| Sede Otras columnas 041009 Carpe Diem TV Horror Luis Figueroa No. No se trata de una nueva versión de Cuentos de la Cripta; sino de algo más espeluznante y feo. Se trata del macabro negocio de canal 9 de televisión; concedido de forma irresponsable al Congreso de la República. Para comenzar, en un país en el que la educación, la salud y la vivienda siempre andan en trapos de cucaracha, ¿qué fregada necesidad hay de gastar Q40 millones (que no nos sobran) en equipo para el citado canal? Yo digo que ni los diputados, ni los promotores del canal, tienen idea alguna de las prioridades. Yo pregunto: Esos Q40 millones que se van a desperdiciar en equipo para el canal del Congreso, ¿cuántas vidas salvarían si se invirtieran en salud? Talvez no muchas, y por eso es que al Congreso no le importa. ¿Ve usted por qué es que me opongo vehementemente a que nos suban los impuestos cada tanto? Mi idea es que si hay dinero para que los diputados se pavoneen en la tele ¿por qué no lo hay para evitar que en Oriente los niños se mueran de hambre? Es obvio que el Estado de Guatemala tiene sus prioridades al revés; y encima, el canal no ha empezado a funcionar ¡y ya es piedra de escándalo! “La contratación de diseño técnico e implementación con equipo de canal 9 de televisión, que transmitirá las actividades de los diputados, es un negocio de Q40 millones cuyo proceso de licitación ha dejado dudas y del cual representantes de distintos bloques dicen no saber nada”, indica Prensa Libre. Yo le diré que va a pasar con el canal 9. Primero: lo de los Q40 millones es sólo el principio; el malnacido proyecto va a consumir millones y millones de quetzales más cada año. Ese dinero lo pondrá usted, como pone todo lo que se gasta y desperdicia el gobierno. Ese dinero no servirá para combatir la pobreza; como no sea la de los que vivan de los huesos y de la corrupción que genere el Canal. El mismo será fuente de intereses y rentas que ahora ni siquiera podemos imaginar. Segundo: la programación va a ser aburrida y de mal gusto. ¿Se acuerda de Canal 5, cultural y educativo? Pues prepárese para algo así. Prepárese para horas de somnolientos documentales obsequiados por las embajadas de los países amigos. Prepárese para ver a los diputados comer chorizo con guacamol en sus curules. Prepárese pare verlos en inauguraciones y en otras irrelevancias. Como dicen por ahí: “los que gustan de las leyes y las salchichas, no deberían de ver cómo las hacen”; pero usted tendrá la desgracia de pagar por ver a sus diputados en acción. Tercero: cuando no sea aburrida, la programación será pura propaganda. Y no es que la propaganda no sea aburrida; pero el menos tendrá un propósito más que el de llenar espacio. Canal 9 será Avances con ñeque. Sólo que en vez de atormentarnos con el culto a la personalidad del Presidente de turno, nos torturará con los caprichos de la Junta Directiva del Congreso. Cuarto: pasará que nadie, con dos dedos de frente, verá el mentado canal; como nadie veía el Canal 5. El show de los diputados chapines tendrá que competir con Guatevisión, con Canal Antigua, con HBO, con MTV, y con Antena 3 entre decenas de otras opciones decentes. Quinto: pasará que todo el equipo nuevo y avanzado que compren con los Q40 millones terminará estropeado, mal utilizado y desaparecido. Pasará que aunque el canal sea un drenaje de valiosos y escasos recursos, la burocracia que engendre terminará siendo inamovible y un lastre más para el desarrollo. Eso sí; el Congreso tendrá su canal. Y será un canal sin contenido que valga la pena; como cuando los chapines teníamos flota mercante sin barcos, telefónica sin teléfonos, línea aérea sin aviones, y todas esas cosas que ahora hemos olvidado. Es un alivio, pues, que según otra nota periodística “el gobierno y el congreso descarten impuestos”; porque ¡¿con qué cara iban a pedirnos más plata si se ve que les sobra hasta para desperdicios como este?! Ojalá que los alcahuetas conservadores y neosocialistas, que defienden las inagotables exigencias tributarias del Estado, recuerden esto cuando sus amigos en el gobierno decidan que ahora sí hace falta volver a incrementar impuestos. Sede |