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050212

Carpe Diem

Pecados capitales
Luis Figueroa

I. “Los siete pecados capitales deben ser sustituidos por otros ajustados a la vida moderna”, señaló una encuesta de la BBC.  Y yo me pregunto si está bien que ese tipo de cosas sean sometidas a la opinión popular.

“De los siete originales, sólo la codicia ha sobrevivido, según las respuestas de los participantes”, dice la noticia. 

“La ira, la gula, la pereza, la envidia, el orgullo y la lujuria estaban considerados como pecados que llevaban a la condenación eterna.  Pero han sido reeplazados por la crueldad, considerado el más grave por 39%, del millar de adultos consultados; el adulterio, con 11%; el fanatismo, con 8%; o la deshonestidad, con 7%.  Completan la lista la hipocresía y la codicia con 6% y el egoísmo con 5%”.

Según una interpretación de aquella emisora pública “nos preocupan menos los siete pecados capitales y más las acciones que suponen daños para los demás y nos inquieta menos la ira que la violencia”.  Y eso lo explica todo, estoy seguro de que vivimos en una sociedad que se inquieta más por los efectos que por las causas; y más por lo que es aparente, que por lo que hay de fondo.

Después de echarle un ojo a
El hombre mediocre, de José Ingenieros; y a On the Character of Virtue, en The Theory of Moral Sentiments, de Adam Smith, me animo a contribuir con la encuesta en el sentido de que seguramente el orgullo no es el pecado al que se refería Gregorio Magno; sino que lo son la arrogancia y la hubris.  Esta, para los griegos antiguos, es una arrogancia de tal magnitud, que el que la ostenta se cree superior a los dioses.

No puedo, sin embargo, estar de acuerdo con que efectos, como la crueldad, sean más pecados que sus causas.  La arrogancia y la ira, no pueden ser deslazadas por sus efectos circunstanciales.  ¿Me explico? Opino que si uno es cruel con una persona, o un animal, lo es porque la arrogancia lo hace creer que uno tiene la facultad moral de destruir vidas y haciendas; y/o porque la ira hace a un lado la razón, que debería gobernar nuestros actos.

El adulterio no puede ser pecado capital porque ya está prohibido por los Diez Mandamientos y porque, otra vez, bien podría ser un efecto de la lujuria.  Algo parecido pasa con el fanatismo, hijo predilecto de la arrogancia, de la pereza (intelectual) y hasta de la envidia.  Lo que pasa, claro, es que nos ha tocado vivir a los talibán y los cultos a Hitler, a Ho Chi Minh, a Mao y a Lenin, y por eso es que la mayoría de la gente sabe que el fanatismo es peligroso y destructivo.  Por cierto que, democracia y todo, la pereza no puede haber dejado de ser la madre de todos los vicios.

La deshonestidad y la hipocresía ya estaban incluidas en la prohibición de levantar falsos testimonios y de decir mentiras, contenida en el Decálogo; y quedan la codicia, que para nada debe ser confundida con el natural y humano ánimo de lucro; y el egoísmo, que un día de estos platicamos de por qué es una virtud.

Ahora estoy leyendo
The First American, de H.W. Brands, que relata como Benjamín Franklin, cuando era casi un niño, escribió sus propias resoluciones con respecto al tema que nos ocupa:

1. Es necesario que sea extremadamente frugal por un tiempo, hasta que pague todo lo que debo.
2. Debo hablar con la verdad.  No debo generar expectativas, en otros, que no esté dispuesto a llenar.  Debo ser sincero en cada palabra y acción –la excelencia más cordial en un ser racional.
3. Debo dedicarme industriosamente a cualquier negocio en el que me involucre, y no distraer mi mente por proyectos tontos para enriquecerme rápido.  La dedicación y la paciencia son los mejores medios para la prosperidad.
4. Prometo no hablar mal de nadie, ni siquiera si es verdad. Más bien, me propongo disculpar sus faltas y cuando la ocasión sea propicia dar a conocer lo bueno que se de otros.

¿Usted que opina?

II. Si las cosas siguen como van, y esta administración no impone la ley y el orden como debe ser, dentro de 30 años firmaremos los
acuerdos para la paz firme y duradera con las maras.  ¿Por qué es que no aprendemos de la historia?

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