Amo a una mujer
que me supo rescatar de las tinieblas
de la incredulidad
que supo despertar mis sentimientos
aún los más adormecidos.
Que me hace soñar a diario con una vida repleta de felicidad,
que como yo, se estremece ante un jazmín o una poesía,
que valora la mano que se tiende,
y que guarda para sí a aquellos a que quiere,
aún en la distancia.
Que me invita a soñar conque es posible ser feliz en la cotidianeidad del mate,
de la siesta y de la mañana de domingo.
Que me supo resguardar en los momentos mas desdichados de mi vida,
que me protegió y me contuvo,
como nunca antes nadie lo había hecho,
que tiene la piel suave,
el caracter templado,
y la osadía ardiente,
que sabe conjugar el amor, la ternura y la pasión.
Pero no es cualquier mujer
es esta mujer
y por eso LA AMO
Autor: El Gallego