PERSONALIDAD.
El término personalidad
posee gran variedad de significados. Si bien, todos sabemos que la personalidad,
da individualidad a cada persona, y que estrictamente hablando, cada uno
tiene la suya propia, sin embargo no se asigna un significado definido
a la palabra, como concepto mismo.
Los teóricos estudiosos
de la personalidad la han analizado desde distintas perspectivas, quedando
algo claro: La personalidad es un conjunto de rasgos, que se desarrolla
con el tiempo y con las experiencias, y que además, se ve influenciada
por un sin numero de factores de los cuales hablaremos posteriormente.
La personalidad se ha definido
como: “ La integración de todos los rasgos y características
del individuo, que determinan una forma propia de comportamiento”.
Estas características
son físicas, intelectuales y psicológicas. La personalidad
se forma en función del desarrollo que según las condiciones
ambientales han adquirido ciertas tendencias biológicas.
Así mismo, la personalidad
puede ser definida como un patrón único y relativamente
estable de conducta, pensamientos y emociones del individuo.
Es entonces, que la personalidad,
será el conjunto de rasgos de carácter, comportamiento, temperamento,
emocionales y mentales de un individuo.
Así que, algo tan complicado,
no puede atribuirse sólo a una influencia bien sea hereditaria o
ambiental. Sin embargo, parece que los aspectos principales de la personalidad
si se heredan, o por lo menos en parte.
DESARROLLO
DE LA PERSONALIDAD.
Después de haber definido
lo que es la personalidad, pasaremos ahora a tratar de entender como es
que se desarrollan las características que identificamos dentro
de la personalidad.
Decimos, pues que, en tanto
nuestras actitudes, nuestros valores, nuestras opiniones y nuestras emociones
son las piedras angulares de nuestra individualidad, el modo en que actuamos
en estos estados mentales determinan lo que otros verán como nuestra
personalidad.
Nadie es ciento por ciento
coherente, en sus estados emotivos, no se es siempre alegre, o siempre
callado, etc. Pero ciertas características predominan en nuestra
apariencia psicológica; podemos, pues, ser descritos por los rasgos
que parecen gobernar nuestra conducta la mayor parte del tiempo.
Para hablar del desarrollo
de la personalidad, los observadores de la naturaleza humana han desarrollado
complejas teorías.
Estas se agrupan en diversos
grupos, siendo que algunas hablan de impulsos e instintos, otras afirman
que desarrollamos nuestra personalidad a base de recompensas o por imitación
de modelos, algunas más hablan de rasgos de personalidad y muchas
otras de estados del yo y del potencial de cada persona para desarrollarse
y de las experiencias de cada quien.
Analizando lo anterior, seria
difícil determinar cual de las teorías es la más acertada,
por lo que tomaremos como rango de estudio el hecho de que la personalidad
se desarrolla, influenciada por factores de tipo psicológico, ambiental,
físicos y socioculturales.
TEMPERAMENTO
Y CARÁCTER.
El carácter
se puede definir como: El conjunto de las maneras habituales de reaccionar
de un individuo. El carácter es un aspecto particular de la personalidad
y permite una valoración positiva o negativa en relación
con las normas aceptadas por una sociedad.
Los rasgos del carácter,
son modalidades particulares de la conducta que son relativamente duraderas
y que se manifiestan en situaciones éticas y sociales.
Con respecto a la formación
del carácter, la psicología actual (especialmente el conductismo)
y las corrientes derivadas del psicoanálisis, han puesto de manifiesto
la determinante influencia del ambiente para la formación del carácter.
Algunos designan con el nombre
de carácter congénito el conjunto de las disposiciones para
distinguirlo del carácter real o actual del sujeto, que sería
el resultado e su desarrollo bajo las circunstancias concretas de ambiente
y educación.
Pues se trata de elegir, entre
todas las posibilidades que el carácter congénito ofrece,
aquella que sea más satisfactoria para la plena realización
de la persona.
Según lo anterior,
la tarea esencial en la formación del carácter, será
sobre todo de orientación y ayuda.
Siendo entonces que el temperamento,
se entiende en la actualidad: Todo lo que concierne a las variaciones individuales
de la actividad nutritiva y funcional.
Es un rasgo de la actividad
del organismo; es una característica dinámica, dicho de otra
manera, son las diferencias individuales estables en la calidad y la intensidad
de las relaciones emocionales.
El temperamento, hace referencia
a los fenómenos característicos de un individuo en el plano
de lo emocional, entendiendo por tal su forma de reaccionar a los estímulos
emocionales, la intensidad y la velocidad con que se producen sus respuestas
y la cualidad del estado de ánimo prevalente.
ADAPTACION
SOCIAL DE LA PERSONALIDAD.
Hemos dicho ya, que la personalidad
es la única forma en la cual cada persona se relaciona con el mundo
y expresa sus emociones.
El desarrollo social se refiere
a los cambios experimentados en las relaciones con los demás.
Ambos afectan los aspectos
físicos y cognitivos del funcionamiento integral. Del mismo modo,
las características físicas e intelectuales afectan el desarrollo
social de la personalidad.
Adaptar la personalidad a
la sociedad e lo que se conoce como socialización, es decir, como
se aprenden aquellas conductas, actitudes y valores, que la cultura juzga
como adecuados. Las relaciones que se forman en la infancia determinan
muchos de los patrones para la socialización de un niño.
Definitivamente, los factores
sociales juegan un papel muy importante en cuanto a la influencia que ellos
ejercen en lo que va a ser la personalidad de un individuo; es por ello
que es necesario que esta influencia sea positiva y adecuada, para llegar
a adaptar lo que será nuestra personalidad a lo que es exigido por
nuestra cultura.
