Sobre Ernst Niekisch


Ernst Niekisch (1889-1967) en 1919, fue presidente del comité central de trabajadores, campesinos y soldados del Soviet de Baviera. Intentó en los años siguientes movilizar a la clase trabajadora para una tarea que debía ser mundial y nacional a un tiempo. A causa de ello, entró  en conflicto con la socialdemocracia y fundó en 1926 la revista “Widerstand”. Esta revista editada y publicada por Niekisch hasta su prohibición en 1934, en la cual también participaron Ernst Jünger y A. Paul Weber, propagó una línea política nacionalrevolucionaria orientada hacia el Este, URSS,  que se convirtió en representante del Nacional-Bolchevismo.

Tras su encarcelamiento por el régimen Nacional-Socialista y su posterior liberación con la llegada del Ejército Soviético, Niekisch se movió entre los dos lados del Telón de Acero luchando por reconstruir una política propiamente  alemana sin ningún éxito en un Mundo dividido en dos bloques del todo irreconciliables.



Tabla cronológica

23.05.1889
Nace Ernst August Karl Niekisch, hijo de un artesano de Treibitz, Breslau.

1912
Niekisch se cria en la Suavia bávara, estudia magisterio y después hace un año de servicio militar voluntario. Más adelante es designado como maestro de escuela en Augsburg.

1914-1917
Sirve como soldado en la Primera Guerra Mundial.

1917
Es reincorporado como profesor en Agusburg. Comienza a preocuparse por la política y se afilia al SPD (Partido Socialdemócrata).

1919
Niekisch es escogido como presidente del comité de trabajadores, campesinos y soldados en la “bayerische Räterepublik” (el soviet bávaro). Tras el aplastamiento del levantamiento comunista de Baviera,  Niekisch es encarcelado. Por sentirse traicionado por el SPD, se une una faccion escindida de ese partido: el USPD.

1919-1921
Dos años de prisión y de alejamiento de la política. Tras su liberación en agosto de 1921, ocupa su puesto en el parlamento bávaro como presidente regional del USPD.

1922
Reunificación del USPD y el SPD. Al final de este año, Niekisch abandona Baviera y se dirige a Berlin.

1922-1926
Niekisch toma posesión  del secretariado de juventudes del sindicato textil, comienza a introducirse en el periodismo (entre otros, como redactor jefe del semanario “Der Firn. Sozialistische Rundschau”) y publica sus primeros escritos.

1926
Tras su  ruptura con el SPD y el sindicato, Niekisch se une a los viejos socialistas (ASP), dirige su órgano de expresión  “der Volkstaat” (hasta 1928) y funda su propia revista mensual “Widerstand”.

1929-1934
Tras su abandono del ASP, Niekisch se concentra en la “Widerstand” y el círculo que se va formando a su alrededor. Los experimentos organizativos, las gestiones para fundar comités y la fundacion de asociaciones de activismo se suceden, pero siempre acaban sin excesivo éxito. Poco después de que cerraran en Abril de 1933 su semanario nacionalrevolucionario “Entscheidung” (primera aparición en octubre de 1932), cierran tambien la revista “Widerstand”, en diciembre de 1934.

1934-1937
Actividades propagandísticas clandestinas. Viajes al extranjero. Entre otros, visita a Mussolini en Roma.

1937
Es detenido y encarcelado por la Gestapo.

1939
En enero es juzgado y condenado a cadena perpetua por alta traición acusado de intentar organizar movimientos y partidos ajenos al NSDAP.

1945
El ejército sovietico lo libera de la prisión de Brandenburg-Görden. En verano se afilia al KPD (Partido Comunista Alemán)

1945-1948
Dirige  la escuela popular de Wilmersdorf, en Berlin.

1948
Niekisch es profesor de la Universidad Humboldt, entra en el Congreso y procura desde ahí apoyar tendencias neutrales unificadoras de la Alemania Occidental con la Oriental.


1953
Niekisch, incómodo para el poder, cae poco a poco en desgracia. El 17 de junio de 1953, a raiz de la dura represión que el Gobierno comunista hace de las revueltas populares y obreras,  rompe definitivamente con el SED. Emigra a la Alemania Occidental.


1953-1967
El resto de su vida lo ocupa en su lucha por la exigencia de las  reparaciones de perseguido que le tocan según la ley. El 23.05 de 1967 muere en su 78 aniversario solo y olivdado en Berlin.



Más sobre Niekisch:

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Sobre Ernst Niekisch


Es difícil de creer que en un mundo revolucionario, Europa permanezca adormecida por el sueño inducido  de la  paz americano-soviética para siempre. También Alemania acabará volviendo inevitablemente de nuevo a la Historia,  con la fuerza que Niekisch  denominó  “una voluntad de poder y forja alemana”. Y quizás se confirme  entonces incluso  lo que  añadió en la siguente frase: “cuando ésta se logre, en seguida se verá su rostro prusiano”.

Sebastian Haffner



“Por increible que pueda sonar” –  escribió Sebastian Haffner en 1980 (1) –  “el verdadero teórico de la revolución mundial que hoy está en camino no es Marx, tampoco Lenin, sino  Niekisch.” El socialista nacional alemán del período de entreguerras fue el precursor de la  idea que actualmente  sacude una gran parte del mundo que una vez dominó Europa: los movimientos independentistas nacionalrevolucionarios por un lado, dirigidos contra el imperialismo y con la meta de la reconstrucción de sus identidades nacionales y de su autonomía económica, y el de  una  reorganización socialrevolucionaria en el  interior por el otro, que  pretendía acabar con el sistema de valores burgués y llevar al poder a la capa social más nacionalista de todas: la clase trabajadora. El proletariado. 

Como modelo le sirvió la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, que  precisamente se enfrentaba  al mundo burgués que había dictado la paz de Versalles contra Alemania, con un experimento fascinante. Junto a estos compañeros debía Alemania formar un “frente antiversalles”, antiburgués, formado por los pueblos revolucionarios de Alemania y Rusia.


Entretanto el mundo se ha transformado. El “Sistema de Versalles” bajo dirección francesa  quedó desmantelado tras la completa toma del poder por parte de los Estados Unidos, aquel combate de Niekisch contra la  “civilización occidental” quedó infinitamente descafeinado en las irresistibles corrientes vertidas en el lado occidental del Elba.
Mientras tanto, al otro lado, la URSS ya había dejado desde hace mucho tiempo de ser la solitaria revolucionaria amenazada, tal  y como  se mostró en los años 30 ante Niekisch. Como compañera y despues competidora de los Estados Unidos, ha subyugado para si  la parte de alemania que le tocó tras la Segunda Guerra Mundial. Además,  por  su modo de proceder, deja como mínimo dudas, sobre si todavía se rige por aquel principio de la Revolución Mundial en el que Niekisch vió el vehículo para un campo de lucha conjunto ruso-germano o por otro principio ya más imperialista.


Desde luego no han quedado por ello las ideas de Niekisch definitivamente obsoletas. Precisamente su visión de la política exterior podría volver a ser clarificadora, si bien  bajo unas premisas totalmente distintas a aquellas que han enseñado a los alemanes contemporáneos a reconocer como “Realidades” inevitables.


Precisamente alrededor de sus cuestionamientos existen  ahora nuevos vigores en Alemania, que en Ernst Niekisch, cuyos proyectos buscan actualizar, han  descubierto un “clásico” revolucionario. Para ellos no cabe ninguna duda de que los escritos de Niekisch poseen “un contenido político incalculable".


“Ernst Niekisch volverá a ser virulento”, apuntó también todavía no hace mucho Armin Mohler. Particularmente entre los jóvenes decepcionados del neomarxismo, que buscan algo más, han comenzado desde algún tiempo a enfrentarse a las tesis de este pensador muerto prácticamente  en el olvido en 1967, cuya carrera política comenzó cuando en 1919 es escogido presidente del comité de trabajadores, campesinos y soldados en la “bayerische Räterepublik” (el soviet bávaro), y que en los años anteriores a 1933 obtuvo  una indudable importancia histórica como influyente publicista y redactor de la revista “Widerstand”. La incontable cantidad de publicaciones que tratan sobre él aparecidas en los últimos años, confirman las estimaciones de Mohler.


Justamente es la izquierda política, la que ahora  descubre “su” Niekisch.  No aquella izquierda superficial que si bien razona mucho, está siempre satisfecha de si misma y del actual progreso de las cosas, sino entre aquellos izquierdistas inquietos que realmente quieren transformar las cosas. Esta corriente tiene un doble impacto, ella no se desarrolla únicamente en la RFA (Alemania Occidental), sino que también es seguida y engrandecida por intelectuales de la DDR (Alemania Oriental), y anhela en su cojunto una Alemania de nuevo unificada, capaz de hacer valer su derecho a una identidad nacional, sin necesidad de que ésta tenga que estar atada al período del hundimiento de la Nación.


Pero el introducirse en Niekisch no es cosa fácil.
Por un lado algunos de sus seguidores supervivientes de la segunda posguerra han intentado por motivos históricos, y por ello comprensibles, el reducir sus ideas  a un mero “Antifascismo”. Es bien cierto que el autor de “Hitler – una fatalidad alemana”(1932) fue un activo opositor del movimiento pardo; no obstante uno sólo verá la verdad de Niekisch cuando  deje de lado las cuestiones que forzaron a este nacionalista a ser un tenaz antifascista.


Por otro lado para ocuparse de los escritos de Niekisch hay siempre duras complicaciones técnicas. Sus libros publicados o reimpresos tras el año 1945 están totalmente agotados y sus escritos anteriores al período del Tercher Reich, de orientaciones polémicas, no se pueden encontrar en casi ninguna biblioteca. También la revista “Widerstand”, quizás  la más combativa y a la vez más exigente revista política de la República de Weimar, es actualmente casi imposible de encontrar.


Uwe Sauermann, 1982










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