La Leyenda del Poeta

Por: Marcelo Almaguer

 

Hace mucho tiempo, en la Inglaterra antigua, se podía hasta oler la rebelión por todos lados. Calles oscuras, callejones que parecían gritar tu nombre desde la oscuridad con ganas de jalarte el brazo y atraparte en las fauces de la total e impredecible oscuridad. La gente se paseaba de lugar a lugar por medio de carretas guiadas por caballos, una época de noches eternas y el extraño sentimiento de ojos en tu nuca esperando el momento de descuido para con una fina cortada tu vida acabar. En ésta macabra tierra existió una vez joven poeta...llamado Jack Skellington.

El joven Jack vivía a unas cuántas millas de Liverpool. Sus padres (Su padre llamado Roger Rottington y su madre llamada Ava Waters) durante su vida le opusieron su enorme pasión por escribir poemas y novelas, le decían que tenía que explotarse a sí mismo y trabajar en algo que le diera como fruto algo de dinero, pues su enorme pasión, la Poesía lo dejaría en la calle.

Jack después de unos años de vivir con sus padres en Shrewsbury, se mudó a la menos popular cuidad llamada Leeds, y para vivir, como era de sospecharse, Jack escribía poesía.

Jack era del tipo de persona que era pesimista, pero a la vez veía lo hermoso de el lado oscuro de la vida, tales como la depresión, y algunas cosas mas. Escribía poemas y novelas trágicas, pero a la vez románticas, como un suave remolino juntando ambos romance y terror, que ciertamente se parecen mucho, aunque muchos los nieguen, Jack era de los que le gustaba asustar a los demás con sus extrañas frases o versos que inventaba de la nada, Jack era un poeta, un enamorado suicida. En un lugar así, ¿quien no lo sería?

Con su elegante traje negro de rayas grises que casi siempre portaba y con su moño negro sobre su blanca camisa, le gustaba pasear mientras se ponía a pensar en qué podría escribir ahora, qué situación seria su inspiración, o qué mujer sería su musa.

 

Su mente diferente a los demás, en esta sociedad no se ganaba mas que rechazo o la clásica mirada rechazadora que el ya conocía de todas las formas posibles. Y a pesar de esto, él era realmente un rebelde, pues aún escribía sobre amor, cosa que parecía que su pequeño mundo no conocía.

Una mañana él despertó, se vistió  se preparó para su rutinaria caminata matutina, no sabía lo que le esperaba.

De su casa salió, vestido con su traje negro con rayas grises, su piel pálida cual muerto y su delgadez extrema por falta de dinero para alimento, y su caminata comenzó. De pronto, se puso a pensar en miles de cosas, su mente comenzó a divagar por sus extraños ríos cerebrales, y de pronto son cuenta darse había llegado a un panteón, era un lugar desconocido por el, horas habían pasado desde que salió, era algo por ahí de las 7 PM., ya estaba oscureciendo. Al reaccionar, se puso a observar las tumbas, las docenas de cruces y símbolos católicos / cristianos a su alrededor, algo hermoso pero macabro.

En un instante sin pensar, su cabeza volteó y había una mujer, pálida como la luna llena, con los ojos mas negros que el espacio, cabello tan oscuro cual abismo infinito y vestida de negro, se encontraba dejándole flores a una tumba, Jack la vio, era la criatura mas hermosa que sus ojos han visto en su vida. Jack quedó paralizado. Su mente le pedía moverse, su cuerpo no reaccionaba. Aquella hermosa mujer en ese preciso instante se volvió en la musa de Jack. Sin poder mencionar media palabra, la mujer de pronto solo se retiró de el panteón, Jack, sin aliento, reacciona y reflexiona lo pasado. Al instante versos y versos brotaron a su mente cual agua en recipiente y su felicidad se hizo ver, de inmediato comenzó a correr hacia su casa, tan veloz como pudo para poder poner sobre un papel los pensamientos que de su mente se estaban apoderando. De repente, algo sucedió, se detuvo, sus ojos rodaron hacia atrás y en su mente tuvo una visión, vio sangre, vio un brazo aun en un cuerpo pero el cuerpo no se veía, y sangre regada por doquier. Jack “despertó” asustado, al lado de un callejón oscuro, volvió su cabeza hacia el y un extraño sonido escuchó, como una extraña risa...y huyó lo mas veloz posible.

A su casa llegó, asustado pero aún feliz, pues a su musa había encontrado, esa noche no durmió, pues fácilmente escribió unas 8 páginas completas de versos y versos de amor y algunos de tragedia, todos inspirados por esa hermosa pero misteriosa y oscura mujer que vagaba por un lúgubre lugar como un panteón.

A las 7 AM el joven poeta pudo dormir, pero unas cuantas horas después, tuvo un bizarro sueño con esa mujer. Se encontraban de nuevo en ese panteón. Jack se acercaba a ella y le hacia una reverencia hincándose frente a ella. Al ponerse de pie pudo ver directamente en sus hermosos ojos oscuros con un toque de maldad y misterio. Jack toma su mano y puede ver un  anillo en forma de cruz en su dedo anular, con un extraño rubí en medio de él, le besa la mano. En el momento que se levanta pareciera que todo fuera ahora mas lento de lo común, al levantar su cabeza, se acerca a ella y la besa.

En ese instante, Jack despierta de la nada, y grita “EUREKA!!! Escribiré una historia de amor!!”.

 

Durante las siguientes semanas, Jack se esmera en escribir su historia, a la cual llamó “A Través De Los Ojos Del Rubí”, pero a la vez camina por las calles en busca de su musa, de su inspiración. Su historia pareciera infinita, el personaje principal se llama Alexander, y su amada es llamada Leonore, la historia trataba de su amor que por un extraño juego del destino se conocieron, y de una u otra forma, el amor prevalece.

Jack peleó consigo mismo varias peleas, ya que nunca se decidía por acabar su historia, se había enamorado tanto de ella que no quería que acabara, no quería ese final feliz, después de hacerlos sufrir dentro de ese mundo inexistente debido a el dolor que él mismo sufría interiormente debido a que su amor no podía ser encontrado. Se comienza a cuestionar a sí mismo, a dudar, esta confundido y sin quien le ayude, pues lo único que le importa es su musa.

 

Una madrugada Jack decidido, escribió los últimos párrafos de su historia, escribió: “En una oscura noche iluminada por una luna con una sonrisa macabra atravesando por la bruma, en un panteón, Alexander encontró a su musa, a su diosa, a su única obsesión, de inmediato fue con Leonore, y la mano le besó, y tras una reverencia con sus ojos se cruzo, “unos ojos tan oscuros, tan hermosos y tan puros, y tu piel de porcelana que arranca mis suspiros” dijo Alexander a Lourdes, y ella sonrojada sonrió. Tras esto, Alexander se acercó, y al morir el nerviosismo simplemente la besó.”

 

Lágrimas en el papel eran mas que visibles, el sufrimiento de Jack de ponerle fin a su triste romance con la nada y su realización que su vida debería cambiar.

Decidido, se dirigió a el panteón.

 

Unos minutos después llegó, y regreso a el mismo lugar en donde estaba su musa. En ese momento tuvo otra visión, vio a una mujer gritando, y la estaban asesinando. Él reaccionó, se acercó a la tumba en la cual estaba la mujer, y decía “Alexander y Leonore...Hechos el uno para el otro” Alexander había asesinado a Leonore y él se había suicidado.

 

Jack al darse cuenta de esto simplemente se tiró al suelo, destrozado, confundido, acabado.

 

Jack murió días después en ese mismo panteón. Murió de soledad. Se dice que aun ronda ese panteón en busca de un alma que quisiera pasar la eternidad con él. Ahora solo es un esqueleto vagante...buscando su amor.

Su historia sigue en ese mismo abandonado cuarto, envejeciendo, esperando ansiosamente ser encontrada por algún joven poeta rebelde y poder seguir los pasos de Jack y cumplir lo que le faltó...solo nos queda esperar...

Una noche macabra mas, en las sombras de las paredes una lúgubre figura se proyecta contra las paredes, caminando sin cesar buscando a su Leonore en esta cruel tierra de la Inglaterra antigua...hace mucho tiempo....

 

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