En un tiempo en el que todo era diferente a lo que conocemos hoy; el color no exist�a.  Todo era blanco, negro y a lo m�s, gris.

En ese tiempo, el "Hada de la Belleza" era una peque�a ni�a, muy traviesa y vivaz.  Estaba aburrida, cansada, agobiada y agotada de que todo fuera tan blanco, tan negro, tan gris.

Un d�a, decidi� hablar con su madre: "El Hada de Los Deseos"
- Madre, debes ayudarme� todo es muy aburrido.  Algo falta -sus peque�itos ojitos destellaban de entusiasmo que motivaron que su madre le obsequiara el rojo, amarillo y azul.

La ni�a tom� los tarros de colores y pint� el cielo de d�a, le coloc� amarillo al sol, pint� el mar de azul, flores amarillas, rojas.   Combin� los colores y entonces pint� los prados de verde, las hojas de los �rboles y las ramas, coloc� color al plumaje de los p�jaros� y finalmente, pint� un hermoso arco iris en los cielos.

La gente qued� maravillada con el espect�culo de los colores.  Pero en las noches, todo volv�a a ser blanco, negro y a lo m�s, gris.

Estuvieron contentos durante un tiempo, pero la ni�a nunca qued� satisfecha.  Despu�s de unos d�as, volvi� a ver a su madre.

- Madre, no es justo.  Me regalas bellos colores.  Pint� y pint� Ahora, todo es bello durante el d�a.  Pero cuando llega la noche, todo se vuelve penumbras y se pierden los colores.  No me gusta.  Debes ayudarme - dijo el Hada de la Belleza.

La madre quer�a complacer en todo a su querida hija.  Pens� que tal vez regal�ndole una hermosa prenda quedar�a satisfecha.  Entonces decidi� obsequiarle un precioso collar confeccionado con un sin fin de cuentas de diamantes y una enorme perla como dije.

El Hada de la Belleza, se coloc� su collar y sali� a lucirlo entre los prados y las flores.  Bail� y bail� hasta que lleg� la noche.  Entonces se dio cuenta que los preciosos diamantes irradiaban luz propia y alumbraban por doquier.  La ni�a, subi� al cielo y bail� y bail� hasta que amaneci�.

La gente hab�a quedado maravillada con tanto esplendor.   Por eso, la peque�a ni�a decidi� bailar todas las noches.  Sin falta ella estaba ah� para complacer a las personas.  Su collar de un sin fin de cuentas de diamantes y el dije de perlas, alegraban muchas almas.

Esto fue fant�stico hasta que un d�a enferm�.  La gente se sinti� muy triste, porque sab�an que el sereno le hab�a causado mal.  Ella lo hac�a por ellos y no era justo.

Fueron a visitarla.  Le llevaron muchas, pero muchas flores con las cuales le deseaban pronta mejor�a.

Ella se alegr� tanto que decidi� regalarles a todos el collar.  Llam� a su madre y le pidi� que la acompa�ara a hacer entrega del presente.

Fueron ambas, El Hada de la Belleza junto a El Hada de Los Deseos. 
El Hada de La Belleza, tom� el collar y lo rompi� haciendo que los diamantes se esparcieran en los cielos.  Luego dijo a su madre:
- Madre, deseo que la perla est� en un punto donde todos, pero todos puedan disfrutar de ella.

Entonces su madre tom� la perla y la coloc� arriba, bien arriba.  Donde todos podemos verla.  Nuestra peque�a perla en el cielo.  Nuestra luna, Luna Perlada.

AUTOR: EVELYN LOZANO
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Luna Perlada
Autor:  Evelyn Lozano
Derechos Reservados
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