República
Bolivariana de Venezuela
Doctorado en
Gerencia
Convenio UVM –
UY
Grupo UVM1
CRITICAS A LAS MEMORIAS t2
Pltgo. Luis Coronado
11.613.363
CRÍTICAS A LAS
MEMORIAS GUPALES (T2).
1).- Críticas al t2 realizado por Magda Dávila
sobre la lectura de Alvin Toffler (
a).- Sobre la postura epistémica: en este punto
la autora de la memoria establece que la postura
epistémica de A. Toffler en su obra es marxista-hegeliana,
determinando una visión dialéctica.
Postura crítica: no comparto dicha postura, a pesar
de que el sustento teórico que da la compañera Magda Dávila es denso; no queda
claro la identificación de variables que conecta el enfoque dialéctico con el
pensamiento del autor, menos aún con la contextualización de su trabajo.
El
marxismo nació a la luz de una realidad en la que los fenómenos sociales dieron
cabida a lo que posteriormente se conoció como el Modernismo, enfoque que Asdrúbal Lozano (2004) asocia como de
grandes cambios ideológicos, políticos, sociales y técnicos; es decir, la era
de la revolución industrial. El marxismo se convirtió en casi una teoría
general.
Es verdad que el antropocentrismo de
El pensamiento marxista – hegeliano no pudo estar
presente en la obra de A. Toffler porque según el mismo F. Hegel: la humanidad debe trascender las
condiciones existentes. El equilibrio puede durar sólo un momento. De esta
manera las instituciones sociales que antaño eran congruentes con la conciencia
de la libertad humana hoy se han alienado y se han transformado en el objeto de
la acción social, de la transformación, de la negación (Sabine, G., 1972:
552). Una de las cosas que plantea A. Toffler es la idea del cambio organizacional y, en mí opinión,
la alienación (hegeliana) es la antitesis del cambio. Además se nos habla todo
el tiempo, en
Sí coincido en que el postmodernismo, que es donde
yo ubico a A. Toffler, retomó la concepción antropocéntrica plasmada en las ideas
de K. Marx donde los
límites de la solidaridad social siempre estaban circunscritos por las
condiciones sociales existentes en aquel momento (Maria Hirszowicz,
1966: 13).
Y para concluir pienso que:
Ø
Marx consideró las
limitaciones que sufren los hombres desde una doble perspectiva:
a) Como
limitaciones naturales, donde se refirió a los límites que imponía la
naturaleza y las fuerzas productivas establecidas en cualquier nivel. En este
caso A. Toffler no se refiere a las limitaciones que imponía ni la realidad de
entonces (como consecuencia natural de la evolución histórica) y de los
aparatos productivos, en este caso, las organizaciones. Simplemente se refirió
a los cambios que debían darse para
generar adaptación frente a las presiones que imponía una realidad
inevitable.
b) Como limitaciones sociales que resultan de las
diferentes posiciones que ocupan las personas en ese sistema, y de las
diferencias en el acceso a los bienes materiales según las categorías
específicas de personas. A. Toffler por el contrario asume una posición
materialista y pragmática con relación al hecho de que vivimos en una sociedad
de consumo y que quienes tengan en sus manos las fuerzas productivas deben caracterizar sus productos a las
exigencias de la sociedad (consumidores) para satisfacer y, en consecuencia,
sobrevivir a las nuevas realidades.
Ø
Por otro lado, el enfoque marxista trató de relacionar
principios universales generales con situaciones de grupo e intereses de grupo.
El conocimiento marxista de la estructura social se centro en: ver hasta qué punto se aceptarían las
reivindicaciones (Dahrendorf, Ralf,
1974:27). A. Toffler no se cetra en reivindicaciones sociales, sino en
conductas humanas individuales que favorecieran grupos organizacionales.
También el marxismo buscó ver en qué
momento y qué grupos iniciarían la resistencia, como resultado de una
valoración razonable de los hechos que perjudicaban los intereses del grupo
resistente (ídem: 35). Esta lógica no la vemos en el trabajo sobre Las
Empresas Flexibles, de hecho, sucede todo lo contrario, no es la resistencia lo
que se debe plantear, sino el comportamiento afable hacia los cambios.
Ø
Los materialistas-dialécticos son realistas
epistemológicos. Vienen a decir que hay
una realidad exterior al sujeto que conoce y que, en principio, es
independiente del mismo (Martínez, Francisco, 2002: 4). En la obra de A.
Toffler siempre queda clara la relación sujeto-objeto-sujeto,
en esta no hay separación, ambos están unidos en la medida que el que conoce
aprehende la realidad para transformarla según sus necesidades; este es un
principio fenomenológico que la epistemología cibernética vino a recoger. El
enfoque dialéctico no se asocia al pensamiento de A. Toffler plasmado en la
obra porque:
ü
La realidad conocida es considerada por este como
independiente del sujeto.
ü
El sujeto puede conocer parte de la realidad con
una cierta agudeza investigativa. Pero cabe preguntarse: ¿por qué lo que
conocemos no es exactamente la realidad?: la respuesta la da la epistemología
cibernética cuando se contrapone a otros enfoques afirmando que estos siempre
conocen a través de medios, de elementos que introducen mediaciones en el
ámbito sensible y que separan de la realidad que se quiere conocer al sujeto; por esta razón cuando se tiene
el objeto conocido, la realidad está ya sesgada en el ámbito sensible (por
nuestros cinco sentidos).
ü
Luego existen otros elementos mediadores en la
sociedad como el lenguaje y la ciencia que no reproducen la realidad, sino un reflejo de ella (teoría del reflejo) (Cot
y Mounier, 1980:306). Una separación de la relación sujeto-objeto puede
acarrear en muchos casos una re-figuración
de la realidad y no su aprehensión.
Recomendaría hacer una revisión a las tesis
Neo-marxistas de Antonio Gramsci, Louis Althusser, Nicos
Poulantzas y Ralph Miliband donde creo que las ideas marxistas pudieran dar
algunas respuestas epistemológicas al planteamiento de Magda. Me parece en lo
personal, y dentro del respeto, que ella ha hecho una apreciación muy interesante.
Mi posición no es la de afirmar que está mal, mi posición simplemente es la de
decir que no comparto su planteamiento. En este sentido si creo, que el
neo-marxismo tiene más respuestas epistemológicas que se puedan asociar con A.
Toffler en la medida que es la corriente que ha jugado el papel de advocatus diavoli frente al postmodernismo, corriente que superó al
marxismo tradicional (Mora-García, José P., 2005: 10)
Por ejemplo: L. Althusser elaboró su
noción de práctica teórica, a partir
del pensamiento de Marx y Lenin, sostuvo
que la teoría es un campo de fuerzas en el que el observador se coloca. Habló
de tres generalidades:
-
La práctica teórica consiste en hacer
trabajar la teoría (la generalidad dos) sobre la materia prima ideológica (la generalidad
uno) para producir un pensamiento concreto, los conceptos (la generalidad
tres). Se partía de un elemento ideológico y no científico. El punto de partida
para él era una postura antipositivista y antiempirista, que se traducía en la generalidad,
la abstracción. No son hechos brutos sino hechos ideologizados consecuencia de
tendencias ideologizadoras (generalidad uno).
-
El instrumento de trabajo es la teoría
que produce en un discurso acabado, y es la ciencia. Para él se trataba de producir,
a partir de lo abstracto, un pensamiento acabado.
En definitiva esto también tiene punto
de encuentro con los planteamientos de K. Popper que
también parte de conjeturas e idealizaciones para luego ir a la realidad y
confrontarla, en función de cómo modificarla a partir de un problema inicial
que va enriqueciendo la transformación. Y así se vuelve a aplicar el mismo
sistema o método. La teoría no se extrae de la realidad, en un primer momento,
sino más bien se construye a priori (antipositivismo) en la medida que se
contrasta. Es esto lo que me hace pensar que el neo-marxismo pueda dar más
respuestas que los planteamientos del marxismo – hegeliano que se quedó en el
pensamiento modernista.
En cuanto a mis críticas con relación a la postura
epistemológica de la compañera y la importancia para su trabajo solo me resta decir que en el caso de su
postura epsitemoilógica no me quedó claro, razón por la cual no puedo opinar.
Con relación a la importancia para su trabajo doctoral que podemos resumir en
una cita de su reflexión:
Resulta, entonces,
indispensable reconocer que en un modelo de competencias emprendedoras es
esencial a la hora de valorar el desempeño de un gerente en una institución
educativa (Dávila, Magda: 2007), me parece muy interesante su
orientación en la medida que la tesis del liderazgo
emprendedor ha cobrado mucho valor en los últimos 15 años y desde la
gerencia social puede decirse que tiene muchas respuestas que dar en el sentido
que la competencia emprendedora es un
complejo de conocimientos, habilidades y actitudes que permiten a las personas
poner sus ideas en acción; involucrando creatividad e innovación, tomando
riesgos, planificando sistemáticamente y creando redes de apoyo gerencial.
2).-
Críticas Al t2 realizado por Fanny Martínez, Materán Carolina
y Oswaldo Peña, sobre la lectura de Alvin Toffler (
a).- Sobre la postura epistémica: los compañeros se inclinan por una postura fenomenológica que justifica de la
manera siguiente:
a) Hace un análisis de la situación
real de la empresa percibida por él, b) interpreta los datos producto de
observaciones y de vivencias para así elaborar una propuesta representativa de
esas experiencias, c) propone un nuevo diseño de organización de empresa con
grado de universalidad pudiendo ser aplicado a cualquier otra que presente
igual o parecida problemática; d) el diseño propuesto es producto de su
conocimiento basándose en posibles comportamientos y haciendo conjeturas sobre
cómo y por qué se generó el problema y cómo se ha ido incrementando; e) el
libro está enfocado de manera tal que el lector inmediatamente puede ubicarse
en la situación vivida y relacionarla con el diseño propuesto (Materán C., Martínez F., Peña O.,2007)
Realmente
hacen una justificación precisa en cuanto a la contextualización de la realidad
estudiada por A. Toffler que le asocian a la idea de su postura fenomenológica;
al mismo tiempo, personalmente pensé en un primer momento de mi lectura que, en
efecto, era este el enfoque que pudo adoptar en dicho trabajo. Sin embargo, no comparto esta postura en la
medida que, tal como lo reflexione en su momento, no basta con identificar las
variables adoptadas por el autor en su análisis, se debe además conectar estas
variables con los planteamientos del enfoque, es decir, la relación
sujeto-objeto, de modo que pueda llegar
una captación de la verdadera esencia del objeto, más allá y por encima
de sus apariencias en cuanto que fenómeno. En este enfoque el acto de conocer se sustenta en la relación individual existente entre el
sujeto que experimenta la acción de conocer y el intento que éste realiza por
reformular la experiencia a través del lenguaje, que es el medio que permite
reformular conceptualmente dicha experiencia.
En
este sentido los compañeros en su memoria proponen este enfoque y dentro de las
cosas que plantean hablan, citando, de: una
postura ideal que propone para su
ejecución total (ídem).
Con relación a la postura epistemológica de los compañeros frente
al trabajo no puedo emitir ningún juicio de valor en la medida que no esta
plantada en ningunos de los tres. Y con relación al punto c)
Tanto Carolina Materán
como Fanny Martínez hablan de hacer sus tesis
orientado a
2).- Críticas Al t2 realizado por Maira Moreno sobre la lectura de Alvin Toffler (
a).- Sobre la postura epistémica: el enfoque
planteado por la compañera M. Moreno se relaciona directamente con el
fenomenológico, es decir, el introspectivo – vivencial. Ella hace una excelente
contextualización del fenómeno estudiando por A. Toffler y al final en un párrafo
no dice que es el enfoque antes mencionado. Realmente no lo conecta con las
variables de análisis usadas por A. Toffler.
Ya he sostenido en mi trabajo y en la crítica de los otros compañeros
que si me hubiera inclinado por un enfoque distinto al que asumimos en mi grupo
(cibernético postmoderno), este hubiera sido el fenomenológico – introspectivo
vivencial. Donde Padrón, J. (2003) afirma que este enfoque por asociación es
también llamado sociohistorista, fenomenológico, hermenéutico, entre
otros. Se concibe como producto del conocimiento de las interpretaciones de los
simbolismos socioculturales a través de los cuales los actores de un
determinado grupo social abordan la
realidad humana y social fundamentalmente.
La
compañera no adoptó su postura epistémica por lo tanto no puedo opinar, le
sugeriría, si, que lo haga, ya que para efectos propios, es bueno que determine
si se vincularía a la postura adoptada por A. Toffler, que ella ya manifestó; o
se ubicaría en otra corriente de pensamiento epistemológico. En la idea de
enriquecer su trabajo sería interesante que lo plasmara. A demás admito que
tengo curiosidad intelectual por saber su posición epistemológica, pues creo
que es una de las varias personas con las cuales me identifico en su
determinación de la primera parte de la memoria, es decir, que después de la epistemología cibernética
postmodernista, me inclinaría por la fenomenología (introspectivo vivencial).
En
cuanto al aporte de la lectura a su
futura tesis doctoral, que estaría orientada por la vía de: El Uso de las
Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) para la transferencia de
conocimientos en las Instituciones de Educación Superior. Me parece muy pertinente sobre
todo porque en este doctorado estamos dentro de su planteamiento. Sí le sugiero
que contextualice su futuro objeto de estudio para poder hacer las respectivas
críticas; pues se me hace difícil partir solo del tema, siendo que se hace muy
complejo. Creo que ubicando un posible contexto se podría hacer comentarios más
precisos.
Finalmente
le recomiendo colocar las recomendaciones
bibliográficas, pues de este modo me permitiría tener más precisiones
sobre su análisis; amén de que serviría también como proceso retroalimentador
en el sentido que podrían serme útiles en mi trabajo
y, con seguridad, cuando nos toque mejorar el trabajo final a partir de las
críticas de esta actividad.
BIBLIOGRAFÍA
Cot, Jean-Pierre y Mounier, Jean, (1985), Sociología Política, Editorial Blume, España.
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Foerster
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Lozano F., Asdrúbal (2004),
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Santiago de Chile
MEAD, George, (1965), Espíritu,
persona y sociedad. Buenos Aires. Paidós.
Ramos Jiménez, Alfredo, (1999), Para Comprender el Estado: Introducción a
Sabine, George, (1972), Historia de
SCHWARTZ y JACOBS, (1984). Sociología Cualitativa. Madrid. Trillas.
WEBER, Max, (1972) Economía y sociedad. México. Fondo de Cultura
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Enlaces
de Internet
http://www.unesco.org/issj/rics157/hirszowiczspa.html
www.hidrocapital.com.ve/index.asp
http://www.ucm.es/info/eurotheo/materiales/hismat/jmripalda.htm
http://es.geocities.com/magda.davila/fase1/t2.html
http://es.geocities.com/carolinabmateran/fase1/t2.html
http://es.geocities.com/m3y2007/Fase1/t2.html