|
|
||
|
"Rompimos dos motores en dos días, así que fue un fin de semana para el olvido"
|
||
|
El Ford Falcon de la peña “El 22” no pudo participar de la octava fecha del TC Rioplatense. La cuarta excursión de la temporada al circuito «Roberto Mouras» de La Plata dejó un sinsabor importante en la peña «El 22». El grupo que tiene a Luis Mori como piloto padeció en carne propia una de las comunes ingratitudes del automovilismo pese a haber realizado un esfuerzo importante para poner el auto en pista. En definitiva, el Ford Falcon Nº 100 no pudo participar de la octava fecha del campeonato de TC Rioplatense por problemas en el motor. Luis Mori explica qué fue lo que ocurrió. - Sinceramente empezamos a complicarnos el día viernes. Fuimos a probar el auto y nos encontramos con que no rendía bien. Vinimos al taller y regulé las válvulas pensando que se estaba saliendo algún registro, como nos había pasado en la fecha anterior. Nos encontramos con que dos válvulas tenían demasiada luz, entonces hablé por teléfono con Carlos Paternostro (preparador) y me fue diciendo lo que tenía que hacer. Llegamos a la conclusión que no llegaba aceite arriba, así que pensamos que sería un buje del árbol de leva que se había girado y no permitía el paso de aceite. Por lo tanto, dejamos de lado ese motor y fuimos a Olavarría ese mismo día para ver si podíamos hacer algo, y Carlos nos dijo que no podíamos arriesgarnos. Así fue que pusimos el otro motor, el «viejo», al que Carlos lo había revisado después de haber terminado con muy poca presión y la luz de aceite encendida en su última carrera. El preparador le cambió los cojinetes, lo revisó por completo y lo armó nuevamente. Con ese motor fuimos a La Plata. ¿Qué pasó en pista? - El sábado, cuando salí a clasificar, noté que el auto andaba «sucio». Di dos o tres vueltas y otra vez se prendió la luz de aceite. Tuve que parar y ahí se nos terminó el fin de semana. Rompimos dos motores en dos días, así que fue un fin de semana para el olvido. ¿Se sabe dónde estuvo la falla? - Ya hemos encontrado el problema. Estoy seguro que fue producido por la bomba de aceite, así que la mandé a Saladillo, a Cicarés (fabricante de bombas). Espero que ése haya sido el problema. En el otro motor (el «nuevo»), se tratará de corregir lo que pasó. Quizás haya sido una falla que tendría que haber visto Paternostro, pero todos cometemos errores; yo puedo equivocarme al manejar y el que arma también puede hacerlo. Ahora hay que tratar que no vuelva a ocurrir; Carlos podrá banquear los dos motores y me los entregará en condiciones, así que en la próxima no tendremos los mismos problemas. ¿La peña habló algo después de lo sucedido? - No, más que nada hablamos de organizarnos bien para la próxima, para que no vuelva a ocurrirnos lo mismo. De todas maneras sabemos que son «fierros» y los que andamos en esto desde hace tiempo hemos aprendido que son ingratos. Siempre hay que tratar de tener repuestos y elementos para solucionar cualquier problema que se presente. Hay que tener paciencia, de a poco se irán solucionando los inconvenientes. Hasta fin de año tendremos que ir puliendo detalles para que el año próximo encaremos una buena temporada. Sabemos que tenemos un muy buen auto, pero hay que aprender lo básico y estar en todos los detalles. Personalmente, debo conocer bien el asfalto y poner a punto los autos, y Carlitos Paternostro debe ponerse al día con cosas que no conoce en motores de seis cilindros. Más allá de esos detalles que se nos han escapado, los motores andan muy bien; confiamos en Carlitos y vamos a darle el apoyo necesario para que siga trabajando. La fecha venidera será el 25 de septiembre, en Mar de Ajó. Será un circuito totalmente nuevo para ustedes... - Sí, será todo nuevo para nosotros. Carlos nos entregará un motor la semana próxima, así que iríamos a probar a Olavarría para entrenarme. La idea es dar cincuenta o sesenta vueltas con el motor de pruebas el día viernes previo a la carrera, como para tomarle bien la mano al circuito y poner bien a punto el chasis. El viernes a la noche le cambiaríamos el motor y le colocaríamos el nuevo para salir a clasificar el día sábado. Son aproximadamente 500 km. los que separan Mar de Ajó de Bolívar, por lo tanto tienen pensado alquilar un micro para ir cómodos y ahorrar gastos... - Así es, ya vimos el micro, tenemos el valor del alquiler, así que lo llevaríamos a esa carrera. Saldríamos el jueves previo, al mediodía, para estar bien organizados y poder probar el viernes. Nota realizada por Sebastián Mesquida.(02/09/2005) |