UNIVERSIDAD
DE YACAMBÚ
MAESTRIA EN
GERENCIA DE FINANZAS Y NEGOCIOS
GERENCIA
FASE I
LIDERAZGO
Luis Alfonzo Utrera
Liderazgo
Existe
la opinión de que ser líder es tener la habilidad necesaria para conducir a un
grupo que lleve a buen término un objetivo. Si bien
De hecho, Wikipedia (5) plantea al respecto que es “el proceso de influir en otros y apoyarlos para que trabajen con entusiasmo en el logro de objetivos comunes”.
Otros dirán que el liderazgo es un intento de influencia interpersonal, que hace uso del proceso de comunicación para alcanzar una o varias metas.
Es, entonces, un sinnúmero de aptitudes que logra desarrollar una persona para aglutinar las habilidades de un colectivo a su cargo, con el fin de conducirlo a lograr metas específicas y fortalecer una empresa u organización cualquiera, bajo criterios de calidad y de mejoramiento continuo. Claro está, ello está profundamente ligado a la realidad gerencial pero, de cualquier forma, puede ser aplicado a todas las áreas de acción humana.
El liderazgo tiene ciertas implicaciones intrínsecas: involucra a otras personas, empleados o seguidores, cuya voluntad para aceptar órdenes ayudan a definir la posición del líder y permite que transcurra el proceso que los llevará a la meta.
Asimismo, entraña una distribución desigual del poder entre los líderes y los miembros del grupo. Los miembros del grupo no carecen de poder, pueden dar forma, y de hecho lo hacen, a las actividades del grupo de distintas maneras. Pero, por lo general, el líder tiene más poder.
El tercer aspecto del liderazgo es la capacidad para usar el poder para influir en la conducta de los seguidores.
Finalmente, de la combinación de los anteriores rasgos surge una cuestión de valores. Se requiere reforzar los valores y ofrecer a los seguidores suficiente información sobre las alternativas para que, cuando llegue el momento de responder a la propuesta de liderazgo, puedan elegir con inteligencia.
Si bien el liderazgo guarda una relación estrecha con las actividades administrativas, no poseen el mismo significado “administrar” que “liderar”. Al respecto, una persona, tal vez sea un gerente eficaz (buen planificador y administrador), justo y organizado, pero carente de las habilidades del líder para MOTIVAR. Otras personas tal vez sean líderes eficaces, hábiles para desatar el entusiasmo, pero carentes de las capacidades administrativas para canalizar la energía que desatan en sus seguidores.
Los desafíos impuestos por la anteriormente mencionada dinámica empresarial u organizacional, muchas compañías aprecian más a los gerentes que poseen, a la par, habilidades de líderes.
Como quiera que sea, el liderazgo es una acción dinámica y las personas que siguen al líder lo hacen por diversas razones. Algunos expertos señalan dichos motivos a manera de niveles.
En un primer peldaño, se sigue al líder por su posición, puesto que ella da ciertos derechos inherentes al cargo determinado. Pero no es suficiente, puesto que a este nivel, los seguidores sólo irán tras el líder porque tienen que hacerlo. Es entonces cuando se requiere elevar la influencia sobre el grupo al cual se le pretende guiar.
En el segundo peldaño, el líder ya ha desarrollado una relación con la gente que dirige, existe un trato cordial, se los trata con dignidad y respeto, se les valora como seres humanos y existe una genuina preocupación por ellos, lo cual es retribuido en confianza. Ello conlleva a que los seguidores acepten de buen grado al líder.
En el tercer peldaño, la influencia que ejerce el líder es directamente proporcional a los resultados obtenidos en su labor. Si las personas a las que se guía alcanzan las metas debido a la dirección que ejerce el líder, ellas dependerán más de éste.
En el cuarto peldaño, el enfoque debe girar en torno a desarrollar el potencial de los seguidores, por tanto el líder es aceptado aún más cuando contribuye a desarrollar las habilidades de las personas a las que dirige, por tanto, el grupo lo seguirá por lo que ha hecho por ellos.
Finalmente, se alcanza el quinto peldaño cuando el líder ha desarrollado una personalidad que le indique a sus seguidores que debe estar allí, lo cual no es casual, sino que responde a haberse destacado en los anteriores niveles durante un largo período de tiempo.
Como quiera que sea, el liderazgo es, por tanto, un ejercicio que requiere una empatía entre la persona que se configura como líder y los subalternos o las personas que son susceptibles a ser guiadas, para lograr desarrollar los talentos del grupo y alcanzar las metas deseadas. Dicha empatía sólo es posible sobre la base de una comunicación interpersonal sólida, la garantía de una relación armónica y sincera entre todos los que componen dicho grupo y las capacidades motivadoras de la persona propuesta como líder.
¿El líder nace o se hace?
La visión de ciertos autores es que hay líderes que nacen. Hay niños que, desde edad temprana, muestran una fortaleza de personalidad e inteligencia social superior a las de muchos, además de una gran capacidad para atraer a la gente (Martí (2)). Pero todos coinciden, sin lugar a dudas, en que el liderazgo puede ser construido desde la base de la decisión personal. (3) Caramés
En tal sentido, es necesario plantearse cuáles son los errores en los que no debe caer un “candidato” a líder para poder llegar a serlo definitivamente e influir sobre las demás personas. Se cree que un líder es una persona carismática, con magnetismo y atracción naturales. Pero, el carisma no tiene nada que ver con la capacidad de liderazgo de una persona, tampoco la gran oratoria, aunque ambas podrían ser características favorables para un buen líder. La simpatía arrolladora –el encanto- tampoco bastaría para que alguien siga a una persona, mucho menos el glamour -vestir bien, tener belleza y elegancia- la temeridad o el atrevimiento irreflexivo: es cierto que la fuerza y el arrojo no es sinónimo de liderazgo. Más bien, un líder es una persona común que entraña la capacidad de conformar un buen equipo para lograr metas en común: un buen líder es una persona altamente positiva, motivadora, que desarrolla el talento de cada uno de los que conforman su grupo y que busca el beneficio colectivo, aunque su meta sea personal. Por lo tanto, un líder puede ser cualquier persona que desarrolle estos últimos aspectos.
En ese sentido, hay líderes por todos lados. Y en virtud de ello, ¿por qué no pensar en uno mismo como líder? Aunque no es fácil, es posible ser una persona entusiasta, apasionada y alegre; que escucha y empatiza con sus seguidores, les comprende; les enseña, y cree en sus capacidades; anima y dice que “sí se puede”; tiene sueños, es visionario y sabe a donde va; es decidido, sabe lo que quiere; reconoce logros, valora y recompensa; es congruente con lo que dice y hace; es convincente, asertivo y claro en sus planteamientos; concilia, halla puntos de encuentro, dialoga; y es justo, equitativo y correcto (2).
Si algunos autores no creyeran en la posibilidad de crear líderes, no existiera bibliografía que los incentiva. En ese sentido, muchos proponen que para convertirse en líder hay que concentrarse en la calidad, intentar mejorar constantemente e implicar al personal en las mejoras; aprender de los demás, aprovechar las oportunidades que surjan para aprender cosas valiosas, dar ejemplo a los demás y actualizar la formación; y adquirir experiencia, para lo cual hay que aprovechar los proyectos para obtener conocimientos, mantener buenas relaciones con los empleados de diversos departamentos (en el caso de las empresas u organizaciones) y descubrir cómo trabajan (1) Heller.
En tal caso, la propuesta es adquirir aptitudes necesarias para ocuparse con acierto de circunstancias e individuos. En tal sentido, un líder debe mostrar preocupación por acabar el trabajo y no por demostrar que está al mando, meditar cómo se debe actuar en cada situación específica, recordar las obligaciones como líder y cumplirlas, analizar los problemas en toda su extensión, preguntarse el motivo de la resistencia al cambio entre sus seguidores y que su autoridad moral vaya acorde a su nivel de conocimientos.
Finalmente, desarrollar los puntos fuertes. En ese sentido, la seguridad en sí mismo y la determinación, combinada con la habilidad para gestionar recursos humanos y financieros harán de una persona un sólido líder: serían puntos fuertes la iniciativa y el dinamismo, es decir, no rendirse al desarrollar la capacidad de explotar los recursos físicos y psicológicos; la seguridad, confiar en la capacidad de realizar tareas asignadas por sí mismo u otros; tener conocimientos de gestión financiera y de recursos humanos; definir los objetivos, tener las metas claras; tener mucha determinación, ser muy autocrítico; y tener la voluntad de triunfar, afrontar derrotas como retos y no como fracasos y ofrecer el máximo nivel de calidad, es decir, ser verdaderamente competitivo (1).
Tipos de liderazgo
Muchos autores destacan que una vez asignada la responsabilidad de liderazgo y la autoridad correspondiente, el líder debe lograr las metas trabajando con sus seguidores. Para ello, el líder adopta enfoques diferentes frente a las responsabilidades que debe asumir en relación con su equipo, lo que conlleva a analizar su comportamiento mediante diversos tipos de liderazgo.
Cada estilo varía según los deberes que el líder debe desempeñar, las responsabilidades que desee que sus superiores acepten y su compromiso filosófico hacia la realización y cumplimiento de las expectativas de sus subalternos. (4) Quijano
En tal sentido, se han descrito tres estilos básicos de liderazgo: el autócrata, el participativo y el de rienda suelta (liberal).
Un líder autócrata asume toda la responsabilidad en la toma de decisiones, inicia las acciones, dirige, motiva y controla al subalterno. Puede considerar que es el único competente para tomar decisiones importantes, sentir que sus subalternos son incapaces de guiarse a sí mismos o tener otras razones para asumir el control. Usualmente, requiere obediencia y adhesión absoluta de sus subalternos, observa los niveles de desempeño de su grupo con el objetivo de evitar desviaciones que puedan contradecir sus directrices.
Un líder participativo adopta la consulta para practicar su liderazgo. No delega su derecho a tomar decisiones finales, mas señala directrices específicas a sus subalternos, y propone ideas y opiniones sobre las decisiones a tomar. Escucha y analiza seriamente las ideas de su equipo y acepta las contribuciones que sean posibles y prácticas. Cultiva la toma de decisiones de sus seguidores con el fin de que sus ideas sean cada vez más útiles y maduras. Asimismo, genera en sus subalternos la capacidad de auto control y a asumir más responsabilidad para guiar sus propios esfuerzos, los apoya. No obstante, conserva en su poder la autoridad final en asuntos de importancia.
El líder liberal delega en sus subalternos la autoridad para tomar decisiones, usualmente dice “aquí hay un trabajo que hacer. No me importa cómo lo hagan con tal de que se haga bien” (4), por lo cual espera que los subalternos asuman la responsabilidad por su propia motivación, guía y control. Lamentablemente, este estilo de liderazgo aporta poco contacto y apoyo para los seguidores. Por tanto, cada subalterno tiene que estar muy calificado y ser muy capaz para lograr un resultado satisfactorio.
Como no todo es tajante, es decir, en el liderazgo no hay blancos o negros, sino que entran en juego determinados matices, existen ciertas escalas intermedias entre los anteriormente descritos tipos de líder. Además, el desarrollo de la dinámica organizacional requiere de la adaptación y flexibilidad en el uso de los estilos de liderazgo, en contraposición al “perfeccionamiento” de uno solo de los estilos.
Otros autores clasifican los tipos de liderazgo de acuerdo a variadas formas de autoridad, lo que responde principalmente a la cosa política, el asunto de la conducción de un Estado o un gobierno, principalmente:
Así, surge el planteamiento del líder tradicional, cuando alguno hereda el poder, por costumbre o por un cargo importante; el que pertenece a un grupo familiar de élite que ha tenido el poder desde generaciones. Los reinados son un ejemplo.
También se encuentra la figura del líder legal, el que obtiene el poder mediante métodos que implican a grupos de personas, y que se considera que tiene capacidad, conocimientos y/o experiencia para dirigir a los demás.
Según el comportamiento interpersonal del líder y los miembros de su grupo, el líder puede ser carismático cuando tiene la capacidad de generar entusiasmo entre sus seguidores; y desarrollador, cuando promueve el desarrollo del potencial de las personas que conforman su equipo.
Otros autores proponen clasificaciones de líderes según la formalidad en su elección. De tal manera que surgirá un líder formal o preestablecido por la organización, uno informal o emergente en el grupo.
Según la influencia en sus subordinados, el líder puede ser transaccional cuando los miembros de su grupo le reconocen como autoridad, puesto que les proporciona los recursos considerados válidos; o puede ser transformacional o carismático si tiene la capacidad de modificar la escala de valores, actitudes y creencias de sus seguidores. En tal caso, será un líder que discrepe de lo establecido y desee cambiarlo, propone una nueva alternativa con capacidad de ilusionar y convencer a su equipo, usa medios innovadores para lograr el cambio y es capaz de asumir riesgos personales.
Finalmente, considerando que el liderazgo es el ejercicio de la actividad ejecutiva en un proyecto, de forma eficaz y eficiente sea este personal, dirigencial o institucional, un líder podría ser individual, cuando es una persona que es ejemplo a seguir; un líder ejecutivo, cuando se encarga del planeamiento, la organización, la dirección y el control de un proyecto; o un líder institucional, cuando por su cargo dentro de una organización, el líder desarrolla la habilidad comunicacional, la capacidad organizativa, y la eficiencia administrativa.
Liderazgo como dueño o co – dueño
¿Es un docente un líder?. Si su respuesta es
afirmativa o negativa dependerá de la influencia que tuvo de sus profesores en
cualquier nivel que curso estudios. Muchos de los que ejercemos la docencia se
puede decir terminamos siendo líderes que transformamos un recurso humano en un
ser mas apto a la sociedad organizada, y dependiendo la escuela pedagógica del
educador, impartirá su enseñanza bajo conceptos conductistas o bien
contructivistas. Cada período académico, como catedrático, no solo soy dueño
del proceso enseñanza – aprendizaje; de igual forma soy co – dueño de todo un
programa o pensu de estudios para la transformación de la persona que llega a
la institución para su formación profesional, destacando las habilidades
comunicacional y en muchos casos motivando a cada uno de los individuos en
formación para el logro de los objetivos establecidos y elevándoles a nivel
personal aquello que no se ve pero que algún día se podrá alcanzar. Día a día
es riguroso el ejemplo que se les debe dar, no solo en los valores
establecidos; también estimulando la participación ciudadana ante los problemas
sociales circundantes de la realidad venezolana. Muchos de los ojos que nos
siguen en nuestros discursos mezclados con teorías científicas nos hacen
responsables del estímulo o guías de la posibilidad de los cambios de nuestro
entorno. En la institución para la cual cumplo el rol de docente universitario,
se mezclan muchos tipos de los liderazgos mencionados, teniéndose a bien
destacar los que conformamos la escuela de ingenieros industriales, el
liderazgo transformacional llevado a través del ejemplo, constancia, disciplina
y mucha motivación hasta desbordar en
cada participante el deseo de ser mejores. Se dice que
Bibliografía
(1) HELLER, Robert: Como ser buen líder, Barcelona (España), 2000, editorial Grijalbo-Mondadori. 72pp.
(2) MARTÍ, Eduardo: Todos somos líderes, Caracas (Venezuela), 2005, editorial Urania, colección Universo Gerencial. 165pp.
(3) CARAMÉS, Juan Carlos: Liderazgo… El mito de la posición en Revista Paréntesis, diario El Carabobeño, año XII, Nº 631, Valencia, estado Carabobo, domingo, 25 de mayo de 2008.
Infografía
(4) QUIJANO, Andrés: Liderazgo, en http://www.monografias.com/trabajos15/liderazgo/liderazgo.shtml [Definición de liderazgo, importancia del liderazgo, tendencias del liderazgo, estilos de liderazgo, flujo de influencia en tres estilos de liderazgo, diferencias entre los directores de grupos y los líderes de equipos, diferencias entre un jefe y un líder, la rejilla administrativa, dimensiones de la rejilla, características de un líder, la autoridad para el liderazgo, el líder frente a los cambios, otras consideraciones sobre el líder]
(5) WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Liderazgo [Liderazgo, Categorias y Tipos de Liderazgo]