Mensaje de la La Conferencia Episcopal Boliviana a la Nación

BOLIVIA, 17 octubre 2003 .- La renuncia que acaba de presentar el Lic. Gonzalo Sánchez de Lozada a la Presidencia de la República abre un nuevo escenario político.
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Les dejo la paz, les doy mi paz
Juan 14,27

En esta situación, la Iglesia Católica hace un vehemente llamado a la paz y la serenidad. La defensa de la vida y la democracia deben primar en estos momentos como valores imprescindibles que marquen nuestro presente y futuro.

El pueblo debe dar muestras de su tradicional generosidad y cerrarse a las voces de odio que en circunstancias de crisis siempre aparecen. No debe olvidar que la violencia siempre engendra violencia. Por ello, todos debemos retornar a nuestros hogares en paz y evitar cualquier desmán que pudiera presentarse.
Exhortamos a dejar de lado, en estos momentos, intereses sectarios o corporativos en favor del bien común y unir fuerzas para que el nuevo Gobierno tenga la capacidad de reencauzar al país por el sendero de la paz, la justicia y el desarrollo, dentro de la institucionalidad democrática y respeto pleno a las libertades ciudadanas.

Pedimos al Dios de la Vida, de la Paz y de la Esperanza, iluminar al pueblo boliviano y a sus conductores, para que la solidaridad y la convivencia pacífica retornen a la Patria.

No a la muerte; sí a la vida
No a la violencia; sí a la paz
No a la división; sí a la unión
No al desorden; sí a la democracia
La Paz, 17 de octubre de 2003

Por la Conferencia Episcopal Boliviana
Mons. Jesús Juárez P.
Obispo de El Alto y Secretario General de la CEB


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