Mensaje de los religiosos, religiosas y sacerdotes de Oruro al pueblo boliviano.

BOLIVIA, 17/10/2003. En estos momentos tan trágicos y decisivos para todo el pueblo de Bolivia, los religiosos, religiosas y sacerdotes de Oruro queremos expresar y compartir nuestros sentimientos y nuestra reflexión.

A los familiares de todos los fallecidos:

1.- Primeramente queremos unirnos y acompañar solidariamente al dolor de todos los familiares de los que han perdido la vida en los enfrentamientos de estos terribles días; salieron a reclamar y exigir mejores días para todos y lo que hallaron fue el martirio, el sacrificio de sus vidas por una causa común y mejor destino para todos los bolivianos. Que nuestro Padre Supremo les premie con la vida eterna y nos consuele el saber que su sacrificio los ha santificado.

Al presidente Gonzalo Sánchez de Lozada:

2.- Queremos expresarle nuestra indignación, junto a todo el pueblo de Bolivia, por la insensibilidad que ha mostrado particularmente en estas circunstancias: no tiene ni ojos, ni oídos, ni entrañas para comprender a este pueblo tan sufrido y desesperanzado al que no duda en reprimirlo y masacrarlo cada vez que reclama un poco de justicia.

3.- Queremos hacer presente que nuestra indignación es aún mayor cuando dice que todo lo que hace es por cumplir la Constitución y el mandato de Dios. Doble herejía y pecado mortal: primero pisotea la dignidad y la libertad del pueblo boliviano cuando la Constitución manda respetarlas y luego ordena masacrar cuando la primera ley Suprema de Dios es respetar la vida de todo ser humano por encima de todo. Para el colmo de cinismo, en cada mensaje termina dando bendiciones en nombre de Dios. Basta de usar la Constitución y a Dios
mismo para justificar sus mentiras y atrocidades. Dice la Palabra de Dios: "no crean a todos los que se dicen inspirados" (1Jn. 4,1).

4.- El odio lleva siempre a la muerte. Somos testigos de la arrogancia, de la manera cómo habla de sus adversarios, de sus opositores, de los que le contradicen es esto lo que ha cansado y rebasado la paciencia de todos los bolivianos. "El que no ama permanece en la muerte, el que odia a su hermano es un asesino"(1Jn.3,15).

5.- Hay que reconocerle una habilidad en medio de tantos desaciertos: haber engañado a una parte de la opinión internacional, particularmente a la de los Estados Unidos de Norte América. Sin embargo el que le apoye el gobierno de los EE.UU. no viene a ser precisamente motivo de orgullo pues allí se inspira el régimen de la mentira, de la opresión y de la muerte a nivel mundial.

A sus ministros y parlamentarios:

6.- Alguno de los ministros del actual gobierno ha dicho que la Iglesia es muy tímida en su posición ante la situación actual. El 2 de Septiembre se publicó el documento por el Re-Encuentro de los Bolivianos, en el que la Iglesia proponía como urgente todo lo que el pueblo entera ahora pide clamorosamente. Pero no hay lenguaje que
entienda el actual presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. Ni siquiera la sangre de tantos muertos le conmueve.

7.- El poder corrompe. Y ¡cuánta verdad contienen estas tres palabras¡. Qué lejos están los ministros y parlamentarios de este pueblo boliviano que un día hizo acto de fe en sus ofertas, en sus palabras. Desde que tienen un salario y muchos privilegios inalcanzables para el común de los bolivianos, ya no son más que
instrumentos al servicio del poder, cómplices de este sistema de la mentira, serviles al dinero y ciegos ante la realidad de sus hermanos y hermanas bolivianos. Se ha vuelto incapaces de trabajar por el bien común, por la patria que les dio nacer.

8.- Condenamos los atentados que han sufrido Radio Pío XII y Canal 13 como una maniobra de acallar la verdad sobre los hechos que acaecen; condenamos también la actitud de algunos militares que han echado al suelo los alimentos que nuestros grupos de apoyo llevaban a los marchistas que están en Patacamaya, lo mismo que los abusos a los estudiantes que detuvieron, los desnudaron y vejaron en el camino a La Joya. Ojalá que las autoridades correspondientes puedan investigar y sancionar esos abusos.

A todas las fuerzas populares:

9.- El diálogo amplio, el reencuentro de fuerzas se ha hecho imposible. No pueden estar en la misma mesa para dialogar y llegar a acuerdos la victima y su agresor. Algo tiene que cambiar y que posibilite este encuentro. La renuncia de Gonzalo Sánchez de Lozada y su sucesión por el actual Vicepresidente, es la sanción social que se
le impone y la alternativa constitucional que podría reabrir la esperanza del diálogo, una vez que los ánimos se hayan calmado.

10.- En medio de tanto dolor por las sentidas muertes de nuestros hermanos, hay que también reflexionar por la división que se percibe en medio de los justos reclamos. Muchos sectores no ven más allá de sus intereses particulares, otros se olvidan que en medio de la pobreza hay miseria y hermanos más necesitados, algunos sin ser del gobierno se aprovechan también de los más pobres; otros intentan confundir con mensajes ambiguos. Nos hace falta mirar las cosas con ojos críticos y responder con verdadero sentido de solidaridad y misericordia. Una virtud que tiene el pueblo boliviano y que conviene recordar ahora es la capacidad de ser solidario, la capacidad de
compadecerse de los demás.

11.- Al expresar nuestro deber, y nuestro más sincero deseo de estar al lado de los que más sufren, llamamos a todos a sentirnos hermanos y juntos rehacer nuestra esperanza como pueblo vapuleado durante años por tanto engaño, por tanta opresión, por tanta falta del más auténtico y verdadero patriotismo.

12.- Convocamos a todos los hermanos bolivianos de Oruro a reunirnos en las parroquias y juntos hacer jornadas de oración y ayuno. Hay algunos espíritus que sólo se expulsan con el ayuno, dice la Palabra de Dios. Juntos miremos nuestras actitudes y reconozcamos que nos falta amarnos, amar a nuestra Bolivia, amar a Dios que es el Señor de la Vida y de la Historia.

Oruro, 16 de Octubre de 2003

Firman todos los religiosos, sacerdotes de la Diócesis de Oruro


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