En el Mediterráneo Oriental, una nave se enfrenta otra vez a su destino. Nuevos problemas acechan a su esforzada tripulación.
La preocupación se ceba en su bravo capitán
Ya está el tipo ese otra vez dando instrucciones a mis hombres. Me pone malo. Con la cantidad de cosas que tengo que hacer !!!!
Mire, Mr. Weir, hágame el favor, con su permiso, quiere desembarcar por ahí de una buena vez ? o le ayuda Mr. Bonden tirándolo por la borda ?
No se atreverá usted, aún me quedan unas cuantas cosas...
Bonden, ya sabe lo que tiene que hacer.
No es necesario, ahora mismo desembarco. Maldita sea !!!!
Mr. Pullings, ponga inmediatamente rumbo a la costa noroccidental de la Península Ibérica, sin demora...
Sí, señor, a sus órdenes, señor, sin demora señor...
La Surprise alcanza rápidamente su destino bajo el sabio mando del oficial Pullings.
Y se encuentra ante las maravillosas y recortadas costas de frescas aguas que tanto ansiaba volver a ver Jack.
Hemos llegado, voy a buscar al capitán.
Jack ha pasado la travesía muy entretenido.
Pero ahora sube a cubierta muy atento.
Sospecha en qué ensenada se esconde su ansiado objetivo.
Y se dirige raudo hacia el fondeadero.
Hemos llegado por fin.
Destino a la vista, mi capitán. Con su permiso, señor, permítame la observación. Es la quinta vez que venimos aquí este verano.
Lo sé, Mr. Pullings, lo sé. A las chicas les ha dado por venir aquí. Pero todas han ido volviendo... menos una... Maddie !!!!
Por San Jorge que la voy a traer a bordo por las orejas si se vuelve a hacer la remolona.
Oh ! My God !!!! Ahí está otra vez comiendo salpicón con Albariño !!!
Y nécoras !!!
Le voy a dar yo marisco del bueno ...
cuando la pille...
Todos a sus puestos, andanada de aviso por babor,... arriad el esquife,... preparen la cabina para nuestra invitada !!!!
Jack está contento. Sabe perfectamente que Maddie no se podrá resistir y vendrá a bordo de inmediato...
A buscar su ración...
...de marisco del bueno...
Y su postre muy especial con Oporto.