|
Las desventajas
de no meditar son que no se tendrá ningún interés por la
vía espiritual; uno se dejará arrastrar completamente por los
intereses mundanos y no se harán los preparativos para ese viaje que
se ha de hacer antes o después
Suponiendo
que se tenga algún interés por practicar, se irá dejando
siempre para más adelante; no se verá el momento de comenzar,
siempre se irá posponiendo y posponiendo hasta que llegará el
momento de la muerte sin haber hecho nada. Y aún en el caso de comenzar
la práctica no será pura, no será perfecta, debido a que
en el fondo uno practicará impulsado por sus propios intereses mundanos,
como tener una buena reputación o fama, no tener obstáculos ni
enfermedades y tener una vida larga. El deseo de que
los demás nos consideren un buen practicante, un buen meditador a veces
está muy escondido en nosotros, pero en el fondo está ahí.
Eso impide que la práctica sea una práctica pura de Dharma, porque
la motivación que uno tiene no es la adecuada. Además, aunque
la motivación sea buena, si no se medita en la impermanencia y en la
muerte, la práctica no tendrá intensidad.
Cuando
se está muy interesado por algún tipo de actividad, se hace con
mucho gusto y sin
esfuerzo. Con la práctica ocurre algo parecido. >Si
no se siente mucho placer por practicar, todo se hace duro y pesado y ese gusto
por la práctica sólo puede surgir si se medita en la impermanencia
y la muerte.
Otra desventaja
de no meditar en la impermanencia y la muerte es que uno se involucrará
continuamente en acciones negativas. Si no se ha meditado, cuando llegue el
momento de la muerte, surge una gran preocupación y pesar; uno tiene
la sensación de que no ha aprovechado de la vida.
Pero cuando
llegue ese momento, ya de nada sirve esa gran preocupación,
ese gran arrepentimiento, porque ya no hay tiempo de solucionarlo.

La meditación
sobre la impermanencia y la muerte es muy poderosa, porque consigue que no
nos puedan perjudicar o arrastrar los engaños como el apego, el odio
o la ignorancia, ya que se tiene una fuerte determinación para frenarlos.
Cuando uno empieza a practicar, también es muy importante la meditación
en la impermanencia y la muerte porque nos provee de fuerzas para comenzar la
práctica.
De
hecho, la impermanencia y la muerte son el motivo que ha impulsado a muchos
de los grandes practicantes como Milarepa, que al ver la muerte de uno de sus
benefactores, sintió una fuerte necesidad de dedicarse de lleno a la
práctica.
Esta meditación es importante para dar continuidad a la práctica
de un modo correcto y también es muy importante para concluirla, es decir,
para que podamos terminarla de una manera perfecta.
Otra ventaja será
que al llegar el momento de la muerte, uno lo aceptará sin ningún
tipo de preocupación; si se ha sido un gran practicante, incluso se aceptará
ese momento con alegría, como si se tratara simplemente de un cambio,
cambiar un viejo cuerpo por uno nuevo.
Si se ha sido un practicante de tipo medio, al menos no se tendrá ningún
tipo de temor, y si se ha sido un practicante de tipo básico, no se tendrá
ningún tipo de pesar o preocupación
Puesto que la
muerte es algo por lo que tenemos que pasar, es muy importante hacer los preparativos;
es como si supiéramos con certeza que vamos a tener que ir a India, haríamos
todos los preparativos necesarios para ir. Además,
hay que tener en cuenta que en un viaje común, como ir a India, se puede
recibir ayuda de otras personas que tengan experiencia; pero en el momento de
la muerte, lo único que nos va a servir de ayuda realmente es la práctica
del Dharma.
Así pues,
no hay nadie que pueda escapar a la muerte;
incluso Buddha pasó por ese proceso de la muerte para mostrárnoslo.
Buddha, que no
tiene un cuerpo ordinario y no está sometido igual que nosotros al karma
y a los engaños,
se ha mostrado pasando por ese proceso de la muerte,
¿cómo vamos a escapar nosotros?
No
hay manera de escapar al momento de la muerte; uno no puede irse a otro lugar
y esconderse. No se puede pagar dinero para alargar el tiempo de vida, no hay manera de escapar
cuando llegue ese momento.
|
La
duracion de la vida viene determinada por el karma que uno mismo haya
podido crear, por los meritos que uno pueda tener acumulados en esta
vida.
El
tiempo de vida es muy dificil de alargar; el tiempo va pasando, se va
acabando... es algo que no se puede evitar, es como el agua en los rios
de montana que fluye de un modo continuo, sin poder evitarlo; nuestro
tiempo de vida fluye de la misma manera, se va gastando, se va perdiendo.
Otro
aspecto a tener en cuenta tambien para meditar en este punto de la certeza
de la muerte es que, independientemente de que hayamos aprovechado o
no el tiempo de nuestra vida, la muerte va a llegar.
|
¡Pero no es fácil!
A veces, en nuestra juventud,
nos resulta difícil practicar porque no tenemos interés por la
práctica; después en una etapa intermedia de la vida, tenemos
muchas obligaciones, y más tarde nos resulta también difícil
practicar porque quizá ya somos demasiado mayores y tenemos otros obstáculos
y dificultades. Pero independientemente de que hayamos aprovechado el tiempo
o no, la muerte llega.
Aún
suponiendo que todas las personas del mundo fueran nuestros amigos y nos cogieran
de la mano para que no nos marchásemos, no lo podrían conseguir.
Tampoco las cosas materiales, por muchas riquezas que se tengan, pueden ser
de ayuda en ese momento. No puede uno llevarse nada consigo.
Tanto esfuerzo para acumular y
todo se queda ahí, sin ser de ninguna ayuda en ese momento. Incluso aunque
se tuvieran alimentos y ropa para cien años, en el momento de la muerte,
uno no podría llevarse consigo ni un poquito, no le serviría para
nada.
E incluso
nuestro propio cuerpo, que es algo tan querido para nosotros y que siempre protegemos
y cuidamos tanto, en el momento de la muerte se convierte en un gran obstáculo,
pues tenemos que abandonarlo.
Llegado ese momento, lo único
que verdaderamente nos puede servir de ayuda es la práctica del Dharma;
esto quiere decir que lo único que nos va a ayudar es todo el karma positivo
que hayamos acumulado, lo único que nos va a acompañar es nuestro
karma, ya sea positivo o negativo. Por eso se dice que en el momento de la muerte,
la única ayuda que tenemos es la práctica del Dharma: todas aquellas
impresiones que han podido quedar en nuestra mente debido a haber practicado,
a haber pensado y actuado de un modo positivo. En el momento de la muerte se
puede decir que el Dharma o el karma positivo, es el único guía
que tenemos, nuestro único alimento, la única compañía
o ayuda que vamos a tener en ese camino.
Estar Preparado

Hay
que hacer los preparativos antes de que llegue la muerte.
Si hacemos los preparativos ahora, entonces, en el momento de la muerte,
la práctica del Dharma nos será realmente de ayuda.
Porque
si tan sólo pensamos, "el Dharma es lo único que me va a
ayudar en ese momento",
pero no lo aplicamos, no nos servirá de nada.
|
UNA
PRÁCTICA SENCILLA SOBRE LA IMPERMANENCIA Y LA MUERTE
Estoy
aquí, sentado, y pienso en todos los seres que ahora están
muertos.
"Desde
tiempos inmemoriales, innumerables seres han llegado, han usado su tiempo
y se han ido. Sólo recordamos los nombres y los actos de unos
pocos. Sus muchos dolores y deleites, victorias y derrotas son hoy (como
ellos) meras sombras. Y así será con todos los que conozco
y conmigo mismo.
El
tiempo convertirá en fantasmas todas las preocupaciones que me
ahogan, todas las incertidumbres que me acosan y todos los placeres
que persigo. Por lo tanto, contemplaré la
realidad de mi propia muerte para poder entender lo que es verdaderamente
valioso en la vida.
Porque
mi muerte puede llegar pronto, pagaré todas mis deudas,
pagaré todas las injurias y no tendré diferencias con
nadie.
Porque mi muerte puede llegar pronto, no malgastaré mi tiempo
repasando viejos errores,
sino que utilizaré cada día como si fuese el último.
Porque mi muerte puede llegar pronto, prefiero purificar mi mente antes
que acicalar mi cuerpo.
Porque mi muerte puede llegar pronto y separarme de los que quiero,
desarrollaré el desapego y la compasión antes que la posesividad
y el interés.
Porque mi muerte puede llegar pronto, usaré cada día íntegramente,
sin desperdiciarlo en objetivos infructuosos o en anhelos vanos.Ojalá
que esté preparado cuando llegue la muerte.
Ojalá que no tenga terror cuando se desvanezca la vida.
Ojalá que mi desapego me permita liberar el corazón".
|
Men� 1
|