la mayoría de sus
transacciones comerciales se hacen por este medio.
En este
marco, cabe hacer la siguiente pregunta: ¿Qué es lo que
le hace tener tanto éxito al comercio electrónico? . Quizá
la respuesta se pueda sintetizar en una sola afirmación: ‘El
comercio electrónico puede aumentar las ventas y reducir
costos’. Para justificar lo anterior, analicemos el proceso de
compra de un consumidor.
En el comercio tradicional, el
comprador identifica una necesidad que puede ser tan simple
como ‘tengo que imprimir un documento y no tengo impresora’.
Paso seguido se procede a la búsqueda de quien pueda
satisfacer esa necesidad, por medio de catálogos,
publicidad en los medios, opiniones, directorios, experiencia,
etc.
Después de que se ha seleccionado el bien
satisfactor, en este caso el modelo de la impresora, se
procede a encontrar un punto de venta o proveedor adecuado,
iniciando seguidamente el acto de la negociación. Se efectúa
el pago y se formalizan los términos de la garantía, además
del mantenimiento posterior a la venta.
En cambio, una publicidad bien estructurada en la Web ,
puede lograr que el mensaje promocional de una empresa,
incluso pequeña, alcance a clientes potenciales en todo el
mundo. Una entidad puede usar el comercio electrónico para
llegar a un estrecho segmento del mercado que este
geográficamente disperso.
La Web es particularmente útil
en la creación de comunidades virtuales, que se
convierten en mercados objetivos ideales para diversos tipos
de productos y de servicios.
Una empresa podría reducir
sus costos de hacer estudios de mercado, proporcionar
cotizaciones y determinar la disponibilidad de productos como
medida de apoyo a labores de venta además de distribución.
En el caso de nuestro comprador, bastaría sólo con buscar
la palabra ‘impresora’ en un servidor de búsqueda dando como
resultado varias listas de marcas, proveedores, precios,
niveles de rendimiento y calidad, a través de un ‘click’ en el
mouse.
También el comercio electrónico facilita el proceso
de pago, a través de tarjetas de débito o crédito, difunde los
principios y valores de la entidad, así como también la
posibilidad de establecer comunicación remota a través de
herramientas como la Intranet .
Una aplicación del comercio electrónico que ha
cobrado importancia en las compañías de entrega a domicilio,
es la capacidad de dar seguimiento a los paquetes desde el
lugar donde se originó la transacción hasta el punto de
entrega. Las compañías que cuentan con estas aplicaciones, se
diferencian de sus competidores proporcionando un servicio de
valor agregado que se traduce en una ventaja competitiva.
Sin embargo, un riesgo del comercio electrónico
corresponde a la carencia de un marco legal internacional
efectivo que regule sus transacciones. Supongamos que un
mexicano compra un bien a través de una página Web
desarrollada en Australia, el bien procede de una empresa
americana que entregará el mismo en USA. Tomemos el supuesto
de que hubo un problema en la transacción, ¿Qué entidad
puede asegurar que se cumpla legalmente el trato en un
ambiente internacional? br> Otras empresas que ofrecen
productos a través de la Web y distribuyen sus productos a
domicilio, se encuentran con la dificultad de no tener un
precio final competitivo, incluyendo el costo de entrega,
porque la relación valor-peso del producto es baja, impactando
de manera directa el costo de la entrega al producto y
haciéndolo más caro.
En conclusión, la pregunta que todo
directivo o propietario debe plantearse con respecto al
comercio electrónico es: ¿Qué beneficio o diferenciación
relevante se tiene u se obtendrá con respecto a mi competencia
al utilizarlo correctamente?