CAPÍTULO I

 

EL PROBLEMA

 

1.1.           PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

 

Hasta hace dos décadas, los criterios de competitividad giraban en torno al costo; es así como la producción de bienes y servicios en general no poseían características innovadoras ni de calidad. Con el correr de los años se apoyó en la publicidad, donde los medios de comunicación jugaron un papel primordial y de primera índole.

 Con la saturación de los mercados, la innovación fue adquiriendo su rol de primer orden, donde el producto o servicio no va a diferenciarse solamente gracias a su nombre, sino que se establece gracias a algunas características incorporadas por su creador. Allí, el conocimiento tecnológico juega un papel importante y coloca a la investigación y a la actualización en un primer plano. En la actualidad, la calidad de los productos y servicios constituye el principal criterio a la hora de escoger en la compra por parte de los consumidores.

La organización de las empresas ha ido evolucionando desde la racionalización de la producción, principios empleados por Taylor (1903), Fayol (1916) y Ford (1930), entre otros, a la planificación estratégica y el control de calidad, pasando por varios estratos. Esas características que dominan el mercado nacional e internacional, exigen un cambio de formación y calificación que deben tener los profesionales en general para insertarse en el mercado laboral. Por todo esto, lo diseños, funcionamiento y evaluación de las carreras universitarias deben corresponder al comportamiento del mercado y a su entorno.

Es así como la universidad, como institución de educación superior,  realiza un viraje hacia la innovación como medio de comprensión de los signos que la sociedad le envía, y si en esta se realizan procesos de cambios radicales, entonces esta institución debe seguir sus pasos, no solo en lo académico, sino también en la forma como la sociedad la ve.

Esto conlleva a plantear que, la transformaciones de las instituciones de educación superior conjuntamente con las organizaciones de información, son temas imprescindibles a la hora de responder a los cambios que se dan a nivel global. Es así como las innovaciones que se dan en el ámbito científico supone su disposición hacia la comunidad, donde la excelencia  con la que se presentan generan en reflejo del desarrollo de la institución.

Las organizaciones de información constituyen un pilar fundamental dentro de las funciones esenciales de la razón de ser en una institución universitaria: la investigación o creación del conocimiento, la docencia o comunicación de dicho conocimiento y la extensión. Hoy en día, algunas casas de estudios, entre ellas la nuestra (La Universidad del Zulia), en su afán por su reconocimiento internacional para así adaptarse a las nuevas realidades a nivel global, han iniciado un proceso de identificación de las áreas a las cuales tiene que enfocar su potencial y así definir los lineamientos en cuanto a docencia, investigación y extensión, mediante presupuestos acordes con sus necesidades. De allí, las organizaciones de información (Bibliotecas, Archivos, Museos, Centros de Documentación) se han visto en la necesidad de desarrollar técnicas de gestión de evaluación y rendimiento de ellas para alcanzar el equilibrio que sus usuarios les demandan.

Es así como empieza a surgir una tendencia hacia la evaluación en las instituciones de educación superior, con un claro desplazamiento en sus objetivos, a saber:

Ø      De una estructura básicamente burocrática a una productiva, que va de un control administrativo de tipo rígido y sin una finalidad formal, se pasa a una búsqueda de la evaluación de los resultados, fortaleciendo sus funciones normativas.

Ø      De los insumos y procesos a productos y resultados, donde se busca vincular la asignación de recursos a metas alcanzados antes que asociarlas a condiciones o planes previos.

Ø      De una evaluación administrativo-burocrática a una de actores múltiples; donde la localización de los agentes involucrados y el proceso evaluador se desplaza de los organismos gubernamentales hacia los organismos involucrados, y estos a su vez, incorporar los procesos de tomas de decisiones a sus actores institucionales.

Ya la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en su artículo No. 102, reconoce a la educación “como un derecho humano y un deber social fundamental, es democrática, gratuita y obligatoria. El Estado asumirá como una función indeclinable y de máximo interés en todos sus niveles y modalidades, y como instrumento de conocimiento científico, humanístico y tecnológico al servicio de la sociedad. Dicho acceso y el desarrollo de la investigación, la ciencia y la difusión de los valores culturales de la nación deberán estar garantizados”.

Concretamente, el artículo subsiguiente (art. 103) define que “el Estado realizará una inversión prioritaria, de conformidad con las recomendaciones de la Organización de las Naciones Unidas.  El estado creará y sostendrá instituciones y servicios suficientemente dotados para asegurar el acceso, permanencia y culminación en el sistema educativo”.

Más adelante, en el artículo 109, reconoce la autonomía universitaria al afirmar que “las universidades autónomas se darán sus normas de gobierno, funcionamiento y la administración eficiente de su patrimonio bajo el control y vigilancia que a tales efectos establezca la ley. Se consagra la autonomía universitaria para planificar, organizar, elaborar y actualizar los programas de investigación, docencia y extensión”.

Por todo esto, y dado que la Carta Magna estipula la obligatoriedad de las universidades de aportar un sistema educativo de calidad, nuestras autoridades ven necesario construir un sistema de evaluación que establezca un patrón específico en cuanto a la calidad de la enseñanza y así mismo les proporcione los correctivos necesarios a corto plazo en todas las instancias, por lo que se hace necesario conocer las tendencias de necesidades de información del colectivo en el cual se desarrollan los organismos  de información.

Dentro de las universidades, las bibliotecas están conformadas como enclaves de apoyo a las funciones esenciales de la institución: la docencia, la investigación y la extensión. Se ha determinado que una institución de esta índole debe disponer de un fondo documental bien constituido, y de allí que las bibliotecas constituyen un baluarte que sustenta el producto intelectual de la fuente informativa.

El término fuente es para la Real Academia de la Lengua Española (2004)” el principio, fundamento u origen de algo. Material que sirve de información a un investigador o de inspiración a un autor”

Para González, las fuentes de información las constituyen todos los elementos o diferentes tipos de documentos capaces de suministrar información para ser utilizada en una investigación.  Convencionalmente, las fuentes de información están circunscritas únicamente a los documentos  que se utilizan en las investigaciones para construir el Marco teórico

Sin embargo, los servicios proporcionados por las bibliotecas en cuanto a la presentación de la información que refiere han sufrido grandes cambios. Al respecto, la Organización de las Naciones Unidad para la Ecuación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) (1999) expresa que: “las bibliotecas y su personal deben ayudar  a utilizar los libros y otros recursos de información…….…Estos materiales complementan y enriquecen los libros de texto, los materiales docentes y los métodos pedagógicos”, esto con la finalidad de mejorar la calidad de los servicios de información impartidos a la comunidad universitaria. Y los estudios y evaluaciones implementados en las organizaciones de información permitirán conocer las deficiencias que posee en cuanto a sus servicios, la infraestructura y del personal que hace vida dentro de ella.

El aprovechamiento de las tecnologías de información y documentación ha llevado a los profesionales en Ciencias de la Información (Bibliotecólogos, Archivólogos y Documentalistas de Información y Comunicación) que laboran en las universidades a poner a disposición de sus usuarios múltiples recursos de los cuales disponen, a los fines de cubrir sus necesidades. Estos usuarios/clientes en algunas oportunidades no saben cómo utilizarla, es decir, en muchas organizaciones de información existe una sub-utilización de los recursos tecnológicos, ya que los usuarios desconocen el uso apropiado de los servicios proporcionados, los basados sobre todo en las tecnologías de información.

 Los hechos anteriormente expuestos demuestran la necesidad de replantear la forma de presentarles a los usuarios los recursos con los cuales cuentan las organizaciones de información, para que ellos puedan acceder a ellos en sus diferentes formatos, obtener la información deseada y transformarla en conocimientos.

La postura seguida en el ámbito global hacia una mayor eficiencia y optimización de los recursos, estimulan a las autoridades de LUZ a centrar sus esfuerzos en localizar las áreas en las cuales se poseen ventajas competitivas a los fines de definir lineamientos en cuanto a investigación, docencia y extensión como ejes fundamentales del quehacer universitario, para de esta manera orientar los recursos por medio de ajustes concertados entre las autoridades  y la comunidad académica. La crisis por la cual atraviesa nuestra sociedad, exige la integración de todos los sectores y campos en torno a la búsqueda de soluciones específicas y prácticas.

La Facultad de Odontología de la Universidad del Zulia (FACOLUZ), posee una planta profesoral de alta calidad, los cuales están involucrados en proyectos de investigación y gran parte de sus investigadores están integrados al Programa de Promoción al Investigador (PPI), auspiciado por el Ministerio para el Poder Popular para la Ciencia y Tecnología, lo cual exige un mayor uso de las diversas fuentes de información disponibles (impresas, electrónicas entre otras).

Así mismo, las autoridades universitarias de LUZ han insertado dentro del pensum de estudios de sus carreras y Odontología no escapa a esa realidad a través de una serie de estrategias a los fines de desarrollar la capacidad de investigación de los estudiantes de pre y postgrado, entre las que se destacan: la inclusión dentro de los contenidos programáticos de las asignaturas de áreas donde la investigación juega un papel fundamental.

Esta situación ha generado un incremento sustancial en las solicitudes de información  de servicios y productos informacionales por parte de la comunidad estudiantil en las organizaciones de información para darle cumplimiento a sus deberes pedagógicos.

Por otra parte, se presenta una problemática; la comunidad en general (estudiantes, docentes y egresados) no poseen en su mayoría los conocimientos mínimos sobre cómo realizar búsquedas en los servicios telemáticos, lo que origina una subutilización de los recursos informacionales

Estas evidencias permiten aseverar, que gran parte de los usuarios de los organismos de información desconocen sobre las potencialidades que poseen los servicios bibliotecarios con base en las tecnologías informativas, ya que se observa como los usuarios deben recibir, en su mayoría, orientación individualizada sobre la forma de realizar las búsquedas, y en algunos casos las realiza el personal que labora en el servicio.

LUZ, a través de los Servicios Bibliotecarios de la Universidad del Zulia (SERBILUZ), más específicamente la organización de información “Dra. Beatriz Hernández Henríquez”  de la Facultad de Odontología (FACOLUZ) tiene como misión el “servir de apoyo a la investigación y a la docencia para satisfacer las necesidades formativas e informativas de la comunidad en general, pero en especial a la comunidad odontológica”.

 

1.2.           FORMULACIÓN DEL PROBLEMA.

 

En virtud de la problemática planteada, se hace necesaria la evaluación de los servicios y productos prestados por la organización de información “Dra. Beatriz Hernández H,” de la Facultad de Odontología de La Universidad del Zulia para determinar las necesidades de los usuarios, con la finalidad de alcanzar un nivel de excelencia en los servicios, especialmente en los de búsqueda selectiva de la información. Producto de la situación indicada, surgen algunas interrogantes, que serán dilucidadas durante el transcurso de la investigación, estas son:

Ø      ¿Qué principios determinan la prestación de los servicios y productos  en la organización de información Dra. Beatriz Hernández Henríquez?

Ø      ¿Cuáles serían las características, en cuanto a espacio se refiere, debería proporcionar la organización de información Dra. Beatriz Hernández Henríquez a sus usuarios y usuarias?

Ø      ¿Cuáles son  los roles que deben desempeñar los profesionales de la información y comunicación en la organización Dra. Beatriz Hernández Henríquez?

Ø      ¿Cuáles serian las estrategias a seguir a los fines de optimizar los servicios y productos de la organización Dra. Beatriz Hernández Henríquez?

 

1.3.           OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN

Después de determinar las interrogantes en la presente investigación, se derivan de ellas los objetivos que complementarán los cursos de acción para el desarrollo del presente estudio.

 

1.3.1.       OBJETIVO GENERAL

Ø     Evaluar los servicios y productos de la organización de información Dra. Beatriz Hernández Henríquez.

 

 

1.3.2.    OBJETIVOS ESPECIFICOS

  

Ø   Determinar el cumplimiento de los principios que rigen la prestación de los servicios y productos de la organización de información Dra. Beatriz Hernández Henríquez.

Ø   Determinar las características espaciales óptimas de la organización de información Dra. Beatriz Hernández Henríquez a los fines de brindar un servicio de calidad.

Ø   Describir los roles de los profesionales  de la información en la organización de información Dra. Beatriz Hernández Henríquez.

Ø   Establecer las competencias a los fines de optimizar los servicios y productos en la organización de información Dra. Beatriz Hernández Henríquez.

 

1.4.            JUSTIFICACION DE LA INVESTIGACION

La evaluación de los servicios de la organización de información Dra. Beatriz Hernán Henríquez permite realizar una exploración detallada sobre los usos que los usuarios hacen de los servicios formativos e informativos, y las fallas que estos puedan poseer. Desde el punto de vista teórico, la presente investigación permitirá desarrollar innovaciones en cuanto a la atención al usuario y ampliar sus conocimientos sobre el uso de los servicios y productos informacionales.

En cuanto al aporte práctico, la organización de información Dra. Beatriz Hernández Henríquez, conjuntamente con los Servicios Bibliotecarios de la Universidad del Zulia (SERBILUZ) podrán contar  con las herramientas que permitirán un uso eficiente y eficaz de los productos y servicios que proporciona a la comunidad, especialmente a la odontológica.

Desde el punto de vista metodológico, la presente investigación permitirá servir de modelo para investigaciones futuras que en el área de evaluación de los servicios informacionales se realicen, y así lograr altos estándares en cuanto a calidad se refiere.

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