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�Qu� es la poluci�n del aire? La poluci�n del aire se compone de muchos tipos de gases, gotitas y part�culas que reducen la calidad el aire. El aire puede estar contaminado tanto en la ciudad como en el campo. En la ciudad la poluci�n del aire puede ser causada por autom�viles, buses y aviones, al igual que por la industria y la construcci�n. La poluci�n del aire en el campo puede ser causada por el polvo de los tractores que est�n arando los campos, camiones y autom�viles que est�n manejando por carreteras destapadas o con gravilla, por canteras de donde extraen piedras y por humo de fuego de madera y de fuego de cultivos. El ozono a nivel del suelo constituye la mayor parte de la poluci�n del aire en la mayor�a de las ciudades. El ozono a nivel del suelo se crea cuando los gases que han sido liberados en el aire por los motores y por la combusti�n de la gasolina interact�an al entrar en contacto con los rayos solares. Los niveles de ozono aumentan en las ciudades cuando el aire est� quieto, el sol es fuerte y la temperatura es tibia. El ozono a nivel del suelo no debe confundirse con el ozono "bueno" que est� millas m�s arriba en la atm�sfera y que nos protege de las radiaciones solares da�inas. �Qu� s�ntomas causa la poluci�n del aire? La poluci�n del aire puede irritar los ojos, la garganta y los pulmones. El ardor en los ojos, la tos y la presi�n en el pecho son comunes con la exposici�n a niveles altos de poluci�n en el aire. Sin embargo, las personas reaccionan de manera muy diferente a la poluci�n del aire. Algunas personas pueden notar una sensaci�n de presi�n en el pecho o tos, mientras que otras pueden no notar ning�n efecto. Puesto que el ejercicio requiere una respiraci�n m�s r�pida y profunda, �ste puede aumentar los s�ntomas. Las personas con enfermedades del coraz�n tales como angina, o con enfermedades del pulm�n tales como enfisema o asma, pueden ser muy sensibles a ser expuestas a la poluci�n del aire y pueden notar s�ntomas que los dem�s no notan. �La poluci�n del aire es mala para mi salud? Afortunadamente, para la mayor�a de las personas saludables, los s�ntomas de la exposici�n a la poluci�n del aire usualmente desaparecen tan pronto como la calidad el aire mejora. Sin embargo, ciertos grupos de personas son m�s sensibles a los efectos de la poluci�n del aire que otros. Los ni�os probablemente sienten los efectos de la poluci�n a niveles m�s bajos que los adultos. Tambi�n experimentan m�s enfermedades tales como bronquitis y dolores de o�do en �reas de poluci�n elevada que en �reas con aire m�s limpio. Las personas con enfermedad del coraz�n o del pulm�n tambi�n reaccionan de manera m�s fuerte al aire contaminado. Durante las �pocas de poluci�n alta su condici�n empeora hasta el punto que deben limitar sus actividades o inclusive buscar atenci�n m�dica. Anteriormente, un n�mero de muertes han sido asociadas con condiciones de contaminaci�n grave. Es raro hoy en d�a encontrar un los Estados Unidos de Am�rica un nivel de poluci�n as� de malo. Los efectos en la salud de la exposici�n a largo plazo a niveles bajos de contaminaci�n del aire est�n siendo estudiados. �Existe alg�n grupo que lleva un registro de la poluci�n del aire? La Environmental Protection Agency, EPA (Agencia estadounidense para la protecci�n del medio ambiente) chequea y reporta la calidad del aire en los Estados Unidos de Am�rica. Por los esfuerzos de esta agencia, la calidad del aire de la naci�n ha mejorado tremendamente durante los �ltimos 20 a�os. La agencia EPA, en cooperaci�n con juntas locales de calidad del aire, miden los niveles de poluci�n en el aire de muchas ciudades grandes y de un n�mero de �reas rurales. Los peri�dicos, televisi�n y estaciones de radio dan con frecuencia los reportes de la calidad del aire en las �reas donde la poluci�n constituye un problema. El "Pollution Standards Index, PSI" (�ndice de est�ndares de poluci�n) es una escala de la calidad del aire que va desde 0 hasta 500 y que se usa en muchos reportes del clima. Un puntaje PSI de m�s de 100 indica condiciones del aire que no son saludables. �Qu� puedo hacer para proteger a mi familia y a mi mismo? Chequee el �ndice PSI que han predicho en su �rea. Tenga cuidado si el �ndice PSI es mayor que 100. Tambi�n tenga cuidado si hay condiciones clim�ticas de alto riesgo; por ejemplo, un d�a caluroso y soleado en el cual usted comienza a sentir s�ntomas como presi�n en el pecho, ojos llorosos o tos. Usted puede protegerse a si mismo y a su familia de los efectos de la poluci�n del aire haciendo lo siguiente: � Mant�ngase adentro tanto como pueda durante los d�as en que los niveles de poluci�n son altos. Muchos contaminantes tienen niveles menores adentro que afuera. � Si necesita salir afuera, limite sus actividades al aire libre a las primeras horas de la ma�ana o espere hasta que el sol se haya puesto. Esto es importante en zonas con condiciones elevadas de ozono (como en muchas ciudades grandes) pues los rayos del sol hacen que los niveles de ozono aumenten. � No haga ejercicio ni se esfuerce demasiado al aire libre cuando los reportes de la calidad del aire indican condiciones no saludables. Entre m�s r�pido respire, m�s poluci�n lleva hacia adentro de sus pulmones. Estos pasos generalmente previenen los s�ntomas en adultos y ni�os sanos. Sin embargo, si usted vive o trabaja cerca de una zona de poluci�n conocida, o si usted tiene un problema cr�nico del coraz�n o del pulm�n, hable con su m�dico acerca de otras formas de protegerse a si mismo de la poluci�n del aire. Family doctor. org |
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La industria del cloro y las plantas de PVC emiten un amplio rango de sustancias contaminantes entre las que cabe destacar el mercurio y las dioxinas. Las dioxinas (policlorodibenzodioxinas, policlorodibenzofuranos y otras sustancias relacionadas, como PCBs) son uno de los grupos de sustancias qu�micas m�s estudiados debido a su gran toxicidad. Se forman como subproducto en procesos industriales en los que interviene el cloro, incluyendo la combusti�n de sustancias cloradas. Son conocidos los graves efectos causados por las dioxinas emitidas tras el accidente de una industria qu�mica en Seveso (Italia), los da�os sobre los soldados americanos que lucharon en Vietnam y sus descendencias por las dioxinas que conten�a el Agente Naranja o por el caso de Times Beach, Missouri (EE.UU.), en donde se tuvieron que evacuar a miles de personas al descubrirse elevados niveles de dioxinas en las carreteras locales que durante a�os hab�an sido rociadas con aceite industrial residual contaminado con dioxinas. Las dioxinas son sustancias persistentes y con tendencia a bioacumularse en toda la cadena alimentaria, de forma que su concentraci�n aumenta en los eslabones superiores, donde se encuentra el ser humano. Por este motivo y por su elevada toxicidad, las dioxinas se encuentran entre el grupo de 12 sustancias (docena sucia) que el Convenio de Estocolmo sobre Compuestos Org�nicos Persistentes establece como prioritarias para su eliminaci�n. Existen numerosos estudios sobre los efectos t�xicos de las dioxinas: c�ncer, da�os a los sistemas inmunol�gico, reproductor, endocrino y nervioso, alteraciones del desarrollo intelectual infantil...etc. Muchos de estos da�os pueden ocurrir a dosis a las que las poblaciones de algunas zonas industrializadas ya est�n expuestas. Las dioxinas son sustancias cancer�genas en animales de experimentaci�n y probables cancer�genas en los seres humanos. Los productos de PVC, adem�s, incluyen en su composici�n numerosos aditivos que les confieren las caracter�sticas espec�ficas que necesitan. Entre estos aditivos se encuentran estabilizantes, plastificantes, pirorretardantes, pigmentos, biocidas...etc, en cuya composici�n intervienen numerosas sustancias t�xicas: metales pesados (cadmio, plomo), ftalatos, parafinas cloradas, biocidas...etc. La gran toxicidad de estas sustancias y sus graves efectos sobre la salud est�n recogidos en los tratados de toxicolog�a. Destacamos, por su importancia, los ftalatos, sustancias utilizadas como plastificantes que se encuentran en todos los productos blandos o el�sticos, como envases, mangueras y tuber�as, juguetes, bolsas de suero y sangre ...etc. Estudios de varios investigadores europeos y americanos indican que los ftalatos son contaminantes hormonales. Esto es, afectan al sistema hormonal produciendo distintos da�os en el organismo, incluyendo la p�rdida de fertilidad masculina. El PVC genera inevitablemente �cido clorh�drico, dioxinas y otras sustancias organocloradas de extrema toxicidad cuando se quema, ya que lleva cloro en su composici�n. Por otra parte, el PVC representa la principal fuente de cloro en los residuos urbanos. De hecho, la formaci�n de dioxinas en las incineradoras y vertederos de basuras es debida fundamentalmente al PVC. El mercurio es un metal, no esencial, extremadamente t�xico y sin ninguna funci�n nutricional o bioqu�mica. Los mecanismos biol�gicos para eliminarlo son pobres y es el �nico metal que se biomagnifica, es decir que se acumula progresivamente seg�n pasa por la cadena alimentaria. Adem�s, tiende a permanecer en el medio dada su poca capacidad para degradarse. El mercurio inorg�nico (mercurio met�lico y compuestos de mercurio inorg�nicos) pasa al aire durante la extracci�n de dep�sitos minerales, al quemar carb�n, basuras y a partir de plantas industriales. El mercurio pasa al agua o al suelo desde basureros o por la actividad volc�nica. Las concentraciones de mercurio en el medio ambiente est�n creciendo debido a la actividad humana. El cloruro merc�rico y el metilmercurio son �posibles carcin�genos humanos�. Adem�s, la exposici�n a metilmercurio tiene como resultado da�os permanentes en el sistema nervioso central, a las funciones del cerebro, ri�ones y en el desarrollo del feto. El mercurio puede da�ar el material gen�tico, tener efectos negativos sobre la reproducci�n y provocar defectos cong�nitos o abortos. Papeleras (f�bricas de celulosa-pasta de papel): El proceso de fabricaci�n del papel trae aparejado el uso de sustancias qu�micas altamente t�xicas como el di�xido de azufre (causante de la lluvia �cida), el di�xido de cloro, clorofenoles (organoclorados), hipoclorito, dioxinas y furanos que son vertidos a la atm�sfera y al medio h�drico (r�os y costas) y que pueden provocar trastornos en el sistema inmunol�gico, nervioso y reproductor debido a sus compuestos cancer�genos y mutag�nicos. Como caracter�stica general se trata de procesos que suelen emitir restos de grasas, detergentes, metales, �cidos y sustancias b�sicas. Sus vertidos son poco biodegradables y con un alto potencial toxicol�gico. Los principales compuestos vertidos a las aguas son el cromo, el plomo y el mercurio. Estos afectan gravemente a los ri�ones y al h�gado. Causan mareos, molestias en la piel, dolor de cabeza y p�rdida de conciencia. El cromo es potencialmente cancer�geno. Tambi�n emiten al aire y a las aguas CO2, CH4, benzeno, hidrocarburos arom�ticos polic�clicos (PAH), NOx, ars�nico, cianuro, zinc... Para fabricar fertilizantes qu�micos es necesario tratar una roca sedimentaria denominada fosforita. Este proceso se hace con �cido sulf�rico. Se obtiene as� fertilizantes, �cido fosf�rico y yeso. La suma de estos dos �ltimos es un residuo denominado fosfoyeso. La fosforita tiene en su composici�n metales pesados como ars�nico, plomo, mercurio y cadmio que pasan de la fosforita a los fosfoyesos al no haber ning�n tratamiento que los elimine. Los fosfoyesos son susceptibles, adem�s, de contener radionucleidos de las familias del uranio (238 y 235) y del torio 232 en concentraciones anormalmente elevadas. Estos elementos se encuentran en la propia fosforita de la que proceden. La concentraci�n media de uranio en el fosfoyeso es cinco veces superior a la de un suelo no contaminado. Adem�s, las concentraciones de radio 226 y de plomo 210 son unas 20-30 veces superiores a las de un suelo normal. �Qu� efectos tiene su contaminaci�n? Todos los hornos donde se queman residuos son fuentes de contaminaci�n ambiental al emitir a la atm�sfera, o al medio en general (por medio de las cenizas), sustancias de elevada toxicidad, como metales pesados (cadmio, plomo, mercurio, cromo, cobre, etc.) y compuestos org�nicos, entre los que destacan las dioxinas y furanos, retardantes de llama bromados, los PCBs y los PAHs. Es, adem�s, de especial preocupaci�n la exposici�n a este tipo de sustancias, ya que no existen l�mites que aseguren protecci�n total. a) Part�culas Las part�culas se clasifican seg�n su tama�o. Las part�culas PM10 tienen un di�metro inferior a 10 micras, las part�culas finas PM2,5 por debajo de 2,5 micras y las ultrafinas PM1, por debajo de una micra. Es importante la diferenciaci�n ya que el menor di�metro de las part�culas se relaciona con mayores afecciones sobre la salud. Los hornos donde se queman residuos emiten grandes cantidades de part�culas finas y ultrafinas, ya que las de mayor tama�o son las �nicas sobre las que los filtros de mangas tienen una eficiencia superior. En cambio, entre el 70 y 95% de las part�culas finas y pr�cticamente la totalidad de las ultrafinas escapan a los filtros. Varios estudios han mostrado que los metales t�xicos se acumulan en las part�culas ultrafinas y que el 95% de los PAHs (contemplados en el reglamento 850/2004 sobre COPs) se asocian a las part�culas finas. b) Metales pesados Los metales no se destruyen durante el proceso de combusti�n de los residuos y, por lo tanto, se emiten al medio ambiente o a trav�s de la chimenea adheridos a las part�culas que no han podido ser retenidas por los filtros o por las cenizas. La proporci�n de metales en las emisiones a la atm�sfera desde las incineradoras es muy alta, incluso superior a las emitidas por los coches. Entre los 35 metales que se pueden emitir desde las incineradoras varios son cancer�genos o son sospechosos de serlo. La inhalaci�n de metales provoca su acumulaci�n en tejidos vivos. Los metales de mayor preocupaci�n, por sus altos niveles de toxicidad, son el plomo, el cadmio, el cromo, el ars�nico y el mercurio. c) Compuestos org�nicos t�xicos En la combusti�n de residuos se liberan cientos de compuestos qu�micos, entre los que se encuentran los PAHs, retardantes de llama bromados, PCBs, dioxinas y furanos. Estas sustancias son lipof�licas y se acumulan en los tejidos grasos, manteni�ndose activos en los organismos vivos durante a�os. Por esta raz�n, no existen limites que aseguren la protecci�n total frente a ellas. Los compuestos org�nicos t�xicos est�n relacionados con una gran variedad de afecciones para la salud: pubertad precoz, endometriosis, c�ncer de mama, disrupci�n tiroidea, reducci�n en el recuento esperm�tico y otros des�rdenes en los tejidos reproductivos masculinos como el c�ncer testicular. Un documento de diciembre de 2005 de la Sociedad Brit�nica Para la Medicina Ecol�gica concluy� que: � Los grandes estudios epidemiol�gicos muestran defectos cong�nitos y mayores ratios de c�ncer infantil y en adultos en el entorno de las incineradoras. Estudios menores y una gran cantidad de investigaciones apoyan estos resultados y sugieren que un amplio rango de enfermedades podr�an estar relacionadas con la exposici�n a estos contaminantes. � Investigaciones recientes confirman que la contaminaci�n por part�culas, especialmente las finas PM2,5, un contaminante t�pico de las incineradoras, contribuye de forma importante al desarrollo de enfermedades de coraz�n, al c�ncer de pulm�n y a otras enfermedades y tiene una relaci�n lineal con la mortalidad. Las incineradoras son generadoras de part�culas y su uso no est� justificado debido a lo t�xicas y cancer�genas que son las part�culas finas. � Las incineradoras tambi�n emiten metales pesados y una gran variedad de sustancias qu�micas org�nicas. Estas sustancias incluyen conocidos cancer�genos, disruptores hormonales y sustancias que pueden unirse a los genes, alterar el comportamiento, da�ar el sistema inmunol�gico y afectan al desarrollo intelectual. � La principal preocupaci�n son los efectos a largo plazo de las emisiones de las incineradoras sobre el desarrollo del embri�n y de la infancia y la posibilidad real de que se produzcan cambios gen�ticos y se transmitan a las generaciones posteriores. Se ha documentado mayor vulnerabilidad a las sustancias t�xicas en los m�s j�venes, especialmente fetos, causando c�ncer, abortos espont�neos, defectos de nacimiento y da�os cognitivos irreversibles. Las dioxinas y furanos y los PCBs se encuentran entre las sustancias que tienen que eliminarse de forma progresiva por el Convenio de Estocolmo para la eliminaci�n de Contaminantes Org�nicos Persistentes (COPs), auspiciado por Naciones Unidas y ratificado por Espa�a. Adem�s hay que considerar los PAHs que, aunque no se incluyen en este Convenio, se recogen en el Reglamento 850/2004 sobre COPs que tiene como objeto establecer un marco jur�dico comunitario que haga cumplir el Convenio de Estocolmo y de Ginebra. No existen niveles seguros de emisi�n para las sustancias persistentes (tardan a�os o d�cadas en degradarse) y bioacumulativas (se acumulan en todos los organismos de la cadena alimentaria, aumentando su concentraci�n en los �ltimos eslabones). La cantidad final que llega a los organismos vivos, incluido el ser humano (que se encuentra al final de la cadena alimentaria), es muy superior a los niveles que emiten las incineradoras. La mayor�a de los contaminantes a los que se hace referencia en este apartado no est�n sujetos a control alguno sobre su emisi�n al medio ambiente o los controles son muy d�biles impidiendo conocer la emisi�n real y los efectos que estas liberaciones puedan causar. Por esta raz�n, el informe de la Sociedad Brit�nica de Medicina Ecol�gica recomienda �la incorporaci�n de un sistema m�s estricto y comprensible para todas las plantas de incineraci�n realizado por un organismo independiente que realice an�lisis en visitas no anunciadas� y �que no se construyan m�s incineradoras de residuos�. Ninguna incineradora, ni aquellas con sistemas de control de la contaminaci�n de tecnolog�a de vanguardia, puede destruir el 100% de los residuos. Existen otros handicap espec�ficos de los hornos cementeros que los hace a�n menos adecuados incluso que las incineradoras para tratar residuos. La emisi�n de part�culas en estas instalaciones es m�s preocupante puesto que es mayor y la tipolog�a de esta part�culas las hace m�s peligrosas para la salud humana. Las part�culas que se emiten en la combusti�n de una mezcla de lodos de depuradora y carb�n provocan da�os pulmonares m�s graves que cuando s�lo se quema carb�n. Uno de los problemas m�s comunes de este tipo de instalaciones se produce cuando hay un r�pido movimiento del clinker (materia base del cemento) desde las partes altas del horno a las m�s bajas. El clinker a menudo se separa y cae como una avalancha generando gases calientes, que causan un gran aumento de la presi�n en esta parte del horno. Para prevenir una explosi�n o antes de que se genere alg�n da�o a los equipos del horno, se instalan v�lvulas de escape. Las v�lvulas se abren inmediatamente liberando al medio ambiente una nube de residuos cuya combusti�n ha sido parcial. De esta forma, las emisiones no atraviesan los equipos de control de la contaminaci�n, a pesar de tratarse de compuestos muy t�xicos (no han tenido una combusti�n completa). Las v�lvulas permanecen abiertas hasta que se corrige el problema, incluso despu�s de que haya descendido la presi�n. Por otro lado, las grandes dimensiones del horno hacen dif�cil el control de las condiciones f�sico-qu�micas de la clinkerizaci�n, una condici�n necesaria para controlar las emisiones. Para lograr el equilibrio en el funcionamiento es necesario que la temperatura se mantenga estable, para lo que la presencia de ox�geno deber� ser baja (<5%) y el combustible debe ser una mezcla muy homog�nea y estable. La homogeneidad real de la alimentaci�n del horno no es alcanzable con un material tan variable como los residuos, dada, por ejemplo, la humedad que presentan. La introducci�n de materiales h�medos o heterog�neos, las dosificaciones inadecuadas o una alta presencia de ox�geno pueden alterar significativamente este equilibrio. El Estudio y Resultados de la participaci�n del Sector Cementero Espa�ol en el Inventario Nacional de Dioxinas y Furanos, realizado por el propio sector, muestra la dificultad de control real de las emisiones de las plantas cementeras reconociendo que �dentro de un mismo horno, y para un mismo tipo de residuo, se pueden obtener valores y perfiles de emisi�n diferentes� y afirmando que �es fundamental el control en la alimentaci�n/introducci�n de los residuos en el sistema, as� como la correcta dosificaci�n y la optimizaci�n de la misma. El comportamiento del sistema se puede volver inestable si las dosis no presentan un margen de seguridad suficientemente amplio�. La contaminaci�n por hidrocarburos es principalmente marina, debido al tr�fico de buques y a que generalmente las refiner�as est�n situadas en la costa. Las diferentes fracciones de hidrocarburos tienen comportamientos muy diferentes en el medio ambiente, por sus caracter�sticas f�sicas o su composici�n qu�mica. Seg�n el tipo de hidrocarburo tender� a volatilizarse y a dispersarse con facilidad (los m�s ligeros) o a hundirse y sedimentar en el fondo (los m�s pesados, como el fuel del Prestige). Otra posibilidad es que el hidrocarburo, en contacto con el agua, emulsione, lo que provoca que su volumen aumente 3 � 4 veces. Cuando se produce un vertido, el primer efecto que se detecta es que aparecen aves �petroleadas�. Las aves, al cubrir su plumaje con aceites e hidrocarburos, pierden la capacidad protectora y aislante con lo que en la mayor�a de los casos mueren por hipotermia. Las aves que han estado en contacto con el petr�leo tambi�n pueden perder su flotabilidad y su capacidad de vuelo. La falta de luz provocada por la pel�cula de fuel oil reduce el aporte de ox�geno al ecosistema marino. Adem�s, estas manchas contaminan o matan al plancton, formado por multitud de peque�os organismos que viven cerca de la superficie y que constituyen la base de toda la cadena alimentaria.br> br> Aunque el impacto agudo es m�s bien de tipo f�sico, al impedir la capa de hidrocarburos acumulada el paso de la luz y el ox�geno, hay que considerar la aparici�n de efectos ecotoxicol�gicos a medio-largo plazo. Estos pueden ser derivados de la presencia de sustancias t�xicas en el petr�leo o a la aparici�n de otras sustancias de degradaci�n de �stas que pueden ser m�s peligrosasbr> El petr�leo contiene una gran colecci�n de sustancias contaminantes que son t�xicas para la fauna y el ser humano. Entre ellas se encuentran algunos compuestos org�nicos vol�tiles (COVs), hidrocarburos arom�ticos polic�clicos (PAHs) o metales pesados. br> Las m�s preocupantes son los PAHs y sus derivados. Los PAHs se consideran compuestos org�nicos persistentes, ya que su estructura molecular es muy estable, por lo que pueden permanecer en el medioambiente durante largos periodos de tiempo. Presentan una baja solubilidad en agua, pero en cambio son liposolubles y pueden acumularse en los tejidos grasos de los organismos (bioacumulaci�n) incrementando de esta forma su peligrosidad. Los principales impactos de los PAHs en la salud humana se centran en sus propiedades genot�xicas, es decir, causan da�os al material gen�tico pudiendo generar efectos mutag�nicos y promover el desarrollo de tumores (carcinog�nesis). De hecho, estudios epidemiol�gicos realizados tras accidente como el del Prestige ha confirmado estos efectos sobre la salud humana.br> Aunque los compuestos m�s estudiados han sido los PAHs, no hay que infravalorar la peligrosidad de sus derivados alqu�licos. �stos son m�s persistentes que los primeros y en algunas ocasiones tambi�n m�s t�xicos. La alquilaci�n de los PAHs (la introducci�n de una cadena de hidrocarburo en una mol�cula org�nica, en este caso de PAH) disminuye la solubilidad en agua pero incrementa su concentraci�n en tejidos grasos y por lo tanto su bioacumulaci�n.br> Las v�as de exposici�n a hidrocarburos arom�ticos son tres: respiratoria, d�rmica y digestiva. Durante las labores de limpieza son la respiratoria y la d�rmica. Entre los efectos inmediatos que puede causar la inhalaci�n de los vapores que se desprenden de este fuel est�n los da�os pulmonares y la depresi�n transitoria del sistema nervioso central. A trav�s de la piel, aunque los efectos inmediatos no son de extrema gravedad, puede producir irritaci�n, dermatitis... Igualmente, se pueden absorber PAHs, dada su liposolubilidad, y a largo plazo fomentar el desarrollo de c�ncer de piel.br> La fauna sufre efectos t�xicos por exposiciones similares. Por inhalaci�n de gases que se desprenden cuando el hidrocarburo se est� volatilizando; por ingesti�n, al contaminar la cadena alimentaria; y por contacto d�rmico. Los vapores que se desprenden pueden da�ar el sistema nervioso central de los animales, el h�gado y los pulmones. Pueden provocar efectos muy graves en el sistema respiratorio y sobre la piel. A trav�s de la ingesti�n de petr�leo, pueden perder la capacidad de alimentarse o digerir por da�os celulares en el tracto intestinal. Algunos estudios muestran incluso, que, a largo plazo, pueden aparecer afecciones reproductivas.br> En consecuencia, la contaminaci�n por hidrocarburos tiene un impacto directo sobre la pesca y el marisqueo y, por tanto, en la econom�a y en la seguridad alimentaria.br> br> La contaminaci�n por metales pesados y por part�culas es tambi�n muy caracter�stica de las zonas industriales donde existe procesado de hidrocarburos. Las emisiones de PM10 disminuyen la calidad del aire e incrementan las afecciones respiratorias.br> La contaminaci�n tiene una importante repercusi�n en aguas marinas y continentales, suelos y atm�sfera. Es decir, afecta a todas las interfases de la biosfera. Por ello, cualquier ser vivo (vegetal o animal) que forme parte de la cadena tr�fica est� expuesto a incorporar en su organismo cualquier compuesto o contaminante procedente de nuestra actividad industrial.br> Entre los diferentes elementos y compuestos qu�micos que se emiten al medio ambiente caben destacar por su toxicidad y peligrosidad los metales pesados, los organoclorados, los PAHs, las part�culas y los radionucleidos.br> Los efectos t�xicos sobre la salud y sobre el medio ambiente son muy variados pero est� documentada la relaci�n de muchas enfermedades, como algunos tipos de c�ncer, con factores ambientales, principalmente la contaminaci�n. Los efectos de cada elemento se describen en el apartado correspondiente.br> |