
Ni con una lluvia de monedas de oro puedan apaciguarse los deseos sensuales, pues son insaciables, efimeros y engendran el dolor;
Sabiendo esto, el sabio, ni siquiera halla deleite en los placeres celestiales.
El discipulo del Perfecto Despierto solo se regocija extinguiendo los deseos.
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Las raices del Buddhismo vienen claramente de la gran Religion Hinduismo de la India, y el gran sabio Buddha nacio en ese ambito. Sus primeros maestros fueron Hindues. Es importante entender su Vida y Ensenanzas con referencia a su tiempo y no al nuestro. |
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"He ensenado el
Dhamma sin hacer distincio alguna entre la doctrina exoterica y la
esotorica; pues por respeto a la norma, Ananda, el Tathagata no tiene
tal cosa como un puno cerrado para aquellos maestros que retienen ciertas
cosas. ¡Sed islas vosotros mismos, Ananda! |
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"¿Y como, Ananda, ha de ser un Bhikkhu una isla dentro de si mismo, un refugio para si mismo, no tomando para si ningun otro refugio, viendo la Verdad como una Isla, viendo la Verdad como un refugio, no buscando refugio en nadie sino en si mismo? Asi, monjes: en cuanto al cuerpo, un Bhikkhu contempla el cuerpo, y el cuerpo permanece alerta, atento y en posesion de si, habiendo conquistado el deseo-apego por las cosas del mundo. (Y similarmente:) en cuanto a las sensaciones...en cuanto a los estados de animo... en cuanto a las concepciones mentales, un Bhikkhu contempla cada uno de ellos permaneciendo alerta, atento, y en posesion de si, habiendo conquistado el apego del deseo por las cosas del mundo. "Y quienquiera, Ananda, ahora o despues de mi muerte, sea una isla y un refugio para si mismo, y no tome para si otro refugio, sino que vea la Verdad como una isla, vea la Verdad como un refugio, no ha de buscar refugio en nadie sino en si mismo, y sera el, Ananda, entre mis discipulos, el que alcanzara la otra Ribera. Pero son ellos mismos quienes han de hacer el esfuerzo." |
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"¡Basta, Ananda! ¡No llorais, no os mortifiquais! ¿Acaso no os he dicho a menudo que esta en la misma naturaleza de las cosas el tener que separarse eventualmente de todo lo que nos toca de cerca y es querido? Pues, Ananda, ¿puede ser de otra manera? Puesto que todo lo nacido, evolucionado y organizado contiene dentro de si los germenes de desintegracion, ¿como puede ocurrir que un ser no muera? ¡ninguna otra condicion es posible! Puede ser, Ananda, que algunos de vosotros tengan esta idea: "La palabra del Maestro ya no esta mas, y ahora estamos sin guia!" Pero, Ananda, es menester que no pensais de esta manera. El Dhamma y las reglas para la Sangha que os he expuesto y he establecido para vosotros, una vez que me haya ido, que sean vuestro maestro. Esto os digo, Bhikkhus. La decadencia es inherente a todas las cosas condicionadas. Buscad vuestra salvacion, con diligencia." |
Si el hombre sensato se junta con el Sabio, aunque sea por un
instante, captara la verdad como la lengua el sabor de la sopa.
El Dhammapada
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Hay seres, en medio del Sufrimiento, con aparente inteligencia, pero lleno de arrogancia, orgullo e ignorancia que creen que pueden encontrar la verdad sin la ayuda de un sabio. Ellos, buscando la verdad escondida por Mara, solo tienen la mente manchada como guía. Rechazan la ayuda de un maestro porque la mente manchada resiste ser domada. Esos hombres son fácilmente atrapados por las palabras y frases y nunca pueden ver más allá. Son como el abogado que ha elegido defenderse a sí mismo. Tiene a un idiota como cliente. |
Estas son las últimas enseñanzas de Buddha antes de su muerte.
Para ayudar a las personas en el camino, pueden
ser las enseñanzas más importantes que puedan recibir, ya que,
como hemos dicho, eso no significa que uno pueda hacer el camino sólo
y sin ayuda.
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Muchas veces oigo decir a muchas personas, desilusionadas con la jerarquía religiosa y con ideas muy fijas, que pueden despertarse e iluminarse por sí solas, ya que Buddha lo hizo así. Estas personas tienen una visión muy estrecha de la verdad. |
PORQUE BUDA TAMBIÉN TUVO MAESTROS
Nuevas fronteras de pensamientos
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Nadie que abre nuevas fronteras de pensamientos lo
hace sin los beneficios y los impedimentos de la era en la que vive.
En la India, durante la época de Buddha, existía mucho
descontento con el sistema Brahmánico, particularmente en el
noroeste, donde los ascéticos intentaban ir más allá
de las escrituras.
Había un nuevo énfasis en el conocimiento trascendental y la renuncia. Fue una era de nuevas sectas: escépticos, atomistas, materialistas, antinomians (contra la ley y las normas de la sociedad), ajivikas (que proponían la ley natural del destino), y jaínas (que buscaban maneras de liberar la esencia del hombre de lo material). En este ámbito nació Siddharta. |
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Es cierto que cuando era joven, sus estudios eran teóricos y académicos, pero tenía enseñanzas y conocimientos de la meditación suficientes como para entrar en el primer jhana (nivel), según El Maijjhima Nikaya, 'durante un festival de aradores en la época del laboreo del primer surco'. Suddhodana, su padre, escoltado por sus ministros, efectuaba esta noble tarea campesina mientras el príncipe, Siddharta, estaba cobijando en una tienda, bajo las ramas de un gran árbol jambu (manzano rosa). Cuando su padre y los ministros lo encontraron allí, absorto en el primer jhana, se alegraron y se asombraron, pero Suddhodana estaba muy preocupado por su futuro. Buddha recitó este episodio: La fe es la simiente, la austeridad,
la lluvia; Suttanipata
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Según las leyendas que surgen alrededor del nacimiento
de cualquier gran maestro, encontramos el siguiente diálogo entre los
padres de Siddharta, la reina Mayadeva y el rey Suddhodana, antes de su nacimiento:
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La reina Mayadeva se dirigió a su esposo así: "En lo sucesivo, quiero abstenerme de causar daño a cualquier ser viviente y llevar una vida casta. Evitaré el robo, la embriaguez y las conversaciones frívolas. Quiero, Señor, renunciar a toda palabra áspera, a calumnias y a mentiras. Este es mi propósito. No envidaré la felicidad del prójimo, ni haré daño a nadie; mantendré amistad con todos y evitaré con sumo cuidado emitir opiniones falsas. Quiero, ¡Oh Rey!, vivir acomodándome a las once reglas morales. Esta resolución me ha atormentado toda la noche. Así, pues, ¡Oh Rey!, no alimentéis conmigo deseos de placer sensual. Procurad no ofenderme, porque quiero observar mi voto de castidad." Y el rey respondió: "Respetaré todos vuestros deseos. Permaneced tranquila. Vos emprendéis una noble vida. Yo y mi reino os obedeceremos." Con este diálogo, se nos prepara por un nacimiento
milagroso. |
La concepción
y el parto Entonces, Mayadeva dulcemente dormida en su lecho. vio en sueños
esto: "Un elefante blanco como la nieve
y la plata, con seis colmillos, de bellas patas, de soberbia trompa, de
cabeza bermeja, entró en mi seno; era el más hermoso de
todos los elefantes; su andar gracioso, las junturas de su cuerpo firmes
como el diamante. La felicidad que yo sentí, jamás fue vista,
oída ni gustada; de manera que, en un estado placentero para el
cuerpo y de sumo bienestar para el espíritu, quedé de todo
absorta en la contemplación." Después de este sueño, encontramos a la reina Mayadeva
a punto de dar luz a Siddharta. 'El Mahavastu' dice que la reina
parió en el éxtasis de alegría y un bienestar perfectos,
asió con una mano una rama de un árbol cubierto de lianas
verdes y tiernos botones y así mantuvo en ademán placentero,
hasta que parió al Conquistador. (Era la norma establecida, dice
'el Dighnikaya', que mientras las demás mujeres dan a luz sentadas
o acostadas, la madre de un Bodhisattva debe parir de pie.) Así,
el nacimiento ocurrió en una luna llena del mes de Vaisakha. Después del nacimiento, la alegría se desbordó en
el reino de los Sakya. Tras este sorprendente nacimiento, el padre del
príncipe, al pasar su nulo papel en la concepción, podía
desbordar de orgullo y esperanza.
Las predicciones Como de costumbre, el rey reunió a una asamblea de ciento ocho
brahmanes, con ocho expertos, para interpretar los varios símbolos
del cuerpo. Siete de los expertos dijeron que el príncipe podría
ser un rey universal o un buddha. El octavo, Kandanna, el más joven,
estaba seguro de que sería un buddha. (Más tarde, Kandanna
era entre sus primeros cinco discípulos.) Las predicciones se verían confirmadas por el anciano Asita, Kalia
Deva, al que avisaron milagrosamente del acontecimiento, en su ermita.
Abandonó las montañas y acudió junto al recién
nacido. El ascético afirmó, "Los
grandes hombres como él no duermen mucho tiempo; los hombres de
bien como él suelen permanecer despertados." Asita sonrió y también lloró y explicó a
los allí presentes que al haber visto al Salvador del Mundo, le
había llenado de alegría, pero al pensar que morirá
sin haber escuchado la enseñanza de Buddha, le había llenado
de tristeza.
Después
de una vida conyugal durante doce años con la joven hija de un
noble Sakya, llamada Gopa adornada con todas las virtudes, Siddharta no
consiguió que de su matrimonio naciera un joven príncipe.
Sin embargo, en el transcurso del treceavo año, tuvo un hijo de
Yasodhara, una hermana de Gopa. Siddharta tuvo dos o quizás tres
esposas; por supuesto sin mencionar a las mujeres de su harén. Así era la vida del joven príncipe. Era una vida de lujo y placer lejos del sufrimiento
de la humanidad. Ahora vienen los cuatro
encuentros importantes en la vida del joven. EL 'DIGHANIKAYA' cuenta: "El joven señor Gotama ordenó a su cochero
que preparara el carruaje de ceremonia con estas palabras: "Prepara
el carruaje, mi buen cochero, y vamos a pasear por el parque". "Si, señor", respondió el cochero. Se
apresuró a aparejar el carruaje y regresó para anunciarle
a Gotama-"El carruaje está listo, señor; a vuestras
órdenes."- Gotama subió entones al carruaje de
ceremonia y se fue al parque." Su encuentro
con la vejez Luego, el joven señor encontró en el camino del parque,
a un anciano tan torcido como la terminal curvada de un tejado, decrépito,
apoyado en un bastón, tambaleándose al andar, agotado. Al
verle, Gotama dijo: "Buen cochero, ¿qué hizo ese hombre para que sus
cabellos y su cuerpo sean diferentes de los de otros hombres?" "Ese hombre es lo que llamamos un anciano, señor".
"Le llaman así, señor, porque no seguirá viviendo
mucho tiempo". "Entonces, mi buen cochero, ¿también yo estoy
expuesto a la vejez? ¿no estoy yo fuera de su alcance?" "Vos, señor, lo mismo que yo, estamos amenazados por la
vejez; no nos hallamos fuera de su alcance." "Está bien, mi buen cochero, ya tengo bastante parque por hoy. Llévame a mis aposentos..."

Su encuentro
con la enfermedad
Pasado cierto tiempo, el joven señor mandó a su cochero que preparara el carruaje y salió de nuevo. Y Gotama, cuando se dirigía al parque, encontró a un hombre enfermo, doliente y débil, tendido en el suelo y revolcándose en sus excrementos, solo, alimentado y vestido por almas caritativas. Al verle, Gotama preguntó: "Ese hombre, mi buen cochero, qué cosa ha cometido, para que sus miradas no sean como las de otros hombres y que su voz sea distinta a la de los demás?" "Ese hombre, señor, el lo que se llama un enfermo." "¿Y qué significa un enfermo?" "Un enfermo, señor, es un hombre que difícilmente podrá recuperar la salud." "Y yo, mi buen cochero, estoy expuesto también a caer enfermo? ¿No estoy fuera del alcance de la enfermedad?" "Vos, señor, como yo, estamos expuestos a caer enfermos;
no estamos fuera del alcance de la enfermedad." |

Así era la vida del joven príncipe.
También entones el rey dijo para sí, "He de procurar que Gotama no rechace el poder; hay que evitar que abandone la casa para llevar la vida errante de los religiosos; es preciso que las predicaciones de los magos brahmanes no se cumplan."
Así, para oponerse a este peligro, tomó sus medidas para
que el joven señor se abismara más aún en los placeres
de los sentidos. Y Gotama siguió deleitándose en los placeres
sensuales.
Algún tiempo después, el joven señor Gotama salió en su carruaje otra vez. Y yendo hacia el parque, vio una aglomeración de gente, personas vestidas con traje de colores diversos que se hallaban ocupados en alzar una pira funeraria. Al verlo, preguntó a su cochero:
"Por qué todas esas gentes vestidas con trajes de diverso colorido se han reunido aquí para alzar esa pira?"
"Es porque alguien, señor, ha terminado sus días."
"Entonces, guía el carruaje hasta cerca de ese que ha terminado
sus días."
| "Sí señor," "Qué significa, mi buen cochero, eso de terminar sus días?" "Ello significa, señor, que ni su padre, ni su madre, ni sus otros parientes verán jamás a quien terminó sus días y él tampoco los verá más." "Y yo estoy también expuesto a la muerte? ¿No estoy fuera del alcance de la muerte? El rey, su esposa y mis otros parientes no me verán más ni yo tampoco a ellos?" "Vos, señor, lo mismo que yo, estamos expuestos a la muerte
y no estamos fuera de su alcance. Ni el rey, ni nadie os verá más,
ni vos tampoco veréis más a nadie." "Está bien, mi buen cochero, no siento ya el menor deseo
de parque. Condúceme a mis aposentos." |
Su encuentro
con el solitario
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"Ese hombre, mi buen cochero, ¿qué ha hecho? Su cabeza no es semejante a la de otros hombres y sus ropas son diferentes a los vestidos de los demás." "Ese hombre es lo que llaman un solitario, señor, porque ha abandonado su casa. Abandonar su casa, señor, significa consagrarse a la vida religiosa, a la vida sosegada, a las buenas acciones, observar una conducta meritoria, no causar daño al prójimo, y ser caritativo con todas las criaturas." "En verdad, cochero amigo, ese a quien llaman un solitario es
un hombre superior, puesto que su conducta es en todo tan perfecta; así
pues, lléveme hacia ese hombre que ha abandonado su casa." "Sí, señor," respondió el cochero, y le guió junto al solitario. Entonces, hablándole a éste, le dijo: "Por qué, maestro, vuestra cabeza no es como la cabeza
de los otros hombres y vuestras ropas son diferentes de las ropas de los
demás?" "Yo soy, señor, un hombre que ha abandonado su casa." "Y qué significa eso?" "Significa, señor, consagrarse a la vida religiosa, a
la vida sosegada, a las buenas acciones; mantener una conducta meritoria,
no causar daño al prójimo y ser caritativo con todas las
criaturas." "En verdad, maestro, vos que sois llamado un solitario sois un
hombre superior, puesto que vuestra conducta es en todos puntos perfecta." |

Así era la vida del joven príncipe.
Este texto es muy importante porque demuestra
que Siddharta no
era una persona llena de la compasión tradicional en ese momento.
Al contrario, demuestra, en parte, un egoísmo cuando dijo en cada caso,
"¿Y esto puede ocurrir a mí?"
Se supone que estos cuatro encuentros fueron
los elementos decisivos en la decisión de Siddharta de seguir el camino
del Dharma, pero no se debe ver así. Cuatro elementos combinados con
las condiciones adecuadas daban impulso a este cambio en su vida.
Primero, el entorno en el
que vivía.
Segundo, su experiencia bajo el árbol Jambu.
Tercero, su encuentro con la vejez, la enfermedad y la muerte, y la disponablidad
de un camino alternativo.
Cuarto y finalmente, el siguiente episodio que provee el contraste necesario
para su decisión.
Estos textos antiguos que describen la trayectoria
de Buddha demuestran una cosa importante: que Budda era un ser humano que se
enfrentó a todos los problemas que nosotros encontramos hoy.
Esta humanización de Buddha es más importante hoy que su glorificación
por la leyenda para que podamos acercarnos más a él y no alejarnos
de él.
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En el canon de los Theravadin
hay una descripcion de un episodio muy decisivo ignorada en las ensenanzas tradicional de Buda Dharma: Al presenciar todo esto, Siddharta exclamó tres veces: "¡Mal haya! ¡Mal haya! ¡Mal haya! ¡Huyamos! He visto el palacio donde reside el rey, mi padre," y repitió: "¡Mal haya!" Y en lo más profundo de sí mismo nació el disgusto
y el deseo de renunciar a todo. |
Así fue la huida de Siddharta.
Entonces Siddharta dijo a su diligente esclavo Chanda, "Despierta y aparéjame el caballo de modo que las gentes no se enteren". Chanda dijo, "La noche no es hora buena para viajar; no es apta para el paseo. Además, no hay enemigos que se apresten al asalto del palacio. No discierno por qué debo aparejar con tanto cuidado tu caballo esta noche." Y el príncipe dijo, "¿Acaso no sabes que hay grandes enemigos? Esos enemigos, que son la vejez, la enfermedad y la muerte, son enemigos poderosos. Apareja de prisa el caballo blanco a fin de no retrasarnos y de que no puedan retenernos." Acto seguido el caballerizo aparejó el caballo blanco y lo llevó al patio del palacio y luego dijo, "El caballo está listo". Siddharta se acercó junto al caballo y quiso montarlo acto seguido,
pero el animal relinchó con inmensa tristeza. Los dioses, temiendo
que las dificultades retrasaran la huida, acallaron inmediatamente el
relincho del caballo a fin de que las gentes no lo oyeran. Siddharta cabalgó
al fin y se dirigió hacia la pequeña puerta del palacio
que se abrió de repente por sí misma. Después, se
dirigió hacia la puerta de la ciudad. |
Sus Maestros
| Años más tarde, cuando salió del palacio, supo que necesitaba tener un maestro para avanzar. Caminó hacia el sur en dirección a Rajagaha buscando maestro. Finalmente encontró a su primer maestro, ALARA KALAMA, y estudió con él. Después de ponerle mucha energía y diligencia, entró en la 'esfera de ninguna cosa', que era lo máximo que pudo conseguir con ALARA KALAMA. Buddha dijo, Cuando realizó el séptimo jhana (nivel), Siddharta actuó como maestro para los discípulos de ALARA y eventualmente encontró a su segundo maestro, UDDAKA RAMAPUTTA, con quien estudió y entró en el octavo nivel de la meditación, en la "esfera de ni percepción ni no percepción". Para Siddharta era insuficiente. Siguió buscando todavía más allá. Hay que recordar que Siddharta no buscaba el despertar ni la iluminación; no tuvo este objetivo. No buscaba una solución al sufrimiento. Buscaba 'la verdad más allá', paradójicamente una respuesta de un "qué"sin respuesta. |
El fracaso
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Siddharta conocía bien las filosofías de los celebrados maestros brahmanes, herméticos, ascéticos, y de los filósofos, reclusos y viajeros de su tiempo. En los documentos Buddhistas, 'Digh-nikaya', 'Majjhima-nikaya', 'Aguttara-nikaya' y otros, se menciona frecuentemente más de una docena de maestros con quienes estaba continuamente en desacuerdo. De ahí, se puede ver que Siddharta no era simplemente un príncipe que espontáneamente salió del palacio, se sentó bajo un árbol y encontró la verdad. Finalmente, Siddharta rompió el esquema ascético y pasó
al país de Magadha al pueblo de Senanigama. En las palabras de
Buddha, era, "un bello sitio, con una bonita arboleda y un río
fluido de agua clara, un vado placentero y un pueblo acerca por sustento."
Aquí Siddharta siguió su camino y, eventualmente, en el
lugar cercana de Uruvela, ahora Bodhi gaya, entró en el más
allá y, por su propio energía y voluntad, encontró
el despertar. |
ENTONCES ¿QUÉ ES EL BUDISMO?
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Las enseñanzas del Gran
Maestro son claramente espirituales, ¿pero es el Buddhismo una
religión?
Hay aspectos importantes de filosofía, ¿pero es el Buddhismo una filosofía? Es cierto también que hay grandes enlaces con la Sicología de cada persona, ¿pero es el Buddhismo un método psicológico para disolver los sufrimientos? |
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El Buddhismo no es una religión, ni una
filosofía, ni tampoco un método
psicológico para conseguir una victoria contra los "problemas" mentales. |
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Algunos consideraréis que es un modo de vida, pero, afortunadamente, tampoco esto es cierto. Habitualmente, quienes se acercan al Buddhismo pensando en sí mismos y en su propio sufrimiento, suelen llegar con un gran peso sobre los hombros, del que no es fácil librarse. Pero, por otra parte, si se llega al Buddhismo con la idea de encontrar en él una ayuda para los seres humanos y un camino correcto y natural, se llegará con un buen acercamiento. |
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El Buddhismo es una consecuencia, no una meta, ni un objetivo que se ha de conseguir.
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Es un camino para hallar al verdadero ser humano, a la propia naturaleza, que está escondida bajo las máscaras y los juegos de esta vida. Es un modo de apartar la confusión, la codicia y la hostilidad. El camino del Buddhismo
tiene una consecuencia: |
¿HAY FORMAS
DIFERENTES DE BUDDHISMO?
Sólo hay un Buddhismo. Hay un camino
Theravada, un camino Avatamsaka,
un camino Yoga Cara, múltiples caminos Tibetanos, un camino Chan,
un camino Zen,
un camino de Tierra Pura, y muchos más;
pero todos estos caminos conducen al mismo punto:
al descubrimientode la vacuidad de Identidad y algunas a ls propia naturaleza de la Fuerza de la Vida por la experiencia directa.
¡EXPERIENCIA!
¿NO VALE LA INTELIGENCIA?
La esencia del Buddhismo
es la experiencia directa, y esta experiencia nada tiene que ver con
los conocimientos de las cosas de modo intelectual o academico. Si
hablas con maestros Buddhistas, sobre todo si son Mahayana, te dir�n
que no leas nada sin que el maestro lo haya aprobado o aceptado. La
razon para esto es que no entenderas la verdad esencial que esta mas
alla de las palabras, pues es necesario cortar antes con el modo en
que vives y entiendes las palabras y conceptos para entrar en la primera
de las diez puertas del Dharma.
Es muy facil creer que entiendes algo cuando tu intelecto considera que lo ha aprehendido, pero la mente humana esta manchada, y funciona con el apego a los conceptos erroneos e ideas incorrectas, apartando de ella aquello que no esta de acuerdo con su yo. No existe ningún sustituto para la experiencia directa; recuerda esto siempre |
NO HAY CAMINOS INFERIORES NI SUPERIORES
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Ciertos caminos y practicas
pueden resultarte muy atractivos, y facilmente puedes apegarte a tu
camino y criticar a todos lo demas. Pero cualquier maestro que realmente
haya recibido la experiencia y el beneficio del camino, y haya aceptado
el importante vacio, realmente magnifico pero sin ningun valor, puede
explicar a todos que el camino Vajrayana, que es mistico y secreto;
los mantras y mandalas de Chenyen; la Tierra Pura; el camino del Zen
y el camino flexible de Chan, son todos lo mismo.
Tan solo se trata de distintas formas, pensadas para adaptarse a los diferentes seres humanos, con diferentes personalidades, costumbres, comportamientos y temperamentos. Recuerda que todos los caminos Buddhistas deben ser respetados igualmente. Ninguno es mejor ni peor que otro. |
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La experiencia directa de la verdad del sufrimiento,
de la compasión, de la alegria, del amor benevolente, de la ecuanimidad,
de la inexistencia del ego, de la no dualidad, de la unidad de la consciencia
y, naturalmente, de la impermanencia y la muerte.
Pero hay mucho más,
porque una vez que hayas aceptado esta experiencia, es necesario construir
un puente entre ella y esta vida de los sentidos en la que reina la equivocación.