PROPUESTA 2
Elaborado
por: Mgsc. Luidys Diaz
E-mail: [email protected]
URL: http://es.geocities.com/luidyst
INTELIGENCIA EMOCIONAL
Y VALORES:
¿FACTORES DETERMINANTES DE LAS
COMPETENCIAS
DEL DESEMPEÑO
GERENCIAL?
PROPOSITO GENERAL:
Estudios anteriores (Hay Group), han demostrado
que las habilidades de las organizaciones para el logro de sus objetivos y
metas dependen en gran medida de las habilidades, estilos de liderazgos que permitirían
a los gerentes del siglo XXI el controlar, influir y actuar con eficacia,
para lo cual entendemos que “Competencias”, podrían ser constituidas por una
serie de aportes individuales que como un conjunto interrelacionado de
conductas, actitudes, conocimientos y habilidades, representativas y necesarias para ser eficaz en el desempeño
profesional, siendo la competencia de un individuo
demostrable y por lo tanto medible, para un aspecto en particular, definido en
función de las necesidades del proceso o actividad que debe desempeñar,
encontramos entonces una razón por la cual se hace relevante el destacar
una serie de competencias importantes en la mayoría de los perfiles gerenciales
actuales.
La sensibilización de los directivos
hacia los problemas éticos, tanto internos como externos a la empresa, es otro
aspecto que progresivamente está siendo valorado por los inversores, por los
clientes y por el resto de la sociedad. Si
observamos algunos de los postulados más repetidos en la actualidad, podemos
comprobar que constituyen una especie de reconducción de determinadas
prácticas, que ya no daban los frutos deseados. La gestión por competencias se
abre paso porque efectivamente había personas cuyos perfiles no encajaban del
todo en los puestos que ocupaban. La gestión del conocimiento se impone porque,
siendo cada vez más valioso (se acepta que estamos ya en la era del
conocimiento), el conocimiento no fluye suficientemente por la organización.
Ahora Bien, ¿cumplirán nuestros líderes con
estos retos de la actualidad?, de ser así, ¿Cual es el porcentaje de máximo cumplimiento?,
¿Cual es el porcentaje del mínimo cumplimiento, sin que se llegue a la anarquía?,
dependiendo de este resultado, nos centraríamos a proponer y verificar una metodología para definir , medir e incorporar aquellas
competencias de la gestión de los RRHH y en especial en la gestión del personal
gerencial de las empresas con el propósito de sembrar los primeros cimientos
de envergadura, teniendo presente que la
competencia tiene tres componentes: el saber hacer (conocimientos), el querer
hacer (factores emocionales y motivacionales) y el
poder hacer (factores situacionales y de estructura de la organización). Las
competencias de conocimiento y habilidad tienden a hacer características
visibles y relativamente superficiales. Las competencias de concepto de sí
mismo, características y motivaciones están más escondidas, más adentro de la
personalidad. Y con respecto a la conducta de las personas, señala que viene
condicionada por sus valores (sus fines, sus preferencias y su ponderación de
los medios para conseguirlos), pero también por otros factores, como los
recursos materiales y la información de que disponen, entendiendo que:
·
Inteligencia Emocional: de acuerdo con sus teóricos y propulsores, esta no es más
que aquella capacidad de reconocer las emociones de uno mismo y de los otros en
la cual incluyen la autoconciencia, la automatización, la empatía y las habilidades sociales.
·
Valores: el
valorar es algo común y cotidiano en nuestras vidas, valoramos las acciones de
los otros, las personas en nuestro entorno, lo que nos rodea, al mismo tiempo
somos valorados en cuanto a nuestra persona y a nuestras acciones; lo cual no
es mas que un indicativo que los seres humanos no somos diferentes ni pasivos
frente a la realidad, sino que la sentimos buena o mala, bella o fea, agradable o deplorable, noble u ofensiva y esto no es otra cosa que la valoración; la cual no es mas que la
atribución de un valor positivo a algo o alguien; es cualificar, cualificación
que no podemos ver ni tocar, por ende un valor es entonces una cualidad, una
propiedad o una característica que atribuida a acciones, personas u objetos justifica
una actitud positiva y preferencial hacia ellos.
De acuerdo a lo indicado en los
párrafos precedentes se nos presenta la inquietud y por lo tanto nos cuestionamos,