REPÚBLICA BOLIVARIANA DE
VENEZUELA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN
SUPERIOR
UNIVERSIDAD YACAMBÚ
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Realizado por:
Luis Omar Sánchez
C.I. 9.349.682
Actividades:
Manejo de
los componentes que integran la construcción de un texto con sentido estético y
comunicativo (Morfosíntaxis y lectura y escritura)-

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Juan Rulfo
Texto
Seleccionado:
¿Quién diablos haría este
llano tan grande? ¿Para qué sirve, eh?
Hemos vuelto a caminar. Nos
habíamos detenido para ver llover. No llovió. Ahora volvemos a caminar. Y a mi
se me ocurre que hemos caminado más de lo que hemos andado. Se me ocurre eso.
De haber llovido quizá se me ocurrieran otras cosas. Con todo, yo se que desde
que yo era muchacho, no vi llover nunca sobre el llano, lo que se llama llover.
No, el llano no es cosa que
sirva. No hay ni conejos ni pájaros. No hay nada. A no ser unos cuantos
huizaches trespeleques y una que otra manchita de zacate con las hojas
enroscadas; a no ser eso, no hay nada.
Y por aquí vamos nosotros.
Los cuatro a pié. Antes andábamos a caballo y traíamos terciada una carabina.
Ahora no traemos ni siquiera la carabina.
Yo siempre he pensado que en
eso de quitarnos la carabina hicieron bien. Por acá resulta peligroso andar
armado. Lo matan a uno sin avisarle, viéndolo a toda hora con “la 30” amarrada
a las correas. Pero los caballos son otro asunto. De venir a caballo ya
hubiéramos probado el agua verde del río, y paseando nuestros estómagos por las
calles del pueblo para que se les bajara la comida. Ya lo hubiéramos hecho de
tener todos aquellos caballos que teníamos. Pero también nos quitaron los
caballos junto con la carabina.
Vuelvo hacia todos lados y miro el llano. Tanta y tamaña tierra
para nada. Solo unas cuantas lagartijas salen asomar la cabeza por encima de
sus agujero, y luego que sienten la tatema del sol corren a esconderse en la
sombrita de una piedra. Pero nosotros, cuando tengamos que trabajar aquí, ¿qué
haremos para enfriarnos del sol, eh?. Porque a nosotros nos dieron esta costra
de tapetate para que la sembráramos.
Nos
dijeron::
-
Del
pueblo para acá son de ustedes.
Nosotros
preguntamos:
-
¿El
Llano?
Si, el llano. Todo el Llano Grande.
Nosotros paramos la jeta para
decir que el Llano no lo queríamos. Que queríamos lo que estaba junto al río.
Del río para allá, por las vegas, donde están esos árboles llamados casuarinas
y las paraneras y la tierra buena. No
este duro pellejo de vaca que se llama Llano.
Pero no nos dejaron decir
nuestras cosas. El delegado no venia a conversar con nosotros. Nos puso los
papeles en las manos y nos dijo:
§
No
se vayan a asustar por tener tanto terreno para ustedes solos.
§
Es
que el Llano señor delegado......
§
Son
miles y miles de yuntas.
§
Pero
no hay agua. Ni siquiera para hacer un buche hay agua.
¿Y el temporal? Nadie les
dijo que se les iba a dotar con tierras de riego. En cuanto allí llueva, se
levantará el maíz como si lo estiraran.
§
Pero,
señor delegado, la tierra está deslavada, dura. No creemos que el arado se
entierre en esa como cantera que es la tierra del Llano. Habría que hacer
agujeros con el azadón para sembrar la semilla y ni aún así es positivo que
nazca nada; ni maíz ni nada nacerá.
§
Eso
manifestó por escrito. Y ahora váyanse. Es al latifundio al que tienen que
atacar, no al gobierno que le da las tierras.
§
Espérenos
usted, señor delegado. Nosotros no hemos dicho nada contra el centro. Todo es
contra el Llano. No se puede contra lo que no se puede. Eso es lo que hemos
dicho. Espérenos usted para explicarle. Mire usted, vamos a comenzar donde
íbamos.....
Pero él no nos quiso oír.
Así nos han dado esta
tierra. Y en este comal acalorado quieren que sembremos semillas de algo, para
ver si retoña y se levanta. Pero nada se levantará de aquí. Ni zopilotes. Uno
los ve allá cada y cuando, muy arriba, volando a la carretera; tratando de
salir lo mas pronto posible de este blanco terregal endurecido, donde nada se mueve y por donde uno camina como
reculando.
Melitón dice:
- Esta
es la tierra que nos ha dado.
Faustino dice:
-
¿Qué?
Yo no digo nada. Yo pienso:
“Melitón no tiene la cabeza en su lugar. Ha de ser el calor que lo hace hablar
así. El calor, que le ha traspasado el sombrero y le ha calentado la cabeza. Y
si no. ¿Por qué dice lo que dice? ¿Cuál tierra nos ha dado Meliton?. Aquí no
hay ni la tantita que necesitaría el viento para jugar con los remolinos”.
Melitón
vuelve a decir:
§
Servirá
de algo. Servirá aunque sea para correr yeguas.
§
¿Cuáles
yeguas?. Le pregunta Esteban.
Yo no me había fijado bien a
bien en Esteban. Ahora que habla, me fijo en él. Lleva puesto un gabán que le
llega hasta el ombligo, y debajo del gabán saca la cabeza algo así como una
gallina.
Si, es una gallina colorada
que la lleva Esteban debajo del gabán. Se le ven los ojos dormidos y el pico
abierto como si bostezara. Yo le pregunto:
§
Oye
Teban. ¿De donde pepenaste esa gallina?
§
Es
la mía dice él.
§
No
la traías antes. ¿De donde la mercaste, eh?
§
No
la merque, es la gallina de mi corral.
§
Entonces
te la trajiste de bastimento. ¿No?
§
No,
la traigo para cuidarla. Mi casa se quedó sola y sin nadie para que le diera de
comer; por eso me la traje. Siempre que salgo lejos cargo con ella.
§
Allí
escondida se te va ahogar, mejor sácala al aire.
Él se la acomoda debajo del brazo y le sopla el aire
caliente de su boca. Y luego dice_
-
Estamos
llegando al derrumbadero.
Conforme bajamos, la tierra
se hace buena. Sube polvo desde nosotros como si fuera un atajo de mulas lo que
bajara por allí; pero no nos gusta llenarnos de polvo. Nos gusta. Después de
venir durante once horas pisando la dureza del Llano, nos sentimos muy a gusto
en aquella cosa que brinca sobre nosotros y sabe a tierra.
Por encima del río, sobre
las copas verdes de las casuarinas, vuelan parvadas de chachalacas verdes. Esto
también es lo que nos gusta.
Ahora los ladridos de los
perros se oyen aquí, junto a nosotros, y es que el viento que viene del pueblo
retacha en la barranca y la llena de todos sus ruidos.
Esteban ha vuelto abrazar su
gallinas cuando nos acercamos a las primeras casas. Le desata las patas para
desentumecerla, y luego él y su gallina, desaparecen detrás de unos
tepemezquites.
¡Por
aquí arriendo yo! Nos dice Esteban.
Nosotros
seguimos adelante, mas adentro del pueblo
La
tierra que nos han dado está allá arriba.
Dentro
de este escrito pude encontrar:
Me llamo mucho la atención
todo, porque en realidad hay que conocer los valores primordiales que poseen
las cosas, antes de clasificarlas sin razón alguna.
ü
Sustantivo: Yeguas.
ü
Nivel de expresión: Común.
ü
Tipo de Narración: Ensayo.
ü
Connotación: Tierra.
ü
Denotación: Llano.
En este contenido de Juan
Rulfo nos revela a un grupo de veinte y tanto de personas que salieron
caminando de madrugada y poco a poco se ha ido desintegrando el grupo, quedando
solo cuatro personas, caminando por una llanura que parece que no van a
encontrar mas nada.
Se encuentran exhaustos por
el calor y cansados de tanto caminar, el denota lo agotados que se encuentran
los personajes con metáforas bien establecidas para describir lo que están
sintiendo; y como se encuentra el alrededor por donde ellos caminan con una
prisma realmente sorprendente de lo que sucede en el entorno.
De
acuerdo al texto seleccionado realicé las siguientes interpretaciones:
v Podríamos decir que aquel o
aquellos que no tengan experiencias sobre la naturaleza. De no enfrentar todos
aquellos tropiezos o retos que se nos presentan en la vida, nunca sabrán el
valor que tiene cada sitio, espacio, clima,
tierras, etc. Ellos preguntan que, ¡quién hizo este Llano tan grande,
para qué sirve!. Cada ser tiene su ambiente natural, ellos nunca habían pasado
por tan inmenso Llano, pero de haberlo hecho anteriormente, estoy seguro de que
no hubiesen hecho esa pregunta. Dios hizo cada sitio tan perfecto que no debemos
cambiar las cosas como cada quien quiere que sea. Debemos disfrutar de la
naturaleza que es la que nos da la vida estemos donde estemos.
v El temporal les dijo que las
tierras del pueblo para acá son de ellos. Les dijo que cuando llueva el maíz
crecerá como si lo estiraran. Pero en vista de tanta tierra seca y tanta
llanura que no hay ni una gota de agua, eran incrédulos, que ahí no se lograría
nada. Pero dijeran lo que dijeran no los quiso oír, y les dijo que se fueran.
v Por muy difícil que sea,
siempre hay una salida para poder alcanzar las metas. Mientras ellos caminaban
por el Llano caliente sin esperanzas de conseguir alimentos, agua, o señales de
vida. A pesar de que el grupo disminuyó a solo cuatro personas lograron
atravesar y sobrevivir. Nunca hay que dejarse vencer, siempre mirar hacia el
frente, vencer todos los obstáculos que se presenten sin mirar atrás. Todos
llevamos una fuerza interna, solo que hay que dejarla salir, sin ningún temor
cuando mas se necesite.
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UN
DIA DE PASEO POR LAS MONTAÑAS
Hace aproximadamente 16
años, recuerdo haber ido con mi familia; mis padres, abuela, cinco hermanos y
unos primos, que llegaron en ese entonces de Caracas, a un día de campo. Llegamos a una finca que tenían unos familiares
de mis padres. Allí se respiraba aire puro, la casa estaba en medio de dos
montañas. Estando en la finca vimos el inmenso paisaje que se reflejaba a los
lados de la casa, se presenciaba una tranquilidad que no la he vuelto a vivir
desde ese momento.
Estando allí, mis hermanos y
mis primos decidimos ir a caminar toda la montaña, como hacer una especie de
expedición. A mi en particular me gusta mucho los bosques, encontrar animales
que jamás hubiese visto. Nos fuimos 5 personas, y solo en subir la mitad de una
montaña, nos tomo hora y media, pero en el trayecto nos encontramos con unos
animales asombrosos, que solo los ve uno por televisión, como la araña gigante.
Era tan grade que si uno la pone en la mano ella la sobrepasa. También, unos
escarabajos gigantes que nunca había visto, culebras entre otros. Seguimos caminando, y cada vez que nos
alejábamos más nos parecía mejor los paisajes que podíamos apreciar.
Atravesamos dos montañas, y nos tomó 5 horas hasta llegar a un río, el cual
estaba caudaloso, pero disfrutamos de sus aguas aproximadamente 1 hora. Allí,
habían peces grandes, atrapamos uno que peso 2k y medio
Al regreso, nos tomo de
sorpresa que no habíamos tomado en cuenta el camino por el cual llegamos,
logrando esto una confusión para el regreso a la finca. Empezamos a caminar,
por donde creíamos que era el camino, sin embargo, nos dimos una perdida como
de una hora, llegando a un sitio por el que nunca habíamos cruzado. Nos tocó
regresar al río, ahí perdimos casi otra hora, ya eran las 3 de la tarde. Nos
fuimos por otro camino, a medida que íbamos avanzando notamos que si era el
camino correcto por donde llegamos. Entonces, todos ya cansados por tan larga
perdida, nos dedicamos a caminar sin parar, ya que nos faltaban como 5 horas de
camino, todos pensamos que nos iba a tomar la noche en llegar.
En la finca, estaban
preocupados porque nosotros nos fuimos eso de las 9 de la mañana, y no había
señales de nosotros. Sin poder avisarles el punto en que nos ubicamos, seguimos
caminando a paso largo, porque ya se aproximaba la noche, ya llevábamos 3 horas
de camino y estábamos subiendo la segunda montaña, pensando que no nos saliera
ninguna de las arañas que habíamos visto, ya eran las 6 de la tarde y empezaba
a oscurecer. Sin embargo llevamos en un morral una linterna la cual nos ayudó
mucho, ya era de noche y bajando ya la
última montaña, todos nosotros teníamos
un temor, si nos saliera un animal
nocturno, en busca de comida, como iremos a quedar.
Al fin, cerca de las 8 de la noche vimos la luz de la casita en la finca, eso nos calmó muchísimo, todos pegamos un grito de alegría, y por fin llegamos a la casa, donde todos estaban tan preocupados que nos dieron un regaño de primera. Pero todo fue espectacular, pasamos un día fabuloso, creo que fue uno de los mejores.
Dentro
de este escrito conseguí:
ü
Nivel de expresión: Común.
ü
Tipo de Narración: Cuento.
ü
Connotación: Bosque.
ü
Denotación: montaña.
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El término alfabetización
emergente ha sido usado en las últimas décadas tanto por investigadores como
por docentes de la educación inicial para designar un nuevo enfoque de la
evolución de la lectura y la escritura en los niños pequeños.
El aprendizaje de la lectura
y de la escritura, es un proceso que se inicia desde los primeros años de vida.
No siempre se aprende a leer y luego a escribir. Los niños reconocen desde muy
temprana edad, los símbolos, siendo esto una forma de lectura. Todo niño
aprenderá, de acuerdo al medio en que se encuentre, por medio de diferentes
objetos escritos. Estimulan la iniciativa del aprender a leer y escribir.
El niño o niña desde que empieza a hablar se está comunicando con los
demás. Busca las palabras que le permiten ese acercamiento o aplica la técnica
del silencio para escuchar aquello que le interesa. Cuando llega a la escuela
trae ese cúmulo de conocimientos que es necesario tomar en cuenta para iniciar
el proceso de lectura y escritura. Se dice que leer es: comprender lo leído,
adueñarse del mensaje escrito para saborearlo con agrado, gracias a los
conocimientos previos que tiene el lector.
El buen lector se
caracteriza por el buen entendimiento a lo leído y el buen análisis de la
manifestación a lo aprendido. Tenemos
que desarrollar la capacidad que poseemos para saber leer y entender ya que nos
ayuda a la mejor valorización de todo entendimiento y comprensión de las cosas.
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ü
eLibros “Nos Han Dado La
Tierra” Juan Rulfo
ü http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0718-09342000000100010&script=sci_arttext&tlng=en
ü http://www.saber.ula.ve/db/ssaber/Edocs/pubelectronicas/agoratrujillo/Agora9/maria_torres.pdf