| Sede Otras columnas 051022 Carpe Diem El celular, o la mato Luis Figueroa �D�me el celular, o la mato! Eso le dijeron a una amiga m�a, a las 8:30 de la ma�ana, en la Sexta avenida de la zona 9. S�lo en esta semana que est� por terminar, vean de lo que uno se entera. Hace 8 d�as al hermano de un vecino de mi barrio y a su esposa los detuvieron en su autom�vil. Sus captores los llevaron a una carretera y los balearon. Los dejaron ah� tirados y se llevaron su carro. Ese mismo fin de semana, a una amiga de otro vecino la pararon al salir de un centro comercial. Le dispararon, sacaron el cad�ver del carro y se llevaron el veh�culo. A una persona que trabaja en esa misma �rea le robaron su tel�fono celular al salir de su oficina y le dispararon en la tarde. Un amigo le prest� su carro a su hija para que llevara a su nieto al IGSS. Cuando ella, su esposo y el beb� salieron de la cl�nica no encontraron el veh�culo. Ahora, no vaya usted a creer que el auto en cuesti�n era un Beamer. Era un carrito viejito; que para comprarlo, �l tuvo que trabajar y ahorrar durante a�os. Este cuate vive en El Milagro�de milagro. Ah�, hasta hace pocas semanas, ten�a una tiendita. Ahora ya no la tiene porque los mareros le exig�an un pago de Q50 semanales. El cerr� la tienda porque dijo que no iba a pagar el chantaje. A un su vecino le fue diferente. A �l le exig�an el pago de Q35,000; y como no los ten�a, mejor se fue de all�. Dej� su casa y del puro miedo no sali� a trabajar en d�as. �Sabe usted qu� dice el art�culo 1 de la Constituci�n de la Rep�blica? Dice que el Estado de Guatemala se organiza para proteger a la persona y a la familia. �Sabe qu� dice el 2? Que es deber del Estado garantizarle a los habitantes de la Rep�blica la vida, la libertad, la seguridad, la paz. �Qu� dice el 3? Que el Estado garantiza y protege la vida humana�y la seguridad de a persona. Con tanto compromiso expreso uno pensar�a que, en efecto, tanto el Estado de Guatemala como la administraci�n actual leyeron y est�n de acuerdo con aquella idea de J. S. Mill en el sentido de que �la propia defensa es el �nico fin que autoriza a la humanidad, ya sea individual o colectivamente, a intervenir en la libertad de acci�n de cualquiera de sus miembros�. Pero claro, aquella no es la realidad. El Estado y su administraci�n desv�an m�s recursos para satisfacer las exigencias de los grupos de inter�s locales e internacionales, que en cumplir con la que deber�a ser su principal obligaci�n. Y ahora, con la tragedia horrible que dej� el hurac�n Stan, peor, porque la realidad violenta pesa sobre todos. La administraci�n, que cree que debe y puede ocuparse de todo, se ver� agobiada por las demandas y las necesidades de miles de personas que perdieron a sus seres queridos y sus pocas posesiones. Ya que la Constituci�n, en su art�culo 19, dice que son obligaciones fundamentales del Estado promover el desarrollo econ�mico de la Naci�n, proteger la formaci�n de capital, el ahorro y la inversi�n, mantener dentro de la pol�tica econ�mica una relaci�n congruente entre el gasto p�blico y la producci�n nacional y crear las condiciones adecuadas para promover la inversi�n de capitales nacionales y extranjeros; sugiero que la administraci�n aproveche la oportunidad que tiene para asumir el liderazgo que le corresponde, y que se transforme en gobierno. Que se enfoque en cumplir con los tres primeros mandatos constitucionales en defensa de la vida y la seguridad de los votantes, de los contribuyentes y de los habitantes del pa�s. Acto seguido, que para cumplir con lo que ordena el art�culo 19 lo m�s r�pida y efectivamente posible, remueva todo obst�culo para que la reconstrucci�n del pa�s sea emprendida por quienes sepan y puedan hacerlo sin distraer recursos p�blicos; al mismo tiempo que refuerce los mecanismos de control administrativo que garanticen la ejecuci�n de los proyectos en tiempo. Sede |