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7.
LA IGLESIA CRISTIANA LA
IGLESIA es el conjunto de personas
que han declarado su fe en el Señor
Jesucristo y han sido bautizadas de acuerdo con lo ordenado por el. El edificio
donde se reúne
la iglesia para rendirle culto de adoración y alabanza se llama templo. 1. EL ORIGEN DE LA IGLESIA.-
LA IGLESIA tuvo su origen en la mente del Señor.
Nadie le dijo que la organizara, nadie dispuso organizarla por su propia cuenta,
ni a nadie le encargóo
el Señor que
lo hiciera. Leamos en Mateo 16:18, las palabras del Señor
: Tú
eres Pedro, y sobre esta roca edificaré
mi iglesia y las puertas del Hades no prevalecerán
contra ella.
Analicemos estas expresiones. El dijo: "edificaré
mi iglesia". No era la iglesia de Pedro o de Juan o de cualquier otro.
"Pedro", significa piedra, o
sea un fragmento de roca. "Roca" es una peña,
es decir una piedra gigantesca. Simón
acababa de confesar que Jesús
era el
Cristo (Mesías)
el Hijo del Dios viviente. Sobre
esta verdad Jesús
edificaría su iglesia. La confesión de
Pedro era como una roca firme, inamovible, que no se puede cambiar.
La palabra "Hades" ha sido traducida en diversas versiones como:
"poderes del infierno", "poderes de la muerte", "puertas
del Seol" que es "la morada de los muertos'". En resumen puede
significar los poderes del mal que no pueden prevalecer contra la iglesia
En varios lugares de las Escrituras se califica al Señor
como la Roca, como la Piedra fundamental.
El apóstol
Pablo, refiriéndose
a su predicación
en sus viajes misioneros, dijo que él,
"como un perito (experto) arquitecto, había puesto
el fundamento" (1 Corintios 3:10); las iglesias que él
había
organizado, tenían
como fundamento a Jesucristo y explicaba: nadie
puede poner otro fundamento que el que está
puesto el cual es Jesucristo (1
Corintios 3:11). Aquí
notamos que el apóstol
Pablo dice claramente que "el fundamento es Jesucristo", que era a
quien él predicaba. 2.
MINISTERIO DE LA IGLESIA.-
El Señor señaló
un programa de actividades a su iglesia: "predicar el evangelio en todo el
mundo", "hacer discípulos
en todas las naciones enseñándoles
que guardaran todas las cosas que él
les había mandado", que "fueran sus testigos...
hasta lo último
de la tierra". 3.
CRISTO Y SU IGLESIA.-
El apóstol
Pablo dice: Cristo amó
a su iglesia y se entregó
a sí
mismo por ella para santificarla, habiéndola
purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela
a sí
mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga, ni cosa semejante,
sino que fuese santa y sin mancha (Efesios:5:25-27).Por
eso dio a su iglesia mandamientos sobre cómo
comportarse, como hijos de Dios. Prometió también
estar con los suyos todos los días,
hasta el fin del mundo. Dijo a sus discípulos
que el Espíritu
Santo vendría
sobre ellos para llenarlos de poder para que pudieran ser sus testigos en todas
partes. Los comisionó
para que predicaran el evangelio en todo el mundo e hicieran discípulos
en todas las naciones enseñándoles
todas las cosas que él
les había enseñado
y que los bautizaran en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu
Santo. Esta es la misión
principal de la iglesia: proclamar el mensaje del evangelio para que todo aquel
que lo crea, sea salvo. 4. EL DESTINO FINAL DE LA IGLESIA.-
El destino final de la iglesia (es decir, de los
creyentes), es el cielo de gloria, donde los redimidos gozarán
por siempre de la presencia del Señor.
Esto es lo que se denomina en las Escrituras salvación
o vida eterna.
En Juan 14:2, dice: En la casa de mi Padre muchas
moradas hay, si así
no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros para
que donde yo esté
vosotros también
estéis.
Estas fueron palabras del Señor
Jesús dirigidas a sus discípulos en
el aposento alto, la noche víspera
de su crucifixión.
En Juan 10:27, 28, están
también estas
palabras del Señor: Mis
ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna... Estas
son otras palabras del Señor
Jesucristo en Juan 5:23:
El que oye mi palabra y cree al que me envió
tiene vida eterna; y no vendrá
a condenación
sino que ha pasado de muerte a vida. Por supuesto que esa otra vida no será
igual a la presente. El apóstol
Pablo dice: Todos seremos transformados,... es
necesario que esto corruptible (este cuerpo) sea vestido de incorrupción,
y esto mortal (este
cuerpo) sea vestido de inmortalidad (1Corintios 15:52, 53). Esto sólo
Dios lo podrá
hacer pues él
es el creador del cuerpo y de la vida. |