Universidad
de Yacambú
Maestría en Gerencia
de las Finanzas y de los Negocios
Herramientas Web
para
Sección A
Ing. / Ab. Luís
Alfonzo Utrera Marrero
TECNOFOBIA y
TECNOFILIA
i.- INTRODUCCIÓN
La brecha digital. ¿Cuánto se ha mencionado esta frase?
¿Cuántos realmente la entienden? El siglo XX fue un hito para la humanidad por
los cuantiosos avances tecnológicos que generó. No obstante, la penetración de
muchos de esos avances alcanzó a unos pocos, pero generó indiscutiblemente dos
fenómenos extremos totalmente opuestos que han ocasionado dos maneras diferentes
de ver y experimentar la tecnología. Esos dos fenómenos quizás hayan
contribuido a acrecentar las diferencias en el uso y el acceso a las llamadas
Tecnologías de
Indudablemente, la propagación de las nuevas Tecnologías de
Y,
aunque la finalidad de esta investigación no es analizar la poca o alta
penetración que las TIC tienen en todo el mundo (Estados Unidos, por ejemplo,
tiene dos veces más internautas que el resto de la comunidad de países del
continente americano, según revela Guevara (3), citando datos de 2004 de
1.-DEPENDENCIA
EXAGERADA
La tecnofilia es una dependencia exagerada de las tecnologías, cualesquiera que sean. Es aquella predisposición que supone una necesidad acentuada en el uso de la tecnología y una cierta dependencia de las mismas [Iglesias (4)].
Por tanto, un tecnófilo siempre está dispuesto a utilizar los últimos avances tecnológicos y recurre a la informática como una “salvación” a sus problemas, cualquiera sea la índole [Reboiras(5)]. Sin embargo, aunque cada vez es más común, no se presenta en la mayoría de la población, lo que significa que es una incidencia psicológica, incluso puede hablarse de patología.
Un tecnófilo puede llegar al extremo de vivir “en y con la computadora”, llegando a ser un fin por sí misma y, por consiguiente, un elemento obstaculizador. Sin embargo, la tendencia mundial es que las nuevas generaciones incorporen las TIC a su vida cotidiana, y en ellos es evidente el uso que se le da al Short Messege System (o mensajes SMS); el intercambio de archivos a través de plataformas Peer to Peer (P2P), principalmente para la obtención de archivos musicales; y juegos en red (como aquellos que se pueden desarrollar en vivo y directo desde las plataformas de Yahoo y/o MSN, por citar algunos proveedores).
Es obvio que la tecnofilia, como la tecnofobia, han permeado muchos ámbitos. En la educación, por citar un área, podemos encontrar profesores tecnófilos que incorporan la computadora en el aula y ven a la tecnología como elemento de motivación, fuente adicional de información y variedad de la enseñanza, bajo la tesis de que es indispensable el acceso al recurso informático para que el proceso de aprendizaje se lleve a cabo.
En el ámbito laboral, la incorporación de la nuevas tecnologías de la comunicación e información han ocasionado una profunda transformación en la última década. Por consiguiente, las redes de comunicación satelital, los entornos virtuales de trabajo, los foros en línea o el simple correo electrónico, con sus distintos niveles de impacto, han significado un enorme salto cuantitativo y cualitativo en la productividad de las empresas [Grosso (2)].
La tecnofilia y la tecnofobia son polos opuestos y fenómenos patológicos que se encuentran en los extremos de todas las posibles actitudes que cualquier profesional pueda desarrollar frente a la tecnología.
2.- RECHAZO A PRIORI
Ahora bien, si la tecnofilia supone la necesidad acentuada del uso de las herramientas informáticas, la tecnofobia resulta todo lo contrario. Se trata de una aversión exagerada hacia la tecnología y conlleva a un “tecnoescepticismo” [Iglesias (4)] que no es sino una duda infranqueable hacia los beneficios que honestamente suponen las herramientas informáticas. Además, los tecnófobos manifiestan su total desinterés por lo tecnológico y le achacan muchos de los males que se pueden detectar en la actualidad.
Por lo tanto, la tecnofobia, según Guevara (3), es el rechazo al uso de cualquier tecnología que la persona no haya utilizado desde pequeño y haya pasado a formar parte de su vida personal y profesional.
La cultura tecnofóbica se encuentra en disciplinas como la filosofía que, desde su tradición antimáquina, castiga a los tecnólogos -ejemplificados tradicionalmente con loss personaje mitológicos Prometeo, el famoso introductor del fuego entre los humanos e inventor del sacrificio; y Dédalo, famosos por inventar el laberinto de Creta y las alas de cera para salir volando del laberinto. Su hijo Ícaro fue el primero en probar el experimento, pero el sol derritió sus alas, cayó al mar y se ahogó el castigo filosófico viene dado porque los tecnólogos enfatizan en una concepción globalizada del mundo (la “aldea global” propuesta por Mc Luhan, con la que describió la interconexión humana a escala mundial generada por los medios electrónicos de comunicación), más que en la sola preferencia personal.
En el ámbito educativo, algunos profesores conciben a la computadora como útil en una cosa básicamente: simplifica tareas, pero aun así la consideran innecesaria por su frecuente miedo a verse desplazados. Afirman constantemente que la herramienta no debe ni puede sustituir al profesor, postura que quizás esconde la dificultad que tienen para usar la tecnología de manera directa.
Hablar de tecnofilia y tecnofobia comprende tocar el asunto de la brecha digital –la diferencia en el acceso a las nuevas tecnologías- por cuanto ambos fenómenos repercuten en la disposición cognitiva y afectiva que muchas personas mayores de 30 años presentan por haber nacido antes de “la era del mp3” y no haber desarrollado su cotidianidad paralelamente al desarrollo de las TIC [Guevara (3)].
¿Cuánto se ha escuchado decir que los chicos, en la actualidad, son unos ases frente a la computadora, qué a veces tienden a asesorar a los adultos en el uso de ciertas tecnologías o que logran adaptarse a ellas velozmente hasta dominarlas? Pues, tal adaptación y tal dominio responden a la convivencia que tiene ese sector etario con el surgimiento de nuevas herramientas y el arrojo con que afrontan esos lanzamientos, comercialmente hablando. Contrario sucede con el adulto que ve en ciertos aditamentos una dificultad o algo difícil de experimentar. Todo sugiere una predisposición ante el uso de la tecnología.
Lo importante a discutir es que la disposición tecnofílica o tecnofóbica (no la predisposición, por cuanto el término no se refiere a una manera anticipada sino más bien a la actitud asumida durante el propio uso de la herramienta tecnológica) repercute también en la toma de decisiones de los individuos frente a su desenvolvimiento profesional. Por ello, se torna evidente que tecnofobia y tecnofilia no se limitan sólo a la ansiedad ante la computadora, sino que son parte de una serie de creencias y afirmaciones acerca de los beneficios de que las TIC presentan. Por lo tanto, no es importante la idea de que el uso de la tecnología es “un mal necesario” o que se debe satisfacer a ultranza, sino que ésta puede facilitar quehaceres cotidianos, toda vez que los usuarios estén eficaz y eficientemente preparados para utilizarla.
ii.- CONCLUSIONES
El siglo XX fue un hito para la humanidad por los
cuantiosos avances tecnológicos que generó. No obstante, la penetración de
muchos de esos avances alcanzó a unos pocos, pero generó indiscutiblemente dos
fenómenos extremos totalmente opuestos: la tecnofilia y la tecnofobia.
La tecnofilia es una dependencia exagerada de las tecnologías, cualesquiera que sean. Es aquella predisposición que supone una necesidad acentuada en el uso de la tecnología y una cierta dependencia de las mismas. Por tanto, un tecnófilo siempre está dispuesto a utilizar los últimos avances tecnológicos y recurre a la informática como una “salvación” a sus problemas, cualquiera sea la índole.
En cambio, la tecnofobia resulta todo lo contrario. Se trata de una aversión exagerada hacia la tecnología y conlleva a un “tecnoescepticismo”, que no es sino una duda infranqueable hacia los beneficios que honestamente suponen las herramientas informáticas. La tecnofobia, es el rechazo al uso de cualquier tecnología que la persona no haya utilizado desde pequeño y haya pasado a formar parte de su vida personal y profesional.
Lo importante a discutir es que la disposición tecnofílica o tecnofóbica repercute también en la toma de decisiones de los individuos frente a su desenvolvimiento profesional.
Por ello, se torna evidente que
tecnofobia y tecnofilia no se limitan sólo a la ansiedad ante la computadora,
sino que son parte de una serie de creencias y afirmaciones acerca de los beneficios
de que las Tecnologías de
iii.- INFOGRAFÍA
(1) CHAN
NÚÑEZ, María Elena: Entre la tecnofobia y la tecnofilia: el desafío de una
educación comunicativa, en: http://www.latarea.com.mx/articu/articu12/chan12.htm
(2) GROSSO, Fernando: Tecnología, liderazgo y comportamiento organizacional, en http://www.vaneduc.edu.ar/uai/facultad/empresas/informes/Tecnologia%20Liderazgo%20y%20Comportamiento.pdf
(3) GUEVARA
CRUZ, Horacio: Brecha digital de los conectados ¿Tecnofilia Vs. Tecnofobia?, en:
http://www.geiuma-oax.net/Configuraciones/numero1/tecnofobiafilia.htm
(4) IGLESIAS
SIMÓN, Pablo: Tecnofilias y tecnofobias, en: http://www.pabloiglesiassimon.com/textos/TECNOFILIAS%20Y%20TECNOFOBIAS.pdf
(5) REBOIRAS,
Fabiana I. Innovaciones en la educación médica. Entornos educativos digitales
basados en Internet, en http://www.hospitalitaliano.org.ar/docencia/nexo/attachs/2694.pdf