La Historia

En épocas remotas, antes de que Chile y sus alrededores fueran conquistados por los españoles, existían miles de grupos indígenas, que vivían pacíficamente en esos lugares, entre ellos, los más importantes eran los mapuches.
Una de las machis, curandera hechicera, llamada Baya fue expulsada de su grupo, pues ella insistía en que toda la gente tenía derecho a aprender esa milenaria tradición de utilizar encantamientos para quitar los malos espíritus.
Ella sola y sin nadie fue a vagar por las tierras del sur, donde encontró a tres indígenas extranjeros: un Inca de nombre Anahuatu, una Maya de nombre Armina y un nativo de la Amazonía llamado Serpe. Cada uno de ellos se fue expulsado de su grupo por sus ideas liberales. Baya se sintió muy contenta de no ser la única persona con esas ideas y se alegro de conocer gente tan diferente, pero a la vez, tan igual.
En ese momento, se les apareció el Dios del mar, Ngen Lavquen, quien se alegro de ver a cuatro personas que respetaban igualdades y diferencias, además habitaban cerca de sus elemento, el agua. El les dijo a los cuatro que tomaran una balsa de la más pobre y fueran rumbo al mar, hacia un lugar más haya de la gran isla de Chiloé.
Tras mucho titubear, decidieron salir a la mar, estuvieron una semana en la balsa yendo más allá de Chiloé, cuando una gran ola se los llevó.
Despertaron en una isla, de hermosa vegetación y de grandes llanuras. Ahí, Ngen Lavquen se les apareció "Tras su coraje y sus corazones han llegado a esta tierra, la cual fue elegida por su destino, aquí crearán la Utopia de su conocimiento, impartirán sus ideas y pensamiento con la gente que cree en sus ideales y en la misma magia que poseen, pues tu Baya, conoces como curar los males causados por la maldad, tu Anahuatu, tu pueblo es poder y trabajo, hermosa Armina, tu milenario pueblo es conocedor del cielo y tu hábil Serpe conoces las materias ocultas que tus tres amigos desconocen. Poseerán un símbolo para identificarse de sus amigos, un símbolo de corazón, el cual sabrán cual es al verlo", dicho esto, el dios del mar volvió a su reino.
Los cuatro amigos fueron en busca de sus símbolos por la isla. Serpe fue por los verdes prados en donde sintió una aguda mirada un zorro curioso de aguda vista lo miraba, esa mirada le gustó, si, se dijo Tu eres mi símbolo.
Armina, fue a un pequeña montaña, en donde vio una gran sombra pasar por ella, un cóndor, se extraño por el ave, pues no es de esas partes, pero el cóndor la miró con sus sabios ojos y entendió Eres mi símbolo, ¿verdad?
Anahuatu, fue por el prado, donde vio una distinguida figura ¿un pudú? No, era muy grande para serlo, no pertenecía a sus regiones un hermoso Ciervo se le presento
Baya corría por los bosques hasta que vio una hermosa silueta felina, un Puma macho la miraba noblemente como el más grande guerrero ante un niño, Baya inclinó la cabeza y susurró ¿Eres mi símbolo, verdad? El Puma, con su mirada. asintió
Los cuatro amigos se reunieron para comentar sus símbolos y quedaron asi:
El Zorro se llamará Ngüru
El Cóndor se llamará Mañke
El Ciervo será el Huemul
El Puma es Pangi