PROPUESTA1
MODELO SISTÉMICO DE SUPERVISIÓN DOCENTE COMO EJE DE TRANSFORMACIÓN DE LOS PROCESOS DE ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE EN LOS TECNOLÓGICOS PRIVADOS DEL ESTADO ANZOÁTEGUI
En el entorno de la administración educativa, una de las funciones de mayor jerarquía es la supervisión puesto que la misma desempeña un papel sobresaliente en la inspección, detección, evaluación y control de los escenarios que pueden desviar la intención de los programas y proyectos donde están involucrado los docentes de aula, pudiendo cambiar la situación del deterioro en que se encuentra sumergido el sistema educativo nacional.
Dentro de esas funciones juega papel fundamental la supervisión educativa, la cual debe velar por la calidad de la educación la cual deben cumplir los supervisores, quienes son profesionales de la educación llamados a generar procesos de participación, estableciendo niveles de compromiso con acciones significativas de acompañamiento, fomentando la creatividad, la innovación, y propiciando la unidad dentro de la diversidad educativa (http://www.eleducador.com/pragma/documenta/documentos/82589/informacion/index.html).
Para lograr elevar la calidad educativa, un Modelo Sistémico de Supervisión Docente sería el eje fundamental para transformar el desarrollo de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Por tanto, la finalidad de proponer un modelo sistémico de Supervisión Docente, con una estructura funcional acorde con los niveles organizativos del sistema educativo, en un contexto descentralizado y con el propósito de prever, organizar, dirigir, coordinar, orientar, controlar y evaluar todos los factores que intervienen en el desarrollo académico/pedagógico del educando, es indispensable para una institución universitaria o un departamento docente que aspira formar egresados de calidad.
El Modelo Sistémico de Supervisión Docente antes expuesto, se argumenta en términos de su utilidad por las siguientes razones:
* Por cuanto la supervisión educativa tendrá entre sus objetivos suministrar orientaciones precisas de orden pedagógico, metodológico, técnico y legal al personal en servicio. También debe propiciar el mejoramiento de la calidad de la enseñanza y estimular la superación profesional de los docentes en el asesoramiento, control y evaluación del proceso educativo y de los servicios correspondientes.
* Las directrices de la supervisión educativa para los diferentes niveles y modalidades del sistema educativo son:
1.- Velar por el cumplimiento de la formación y el desarrollo de la capacidad científica, técnica, humanística, artística y de destrezas del educando, a fin de lograr su crecimiento armónico en los aspectos: físico, social, emocional, intelectual y cultural.
2.- Velar por la ejecución de los planes y programas curriculares para garantizar la formación de un profesional apto para desempeñar las funciones encomendadas de acuerdo al perfil profesional del cual egresó.
Por otra parte, la propuesta generará información útil para la toma de decisiones por parte de la gerencia educativa de cualquiera institución educativa, ofreciéndole una descripción objetiva del proceso de supervisión de aula que se realiza en dicha institución, así como también los cursos de acción que se sugieren para mejorar dicho proceso.
En consecuencia la importancia científica y social del problema a investigarse, así como la utilidad social por la cual se deriva y la factibilidad de llevarlo a la práctica, permite precisar aspectos que se consideran de gran alcance e importancia para el sistema educativo.
LUISA MATILDE FERRANTE BRAVO
CI: 8876807
PROPUESTA2
MODELO SISTÉMICO DE SUPERVISIÓN DOCENTE COMO EJE DE TRANSFORMACIÓN DE LOS PROCESOS DE ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE EN LOS TECNOLÓGICOS PUBLICOS Y PRIVADOS DEL ESTADO ANZOÁTEGUI
En el entorno de la administración educativa, una de las funciones de mayor jerarquía es la supervisión puesto que la misma desempeña un papel sobresaliente en la inspección, detección, evaluación y control de los escenarios que pueden desviar la intención de los programas y proyectos donde están involucrado los docentes de aula, pudiendo cambiar la situación del deterioro en que se encuentra sumergido el sistema educativo nacional.
Dentro de esas funciones juega papel fundamental la supervisión educativa, la cual debe velar por la calidad de la educación la cual deben cumplir los supervisores, quienes son profesionales de la educación llamados a generar procesos de participación, estableciendo niveles de compromiso con acciones significativas de acompañamiento, fomentando la creatividad, la innovación, y propiciando la unidad dentro de la diversidad educativa (http://www.eleducador.com/pragma/documenta/documentos/82589/informacion/index.html).
Raquel Glazman Nowalski En trabajo realizado afina un planteamiento ya tratado en otras ocasiones, el de la relación de la evaluación con dos elementos básicos: a) la autonomía, más concretamente la autonomía de los académicos y la autonomía del conocimiento, estos dos últimos conceptos íntimamente relacionados con, b) la libertad de cátedra. En términos generales, buscaría precisar el significado de autonomía en un sentido que me parece especialmente importante para los universitarios en la situación actual. Asimismo la autora relaciona la noción de autonomía en el ámbito de las comunidades académicas y su importancia para una libre producción del conocimiento. Esta cuestión se materializa en lo que comúnmente se ha conocido como libertad de cátedra, profundamente ligada con la libertad de investigación. En el mismo orden de ideas, Suskin (1992), Olive (Aguilar, 1998) define la autonomía en este sentido: primero como la posibilidad de actuar o no actuar; segundo, que la posibilidad de actuar o no actuar se establezca en función de creencias, deseos, necesidades, fines, etcétera del involucrado; tercero que estas creencias, deseos, necesidades y fines hayan sido examinados críticamente, lo cual siempre implica un análisis previo; cuarto, que las propias reglas aplicadas hayan sido aceptadas por el actor o agente a partir de dicho análisis; y quinto, que estas mismas reglas puedan someterse a una crítica.
La supervisión es una práctica generalizada en los sistemas de servicios sociales, en todas las grandes organizaciones que prestan servicios a la ciudadanía, pues ayuda a convertir la experiencia profesional de los trabajadores sociales en fuente de perfeccionamiento laboral, reflexión sobre la práctica y mejora de resultados. Entendemos por proceso supervisor el sistema de intervención inspectivo-formativa que consiste en el acompañamiento que la persona del inspector dispensa a los profesores a lo largo de su vida profesional, con objeto de controlar su actividad, asesorarles en sus problemas, aconsejarles en el ejercicio profesional, apoyarles en su trabajo y proyectos para mejorar lo que hacen y evaluar su labor para garantizar buenos resultados. El proceso supervisor es un continuo jalonado por una serie de actuaciones entre las que se hacen imprescindibles las visitas de inspección. En cambio, es urgente desarrollar una inspección competente en evaluación técnica, asesoría pedagógica y en dirección de recursos humanos que contemple las necesidades y aspiraciones sociales dentro del marco político establecido por la legitimidad democrática". Por eso la supervisión se puede adjetivar de formativa, no sólo porque redunde en el bien del sistema escolar, sino porque la concebimos como un modelo didáctico con función formativa, de enseñanza, orientación y apoyo a las actividades de los docentes. El inspector debe ir a los centros con el propósito (Teixidó Planas, M.: Supervisión del sistema educativo, Ariel Educación, Barcelona, 1997, p.46)
El espacio de la supervisión escolar tiene una presencia de poder en toda la estructura de la zona de influencia; esta situación puede significar un obstáculo en los distintos procesos que se trabajan en la vida escolar y a los esfuerzos transformadores de los maestros con iniciativa crítica, o por otra parte, buscar las estrategias pertinentes para convertirse en un recurso de activación de las voluntades docentes; en un propiciador de nuevas relaciones de lo pedagógico; en una oportunidad para activar procesos hacia el interior de los maestros en una participación común. En todo caso su visión es una clara concepción ubicada en las medidas surgidas de la necesidad de control, que llega a expresiones extremosas cuando se logra un entendimiento entre supervisor, directores de las escuelas y dirigentes sindicales, una triple alianza que permite un dominio total, que les permite determinar sin problemas quien ocupa interinatos, a quien se le asignan comisiones, determinar los cambios convenientes o quien será propuesto a plaza de nuevo ingreso. En este acoplamiento de poder, todos los maestros tienen que ajustarse a una conducta fijada por esta manera de expresión de poder. http://www.universidadabierta.edu.mx/Biblio/B/Bocanegra%20HaroLa%20supervision%20escolar.htm
La supervisión escolar requiere que se le vea con otras posibilidades; porque de todas maneras es el centro de actividad educativa y afecta a todo lo que acontece en relación con la misma. Tal vez sea lo más cómodo ser administradores de la educación y en ese afán se pueda conformar un sistema para la eficiencia de esta administración, en la que para ello se procure que las relaciones giren en torno a la búsqueda de esos objetivos, considerando como cuestión fundamental y olvidándose de la esencia del ser docente en el campo que se desempeñe, que es la función pedagógica. Perdidos en esta idea, los problemas que nos plantea la educación se observan como producto de fallas de este proceso de administración que sitúa a la escuela como institución desligada de todas las condiciones que influyen para que se den los resultados educativos. Por ello es común que se responsabilicen a la escuela del fracaso educativo; porque no se le estudia en su contexto socio-económico y se deja de lado la dinámica estructural de la sociedad; por esto resultan como responsables de toda crisis educativa, los maestros, los alumnos y las cuestiones metodológicas.
Etelvina Sandoval hace una reflexión sobre el papel que juega el supervisor escolar ante la presencia de la modernización educativa y su reacción en cuanto a su responsabilidad frente a los cursos de actualización con relación al nuevo proyecto educativo. Esta reflexión nos permite fundamentar nuestra tesis en el sentido de que la supervisión escolar puede ser el espacio de activación de los distintos procesos del campo educativo. Quedan de manifiesto las conductas que se asumen, muchas veces de simulación, para encubrir el desconocimiento de concepciones y rumbos sobre educación; otras son actitudes de resistencia en la misma finalidad de justificar una serie de desconocimientos, pero fundamentalmente, del desconocimiento de la importancia de la participación del supervisor escolar como activador y articulador de relaciones que se hagan surgir en la creación de los maestros. La supervisión escolar es un espacio de participación en el campo educativo, con su estructura bien definida, en la que se dan todos los acontecimientos de la vida educativa. Las condiciones de este espacio son adecuadas para promover la transformación de la realidad; para lo que hace falta trabajar nuevas relaciones de los sujetos docentes con su realidad específica y con los procesos que la mueven.
La supervisión debe estar basada en el conocimiento auténticamente científico de los acontecimientos o hechos que inciden en el acto educativo y sus procesos, deben responder a una técnica organizada, disciplinada y seria. La supervisión de la educación tiene una función técnica que consiste en determinar el valor e interpretación de los datos. Se concluye que, todo el método de la supervisión gira en torno a esta actividad técnica ineludible que integra un conjunto de procedimientos (Texido, 1997)
El sistema educativo vive una etapa de transformación que implica profundos cambios en sus contenidos y modelos de organización y gestión. En el marco de este proceso, a los supervisores les cabe un nuevo rol. El monitoreo es una herramienta para que el supervisor salga del papel de evaluador, controlador y pase a ser un co constructor, ya que la definición de cuáles son los puntos que necesitan apoyo debe ser un tema conjunto del equipo supervisivo y la escuela. http://www.zona.lacarabela.com/zona98/ZonaEducativa/Revista4/40-41.html
Raquel Glazman Nowalski En trabajo realizado afinar un planteamiento ya tratado en otras ocasiones, el de la relación de la evaluación con dos elementos básicos: a) la autonomía, más concretamente la autonomía de los académicos y la autonomía del conocimiento, estos dos últimos conceptos íntimamente relacionados con, b) la libertad de cátedra. En términos generales, buscaría precisar el significado de autonomía en un sentido que me parece especialmente importante para los universitarios en la situación actual. Asimismo la autora relaciona la noción de autonomía en el ámbito de las comunidades académicas y su importancia para una libre producción del conocimiento. Esta cuestión se materializa en lo que comúnmente se ha conocido como libertad de cátedra, profundamente ligada con la libertad de investigación. En el mismo orden de ideas, Suskin (1992), Olive (Aguilar, 1998) define la autonomía en este sentido: primero como la posibilidad de actuar o no actuar; segundo, que la posibilidad de actuar o no actuar se establezca en función de creencias, deseos, necesidades, fines, etcétera del involucrado; tercero que estas creencias, deseos, necesidades y fines hayan sido examinados críticamente, lo cual siempre implica un análisis previo; cuarto, que las propias reglas aplicadas hayan sido aceptadas por el actor o agente a partir de dicho análisis; y quinto, que estas mismas reglas puedan someterse a una crítica.
Mª
Africa de la Cruz, Esther Gómez, María F. Martíne, presentan
EL PROGRAMA DE FORMACIÓN INICIAL
PARA LA DOCENCIA UNIVERSITARIA EN LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID, plantean
las docentes la necesidad de una formación
inicial sistemáticatica y profesional del profesorado universitario para poder
llevar a cabo una docencia de calidad. Una vez examinadas las principales
dificultades que encuentran los profesores principiantes, se presenta el
Programa de Formación Inicial para la Docencia Universitaria (FIDU), que
actualmente se esta llevando a cabo en la Universidad Autónoma de Madrid.
Afirman las docentes antes mencionadas que partimos de la siguiente tesis: "La
concepción de la carrera docente como profesión requiere una formación
especifica y sistemática . Esta formación debe aportar un encuadre teórico, un
bagaje tecnológico y una práctica supervisada que facilite la iniciación exitosa
en las tareas docentes al profesor principiante". Además, con esta formación se
espera mejorar la eficacia docente, la satisfacción laboral, la posibilidad de
innovación, el desarrollo de actitudes reflexivas y el desarrollo profesional
continuado. Tradicionalmente, la Universidad forma a sus profesores para el
desempeño de la función investigadora y descuida la preparación para la función
docente. La formación sistemática que ha recibido el profesor principiante se ha
centrado en el contenido de su asignatura y se ha dejado a su intuición y buena
voluntad la forma de transmitir esos conocimientos y facilitar su aprendizaje.
Se da por supuesto que conocer una disciplina es suficiente para saber
enseñarla.
Para lograr elevar la calidad educativa, un Modelo Sistémico de Supervisión Docente sería el eje fundamental para transformar el desarrollo de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Por tanto, la finalidad de proponer un modelo sistémico de Supervisión Docente, con una estructura funcional acorde con los niveles organizativos del sistema educativo, en un contexto descentralizado y con el propósito de prever, organizar, dirigir, coordinar, orientar, controlar y evaluar todos los factores que intervienen en el desarrollo académico/pedagógico del educando, es indispensable para una institución universitaria o un departamento docente que aspira formar egresados de calidad.
El Modelo Sistémico de Supervisión Docente antes expuesto, se argumenta en términos de su utilidad por las siguientes razones:
* Por cuanto la supervisión educativa tendrá entre sus objetivos suministrar orientaciones precisas de orden pedagógico, metodológico, técnico y legal al personal en servicio. También debe propiciar el mejoramiento de la calidad de la enseñanza y estimular la superación profesional de los docentes en el asesoramiento, control y evaluación del proceso educativo y de los servicios correspondientes.
* Las directrices de la supervisión educativa para los diferentes niveles y modalidades del sistema educativo son:
1.- Velar por el cumplimiento de la formación y el desarrollo de la capacidad científica, técnica, humanística, artística y de destrezas del educando, a fin de lograr su crecimiento armónico en los aspectos: físico, social, emocional, intelectual y cultural.
2.- Velar por la ejecución de los planes y programas curriculares para garantizar la formación de un profesional apto para desempeñar las funciones encomendadas de acuerdo al perfil profesional del cual egresó.
Por otra parte, la propuesta generará información útil para la toma de decisiones por parte de la gerencia educativa de cualquiera institución educativa, ofreciéndole una descripción objetiva del proceso de supervisión de aula que se realiza en dicha institución, así como también los cursos de acción que se sugieren para mejorar dicho proceso.
En consecuencia la importancia científica y social del problema a investigarse, así como la utilidad social por la cual se deriva y la factibilidad de llevarlo a la práctica, permite precisar aspectos que se consideran de gran alcance e importancia para el sistema educativo.
LUISA MATILDE FERRANTE BRAVO
CI: 8876807
EL TIGRE 04/06/07
PROPUESTA 3
Modelo sistémico de supervisión docente como eje de transformación educativa en los tecnológicos privados del estado Anzoátegui
Propósito: El desarrollar un modelo de supervisión docente, implica intervenir de manera efectiva en una de las funciones de mayor jerarquía en la administración educativa ¨La Supervisión, ya que ella desempeña un papel sobresaliente en cuanto: a la inspección, detección, evaluación y control de programas y proyectos en los que están involucrados los docentes de aula. Por ello para lograr un proceso supervisor de calidad, es importante el acompañamiento que se le da a los profesores a lo largo de su vida profesional, desarrollando una inspección competente en lo relativo a: evaluación técnica, asesoría pedagógica y dirección de recursos humanos, que se puede concretar en el diseño de un Modelo Sistémico de Supervisión Docente , el cual sería uno de los ejes que contribuyan en la transformación de los procesos educativos que se llevan a cabo en el subsector de los institutos y colegios universitarios privados. Se persigue por tanto, contar con una estructura funcional , para prever, organizar, dirigir, coordinar, orientar, controlar y evaluar los factores intervinientes en el desarrollo académico/pedagógico de las instituciones universitarias privadas a nivel tecnológicos en el Estado Anzoátegui.
El modelo sistémico de supervisión permitirá y ayudará a que el funcionamiento de la labor docente de esas instituciones no se desvíe de su planificación y que además, se pueda garantizar el nivel de sus egresados. La formación sistemática que ha recibido el profesor principiante se ha centrado en el contenido de su asignatura y se ha dejado a su intuición y buena voluntad, la forma de transmitir esos conocimientos y facilitar su aprendizaje. Se da por supuesto que conocer una disciplina es suficiente para saber enseñarla. Sin embargo, la realidad es otra y es por ello que la supervisión docente viene a llenar un vació en los IUT del Estado Anzoátegui donde una apreciable cantidad de sus profesores no son profesionales de la docencia lo que le hace que muchas veces improvisen comprometiendo la calidad del recurso humano que se está formando.
En este sentido, el modelo generará información útil para la toma de decisiones por parte de la gerencia educativa de cualquiera de los IUT privados del país, ofreciéndole una descripción objetiva del proceso de supervisión de aula que se realiza en dicha institución, así como también los cursos de acción que se sugieren para un cambio, que lleven a la excelencia académica en estas casas de estudio.
LUISA MATILDE FERRANTE BRAVO
CI: 8876807
EL TIGRE, 19 DE JUNIO DE 2007