REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD YACAMBU
VICERECTORADO DE ESTUDIOS A DISTANCIA
CATEDRA: MERCADO DE CAPITALES
ASIGNACION No. IV:
INFLACIÓN
La inflación es un proceso económico
caracterizado por alzas generalizadas y sostenidas de precios en el tiempo. Por
alzas generalizadas se entiende que aumentan todos los precios, sean bienes y
servicios, así como el servicio del trabajo (sueldos y salarios). En
complemento, se incrementan también el precio de las monedas extranjeras, es
decir, el Bolívar se deprecia frente a monedas fuertes como el Dólar, el Yen, el
Euro; lo que significa que debemos entregar más bolívares para adquirir monedas
de otros países.
Cuando hay inflación, los
precios suben indefinidamente, sin que aparentemente se pueda batir la
escalada, dando la impresión de encontrarnos inmersos en un proceso que se
autoalimenta indefinidamente.
El índice más utilizado
para medir la inflación es el “índice de precios al consumidor” o IPC, el cual
indica porcentualmente la variación en el precio promedio de los bienes y
servicios que adquiere un consumidor típico en dos periodos de tiempo, usando
como referencia lo que se denomina en algunos países “la cesta básica” o cesta
representativa de bienes y servicios.
El IPC no puede considerarse
como una medida absoluta de la inflación, porque sus ponderadores, que se
obtiene de las encuestas de gastos de los hogares, o de presupuestos
familiares, solo representan a los consumidores. En el IPC no están ponderados
o incluidos otras transacciones de la economía como los consumos intermedios de
las empresas, ni las exportaciones, ni los servicios financieros. Como no hay
una forma exacta de medir la inflación, se utiliza el IPC como índice oficial
de inflación.
TIPOS DE INFLACIÓN
SEGÚN LOS DIGITOS:
Baja
o moderada: Se caracteriza por una lenta y predecible
subida de los precios, cuyo incremento no sobrepasan cifras anuales del 10%. En
escenarios de este tipo existe plena confianza por parte del público en la
moneda, su circulación es buena porque existe la certeza de que su valor va a
perdurar en el tiempo (corto, mediano y largo plazo). Se estima que la mayoría
de los industrializados han mantenido tasas de inflación de un digito en las
últimas décadas.
Inflación
galopante: Se caracterizan por presentar incrementos de
precios que oscilan entre dos y tres dígitos.
Cuando se habla de niveles de inflación galopante,
encontramos una alta pérdida de confianza, por lo que el público trata de
negociar los contratos y las transacciones al IPC o en moneda extranjera, dado
la perdida de valor de la moneda nacional. El capital financiero desaparece.
Existen preferencias por comprar bienes (viviendas, edificios,
electrodomésticos, etc.). Los préstamos de efectivo se realizan con tasas de
interés muy elevadas a los fines de
compensar la desvalorización de la moneda.
Hiperinflación; Esta etapa se produce cuando los precios crecen a tasas superiores al
1000% anual. Al llegar a estos niveles,
el público trata de no retener en su poder por mucho tiempo el dinero, ya que
su valor es menor al pasar las horas. Hay total desconfianza en las políticas
monetarias. Esto también lo podemos conocer como “la huida del dinero” y
consiste en la deducción de los saldos reales poseídos por los individuos,
debido a que la inflación encarece el precio del dinero que mantiene retenido.
SEGÚN SU ORIGEN:
LA TEORÍA MONETARIA: Debemos tener en cuenta
es que la moneda no es más que otra mercadería o servicio, tales como los
zapatos, las vacas, los autos o el oro, y como tal debe ser tratada. Del mismo
modo la inflación es un fenómeno propio, inevitable y exclusivo del sistema
monetario estátista. Por eso, carece de sentido hablar de inflación dentro de
un sistema monetario natural.
Empecemos por decir que,
más allá de las precisiones históricas, en el principio era el trueque y hoy,
todavía, sigue siéndolo. En el principio, la gente iba al mercado con gallinas
o cerdos para cambiarlos por flechas o sandalias. Y, cansados de transportar
gallinas, las cambiaron por pequeños trozos de oro. Luego, como se hace con
cualquier mercadería, al oro le pusieron marca y lo acuñaron y lo llamaron
moneda. Y, cansados de transportar oro, lo depositaron en cajas seguras. Y
fueron al mercado con certificados de depósito, a los que llamaron billetes.
Apareciendo más tarde los cheques, las tarjetas de crédito (o 'dinero
plástico'), el dinero “electrónico”, “cesta ticket” y demás. Pero, el principio
no ha dejado de ser el mismo: mercadería por mercadería, servicio. La moneda,
en definitiva, podría verse como otro servicio bancario que permite,
básicamente, el cálculo (basado en una unidad común) y la agilidad en las
transacciones.
Consecuentemente, el
dinero cumple, al igual que cualquier otra mercadería o servicio, con la curva
de oferta-demanda, OD, pudiendo ocurrir dos cosas, según el sistema sea natural
o coercitivo. Conviene recordar que, en rigor de verdad, no existe un punto de
equilibrio en la curva de OD, sino, un entorno puntual, con tendencia al
equilibrio en la medida en que no existan fuerzas coercitivas. De otro modo, de
no existir un entorno en permanente movimiento, el mercado sería estático.
Si el sistema es natural,
intrínseco al mercado, es decir, que cualquiera puede emitir moneda y hacerla
circular sin impedimentos de carácter violento, una sobreoferta, por ejemplo,
significará una pérdida para el emisor. Lo que advertirá inmediatamente y
corregirá con urgencia so pena de quebrar. Por su lado, el público advertirá
rápidamente esta situación y buscará otra moneda. En cualquier caso, no habrá
alza generalizada de precios sino que, en el peor de los casos, simplemente,
una de las tantas monedas ofertadas, perderá valor frente a los demás bienes,
servicios y monedas. Si se produjera un shock de desconfianza, ocurriría una
corrida como cualquier corrida bancaria, y el emisor en cuestión,
probablemente, quebraría (si no tiene un buen seguro, lo que resulta poco
creíble), pero, nuevamente, no se produciría alza generalizada de precios. El
mercado, en definitiva, se comportaría con respecto a la moneda del mismo modo
como se comporta frente a los cheques. Inversamente, una suboferta, producirá
un aumento en el precio de la moneda, con respecto a los demás bienes, lo que,
rápidamente, alentaría al emisor a emitir más intentando equilibrar la demanda.
Si el sistema es
estátista (extrínseco al mercado natural), es decir, sólo el Estado coercitivo
puede emitir y obliga al curso forzoso, la inflación, en cualquier caso, es
inevitable. Todo lo que el burócrata puede hacer, es tratar de regular la variación
generalizada, no de precios en general, sino del precio de su moneda con
respecto a los demás bienes, conteniendo la emisión y rezando para que no se
produzca una corrida. En primer lugar, como el Estado coercitivo, por propia
definición, no se maneja con criterios de eficiencia económica sino políticos,
no le importa perder y, en consecuencia, sus operadores no están preparados
para advertir las pérdidas ocasionadas por una tendencia desequilibrante en la
OD. Y, entonces, salvo por una fugaz casualidad, la tendencia equilibrante de
la OD nunca se logrará. Y la inflación es una enfermedad monetaria generalizada
que desnaturaliza todo el proceso económico, puesto que, al ser la moneda
estatal el único medio de cambio, todas las transacciones y cálculos quedan
distorsionados en la medida de la inflación.
Peor aún, al no existir
mercado natural, no existen índices reales de la OD. Todo lo que en los
sistemas estátistas se habla acerca de la demanda monetaria, no es más que pura
ficción de economistas planificadores que pretenden sustituir, con rígidos
sistemas ingenieriles, el comportamiento absolutamente maleable e impredecible
de la naturaleza humana. De modo que, ni siquiera en el hipotético caso de que,
por pura casualidad (más bien por un 'milagro', porque la coerción es de suyo
descoordinadora, por cuanto la coordinación implica acuerdo voluntario, y, por
tanto, desequilibrante) el Estado artificial hubiera logrado una tendencia
equilibrante de la OD, tendrá conciencia de tal tendencia. Dado que sólo el
mercado natural puede reflejar, con explícita certeza, las variables
económicas. Es decir, en un mercado, los precios, como resultado de la
competencia, van indicando el nivel de la tendencia de oferta y demanda (si la
demanda aumenta, los precios aumentan, si baja los precios bajan), pero si no
hay precios reales (en este caso, porque al ser el mercado monopólico no hay
competencia) no es posible saber como está variando la OD.
La inflación, en
definitiva, no es más que el desfasaje que se produce, en forma artificial,
entre la curva natural de oferta y demanda de moneda (la curva intrínseca, la
que ocurrirá en la medida en que el mercado no sea distorsionado por medidas
coercitivas) y la oferta y demanda de moneda que efectivamente rige en el mercado.
Y este desfasaje se produce, insisto, cuando, vía curso forzoso, se impone un
sistema monetario que no responde (extrínseco) al mercado natural. De paso,
cabe señalar que lo que a veces sucede en los sistemas estátistas es que,
debido a que el Estado coercitivo imprime moneda en forma exagerada, para poder
solventar sus gastos, existe una exagerada oferta monetaria por parte del único
oferente, y esto provoca una acelerada depreciación del signo monetario, dando
lugar a que se hable de la inflación como el resultado de la 'creación espuria
de moneda'. Lo que, en rigor, no se ajusta a la verdad.
Si el aumento lo produce
el mercado natural, entonces, bienvenido sea porque ésta variación de los
precios es el modo en que la sociedad, de acuerdo con el orden natural, decide
la eficiente asignación de los recursos. Recordemos que, la eficiencia, supone
de suyo las relaciones voluntarias, porque éste es el modo de garantizar que
ambas partes se benefician (se coordinan). Ahora, si el aumento tiene un origen
extrínseco, en un sistema coercitivo, es decir, en una interferencia artificial
ajena al mercado del orden natural, entonces, los aumentos son malos porque
significan una distorsión de lo que la sociedad haría, por su cuenta, en
función de la eficiencia económica.
Resumiendo, si el sistema es coercitivo de moneda
única estatal, siempre habrá inflación porque, como el Estado racionalista es
incapaz de acertar (incapaz de planificar) con la tendencia equilibrante entre
oferta y demanda, el valor de la moneda estatal variará permanentemente, en
forma artificial (de modo caótico y desordenado, desequilibrante,
descoordinador), con respecto a los otros bienes. Si el sistema es de moneda
'privada y libre', es decir, varias monedas ofertadas, no tiene sentido hablar de
inflación. Simplemente ocurrirá que las mejores (las más eficientes) monedas
serán más solicitadas y el juego de los precios será lo que siempre es en un
mercado ordenado: un juego de índices para la más eficiente dirección de los
recursos sociales.
Una de las más aceptadas teorías del
origen de la inflación es la que indica simplemente que la inflación la
promueve la expansión de la masa monetaria a una tasa superior a la expansión
de la economía.
De acuerdo a esta teoría la fórmula para
determinar el precio general de bienes de consumo viene dado por:
P = Dc /
Sc
Donde:
P: Es el precio de los bienes de
consumo;
Dc: Es el monto que representa la demanda agregada por
bienes y servicios; y
Sc: Representa el suministro agregado de bienes de
consumo.
En otras palabras, los precios subirán
si el agregado de suministro de bienes baja en relación a la demanda agregada
por dichos bienes. Siguiendo esta teoría la demanda agregada está basada
principalmente en el monto total de dinero existente en una economía, lo que se
traduce en que al incrementarse la masa monetaria, la demanda por bienes
aumenta y si esta no viene acompañada en un incremento en la oferta de bienes,
la inflación surge. Existe otra teoría que relaciona a la inflación con el
incremento en la masa monetaria sobre la demanda por dinero lo cual
significaría que "la inflación es siempre un fenómeno monetario" tal
como lo afirma Milton Friedman. Siguiendo esta línea de pensamiento, el control
de la inflación descansa en la prudencia fiscal y monetaria; es decir el gobierno debe asegurarse que no sea muy
fácil obtener préstamos, ni tampoco debe endeudarse él mismo
significativamente. Por tanto este enfoque resalta la importancia de controlar
los déficits fiscales y las tasas de interés, así como la productividad de la
economía.
TEORÍA
NEOKEYNESIANA: De acuerdo a
esta teoría existen tres tipos de inflación de acuerdo a lo que Robert J.
Gordon denomina "el modelo del triángulo".
Ø
La inflación en
función a la demanda por incremento del PNB y un baja tasa de desempleo, o lo
que denomina la "curva de Phillips".
Ø
La inflación
originada por el aumento en los costos, como podría ser el aumento en los
precios del petróleo.
* Inflación generada por las mismas
expectativas de inflación, lo cual genera un círculo vicioso. Esto es
típico en países con alta inflación donde los trabajadores pugnan por aumentos
de salarios para contrarrestar los efectos inflacionarios, lo cual da pie al
aumento en los precios por parte de los empresarios al consumidor, originando
un círculo vicioso de inflación.
Cualquiera de estos tipos de inflación pueden darse en forma combinada para originar la inflación
de un país. Sin embargo las dos primeras mantenidas por un período sustancial
de tiempo dan origen a la tercera. En otras palabras una inflación persistente
originada por elementos monetarios o de costos da lugar a una inflación de
expectativas.
De estas tres,
la tercera es la más dañina y difícil de controlar, pues se traduce en una
mente colectiva que acepta que la inflación es un elemento natural en la
economía del país. En este tipo de
inflación entra en juego otro elemento, que es la especulación que se produce
cuando el empresario o el oferente de bienes y servicios incrementan sus
precios en anticipación a una pérdida de valor de la moneda en un futuro o
aprovecha el fenómeno de la inflación para aumentar sus ganancias
desmesuradamente.
TEORÍA
DEL "SUPPLY-SIDE": Esta
teoría afirma que la inflación se produce cuando el incremento en la masa
monetaria excede la demanda de dinero. El valor de la moneda, entonces, está
determinada por estos dos factores. La inflación en los años 1970 en EE.UU. se
ve como causada por el incremento en la masa monetaria que ocurrió tras la
salida de este país de los acuerdos de Bretton Woods, que sujetaba el valor de
la moneda al patrón oro. Según esta teoría el incremento en la masa monetaria
no tiene efectos inflacionarios en la medida que la demanda de dinero aumente
proporcionalmente.
INFOGRAFIA
http://www.eumed.net-cursecon/13/13-3.htm
http://www.burbuja.info/inmobiliaria/showthread.php?t=19025
www.monografias.com/trabajos7/poec/poec.shtml
www.bcv.org.ve/Upload/Publicaciones/detmacinf.pdf
http://www.monografias.com/trabajos24/indices-de-precios/indices-de-precios.shtml
http://www.monografias.com/trabajos18/tasas-inflacion/tasas-inflacion.shtml
http://www.monografias.com/trabajos7/poec/poec.shtml
http://www.monografias.com/trabajos38/inflacion-deflacion/inflacion-deflacion.shtml
http://www.monografias.com/trabajos/hiperinf/hiperinf.shtml