| Sede Otras columnas 040228 Carpe Diem Babel, o babia Luis Figueroa Veo que la importante discusi�n acerca de c�mo vamos a pagar el gobierno est� plagada con los mismos vicios que hacen irrespirable la discusi�n sobre otros temas de importancia. Estos son: la ideologizaci�n de los temas y el abuso de argumentos ad hominem. Yo creo que esto responde a dos factores principales: Uno es que algunos actores del di�logo nacional todav�a est�n peleando la guerra y no han logrado desembarazarse de las consignas de la lucha de clases. Dos, es que como la moralidad y la justicia de los impuestos progresivos es indefendible, no queda m�s que acudir al poder distractor del ataque falaz. Por ejemplo, el impuesto a los rendimientos del capital (err�neamente conocido como impuesto sobre la renta) es empobrecedor; sin embargo, a los que nos advertimos contra aquel grave defecto, se nos acusa de conservadores, y de cosas parecidas. El columnista Edgar Balsells incurri� en estas pr�cticas cuando, hace unos d�as, intent� desacreditar la propuesta de un flat tax para resolver los problemas fiscales del gobierno chap�n. Esto, alrededor de una entrevista con el economista Kurt Leube, publicada en este diario. Comienza, el colega, asegurando que la Hoover Institution (de la cual es miembro Leube), es un centro de pensamiento �conservador� como el Cato Institute. Con esto Balsells empieza su labor de descalificaci�n. Empero, el lector que no est� en babia y que visita elcato.org, se da cuenta de que este instituto podr�a ser etiquetado de libertario, pero que, ni por asomo podr�a ser calificado de conservador. Y uno no sabe si Edgar estaba distra�do, o si lo hizo a prop�sito para confundir. En una segunda arremetida, el columnista asegura, con iron�a, que la Escuela Austriaca de Econom�a es poco �aplicable.� Y como quien no quiere la cosa, ningunea las aportaciones que aquella escuela ha hecho a la ciencia econ�mica. Los expertos coinciden en que tres de aquellas aportaciones son: 1) Haber comprobado que los precios formados en un mercado libre son mensajeros que hacen posible la asignaci�n eficiente de los recursos productivos. Esta asignaci�n incrementa el ingreso real y el bienestar de todos. 2) Haber demostrado el valor que tiene una moneda confiable y estable. Evidenci� que cuando los gobiernos emiten dinero y ocasionan inflaci�n, los precios del mercado se distorsionan y los inversionistas (grandes y peque�os) son guiados a tomar decisiones incorrectas Con ello se empobrecen todos en la sociedad. 3) Haber constatado que una econom�a socialista, o regulada por los gobiernos, impide que los recursos productivos (siempre escasos) sean asignados eficientemente. S�lo un proceso competitivo, sin privilegios, logra que se produzca eficientemente. Y a aquello se le pueden agregar toda la teor�a de la acci�n humana, la teor�a subjetiva del valor y el reconocimiento de la dispersi�n del conocimiento entre otros. Sin prejuicios ideol�gicos, ni ataques falaces, todo lo anterior no s�lo es �aplicable�; sino que constituye el fundamento de la ciencia econ�mica. Perjuicios aparte, el flat tax que ocasion� esta discusi�n es f�cil de cobrar y no crea incentivos para su evasi�n. Y encima cumple con los requisitos que debe tener cualquier impuesto sano: neutralidad, simpleza y eficiencia a largo plazo. Un impuesto neutro es uno que no afecta la manera en que las personas val�an las cosas y toman decisiones, porque no crea ventajas, ni desventajas, para algunos actores. Un tributo simple es el que todos entienden por qu� lo est�n pagando y c�mo lo deben pagar. Una carga eficiente es aquella que no grava de manera discriminatoria la formaci�n de capital, ni debilita la econom�a. En repetidos ataques de hubris extrema, los partidarios de impuestos como el que grava los retornos de capital (como el impuesto sobre la renta y otros tributos progresivos) imponen sus pretensiones redistribuidoras sobre la necesidad de recursos necesarios para enfrentar los gastos del gobierno. Y por eso es que por m�s que se eleven las tasas y se multipliquen los grav�menes, no aumentan los ingresos. Como contribuyente y ciudadano a mi no me importa si la propuesta viene de Leube, o de Balsells. Pero si me interesa mucho que tenga sentido y que no sea contraria a la naturaleza humana. Libre de prejuicios ideol�gicos. S�lo as� podemos sentarnos a definir qu� clase de gobierno queremos y hasta d�nde estamos dispuestos a pagar el costo de tenerlo. Sede |