| Sede Otras columnas 040117 Carpe Diem ¡Buenos días, señor Sol! Luis Figueroa [email protected] Estuve piensa y piensa. ¿Comento el discurso de Portillo, o no? Al principio supuse que era mejor ignorarlo; pero luego me imaginé a un arqueólogo, que dentro de 1000 años desempolvara sólo aquel discurso, o el informe que presentó al Congreso. ¡Puchis!, pensaría que el tal Portillo había sido un estadista de primera, en vez del embustero, corrupto y cínico que en realidad fue. En consecuencia me animo a dejar mi opinión con respecto al régimen eferregista que encabezaron Portillo, Reyes y Ríos. Sólo para añadir mi grano de arena a la construcción de historia guatemalteca. Ojalá no se crea las patrañas de Alfonso Portillo. Sería bueno que se tome un tiempo y lea las noticias de los cuatro años de su vergonzosa administración. Ahí encontrará documentados docenas de casos de corrupción, de mala administración, de violencia y de descaro. Encontrará -entre los más escandalosos- el Guarogate; el caso de los bancos gemelos; el saqueo del seguro social, del Micivi y del CHH; la conexión Panamá. Hallará vínculos con las mafias de contrabandistas, narcos y maras. Encontrará el Jueves Negro, la manipulación de las ex Patrullas de Autodefensa Civil, el abandono de los sistemas de carreteras, de salud y de educación. Leerá que aquél régimen logró socavar nuestra precaria confianza en las instituciones y en la ley. Lo cierto es que hicieron del gobierno un ñaque, que sólo sirvió a sus intereses mezquinos. Verá, ahí, que a Portillo y sus cómplices se les paró el pueblo durante 16 Viernes de Luto, y en otras ocasiones, para protestar al grito de ¡Al bote los corruptos! Consigna que aparentemente ha recogido el nuevo gobierno, a juzgar por el énfasis que Berger hizo, en su discurso, con respecto a perseguir a los que han saqueado el país. Por increíble que parezca, la podredumbre del eferregismo superó a la de la Democracia Cristiana a finales de los años 80. Ojalá que el ejemplo del presidente Bolaños, en Nicaragua, inspire a Berger; de modo que a diferencia de lo que ha ocurrido en nuestra tradición política y judicial, en esta ocasión no quede impune el latrocinio. Con aquellos antecedentes no es de extrañar que, el pasado 16 de enero, los chapines se hayan despertado cantando: ¡Buenos días a la vida, buenos días señor sol! A mí, en particular, me preocupa la multiplicación de comisionados y secretarios, así como la duplicación de funciones en el nuevo Ejecutivo. Me incomoda la exagerada influencia de los grupos de interés. Se me atraganta la political correctness. Me asusta el pragmatismo. Me molesta la inconsistencia del nuevo equipo. Y me para los pelos una comisión de Megaproyectos. Empero, se siente como si hubiéramos vivido en una casa cerrada durante cuatro años y alguien recién hubiera abierto las ventanas. Quizás es porque, entre otros nombramientos importantes, el nuevo equipo cuenta con María del Carmen Aceña, Wily Kaltschmitt, Marco Tulio Sosa, Jorge Briz y Marta Altolaguirre, y Carlos Vielmann. Talvez por los nombramientos de Miguel Fernández, Mario Fuentes, Luis Flores, Alfredo Vila, Eduardo González, Héctor Centeno, y Víctor Montejo. Ojalá que ellos no olviden que, sin igualdad de todos ante la ley y sin respeto a los derechos individuales (sin excepciones), no importa cuán buenos sean cada uno y en equipo, ni cuán buenas sean sus intenciones, echarán a perder una oportunidad de oro para cambiar el futuro de los guatemaltecos. Y ojalá que recuerden que sus buenos nombres están en juego. El régimen eferregista fue una vergüenza nacional; pero el sol y algo de viento fresco entraron en la casa. Ahora nos toca a nosotros, a los ciudadanos responsables, velar porque así continúe. Que nos dejen trabajar sin coerción, ni privilegios. Que garanticen la impartición de justicia y el cumplimiento de los contratos. Si así lo hicieren que Dios los premie; y si no, que la Patria se los demande. Nota importante: A partir de hoy Carpe Diem será publicada los días sábado. Según la sabiduría popular A cada coche le llega su sábado. ¿Eso será porque hoy es día de tamales y chicharrones? En otro orden de ideas, según la tradición judía, no deberíamos estar trabajando desde ayer a las 6:00 p.m. para celebrar el sabbath. ¿Por qué es que el día del Señor pasó de sábado a domingo? Sede |