Cuando hablamos de ellas nos referimos a las Revelaciones
Divinas consignadas por escrito, en distintas épocas y en conjunto,
formando una fuente autorizada de fe para el pueblo de Dios.
La transmisión de la Revelación
se hizo por medio de la palabra escrita. Tal es así que si observamos el
Antiguo Testamento, vamos a apreciar en muchos pasajes este medio de comunicación
humana.
Por citar algunos ejemplos, lo
vemos cuando Moisés escribió en “El
Libro de la Alianza”:
Dt
31:9:
que dice: “Y escribió
Moisés esta ley, y la dio a los sacerdotes hijos de Leví, que llevaban el
arca del pacto de Jehová, y a todos los ancianos de Israel”
Ex
24:4:
que dice: “Y Moisés escribió
todas las palabras de Jehová, y levantándose de mañana edificó un altar al
pie del monte, y doce columnas, según las doce tribus de Israel”
2
Cr 30:5
que dice: “...para que viniesen a celebrar la pascua a
Jehová Dios de Israel, en Jerusalén; porque en mucho tiempo no la habían
celebrado al modo que está escrito”
2
Cr. 30:18 que
dice: “Porque una gran multitud del pueblo de
Efraín y Manasés, y de Isacar y Zabulón, no se habían purificado, y comieron
la pascua no conforme a lo que está escrito.
Neh
8:15
que dice: “y que hiciesen saber, y pasar pregón por
todas sus ciudades y por Jerusalén diciendo: Salid al monte, y traed ramas de
olivo, de olivo silvestre, de arrayán, de palmeras y de todo árbol frondoso,
para hacer tabernáculos, como está
escrito”
En estos
ejemplos del Antiguo Testamento podemos observar que se emplea la frase “como
está escrito”, y los escritores del Nuevo Testamento, siguiendo la
tradición de los rabinos, hablan indistintamente de “La Escritura” y/o “Las
Escrituras”.
Nos detenemos a título de ejemplo en estos pasajes:
Mr
12:10
que dice: “¿Ni aún
esta escritura habéis
leído: La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del
ángulo”
Lc
24:27
que dice: “Y
comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en
todas las Escrituras lo que de él
decían”
1
P 2:6
que dice: “Por lo cual también contiene la
Escritura: He aquí, pongo en Sión la principal piedra del ángulo,
escogida, preciosa; y el que creyere en él no será avergonzado”
pero
a partir de Ireneo, aproximadamente en el Siglo II, designaban tanto al Antiguo
Testamento como al Nuevo Testamento como las “Santas Escrituras”
Y con respecto al compendio de ambos fue llamado “LA BIBLIA”
