Título: 17 formas de Adorarte... Obra: Candy Candy. Autor: Edwin D. Clasificación: PG17 Notas: Continuación del Slash "Cuando se cumplen 16" Resumen: Una nueva vida, Terry y Anthony, juntos en la gran ciudad... No contaré nada más. Archivo: Que aparezca en el Archivo, si así lo desean. Dedicatoria: Para todas las hermanas mías, de corazón de miel y temperamento apasionado. "17 Formas de Adorarte" by Edwin D. El sol apenas sale por el horizonte, la mañana empieza a vislumbrarse con los primeros rayos del astro rey... y sin saberlo, este será, para Anthony Andri y Terry Grandchester, el primer día del resto de sus vidas... Ambos jóvenes fueron expulsados del Colegio San Pablo, por haberlos pillado realizando "actos pecaminosos" en los establos de la Institución... El corazón de Anthony es una dolorosa mezcla entre el dolor y la incertidumbre, pues descubrió el verdadero motivo de la causa de la muerte de su amada y querida Candy... Sus propios primos, Steve y Archie, habían preparado la trampa para que cayese él, pero Candy fue la víctima de esta canallada... Pero ahora, camina al lado de su nuevo amor... Un amor que nunca había esperado encontrar... Terry Grandchester... Anthony mira tímidamente como los rayos de sol embellecen el rostro de su amado, y piensa que mientras estén juntos, todo estará bien... En eso, siente algo cálido, algo dulce, algo tibio... Terry, sin pedirle permiso, ha tomado su mano, y camina a su mismo ritmo... como si quisiera ser uno con él... Anthony simplemente sonríe, y como si ese simple gesto fuese toda una conversación sin palabras, ambos se dicen... "Te amo" "Y yo a tí también"... ... Ya era Medio día, y ambos jóvenes estaban exhaustos... habían llegado caminando, a un pueblo pequeño, donde decidieron descansar a la sombra de un inmenso árbol... la sombra era deliciosa, y el canto de los pajaros era simplemente maravilloso... Y de la nada, un excremento de ave cae sobre la cara de Terry... !!!Anthony no pudo evitar reír!!! Fue bastante divertida la expresión que puso Terry, pero a fin de cuentas ambos se rieron juntos... Anthony sintió hambre, y Terry le dijo que lo esperara unos minutos... que conocía a un amigo de su padre, que podría darles algo de comida y prestarles algo de dinero... (Anthony no tenía idea de a donde iban... parecía que Terry ya había repasado esta ruta miles de veces en su pensamiento... pero confiaba en él...) Terry le pidió que lo esperara, y este obedientemente se puso a admirar las flores silvestres... ... Terry estaba preocupado... !!!cómo podría obtener dinero!!! !!Mucho menos comida!!... Se percató de que salió del Colegio San Pablo sin nada de Dinero, y no tenía nada que tuviese mucho valor... Camino varias calles pensando en la forma de obtener dinero, hasta que se percató de que un hombre lo venía siguiendo desde hacía rato... Quiso perderlo de vista, pero era imposible... Hasta que llegó a un Callejón sin salida, Terry decidió afrontar a este sujeto... Era un hombre joven, tal vez ni siquiera cumplía aún la mayoría de edad... era moreno, con los ojos y los cabellos castaños... en sí tenía una mirada maliciosa... se acercó a Terry suavemente y con las manos retiro el cabello de sus oídos, y suavemente le dijo... "Te reconocí de inmediato... eres ese joven tan famoso del Colegio San Pablo... ¿Terry Grandchester, supongo?" "¿Qué?" dijo Terry asustado "Cómo sabes quién soy yo???" Terry retrocedió, pero solo sintió la pared de ladrillo en su espalda... "Eres famoso, guapo" le dijo el joven "Por lo que sé... has "prestado" tus servicios a varios jovencitos inverbes de esa escuela, en el pasado... ¿lo harías conmigo ahora?" Terry quería golpear a ese idiota... ¿Cómo le recordaba su pasado como Prostituto?, pero el extraño moreno, sacó de su pantalón un fajo de billetes... "¿Lo deseas?" Y sensualmente, con sus manos metió el dinero en el bolsillo trasero del pantalón de Terry, provocando en este una erección de su miembro, aunque no sabía si era por excitación o por miedo... El extraño moreno metió una de sus manos dentro del pantalón de Terry, y apretó firmemente su pene... era algo doloroso... pero Terry no podía hablar... "Permíteme gozar de tu cuerpo... y tendrás más dinero"... Terry sabía que lo que iba a hacer no estaba correcto, pero en realidad ocupaba el dinero... Simplemente cerró los ojos, desabrochó los botones de su pantalón, y se puso de espaldas, ofreciendo sus nalgas al extraño moreno... Así sea... Anthony seguía viendo las flores, pero se dió cuenta de que el viento quebró el tallo de una margarita... no supo porqué pero la recogió y la guardó... la trataría de sanar con sus propias manos... ... Terry termino desecho por la brutalidad con la que lo trató ese tipo... fue cruel, lo lastimo bastante... ese joven sacó un nuevo fajo de billetes, y antes de lanzarselo a la cara le escupió... Terry estaba tan destrozado, tanto en cuerpo como en alma, que no contestó esa ofensa... y el extraño simplemente se retiró diciendo... "Eres vil mierda Terry Grandchester... no eres nada para un Andri como yo"... Los ojos azules de Terry voltearon hacia el rostro del extraño... Pero este ya se había ido... ... "!!!Terry, Terry!!!!" gritó Anthony al ver a Terry a lo lejos, con una bolsa llena de frutas en sus manos... El rostro sonriente de Anthony fue suficiente para calmar el horrendo dolor que sentía Terry en su cuerpo... "¿Porqué tardaste tanto Terry?" dijo Anthony... Simplemente, en forma de broma, Terry cayó a su amado con una manzana en la boca... "Jejjejejeje"... Terry se dió cuenta de que tenían ya mucho dinero, lo suficiente para alquilar una habitación esa noche en ese pueblo, y en la mañana irse rumbo a Londres... Anthony no dijo nada sobre tanto dinero que Terry había obtenido... Pero en la noche cuando estaban juntos, pues... Anthony quería abrazarlo, pero Terry solo le decía que lo dejara dormir, que ya habría tiempo para eso en Londres... Londres... Era la primera vez que Terry mencionaba el lugar a donde irían... Los ojos de Anthony brillaron de ilusión pero los de Terry no querían ni voltear a verle... ... ... ... Ya habían pasado varios días desde que habían llegado ambos jóvenes a Londres... Terry consiguió un departamento barato donde podrían estar juntos, y estaba buscando empleo, ya que el dinero que tenía se le estaba acabando... Anthony tenía su talento para las flores, y con ello había obtenido un empleo como florista en una Florería cerca de el departamento. Sus arreglos eran extremadamente hermosos, y constantemente, el dueño de la Tienda lo veía platicar con las rosas, como si estas le recordasen a alguien... Temporalmente, él era el que llevaba comida a la casa... Terry estaba todo el día leyendo obras de Shakespeare, y constantemente actuaba para Anthony varias escenas de sus historias.. Pero por algún motivo, aunque las actuaciones de Terry eran sobervias, nunca conseguía trabajo en alguna obra... Anthony empezó a investigar... Reunió información sobre las principales compañías teatrales, e incluso hizo amistad con varios actores... Pero no fue si no hasta que uno de ellos le reveló la verdad: La Familia Andri (!!!su propia familia!!!) era una de las más grandes benefactoras del Teatro Inglés, desde hacía muchos años... Pero que uno de sus miembros, había ordenado que se betara a Terry Grandchester de cualquier obra, no importando si quedaba o no... Y en realidad... a todas las audiciones en las que había participado Terry, siempre había opacado a los demás actores, y siempre, pero siempre, había ganado el papel... Pero ese miembro de la Familia Andri, había impedido que lo aceptasen... Anthony pensó en varios nombres: Steve y Archie encabezando la lista, y hasta la Tía Abuela o el Tío Abuelo Williams... Pero quien realmente ordenó todo esto, no fue otro sino... ... Neil Leegan ... * * * La mansión londinense de la familia Andri... una de las tantas que tenía este clan alrededor del mundo... Esta familia oculta más culpas y secretos de los que cualquiera pudiera haberse imaginado... *** Un niño en su recámara... no hay nadie en la casa, sólo él y un hombre adulto... Este se acerca donde está el niño, y empieza a tocarlo de una manera que a él no le gustaba... pero... no era la primera vez... "!!No me toques!!!, !!!Suéltame papá, suéltame!!!... !!PAPÁÁÁÁÁÁÁ!!" ... Esta visión ha atormentado durante años a un joven de la Familia Andri... esa desgarradora imagen lo ha perseguido durante años... Él apenas era un niño cuando esto ocurrió... pero desde ese instante su alma murió, en un triste y abominable arranque de lujuria... Neil Leegan lo recuerda todo... muy bien... Desde niño, Neil ha maldecido el momento en el que vino al mundo, ¿cómo podía creer en Dios, después de aquél evento, en que su propio padre, desfiguró su alma, sus sueños?... Cuando digo esto, es porque Neil había decidido dejar de creer en Dios... No quería odiarlo aún más de lo que lo odiaba... según las creencias católicas, Dios hizo al hombre a su imágen y semejanza... "Entonces Dios debe ser peor que una bestia" piensa Neil "Si un poco de la identidad de Dios, estaba dentro de mi padre cuando me hizo eso... prefiero alejarme de él..." Desde entonces, lo que una vez fue un niño dulce y agradable, se convirtió en una criatura ruín y sin sentimientos... El otro momento en que Neil maldijo al mundo, fue cuando murió su padre, víctima de un paro cardiaco... esto hacía un año... Neil era el único testigo de esto... el único que pudo haberle pasado la medicina a su padre... en cambio se la alejó... Durante el funeral, Neil no pudo dejar de sentir un poco de lástima por el pobre viejo, simplemente hubiera deseado que hubiese tenido una muerte más horrenda aún... Su madre lo envió a una Institución Psiquiátrica en Londres, para ocultar lo ocurrido a sus amistades... el simple hecho de el "Qué Dirán" era suficiente motivo para alejar a su propio hijo, en una tonta y triste ilusión de que el infierno interior que había entre ellos... en la familia Leegan, pudiera calmarse... Neil estuvo varias semanas en la Clínica Psiquiátrica... intentó mantener una conducta apacible y estable, ante los ojos del mundo... Pero la realidad era otra, era tan manipulador y hábil, que con lo que fuera, dinero, favores, o incluso su propio cuerpo, escaló privilegios entre los enfermeros, guardias y médicos... Así consiguió salir de la institución, con una acta que afirmaba que su "enfermedad" estaba eliminada totalmente de su mente... que ahora podía caminar entre la gente, sin hacer daño alguno... Ninguno de los miembros de la familia Andri, excepto los Leegan, sabían de la condición de Neil... su propia madre, manejó toda la información tan hábilmente, que les hizo creer a todos que su hijo Neil fue a recorrer el mundo... Un día llegó a la Mansión Andri en Londres, bajo el argumento de que quería sentar cabeza, para finalmente establecerse en la capital del Reino Unido... La tía Abuela, creyendo en las palabras de su sobrino, le permitió establecerse en la Mansión Londinense de los Andri, y además decidió entregarle en vida, una fracción de lo que sería su herencia, y que hiciera con ella lo que quisiera... Neil tenía un encanto natural para manipular a la gente, pero nadie esperaba que fuese tan hábil en los negocios... en pocos meses, logró establecerse como un comerciante próspero, a pesar de su corta edad... Esa era la imagen que daba al mundo... Pero en realidad, su infierno interior, venía a él cada vez que cerraba los ojos... No poder dormir por el simple hecho de tener la visión de su propio padre, penetrándolo violentamente hasta el instante de hacerlo sangrar, era algo desgarrador para él... Constantemente salía de Londres, y viajaba a pueblos pequeños de los alrededores de Inglaterra... Necesitaba descargar toda la energía mala y la ira acumuladas... Lo que en un principio eran bellas mujeres, a quienes convencía con su dinero y encantos, para que se le entregasen para luego humillarlas, pronto empezaron a aburrirlo... Comenzó a interesarse en los jóvenes varones de los alrededores... siempre buscaba a los más famosos por su belleza, apariencia o encanto... Los investigaba, no se dejaba llevar por rumores... como un cazador que selecciona y vigila a su presa, Neil hacía lo mismo con el joven que le gustaba... ... Neil sentía que haciéndole el amor a un hombre o a una mujer, era la única forma de sacarse toda la ira interior... pero en realidad, esta simplemente se veía alimentada más y más... especialmente con los varones, ya que se veía a sí mismo, en el instante en que su propio padre lo violaba... ... La última adquisición de Neil, fue un joven prostituto de el Colegio San Pablo, Terry Grandchester... sabía que su belleza era exquisita, y que compartía el lecho con cualquiera a cambio de un precio... Pero el Colegio San Pablo era un lugar muy riesgoso para buscarlo y poseerlo... espero pacientemente los informes de los vigilantes, que le dijeron que Terry había abandonado la institución, en compañía de su enamorado, un joven rubio y de ojos azules... A fin de cuentas, Neil Leegan hizo suyo a Terry Grandchester... pero no se esperaba que su enamorado fuese su propio primo... Anthony Andri... * * * Anthony estaba anonadado... ¿cómo podía ser que su propio primo, Neil Leegan, quisiera hacerle daño a Terry? ¿Qué relación había entre ambos?... Por más que lo pensaba, Anthony no encontraba ninguna respuesta convincente... Sólo había un lugar en el mundo donde Neil podría estar en Inglaterra... La Mansión Londinense de los Andri... Quería poner las cosas en claro... pero en su corazón también había un miedo oculto... ¿él también estaría ahí? ¿Esa persona que nunca respondió sus cartas, y que la última vez que le vió, fue durante el funeral de su madre?... ... Ya era mediodía... un rayo de sol caía directamente a los ojos de un joven dormido... Terry Grandchester estaba solo en el departamento... ya no era algo raro... hacía varios días que había decidido a ya no salir a buscar papeles en las compañías de teatro... estaba sumamente deprimido... sólo quería estar acostado y morir... morir como quien sueña en un mañana mejor... Terry estaba muy mal... desde hacía poco, habían vuelto esa irritación a su estómago... le estaba ardiendo la garganta, pero aún así, seguía en la cama.... Ya nada le entusiasmaba... Ni siquiera los arreglos de flores que ponía Anthony todas las mañanas... ya ni que este le había preparado su desayuno favorito ese día... Sentía morir... el hambre, el ardor de sus entrañas, el dolor y la frustración... ya no eran nada para él... sólo era un muñeco. Pero sus pensamientos, más que ser egoístas, eran de culpa... él trajo a Anthony a Londres, para que juntos realizaran sus sueños... pero... parece que él solo se ha convertido en un bulto... un ser que en vez de hacer que los sueños de Anthony prosperen... los marchita, como una flor que en vez de ser alimentada con agua y sol para que florezca... está siendo envenenada con tinta negra, y esta sigue ahí, por amor a su único y vital líquido... "Si sigue más tiempo a mi lado" pensó Terry "atraeré a Anthony directo a mi ruina como ser humano"... Ese pensamiento asustó a Terry... la visión de como una margarita blanca se convertía en una flor negra... y sucesivamente moría... él no deseaba eso... sacó fuerzas de la nada... y se puso en pie... se sentía muy sucio... ocupaba bañarse... Terry dibujo un débil intento de sonrisa... él no quería ser una carga para Anthony... ya no quería estar deprimido... debía salir de su melancolía, para así evitarle penas a su tan amado Anthony... Se desnudó y entró a la regadera... sentía la delicia del agua tibia sobre su piel, deseando que esta se llevara todos sus malos sueños, toda su frustración e ira acumuladas... El ardor de su estómago pasó ahora hacia su pecho... no era una sensación agradable... Terry se sintió mal... El ardor era superior a él... como si este lo quisiera dominar, finalmente pasó a su garganta... era una sensación horrenda, como el agua tibia sobre su piel y en su interior un asco y ardor tremendos, se sentían... No pudo aguantar más... Terry terminó por vomitar... Tal fue el dolor que tuvo al hacerlo, que este se dobló y cayó hincado al suelo... Aunque tenía los ojos cerrados para evitar ver su propio vómito... Terry sabía que debía ser fuerte, y aguantar el dolor como las otras veces... ya habían pasado meses desde que esto había ocurrido... Desde que Anthony lo vió en el barco que venía rumbo a Inglaterra... Por fin el dolor terminó... pero algo de incomodidad seguía ahí... Terry pensó que lo más sano sería tomar una toalla y secar su cuerpo, así como el baño, para evitar que Anthony encontrará algún rastro de lo ocurrido y así evitarle más pena... Pero en el lapso de una fracción de segundo, cuando Terry pasó frente al espejo... se asustó... creyó que había alguien más en el cuarto de baño... pero... esa imágen... le horrorizó... Era su propio reflejo... Un joven que no era él... de su boca destilaba una mezcla de vómito, saliva y mucha sangre... su cuerpo estaba impregnado casi en toda su totalidad... sus cabellos estaban mojados, y goteaban algo de esa sangre que había en todo él... Sus ojos lucían extraviados... irritados... y su piel, tan blanca como la de un muerto... Terry empezó a llorar de la angustia de verse a sí mismo como esa piltrafa humana... cerró los ojos, pero sabía que en cuánto los abriera, ese monstruo... ese reflejo, seguiría ahí... y entre sus lágrimas sólo logró decir... "Te...necesito...Anthony" ... Desde otro punto de Londres, un joven moreno está recostado en sus habitaciones... veía el cielo, como si este le evocara recuerdos... Una mano sostiene su cabeza a modo de soporte... la otra... sostiene su erección... su mano se agita de un modo frenético, casi casi salvaje... como por puro instinto... pero su rostro... no demuestra placer... sino dolor... Dentro de la cabeza de Neil Leegan, fluyen vertiginosamente las visiones de todos a los que ha o lo han poseído... Es una sensación, más que placentera, dolorosa... digna de una psicosis... Las visiones corren una tras otra, sin darle descanso a sus sentidos... su mano se mueve más rápido que nada... tanto que le empieza a doler su miembro... sabe que debe detenerse pero las imágenes son tan impactantes que no puede parar su masturbación... Pero las imágenes que más vienen a su mente, son las de ese jovencito... Terry Grandchester... ofreciendo su culo, mientras lloraba, mordiéndose los labios de la angustia y desesperación... Y la otra imágen, es la de su propio padre, metiendo su erección dentro de su ano, mientras que unas gotas de sangre empiezan a salir al igual que sus lágrimas... Era horrendo y desesperante este movimiento... Tanto que debía detenerse o terminaría por arrancarse él mismo su miembro y arrojarlo por la ventana, o volverse loco.... "!!!!BASTAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!" Silencio... el sonido de un líquido corporal fluyendo... Neil empieza a reír... como si estuviera feliz, pero luego empieza a llorar... su pene seguía escupiendo esperma, directo hacia su rostro... unas gotas cayeron directo a sus labios, con un sabor entre dulce y salado... otras gotas fueron a parar directo hacia sus ojos... el esperma se mezcló con sus propias lágrimas, como si fuesen un solo fluido... Neil se reincorporó... enjugó sus lágrimas... y con su mano, frotó todo el esperma restante sobre su propio pecho... el sobrante que había en sus manos, lo lamió, como un gato que intenta quitarse la suciedad, pero Neil sabe que no es así... En su pequeña y desquiciada fracción de cordura con la que se maneja, Neil sabe que lo hace por un infinito sentimiento de soledad... como si él mismo quisiera tragarse su sufrimiento... Limpió su cuerpo y se vistió apropiadamente... tenía una reunión con uno de los más altos miembros de la Familia Andri... Enjugó sus lágrimas, se peinó y se perfumó, para evitar que alguien oliese el aroma de sus secreciones... Neil salió de sus aposentos directo a la sala principal de la Mansión Londinense de los Andri... pasó por los pasillos, con un caminado digno de un marqués... sensual y arrogante, Neil se dejaba amar por todos... En Londres, había un rumor muy fuerte, de que a la muerte del principal miembro de la Familia Andri, el Tío Abuelo Williams, Neil era el favorito para dirigir el clan... Él estaba seguro de que todo sería así... ya que el segundo favorito, Anthony Andri, su primo, pues... la última noticia que se tuvo sobre él, fue que fue expulsado del Colegio San Pablo, junto con un "amigo"... la desaparición de este, daba a entender que Neil, era el elegido para ser el heredero universal y administrador de la fortuna de los Andley. Aún así, sus negocios como joven comerciante, le habían creado grandes lazos con... "amistades poderosas" por así decirlo, en varias esferas... Neil estaba caminando en el pasillo, cuando de pronto, Robert, el secretario y mano derecha de el tío Abuelo Willliams, iba corriendo rumbo a la sala de consejos familiares... Neil lo detuvo... "¿Qué te pasa Robert?" dijo Neil "¿Algo le pasa a la Tía Abuela?" "Ufff... Ufff... Señorito Neil..." decía Robert, que aun a pesar de su mala condición física, trataba de reincorporarse como todo un caballero inglés "Por fin llegó... uff... él...." "¿Quién Robert?" preguntaba Neil, sin saber que pensar... "El Señorito Anthony está aquí". Neil no podía creerlo... tenía que ver a su primo con sus propios ojos... Pero una mano lo detuvo... una voz varonil, de hombre mayor, dijo "Espera Neil... él viene a verte a tí... pero antes tendrá que verme a mí". ... Anthony estaba a la entrada de la Mansión Londinense de los Andri... A pesar de que no se veía nadie, él sentía como miles de ojos le observaban... Su caminado era el de un Príncipe... por no decir el de un Rey... Andaba con una seguridad digna de todo un hombre... las puertas se abrieron a su paso... La Mansión era espléndida, digna de un cuento de hadas... Todos los sirvientes, tantos los viejos como los nuevos, se sentían impactados por su presencia... Hacía años que no pisaba este lugar... pero lo recuerda como si hubiese estado ayer apenas... Los sirvientes corrieron a formarse ante sus ojos... pero Anthony se dirigió directo a Robert... "Robert" dijo Anthony con voz segura "Debo ver a Neil, llévame a él"... Pero antes de que el lacayo contestase algo... "¿No me vas a saludar antes?" dijo un hombre mayor, saliendo de entre las sombras... era rubio y de ojos azules... muy alto y fuerte, aún para su edad... El corazón de Anthony latía muy rápido... tenía miedo... este encuentro lo había deseado tanto tiempo... pero no ahora... "Hola papá" * * * Terry está sentado en la cama, secando su rostro, mientras observa a los transeuntes que andan por las calles... "¿Cuáles serán sus sueños?" se pregunta Terry "¿Tendrán una persona a quién amar?"... Este joven siente que si permanece más tiempo al lado de Anthony, su tan amado y querido amigo, si no es que algo más, pues... él será quien provoque su ruina... tanto lo ama que no desea que esto ocurra... Hacía muchos meses que Terry ya no padecía otro de sus ataques... los médicos jamás supieron decirle que era lo que tenía realmente, sólo sabía que era una enfermedad que le comía las entrañas... Parecía que la presencia de Anthony en su vida lo había curado... pero toda esta frustración acumulada, toda esta ira e irritación, de ser una carga para su amado amigo, hicieron que su enfermedad resurgiera... Terry ya había lavado el cuarto de baño, aunque sentía que el aroma de su sangre y vómito mezclados continuaba ahí... Decidió salir un rato a caminar, para despejarse... Ya habían pasado unos minutos, cuando vió que mucha gente se estaba juntando ante un espectáculo... Como la curiosidad lo movía, fue hacia la gente que estaba bastante entretenida con un grupo de actores ambulantes... !!Estaban haciendo una representación burlesca de Romeo y Julieta!! Los actores hacían reír al público, y sobre todo a los niños... Terry miró los rostros de la gente, y luego a los actores, que tenían una naturalidad y una facilidad tales para evocar los sentimientos de la risa en las personas, que estaba abrumado... Aunque sea por un instante, Terry dibujó una sonrisa que pronto se volvió en una carcajada... ... Las rosas de la Mansión Londinense de los Andri no son tan hermosas como las que están en su residencia en América... pero estas están siendo testigos de otro evento cruel... Cuando padre e hijo se reencuentran. "Hola papá" dijo Anthony tímidamente, mirando a su padre directo a los ojos, pero deseando ser ciego, si con ello podía evitar volver a ver al hombre que lo dejo solo, después de que perdiera al ser que le dió la vida... su propia madre. "Hola hijo mío" dijo el Señor Andri... "Cuánto tiempo sin verte". Después de ese lapso, el silencio... tan sólo duró un segundo, pero todos los presentes, Neil Leegan, el secretario Robert y los demás sirivientes, sintieron que la mirada que Anthony lanzó a su padre en ese instante, con su simple "Cuánto tiempo sin verte", este con los ojos le respondiera "Estoy bien papá... ahora déjame en paz". Con un movimiento de sus manos, invitó a Anthony a pasar a su estudio, para conversar en privado... "Papá, mi asunto no es contigo, es con Neil" dijo Anthony "No creo que sea el mejor momento para que hablemos". "Te equivocas hijo... arreglarás tu asunto con Neil, pero antes debemos hablar" dijo su señor padre. Ambos entraron al estudio, y cerraron las puertas. ... Mientras tanto, en alguna de las tantas calles que hay en Londres, la gente se está empezando a dispersar... Un grupo de actores ambulantes, ha presentado su espectáculo a los transeuntes, permitiéndoles, por una módica coperación, evadir la realidad y convertirse en testigos de una de las historias de amor más trágicas que jamás se han escrito... "Romeo y Julieta"... pero como en sí, la realidad es tan cruel, ellos han decidido impregnar esta puesta en escena, o mejor dicho, espectáculo callejero, como una comedia, una farsa, una burla a la obra de William Shakespeare... Pero quien se llevó las palmas, fue una joven actriz, quien personificó a la Nana de Julieta... su personaje, originalmente insignificante, se puso ante los ojos de todos como un protagónico... Uno de los muchos testigos del talento de esta joven, fue Terry Grandchester... Cuando ya todos habían terminado de dejar a los actores, y estos se disponían a comer, Terry era el único que se mantenía ahí. Terry fue hacia los improvisados camerinos, unas mantas rotas, y preguntó por la actriz que personificaba a la Nana de Julieta... "Ahí está" dijeron.... Sin las ropas que la hacían ver obesa, así como la peluca y la máscara de mujer mayor, ahí estaba. Una jovencita, tal vez de unos 15 o 16 años... su cabello era Negro y largo, le llegaba hasta la espalda... estaba peinandose, y Terry simplemente se presentó... "Hola, me gustó mucho tu actuación"... La chava sonrió, y lo miró a los ojos... "¿En serio?, muchas gracias, es lindo que alguien reconozca tu trabajo"... Esos ojos verde claro, eran preciosos... "¿Cómo te llamas?" le preguntó él... "Susana" respondió. Susana... era un lindo nombre. Ella estaba apenada, nunca antes había tenido un "admirador" o algo así... Con su mano, peinó su cabellera negra, y sonrió. Platicaron por largo rato... Cómo ella había dejado su casa para convertirse en actriz, como termino con este grupo de actores ambulantes, y sobre todo, su sueño de algún día dejar Inglaterra e irse a América, para debutar en alguna de las tan famosas producciones de teatro en Broadway. Terry se sentía bien, sentía que había hecho una nueva amiga... Susana y él, fueron a almorzar juntos... Aunque no traía mucho dinero, él ofreció pagar el almuerzo, pero ella insistió en que cada quien pagara su parte... Terry se dió cuenta de que la carrera que Susana eligió, la misma que él decidió tomar, la actuación, no deja mucho dinero. Susana sólo pidió un café sencillo, y le pidió a Terry que si le regalaba la pieza de pan que le trajeron... Terry estaba sorprendido, pero se la dio... el pan estaba algo duro, pero aún así Susana se lo comió con gusto... Al terminar ambos, ella dijo "Se nota que eres buena persona, otro que me hubiese visto comer se hubiera asustado... ¿sabes? Ser actriz ambulante no deja mucho dinero... Todo ese glamour y joyas que te presentan las actrices de las grandes producciones, son un insulto a quienes trabajamos por amor a esta carrera"... Terry le tomó la mano, y levantándose de su asiento, le besó la frente... y le dijo: "Todos tenemos que pasar tragos amargos en esta vida... te aseguro que esto sólo será temporal, tienes talento, y espero que no me olvides y que me invites a la presentación de tu obra en Broadway... ¿Será "Romeo y Julieta" verdad?" Susana estaba apenada, tanta confianza con este extraño... pero lo dijo "Sí. Pero esta vez seré Julieta, y mi nombre estará en la marquesina rodeado de luces". Ambos rieron, pero en sí, estaban seguros que eso pasaría. "Creo que yo seré tu Romeo entonces" dijo Terry. "¿Eres actor?" preguntó Susana. "Sí, pero desempleado" dijo Terry. "¿Te gustaría saber tu futuro?" Susana sacó de su ropa, un mazo de cartas... "Has sido muy lindo conmigo, y es lo menos que puedo hacer por tí, yo sé leer las cartas, y puedo decirte lo que quieras saber de tu futuro?" "Me conformo con ser tu amigo" dijo él. "Insisto" reafirmo Susana. "Está bien". Susana le pasó el mazo a Terry y le pidió que lo barajeara siete veces, y después que lo partiese en tres. "Por mí, por mi futuro, por lo que deseo saber". ... La luz entra por uno de los ventanales de el estudio de el Padre de Anthony. El ambiente está algo tenso entre ambos. El señor simplemente le da la espalda y le dice a su hijo "¿Gustas algo para beber?" "No gracias, así estoy bien". Sin hacer ningún gesto, Anthony veía a su padre servirse un trago, y luego tomarselo. Hacía años que no se veían, pero Anthony recuerda bien, que cada vez que trata un asunto importante, su padre decide tomar un trago para darse valor... Ambos se sentaron en unos sillones rojos que estaban junto al ventanal principal de la habitación. Entonces, parecía que ninguno de los dos quería hablar pero el señor empezó. "Hijo mío... sé que han pasado once años desde que... perdí a tu madre... te dejé, lo siento..." Anthony quería evitar verlo a los ojos en ese instante porque sabía que si lo hacía lloraría como un niño... se limitó a responder... "Papá... tu perdiste a mi madre... en cambio, yo perdí a mi padre y a mi madre también. Tu me dejaste en América, con la Tía Abuela, y jamás volví a saber de tí... sólo sabía que estabas aquí en Londres... pero... en todos estos años, todas las cartas que escribí, jamás recibieron respuesta... papá, ¿sabes lo que siente un niño de seis años, que espera frente al buzón día y noche una respuesta de su padre, y jamás recibirla?, Papá... ¿Sabes la falta que me haces?..." Tímidamente, Anthony se arriesgo a ver el rostro de su padre... El hombre estaba inerte como una piedra... ninguna de sus palabras había hecho mella en él. "Yo tuve mis motivos para no querer verte Anthony" dijo su padre "Pero tengo mis motivos para reservármelos"... Tomó su copa y dió otro trago al licor... "Hijo mío" continuó el señor "Eres tan hermoso como tu madre, y en realidad creo que fue un error dejarte... mi ausencia hizo que en vez de formarte como un hombre, te hicieras un marica cualquiera" "¿Qué?!!!" pensó Anthony, pero su padre prosiguió... "¿Crees que no sabía de tus actos en todos estos años? Contraté investigadores que periodicamente me enviaban noticias tuyas... pero a partir de la última que tuve, cuando te expulsaron del Colegio San Pablo, quise morir... Anthony ¿qué relación tienes con ese joven, Terry Grandchester?" Anthony estaba nervioso, no tenía idea de lo que su padre había hecho. Se limitó a responder nerviosamente "Es mi mejor amigo y... y...." "¿Y qué más?" dijo su señor padre. "Terry Grandchester es el hombre a quien yo amo". Silencio.... La habitación sufrió un cambio en el aire... un aire de duda... Padre e hijo inmóviles... Anthony quería irse de ahí... nunca había dicho esas palabras "es a quien yo amo"... Este sentimiento se vió interrumpido... ... Una bofetada... ... Una bofetada de el padre al hijo... Anthony estaba en el suelo. Su padre lo levantó, sólo para gritarle en su cara, ofendiendolo y humillándolo "Eres despreciable hijo, si es que así he de llamarte... me avergüenzas como nada en este mundo" Otra vez el silencio... "Si tanto me desprecias padre" dijo Anthony... "Renuncio a ser un Andri". Y salió corriendo de la habitación. Corrió hasta salir de la mansión, corrió hasta dejar todo atrás... Ya no quería pensar en nada más... sólo deseaba abrazar a Terry, y decirle cuánto lo amaba... Pero no pensaba en nada más... ... Susana vió las formas en que las cartas respondían a Terry... Su destino se veía que se enfrentaría a más dolores y sinsabores, pero que finalmente todo terminaría bien... pero checó algo que era extraño, como si la realidad en la que Terry vivía, no debiera existir, como si la muerte empezara a rondar cerca... Como si todo fuese una estúpida farsa, algo que jamás debió nacer... "Me va a ir bien en el futuro" dijo Terry "Sí" respondió Susana "Es lo que dicen las cartas"... Mentía, pero era preferible mantenerse callada, pues la muerte estaba cerca, y podía escucharla... si Terry sabía demasiado... podría perder la razón... ... Anthony corrió durante largo rato... La Mansión Londinense de los Andri, se ubica en un punto alejado de la capital británica... y corriendo llegó hasta el departamento que habita junto a su amado amigo Terry... Esperaba encontrarlo, abrazarlo y decirle que lo amaba, !!que realmente lo amaba!!, pero en su lugar... El departamento vacío. Nada ni nadie. Sólo los muebles inmóviles... Anthony fue a la recámara, y en la sábana había pequeñas gotas de sangre... La mente de Anthony empezó a desfigurarse... tantas emociones de golpe... Cayó al suelo hincado, y simplemente se puso a rezar. Rezar... es todo lo que le quedó a Anthony después de eso... El rechazo de su padre, ese hombre que huyó después de la muerte de su madre dejándolo solo... El hecho que no lo aceptase a él, ni a la que persona que decidió amar, ha hecho que Anthony ocupase sólo el canto de un duro para volverse loco... Y esas gotas de sangre sobre la sábana, eran de Terry. Anthony se desconectó del golpe que llegó a su mente. Está despertando... se había quedado dormido, así, de rodillas y con la palma de sus manos señalando hacia el cielo... como si Dios fuese la única persona que lo pudiera ayudar ahora... "Dios santo, ¿qué debo hacer?"... "No creo que tu Dios te oiga primo" Anthony no sabía que estaba alguien más en la habitación ¿Terry? No, esa voz sonaba muy diferente, pero en sí era familiar... era la de su primo Neil... Los ojos de ambos se encontraron, Neil estaba recargado de pie en la puerta de la habitación. La mirada de este siempre está llena de vicio, como si siempre viese su propio beneficio en todo lo que hace... pero ahora su mirada es curiosa, como la de un niño que quiere jugar... "Primo, podemos platicar un rato?" dice Neil a lo que Anthony responde "Ese fue mi propósito por el que fui a la Mansión Andri... hablemos entonces". A Anthony le extrañó la actitud tan amable de su primo, pues la última vez que lo vió en América, seguía tan insoportable, y pedante, como siempre. En vez de hacer que Anthony se pusiera de pie, fue Neil quien se sentó al suelo junto a él. "¿Qué querías preguntarme?" La franqueza de Neil recibió una pregunta igual de franca "¿De dónde conoces a mi amigo Terry Grandchester?" "No sabía que era tu... "amigo"... es más, no sabía qué conección tenía contigo, pero lo que hice fue una estupidez, perdóname" "¿Qué le hiciste?" dijo Anthony. "¿No te lo dijo?" "No Neil, ¿qué debió haberme dicho?" Neil dudó por un momento, ¿era necesario que siguiera hablando? Neil en realidad no era malo, sólo deseaba ser sincero... pero la verdad duele, sobre todo cuando tú causaste conscientemente ese mal... "Lo que te voy a decir es muy doloroso como para aguantartelo Anthony... sé que trataré de huir como el cobarde que soy, ya que yo provoqué ese evento... pero si te lo digo, es porque no tengo en nadie en quién confiar... sobre todo desde que era niño, lo que mi papá me hizo no se olvida así de fácil" Anthony no entendía nada, de los ojos de Neil empezaron a salir lágrimas, y desordenadamente de su boca brotó su triste historia, de cómo había sido violado por su propio padre, como lo había matado, y así también como su propia madre le había mandado encerrar en una Institución Mental... Anthony no pudo dejar de sentir lástima por su primo, al entender que el origen de su odio y furia, proviene de su dolor interno que nació en la infancia... Anthony trató de ponerle su mano en el hombro para calmarlo, pero con un golpe a esta, Neil lo detuvo, y con lágrimas escurriendo en los ojos, y sin separar la vista del suelo, le dijo... "Odio que la gente sienta lástima por mí... y te aseguro que me odiarás en este instante por lo que te voy a decir Anthony..." (Separando sus ojos del suelo) "Yo violé a Terry" Silencio... El sonido de una bofetada se dejó oír... Alguien cayó al suelo... Y ese fue Neil... Anthony empezó a patearlo, al grado de que escupiera sangre. Lo levantó del cuello de la camisa, y a golpes sacaba las lágrimas de los ojos de Neil... Pero inexplicablemente... Neil se aferró al cuerpo de Anthony como un abrazo, y sin dudarlo, con su boca manchada de sangre... Lo besó... Anthony quería zafarse de esa situación, pero no podía... Una nueva presencia entró en la habitación... sonido de líquido escurriendo... en ese momento el lugar se impregnó de miedo... el dulzón aroma de la orina llegó a Anthony y a Neil... Anthony estaba de espaldas a la puerta pero Neil detuvo el beso para decir: "Oh Terry Grandchester, ¿ya viste? ¿ya me recordaste?" Anthony se zafó de Neil, y la visión que vió era horrenda... Era Terry, con los ojos como de cristal, llorando de miedo, ahí estaba Neil Leegan, le tenía miedo... tanto, que se orinó del espanto que sentía... Todo lo que pudo hacer fue correr hacia la calle, sin decir nada... "TEEEEEEEEEERRRRYYYYYYYYYYYYY!!!!!!!" Gritó Anthony quien salió del departamento llorando, y en la boca un sabor a sangre, proveniente de la de su primo... Neil se quedó adolorido en el departamento... se miró al espejo, y simplemente se dijo a sí mismo... "No cabe duda que nunca podrás ser bueno, eres malo, el mal radica en tí corre por tus venas, y salpica a los demás, no importa cuánto lo intentes, el mal siempre estará ahí". Título: "17 formas de adorarte" (6/6) (Final de serie) Autor: Edwin D. Obra: Candy Candy. Notas: Continuación del Slash, "Cuando se cumplen 16" de Edwin D. Resumen: Final de la serie. Archivo: Quiero que esta obra vaya al archivo. Clasificación: PG17. Todos los personajes aquí presentados, son propiedad de sus respectivos autores... ya saben el resto. La silueta de dos jóvenes corriendo por las estrechas callejuelas de Londres, una tratando de alcanzar a la otra... ¿acaso una persecución triste, vaga y sin sentido? Una serie de actos de confianza, actos de pasión o tal vez de venganza, han hecho de lo que pudo haber sido una relación llena de amor, en una llena de temor... Oh destino tan cruel, ¿como osas jugar con los sentimientos, como osas cambiar los hechos que en su momento eran perfectos para el amor y ahora se regocijan en el rencor? *** Neil aún sigue en el departamento... está absorto en sus pensamientos, en el mal que ha creado conscientemente... Aún recuerda como gozó de el cuerpo de Terry Grandchester, cuando este se le entregó a cambio de dinero, el placer sádico que sintió en el instante en que supo que había quebrantado su persona... en ese instante Terry dejó de ser un ser humano para convertirse en un triste perro, a los ojos de Neil, al que le han quebrado brutalmente las cuatro patas y se le deja vivo para que resienta el dolor... Neil es un ser enfermo, no sabe como enfrentarse a una sociedad sin su máscara... una careta de hipocresía y falsedad... pero en su retorcida mente, tan solo evocar esas imágenes le provocan una lujuria palpable... tanta fue su excitación, que ahí mismo, en la recámara de su propio primo, así como de el "amigo" de este, decidió desnudarse... Cubrió su cuerpo con las sábanas, y empezó a frotarse sus partes con ellas, la sensación de la tela rozando su piel era simplemente deliciosa, por no decir que la malicia que sentía su miembro, una especie de ardor que le recorría cada vena de este, era tremenda, una sensación que solo se experimenta en la lujuria misma... Neil retozaba con las sábanas frotando su cuerpo, con sus manos formó un nudo de tela, simulando la figura de un falo, y sin resistirlo, como si se tratase de uno de verdad, sus labios lo tocaron, y su lengua se encargó de el resto, recibiéndo este nudo de tela con movimientos lujuriosos, que harían que hasta una prostituta se persignara ante tanta porquería... Las imágenes que venían al cerebro de Neil eran lascivas, sus sentidos recordaban el sabor de cada falo de todos los jovencitos a los que había logrado corromper... Neil está realmente enfermo, no sabe amar, y su forma de expresar su angustia y su dolor es a través de una sexualidad retorcida, digna de un tratado completo para sí mismo... El nudo fálico que Neil había formado con la tela estaba duro, por tanta saliva que había empleado en este... Neil ya no era dueño de sus actos, sino que ya no podía detenerse... Con sus manos tomó el nudo de tela, y poco a poco se introdujo la figura fálica en su recto, lo cual era una mezcla de ardor y placer, tan profundo como si fuese se estuviese introduciendo una pistola, sintiendo el ardor tan cruel como si la misma bala hubiese sido disparada por dentro de su ser... El ritmo con el que Neil introducía este intento de falo, no era nada comparado con el ritmo en que las imágenes cambiaban una a una en su mente... de el placer de poseer a jovencitos hasta la trágica imágen de su padre... Este no era un recuerdo agradable, pero ahora lo que sentía tampoco lo era... Neil mantuvo los ojos cerrados todo el tiempo... Pero en cuanto abrió los ojos la visión que tuvo estaba ahí... De su propio recto escurría muchísima sangre, producto de la forma tan violenta en que su propio padre le había hecho daño... Y ahí estaba, su padre ante sus ojos, igual que en el pasado... Neil era otra vez un niño asustado, con los pantalones abajo, llorando y pidiendo ayuda sin que nadie lo escuchara... El dolor es tan grande que Neil tuvo que volver a cerrar los ojos... y entonces, nada, todo estaba bien, no había sangre, no estaba su padre, y él ya no era ese niño asustado... Todo estaba tranquilo, él solo, desnudo en la habitación, incluso las sábanas estaban intactas... ¿qué fueron todas esas cosas que vió en su mente? Pero algo tenía muy claro Neil... Ya no quería seguir haciendo esto, ya no deseaba ni necesitaba sembrar el mal por donde quiera que pasara... Simplemente se vistió, y se fue... estaba demasiado aturdido como para hacer algo más... *** *** Anthony ya había perdido el rastro de Terry, fue una persecución muy agotadora... Ya estaba empezando a ponerse el sol de la tarde, y todavía no tenía rastros de su amigo... Anthony recordó la flor que siempre traía en el hojal... una margarita que se rompió con el viento... parecía que nada la sanaría... pero Anthony está viendo que poco a poco está recuperándose... ¿será acaso porque siempre la tuvo cerca de su corazón? En ese instante Anthony piensa de que Terry es como esta flor... que si la tiene siempre cerca de él, de su corazón, lograrán sanar sus heridas, juntos... Anthony sigue caminando durante toda la tarde, hasta que obscurece... Y todavía no hay rastros de Terry... En eso, escucha que una multitud de gente se está reuniendo... es una compañía de teatro ambulante... Están representando "Romeo y Julieta"... Anthony se une a la multitud, y la escena que está admirando es el momento de la muerte de los amantes... Una actriz muy bella recitaba el parlamento de Julieta: "Oh Romeo, no has dejado ni una gota de veneno en vuestros labios..." Y Anthony sintió que alguien entre el público recitaba las mismas palabras, una voz de hombre, una voz más que conocida, una voz amada... Era Terry, quien estaba detrás de él... "Tardaste algo en encontrarme Julieta" Los ojos de Anthony se llenaron de lágrimas, y sin dudarlo tomó de las manos a Terry... y al oído le dijo: "No quiero volverte a dejar ir nunca más Terry"... besó sus manos con dulzura, como si el contacto con la piel de su amado le contase todo el sufrimiento, todo el dolor de imaginar un mundo en el que sus caminos jamás se hubieran cruzado... Terry no ha soltado las manos de Anthony en ningún instante... simplemente con la mirada le indica que es mejor callar... que ya habría tiempo para hablar después... La obra ha terminado, y ambos enamorados van hacia el parque, más precisamente, se meten juntos al jardín botánico de Londres, un lugar que a los ojos de Anthony, amante de las rosas y las flores, es paradisíaco... En ese instante Terry suelta la mano de Anthony... "Quiero decirte algo Anthony" Silencio... dolor, Anthony no sabe lo que Terry dirá... "Creo que ya te diste cuenta de que algo me pasó... ¿verdad?" Anthony trató de tomar el hombro de Terry, pero este se lo impidió.... "Conoces tú quién es realmente el tipo con el que te encontré???.... Sabes tú lo que realmente me hizo???" A Anthony sólo le quedó decir en pocas palabras, que ese ser era su propio primo... "Entonces, eso explica el porqué mencionó tu apellido: Andri" El joven rubio no entendía a qué punto quería llegar su amigo, él estaba dispuesto a olvidar todo lo que había pasado y tratar de sanar juntos... Pero los ojos de Terry chocaron con los suyos, y dijo algo que no esperaba oír: - "Anthony, te amo, pero si sigo más tieempo a tu lado, sólo voy a ser un estorbo para tí... además, no quiero tu lástima ni la de nadie... yo solo deseo que tú seas feliz, pero si sigo a tu lado, te contagiaré mi amargura..." - "!!Eso no es cierto!! Yo te sigo amanddo tanto o hasta más que el primer día, tú para mí nunca, pero nunca serás una carga ni un estorbo, !!Sabes que daría mi vida por tí!!, Por favor, quédate, te lo digo así: Hay que estar juntos, olvidarnos de todo lo que pasó, y tratar de sanar las heridas juntos"... - "Ya tomé mi decisión Anthony Andri, poor favor, ya no puedo retractarme" - "Terry... tanto te amo, que he renunciiado a ser un Andri" Silencio... Terry no esperaba este diálogo... Sin nada que decir Terry se acercó a Anthony... lo abrazó muy fuerte, y no lo soltó para nada.... - "¿Hiciste eso por mí? ¿Por qué?" - "Me volví a encontrar con mi padre, éll ya sabía de tu existencia y de mis sentimientos por tí... confesé mi amor por tí, Terry, y eso me costó la decisión de dejar de ser un Andri... ahora sólo soy Anthony" - "Para mí siempre serás mi Amado Anthonny" Y ambos, tomados de las manos, fueron a la zona de los rosales en el jardín botánico, sólo estaban ellos dos... y sin dudarlo, Anthony besó a Terry, un beso hermoso, donde ambos gritaban con sus sentimientos, su amor, su desesperación por ser felices... ¿es acaso que ambos enamorados no la merecen? En un baño de pétalos de rosa, Terry volvió a sentir lo que era amar y ser amado, no entregando tu cuerpo por dinero, sino hacer el amor por amor... esto era diferente... ambos cuerpos desnudos se poseían el uno al otro... ahora eran uno mismo... *** *** Ya era de Madrugada, cuando ambos jóvenes seguían en el jardín botánico... se habían quedado toda la noche, platicando y haciendo el amor en varias ocasiones... fue algo tan bello y placentero que ninguno de los dos quería que esto se acabara... Pero Terry ya debía marcharse... - "Es hora de que me vaya Anthony" - "No lo hagas, ¿sabes lo solo que me vooy a quedar sin tí?" - "Siempre estaré contigo, pero ahora deebo encontrar mi propia felicidad por mi propio camino, tratar de sanar por mi propia cuenta y alcanzar mis propios sueños..." - "Déjame ir contigo, ya nada me ata a LLondres" - "Anthony, ¿tienes algún sueño que no mme hayas contado? - "Sí -titubeando- quiero estar a tu laddo por siempre" - "Entonces te prometo que juntos realizzaremos ese sueño, pero ahora es mejor decir ¨hasta pronto amor¨" - "Sabes que esto me duele, pero si prommetes que volverás, confío en tí" - "Te lo prometo" *** *** Y Anthony fue al puerto, a dejar a Terry junto a la compañía de teatro ambulante... su plan ahora, era ir hacia América... Anthony tuvo que aguantarse las ganas de ir con él, pero prometió no llorar... Su despedida fue un abrazo, y finalmente un "Hasta pronto amor"... Y con el barco zarpando en el horizonte, Anthony creyó que todo esto ocurría para bien... Y siempre confiaría en la promesa de Terry... "Te lo Prometo"