| Sede Otras columnas 050409 De hinojos Luis Figueroa I. A un costo de Q. 24 millones, la administraci�n guatemalteca, que es incapaz de garantizar la seguridad y la justicia en su propio territorio y para sus propios habitantes, envi� soldados a la Rep�blica Democr�tica del Congo. D�game, usted, si eso no es pretencioso y absurdo. Lo que no se invierte para cuidar la vida y la propiedad en casa, se usa para ir a presumir en Africa. Por cierto que el d�a de la despedida de los soldados, el presidente Berger vio llorando a una madre, a quien le dijo: �No llore, por estar all� traer�n unos centavitos m�s a la casa�. Y una amiga me coment�: �Ojal� que a aquellos patojos les haya hablado del sida que abunda en Africa; porque si no, van a traer algo m�s que centavitos�. Luego, el Presidente a�adi�: �Si se ponen tristes aqu�, me llaman y nos tomamos una tacita de caf�. Y yo me acorde de que mis pap�s, que vivieron en Costa Rica durante 5 a�os, contaban que los ticos dec�an �A ver cu�ndo llegas a mi casa� y lo que daban era el apartado postal. A ver si el Presidente de verdad recibe las llamadas (�a qu� n�mero?) y a ver cu�ndo baja a tomar caf� con las familias de los soldados. As� es esta administraci�n. Puras apariencias. Bonito logo para el Inguat, por ejemplo; pero el pa�s est� de hinojos por la delincuencia, y los millones de quetzales que no se invierten para combatir el crimen, se gastan en ir a lucir, lo que no tenemos, en Africa. Todo es humo y espejos. La Zona Viva, por ejemplo, tiene aceras pretenciosas de m�rmol y cruces de calles con piedras de distintas texturas, que a veces se ven como calles dise�adas por G�icho Dom�nguez. Pero las apariencias enga�an. La Zona Viva y sus alrededores est�n infestados de ladrones. A decir de las v�ctimas y de quienes han observado los hechos delictivos, los asaltantes se especializan en robar �laptops� y tel�fonos m�viles. La Cuarta avenida entre 14 calle y 16 calle, donde dos polic�as cuidan a Alvarado MacDonald, es una trampa peligrosa. Ah� opera un grupo de asaltantes entre las 7:30 y las 9:00 a.m., para regresar a las 4:30 cuando miles de gentes circulan por ah� para ir a sus trabajos, o regresar a sus casas. Algo parecido ocurre en la esquina del edificio Topacio Azul, en el �rea de la 11 calle, y tambi�n hacia el Centro Empresarial. En todas esas v�as hay docenas de robos cada d�a, seg�n lo relatan v�ctimas y vecinos. A pesar del logo conceptuoso del Inguat, �qu� turistas van a venir, si cualquiera puede ser asaltado en un �rea hotelera como la Zona Viva, o en una carretera del altiplano, o de la costa? �De qu� sirve que Guatemala presuma de internacionalista y ande metida en Africa, si aqu� mismo cualquiera de nosotros puede perder la vida por su m�vil, o su computadora? La administraci�n dice estar �preparando soldados universales m�s capacitados y adquiriendo equipo de primera a ra�z del involucramiento en misiones de paz con Naciones Unidas�. Y yo pregunto: �Por qu� no empezamos en casa? En vez de hacer Rambos mejor inviertan en tener mejores polic�as, jueces y fiscales. En darles equipo, capacitaci�n y apoyo pol�tico. Ya est� visto que a pesar de las alzas de impuestos la recaudaci�n tributaria no crece. Eso lo explica, en parte, la curva de Laffer, que demuestra que a partir de cierto punto el incremento en los impuestos ya no rinde un crecimiento en la recaudaci�n. Pero yo sostengo que tambi�n tiene que ver con la falta de confianza que genera una administraci�n incapaz de cumplir con sus obligaciones m�s elementales, como es la de proporcionarnos seguridad y justicia a sus electores y contribuyentes. Y no contenta con eso, desperdicia recursos en grande. Unas veces en satisfacer las demandas parasitarias de los grupos de inter�s, y otras ocasiones en aventuras alocadas como la de los soldados chapines en el Congo. La delincuencia nos tiene de rodillas. �Y la administraci�n? All� est�, en Africa, jugando a Van Damme y al Soldado Universal. II. Con la muerte de Efra�n Hern�ndez se va una pieza clave para el esclarecimiento del caso Gerardi; y mientras tanto, dos inocentes permanecen presos injustamente. Sede |