WIMBLEDON 2004
Declaraciones de Magüi antes de su partido de tercera ronda contra Serena Williams.
(Diario La Provincia (26/06/2004))
"Preferiría a otra, no me importaría jugar contra otra cabeza de serie", dijo Magüi, "pero ya no son lo que eran", comentó. "Antes eran imbatibles, y nadie podía hacerles nada. Este año han jugado pocos torneos y ahora pierden en partidos ajustados con gente que antes normalmente ellas enseguida se las merendaban".
De todas formas la jugadora canaria no ha perdido el respeto por una rival de esta envergadura. "Son duras y sabes que te luchan todo el partido".
Declaraciones de Magüi tras su partido de tercera ronda contra Serena Williams.
(http://www.marca.com/edicion/noticia/0,2458,502758,00.html (27/06/2004))
Magüi Serna: "Me fui comiendo la olla con que no podía meterle el resto"
La española Magüi Serna, que no superó su duelo contra Serena Williams en la tercera ronda del torneo de tenis de Wimbledon, reconoció que comenzó a "frustrarse" con el saque de su oponente y a "comerse la olla".
"Empecé a frustrarme con el saque. Me fui poniendo cada vez más tensa y negativa porque no podía meterle el resto", explicó la canaria, aludiendo a la menor de las Williams.
La actitud de Serna se tornó cada vez más negativa, "de no puedo, no puedo", como explicó ella misma, y la estadounidense se impuso por 6-4 y 6-0.
La de Las Palmas admitió también que antes del encuentro pensaba que tendría más oportunidades de saldar la cita con éxito, dada su previa experiencia con Serena.
"Salí más convencida de que tendría más opciones. Pero me fui comiendo la olla con que no podía meterle el resto", dijo. El balance del torneo, sin embargo, es positivo y Serna se va de Wimbledon "contenta", porque tras el parón de dos meses al que se vio forzada debido a una lesión en el hombro, en Londres ha comenzado a sentirse, de nuevo, cómoda.
"Me he encontrado bien en los tres partidos que he jugado, concentrándome en mi saque", afirmó.
Serna comentó también que espera con ilusión los Juegos Olímpicos de Atenas, "porque son una vez cada cuatro años" y recordó la emoción que sintió en los de Sydney, en los que "lloró muchísimo".
