EN BUSCA DE LA UTOPIA


















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UTOP�AS NATURALES Los �ltimos miembros de una raza El fin de una Utop�a Natural LOS INDIOS Quiz� el equilibrio entre los dos puede encontrarse en la vida de los Indios de Norteam�rica. Era un equilibrio total entre las pasiones de la naturaleza y por la naturaleza, con sensibilidad no divorciada de la discriminaci�n de lo que es natural y correcto, y con una apreciaci�n fina de la unidad de todas las cosas. Las diferencias entre Sensualistas y Religiosos estaba en los conceptos de afecto. Los naturalistas pasionales viven centrados en el afecto por las pasiones, los religiosos en un amor (afecto) s�lo por Dios. Pero los Indios desarrollaron un afecto por la vida con un equilibrio natural y completo. Era una pasi�n natural sin extremos de identidad, con sensibilidad, discriminaci�n y una unidad completa con la naturaleza de alrededor. Y ten�a la esencia de las dos anteriores, el sentido de comunidad y la no posesi�n de bienes. Es interesante que la vida natural de los Indios, destruida por la Codicia de la civilizaci�n, nunca se ha considerado como una utop�a realizada, pero realmente quiz� sea la �nica que fue completa, o al menos todo lo completa que es posible para el ser humano. EL CAMINO DE LA NATURALEZA DE THOREAU Veamos ahora a Thoreau, que muestra el desarrollo de este genio (la propia naturaleza) y la presencia de la serpiente en el camino (la codicia). Es s�lo este genio (naturaleza), liberado gradualmente por una educaci�n natural, no basada en el comercio, lo que permite el desarrollo de un futuro a�n revelado s�lo en bruto por la naturaleza. Qu� bello es lo siguiente: LA NATURALEZA Y EL HOMBRE [7] �Si uno escucha las d�biles pero constantes sugerencias de su genio (la propia naturaleza), que ciertamente son verdad, no ve a qu� extremos, o incluso locura, puede llevarle; y sin embargo por ah�, a medida que se hace m�s resuelto y fiel, est� su camino. La m�s d�bil objeci�n cierta que siente un hombre sano prevalecer� a la larga sobre las razones y h�bitos de la humanidad. Ning�n hombre ha seguido jam�s a su genio hasta extraviarse. Aunque el resultado fuera debilidad corporal, quiz� nadie pueda decir que hubiera que lamentar las consecuencias, puesto que estaban de acuerdo con principios m�s elevados. Si el d�a y la noche son tales que los saludas con gozo, y la vida despide una fragancia como las flores y las hierbas perfumadas, es m�s el�stica, m�s llena de estrellas, m�s inmortal -�se es tu �xito. Toda la naturaleza es tu felicitaci�n, y tienes motivos para bendecirte un instante. Las ganancias y valores m�s grandes son las que est�n m�s lejos de ser apreciadas. F�cilmente llegamos a dudar de su existencia. Pronto las olvidamos. Son la realidad superior. Quiz� los hechos m�s asombrosos y m�s reales nunca se comunican de hombre a hombre. La verdadera cosecha de mi vida diaria es algo tan intangible e indescriptible como los matices del alba o el atardecer. Es un pu�ado de polvo de estrellas que he tomado, un segmento del arco iris que he agarrado. Sin embargo, por lo que a m� respecta, nunca fui demasiado melindroso; a veces podr�a comerme una rata frita con buena gana, si fuese necesario. Me alegro de haber bebido agua tanto tiempo, por el mismo motivo por el que prefiero el cielo natural al cielo del consumidor de opio. Prefiero estar siempre sobrio; y hay infinitos grados de ebriedad. Creo que el agua es la �nica bebida del hombe sabio; el vino no es un licor tan noble; �imag�nate estropear las esperanzas de la ma�ana con una taza de caf�, o de una noche con una taza de t�! �Ay, c�mo caigo cuando me tientan! Incluso la m�sica puede resultar embriagadora. Causas tan aparentemente insustanciales destruyeron a Grecia y Roma, y destruir�n a Inglaterra y Am�rica. De todas las ebriedades, �qui�n no prefiere emborracharse del aire que respira? He encontrado que la objeci�n m�s seria al trabajo duro y de larga duraci�n es que me obliga a comer y beber duro tambi�n. Pero a decir verdad, en la actualidad soy menos mirado en estos asuntos. Llego a la mesa con menos religi�n, y no pido bendiciones: no porque sea m�s sabio de lo que era, sino -me veo obligado a confesarlo- porque por mucho que lo lamente, con los a�os me he vuelto m�s rudo e indiferente. Quiz� sean �stas cuestiones que s�lo se tienen en mente durante la juventud, como la poes�a seg�n muchos. Mi pr�ctica est� en ning�n sitio, mi opini�n aqu� mismo. LA SENSACI�N [9] �Qui�n no ha encontrado a veces una satisafacci�n inexpresable en su comida, en la que el apetito no jugaba papel alguno? Me ha fascinado pensar que le deb�a una percepci�n mental al normalmente basto sentido del gusto, que me he inspirado a trav�s del paladar, que unas bayas que hab�a comido en la falda de una colina hab�an alimentado a mi genio. "El alma, al no ser due�a de s� misma", dice Thseng-tseu, "uno mira, y uno no ve; uno escucha, y uno no oye; uno come, y uno no conoce el sabor del alimento". El que discierne el verdadero sabor de su alimento nunca puede ser un glot�n; el que no lo hace, no puede evitar serlo. El puritano puede comerse la costra de su pan �spero con un apetito tan grosero como el de cualquier miembro de la nobleza que jam�s haya probado un bocado de tortuga. No es la comida que entra por la boca la que mancha al hombre, sino el apetito con el que se come. No es la calidad ni la cantidad, sino la devoci�n a los sabores sensuales; cuando lo que se come no es un alimento para mantener al animal que somos, o servir de inspiraci�n a nuestra vida espiritual, sino comida para los gusanos que nos poseen. Si el cazador tiene apetencia de tortugas, castores y otras delicadezas silvestres del estilo, la dama de sociedad satisface su gusto por la gelatina de manitas de ternera, o por las sardinas de ultramar, y est�n igualados. �l se va al estanque del molino, ella a su despensa. Lo asombroso es c�mo ellos, y t� y yo, podemos llevar esta vida asquerosa y bestial, comiendo y bebiendo. LA MORALIDAD [10] Toda nuestra vida es sorprendentemente moral. Nunca hay ni un instante de pausa entre la virtud y el vicio. La bondad es la �nica inversi�n que nunca falla. En la m�sica de arpa que vibra alrededor del mundo es la insitencia sobre esto lo que nos emociona. El arpa es el vocero viajero de la Compa��a de Seguros del Universo, y recomienda sus leyes, y nuestra escasa bondad es toda la consideraci�n que le prestamos. Aunque la juventud se vuelve indiferente con el tiempo, las leyes del universo no son indiferentes, sino que est�n siempre de parte del m�s sensible. Escucha cada brisa buscando alg�n reproche, porque seguro que est� ah�, y desgraciado el que no lo oye. No podemos pulsar una cuerda ni mover un registro sin que nos conmueva la encantadora moraleja. Muchos ruidos molestos suenan como m�sica si uno se aleja de ellos, una s�tira orgullosa y dulce de la vileza de nuestras vidas". Aqu� est� por tanto la verdad, el verdadero entendimiento de nuestra propia naturaleza, no con la mente, sino por experiencia directa con la naturaleza externa y la naturaleza de nuestra mente dentro de nosotros. As� pues, la Pre-Utop�a de Tierra Pura es simplemente el desarrollo de una educaci�n que rompa la Mente Dual y libere la naturaleza interna y pura. Est� claro que para Tierra Pura la clave est� en la educaci�n. Pero esta educaci�n es para el hombre con su propia naturaleza en pleno desarrollo en el �mbito de la naturaleza bien protegida. �Qu� dicen los Utopistas pedag�gicos? Fue Jean Jacques Rousseau quien present� la mejor Utop�a pedag�gica de todos los tiempos hasta ahora. Puedes encontrarla en la secci�n Una Galaxia Brillante. Y en gran parte es un ejemplo y un modelo para la educaci�n de Tierra Pura.

TODAV�A ES POSIBLE UNA NOCHE DE ESTRELLAS Durante siglos, el hombre ha mirado a las estrellas para encontrar esperanza e inspiraci�n. No es demasiado tarde si abre su mente. UN CIELO DE ESTRELLAS Y UN FUTURO QUE BRILLA Juan Jacobo Rousseau (1712-1778) Este �Fil�sofo contra los fil�sofos�, como se le ha llamado, iba a trastornar ciertas ideas de su tiempo. No fue un educador, pero algunos dicen que sus ideas pedag�gicas han tenido una influencia decisiva sobre la educaci�n moderna. Nada podr�a estar m�s lejos de la verdad. Sus ideas b�sicas fueron ignoradas y siguen as� hoy en d�a. La educaci�n de hoy es una corrupci�n gradual de sus ideas. Es una Tierra Pura coloreada por la codicia y esas ideas falsas, presentadas con elocuencia, no est�n realmente en armon�a con la naturaleza externa ni con la naturaleza de una mente pura. La clave de las ideas de Rousseau est� en esta frase: "Todo sale perfecto de las manos del creador de la naturaleza; en las manos del hombre, todo degenera". Seg�n Rousseau, el ni�o puede desarrollar sus inclinaciones naturales para hacer lo que es correcto. Al principio no hace falta ense�arle nada al ni�o, sino simplemente ponerle frente a una situacion y dejar que aprenda por s� mismo. Este m�todo pasivo externo es posible porque dentro de cada ni�o hay una naturaleza genuina sin Identidad falsa y que est� activa. LA FORMACI�N DEL HOMBRE NATURAL La educaci�n, seg�n Rousseau, asume tres formas: 1. La de la naturaleza. Respuestas naturales del sistema, de todos sus atributos y facultades rectas, que tienen el potencial de desarrollar una base de referencia para el comportamiento natural. 2. La de los hombres. Las experiencias educativas del hombre con referencia a la naturaleza. 3. La de los objetos. Las ense�anzas que obtenemos de nuestras particulares experiencias con los objetos, de las impresiones de las cosas que nos rodean. La distinci�n juega un gran papel en la doctrina, pues nunca estar� bien educado aquel que obtenga experiencias con una educaci�n conflictiva o contradictoria de estas tres. Hoy en d�a, la educaci�n es una desgracia y la educaci�n armoniosa resulta casi imposible. �Qu� dice Rousseau? �Somos seres sensibles; las cosas que nos rodean nos producen impresiones. Cuando llegamos a ser conscientes tendemos a conservar o evitar los objetos que las promueven, primero por el placer o desagrado que los acompa�an, y despu�s en raz�n del juicio que de la idea de felicidad, ofrecida por la raz�n, formamos con base en tales sensaciones� Estas disposiciones de simpat�a o antipat�a crecen y se fortalecen a medida que aumenta nuestra sensibilidad y nuestra inteligencia; pero tenidas a raya por nuestros h�bitos, las alteran m�s o menos nuestras opiniones. El mejor plan para un ni�o es que "antes de que se alteren, constituyan lo que yo llamo en nosotros naturaleza". Claramente el problema hoy es elegir entre la educaci�n de un hombre (natural) o una criatura que sea un buen esclavo de la sociedad. Y est� bien claro que la educaci�n para ser un buen ciudadano productivo y obediente al Estado est� en oposici�n a nuestra propia naturaleza. Aqu� es donde puedes ver que Rousseau no est� proponiendo una Utop�a, sino una manera de desarrollar una utop�a natural sin un designio mental, pol�tico o social. La transici�n desde cualquier situaci�n de sociedad civilizada corrupta (que son la �nicas que tenemos) es la de modificar al hombre mediante la educaci�n siguiendo sus tendencias naturales, no contravini�ndolas. No hay fines para esta educaci�n. No busca producir banqueros, cient�ficos, m�dicos, jardineros, comerciantes, campesinos o peones de construcci�n. El oficio que quiere ense�ar es el de vivir -algo que es completamente ajeno a nuestra educaci�n desde hace miles de a�os. Por esta raz�n, la verdadera educaci�n no ha de consistir tanto en preceptos o disciplinas como en pr�cticas y comprensi�n de la esencia de la vida. Los maestros no deben dar preceptos, simplemente deben abrir la puerta a la naturaleza que duerme dentro. En su obra Emilio, el h�roe del viaje se llamaba as� y con ese personaje Rousseau desarroll� un sistema de educaci�n que le permit�a al hombre mantenar su bondad y virtud natural en armon�a con su inocencia en medio de una sociedad corrupta. Los ni�os son naturales y si hay curiosidad o creatividad son de una fuente natural, y si hay rechazo, �ste tambi�n es natural. Su idea, muy diferente de las de otros utopistas, era la generaci�n de la inteligencia natural no domesticada para actuar en un mundo complicado por el progreso sin ser corrompido. Una vez un ni�o de una sociedad corrupta ha recuperado su naturaleza, puede empezarse su educaci�n en la cultura. De manera indirecta, la educaci�n de los ni�os nunca puede ser una influencia negativa en la pureza y sinceridad de sus sentimientos naturales. Todas sus experiencias se asientan en experiencias significativas. Ciertamente cualquier persona interesada en una educaci�n sana debe entender las ideas de Rouseau. LA PROPIEDAD Rousseau tambi�n consideraba, como casi todos los utopistas, que la propiedad era el origen de la desigualidad, de la competencia, del orgullo, de la envidia, de las luchas entre seres, en una palabra, de la confusi�n, la codicia y la aversi�n. �l consideraba que la elecci�n de un jefe que pusiera orden fue el origen de la tiran�a. Dec�a, "los hombres son malvados a pesar de que el hombre es naturalmente bueno...; por consiguiente, �qu� puede haberle degradado?" Su respuesta era "la civilizaci�n", lo que est� en l�nea con nuestra pensmientos, porque la civilizaci�n es una consecuencia de la mente dual que genera las Identidades ego�stas. �Podemos usar y amplificar las ideas de Rousseau y usarlas para liberar a los seres del futuro? En 1762 se public� su tratado sobre esta idea de la educaci�n conforme a la naturaleza, el Emilio. Un mes despu�s de su aparici�n fue confiscado y quemado en las escaleras del Palacio de Justicia de Par�s. En Ginebra se confiscaron el Emilio y otro de sus libros, El Contrato Social, y Rousseau se vio obligado a huir de la justicia y salir de Francia. El fil�sofo David Hume intercedi� para que se refugiara en Inglaterra, donde vivi� hasta su muerte en julio de 1778, despu�s de sufrir el hostigamiento de la corona, gran pobreza y el agravamiento de su enfermedad. �Hacemos lo mismo con sus ideas o las usamos? Esa es la cuesti�n.




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