PEQUEÑO POEMA INFINITO
Federico García Lorca.
Para Luis Cardoza y Aragón
Equivocar el camino
es llegar a la nieve
y llegar a la nieve
es pacer durante veinte
siglos las hierbas de los cementerios.
Equivocar el camino
es llegar a la mujer,
la mujer que no teme la luz,
la mujer que no teme a los
gallos
y los gallos que no saben
cantar sobre la nieve.
Pero si la nieve se equivoca de corazón
puede llegar el viento
Austro
y como el aire no hace caso
de los gemidos
tendremos que pacer otra vez
las hierbas de los cementerios.
Yo vi dos dolorosas espigas de cera
que enterraban un paisaje de
volcanes
y vi dos niños locos que
empujaban llorando las pupilas de un asesino.
Pero el dos no ha sido nunca un número
porque es una angustia y su
sombra,
porque es la guitarra donde
el amor se desespera,
porque es la demostración
de otro infinito que no es suyo
y es las murallas del muerto
y el castigo de la nueva
resurrección sin finales.
Los muertos odian el número
dos,
pero el número dos adormece
a las mujeres
y como la mujer teme la luz
la luz tiembla delante de
los gallos
y los gallos sólo saben
votar sobre la nieve
tendremos que pacer sin
descanso las hierbas de los cementerios.
Federico García Lorca, New York, 10 de enero
de 1930
Menú Poeta en Nueva York (1929-1930):
Sgte Ant
Incluido en Romancero Gitano - Poeta en Nueva York -
Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. Prólogo de Núria Espert.
Ilustraciones de Federico García Lorca. 5ª Edición abril de
1998 -
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