Investigación para la innovación educativa
María Guadalupe Moreno
Bayardo*
A). Antecedentes
Este trabajo tiene como antecedente una
reflexión presentada con el título de "Innovación e investigación educativa", en
la que ambas fueron conceptualizadas estableciendo diferencias y vinculación
entre éstas, conviene retomar de ella algunos elementos que servirán como base a
los planteamientos que se harán para continuar la reflexión
mencionada.
Se partirá entonces de haber establecido
previamente que:
- La innovación supone introducción de
algo nuevo que produce mejora, pero se trata de mejoras en aspectos sustanciales
del objeto de innovación, no de mejoras superficiales o simples
novedades.
- El sentido de lo nuevo no corresponde
necesariamente a algo que se genera, se instituye o se presenta por primera vez,
incluye también formas o maneras nuevas de hacer o utilizar algo que ha sido
conocido o utilizado en otros tiempos o situaciones, pero que ahora se utiliza
en nuevas circunstancias, con diferentes finalidades, en diversas combinaciones
o formas de organización, etc.
- La innovación no es un
acto, es un proceso que supone conjunción de hechos, situaciones e
instituciones, interactuando en un periodo de tiempo en el que se suceden
diversas acciones orientadas al logro de la finalidad
propuesta.
- La innovación implica transformaciones en las
prácticas, no se identifica con lo que ocurre en el nivel de las ideas, de la
reflexión o de la teoría, aunque se sustente en éstas; se refleja
fundamentalmente en acciones que producen cambios sustanciales en las
prácticas.
- su naturaleza, los procesos de
innovación en la educación pueden ubicarse como una de las múltiples formas en
la que la investigación educativa puede realizarse: la investigación orientada a
la transformación de las prácticas educativas.
- La
innovación es, entonces, un proceso que se genera en la investigación, aunque no
todo proceso de investigación culmina necesariamente en una
innovación.
- La investigación es la mediación por
excelencia para el surgimiento, aplicación y validación de las innovaciones en
educación.
B). Características de la investigación para la
innovación
Habiendo establecido que la investigación es la forma deseable
de llegar a la innovación, cabe preguntarse ¿qué características tiene y qué
modalidades puede tener la investigación que se realiza con la finalidad de
llegar a la innovación?, esta es la pregunta que orienta las reflexiones del
presente trabajo.
En un intento de caracterizar la
investigación para la innovación, puede partirse de uno de los
planteamientos establecidos inicialmente: la innovación implica transformaciones
en las prácticas, esto conlleva, en primer término, la necesidad de explicitar
cómo se está entendiendo la práctica y qué supone su
transformación.
Para los efectos de esta reflexión,
la práctica se conceptualiza como actividad humana, intencional y
objetiva. Su carácter de humana supone que se da como expresión de
sujetos concretos mediante la acción, a la que dan un sentido subjetivo; su
carácter de intencional deja fuera todos aquellos actos no conscientes,
no deliberados, o carentes de una intención específica; su carácter de
objetiva, la refiere a acciones que se manifiestan en comportamientos a
los que se les puede llamar "externos" u observables, por contraposición a todo
lo que son estados internos del sujeto, no directamente
evidenciables.
Hay un rango distintivo más, con lo que
algunos teóricos caracterizan a la práctica, se trata de su carácter de
actividad transformadora de una realidad; sin embargo, no hay acuerdo
entre autores en relación con esta nota característica que se ha asociado más
bien al concepto de praxis, dado que no se puede negar la existencia de
prácticas que, lejos de ser transformadoras de una realidad, contribuyen parcial
o totalmente a mantener o reforzar un estado de cosas, tales como los objetivos
del proyecto de un sistema social concreto. En todo caso, quizá, uno de los
objetivos posibles de la transformación de las prácticas, en algunos caso, puede
ser el que éstas se conviertan en praxis.
Por otra
parte, hablar de transformación de prácticas, demanda también una explicación de
qué se está entendiendo por transformación; al respecto conviene retomar, una
vez más, uno de los planteamientos iniciales: la innovación supone cambios que
se reflejan en mejoras sustanciales del objeto de innovación, luego, la
transformación demanda o supone, precisamente, cambios relevantes en aspectos
sustanciales, lo que podría denominarse también como "cambios estructurales"; en
el caso de las prácticas, especialmente de las prácticas educativas, pueden ser
considerados como aspectos sustanciales:
— El grado en que
se logran los objetivos propuestos,
— El grado en que se
logran y/o generan además objetivos alternativos,
— La
congruencia de las acciones con los propósitos de la
práctica,
— La lógica con las que se estructuran las
acciones y en general, los elementos constitutivos de la
práctica,
— La forma en que se desempeñan los diferentes
actores intervinientes,
— El grado en que las acciones de
una práctica determinada desencadenan cambios sustanciales en otras
prácticas,
— El grado en que las acciones impactan
favorablemente a los sujetos que interactúan, a la dinámica de las
instituciones, etc.
Así, si la innovación implica
transformación en las prácticas y ésta supone cambios relevantes en aspectos
sustanciales de la misma, queda establecido un criterio que permite discernir si
la introducción de algo nuevo es sólo una novedad o es una auténtica
innovación.
En el caso de las prácticas educativas, se
contempla la posibilidad de que un método, un material didáctico, una dinámica
de interacción, una forma de organización o de gestión, la introducción de un
programa determinado, etc., constituyan una innovación, siempre y cuando se
reflejen o impacten, como se ha venido insistiendo, en cambios relevantes en
aspectos sustanciales de las mismas.
Si el uso de un
método o material determinado cambió formas externas, pero conduce al logro de
objetivos con un nivel equivalente al alcanzado con apoyo de otros medios, en
otras palabras, supone otra forma de lograr "más de lo mismo", puede afirmarse
que no se está en presencia de una innovación.
Ahora bien,
esa transformación de las prácticas, necesaria como indicador de que ha ocurrido
una innovación, demanda lo que se denomina una "intervención", esto es, la
realización de ciertas acciones articuladas (apoyadas quizá en algún tipo de
materiales), introducidas con la finalidad de provocar los cambios deseados.
Luego, la investigación para la innovación educativa tendrá, como otra de sus
características, el incluir alguna forma de intervención de la práctica
educativa.
En este momento, conviene aclarar que se
utilizará en adelante la expresión en plural "prácticas educativas", para hacer
referencia a que la práctica educativa es de una dimensión y de una complejidad
tal, que es difícil pensar en procesos de innovación que la impacten en su
totalidad; por otra parte, con la finalidad de analizarla, es posible hacer
recortes en los que se focalice la atención en determinados aspectos o
modalidades de la misma, que constituyen prácticas a su vez, tales como la
docencia, la administración, la supervisión escolar, etc., y aún en momentos o
interacciones específicas propias de cada una de las prácticas
mencionadas.
Al señalar que la investigación para la
innovación educativa demanda alguna forma de intervención de la práctica
educativa, es necesario precisar que no cualquier intervención de la práctica
puede ser considerada como constitutiva de un proceso de
investigación.
Intervenir la práctica supone realizar
acciones con ciertos fines y hacer un cuidadoso análisis de la forma en que
dichas acciones producen o no, cambios esperados o no esperados; pero no de un
mero "hacer" con la intención de producir cambios, ese hacer necesita estar
sustentado, surgir de manera paralela e interrelacionada con la reflexión que
permita incrementar el conocimiento acerca del objeto de estudio y hacer
aportaciones teórico-conceptuales para una mejor comprensión del mismo y de sus
posibilidades de transformación; en otras palabras, se trata de no privilegiar
el ámbito de la acción hasta el punto de dejar de lado el ámbito epistemológico
que es esencial en todo proceso de investigación, pues si esto ocurriera, la
intervención sería un programa de acción, mas no un constitutivo de un proceso
de investigación.
Existen diversas propuestas de
caracterización de la intervención educativa, para efectos de esta reflexión,
intervenir la práctica educativa supondrá la generación y realización de una
serie de acciones estructurales con cierta lógica, con la finalidad de producir
cambios relevantes en la misma.
Hasta ahora ha quedado
establecido que la investigación para la innovación
educativa:
• Implica
transformaciones en las prácticas
educativas.
• Por lo tanto,
involucra necesariamente alguna forma de intervención de la práctica educativa
que es objeto de innovación.
• La
intervención supone una serie de acciones (apoyadas por algún tipo de recursos)
estructurales con cierta lógica y orientadas a producir cambios relevantes en
dicha práctica.
• El diseño de las
acciones que constituyen la intervención y su forma de
articulación.
• Surge y se
sustenta en un proceso de generación de conocimiento acerca del objeto de
innovación y de sus posibilidades de transformación.
C). El diseño de la investigación para la
innovación
¿Cómo proceder entonces al diseño de una investigación cuya
finalidad es la innovación educativa? Se impone en primer lugar, la necesidad de
un acercamiento sistemático a la forma en que se realiza, en lo cotidiano, la
práctica educativa de interés; se trata de un acercamiento que permita, con el
apoyo de algunas mediaciones (observación directa, registro etnográfico,
entrevista, etc.), identificar qué es lo que ocurre, con qué lógica se organizan
o estructuran las acciones propias de la práctica en cuestión, qué es lo que
dichas acciones permiten o no permiten lograr, qué tan congruentes son con los
propósitos educativos de la misma, y como consecuencia de todo ello, identificar
aspectos o situaciones de la práctica, que demanden ser objeto de
innovación.
Se trata entonces de que la innovación
responda a problemas, necesidades o posibilidades de optimización, detectados en
un acercamiento formal (por contraposición a uno de mero sentido común y/o
superficial) a la práctica educativa de interés. Esta indagación posibilita que
sea la realidad misma de las prácticas educativas, la que permita identificar
objetos de innovación a ser trabajados por la vía de la
investigación.
Desde luego que la mirada o la lectura de
la realidad, que se da en el acercamiento a una práctica educativa determinada,
es llevada a cabo por un sujeto en situación (inmerso en un contexto social,
cultural e institucional específicos), desde una determinada estructura
conceptual, desde una visión de la educación, de sus funciones sociales, etc.,
por ello, cada sujeto o grupo de sujetos, atenderá o estará en posibilidades de
percibir objetos de innovación de distinta naturaleza, aunque su acercamiento
haya tenido lugar en relación con la misma práctica
educativa.
Por ejemplo, en un acercamiento a la práctica
docente que se lleva a cabo en una institución determinada, pueden identificarse
objetos de innovación:
• Desde la
percepción de que la práctica mencionada, en la forma en que se ejerce, está
conduciendo a un logro deficiente de los
objetivos.
• Desde la percepción
de que en dicha práctica se están realizando acciones no congruentes con los
propósitos educativos de la misma.
• Desde la percepción de que la interacción maestro-alumno-contenido necesita
ser modificada para descentrar al docente o al contenido del papel
protagónico.
• Desde la percepción
de que la mayoría de las acciones que el docente realiza están orientadas
fundamentalmente al ejercicio del
poder.
• Desde la percepción de
que el logro de los objetivos de la práctica en cuestión puede optimizarse con
el apoyo de determinados recursos, etc.
Por así decirlo,
el objeto de innovación se identifica en el ámbito de la acción, de los hechos,
de los referentes empíricos, a través de la lectura que, desde sus propias
herramientas intelectuales, realizan los sujetos en
situación.
En el proceso de identificar el objeto de
innovación, el investigador habrá problematizado una situación educativa
concreta y se habrá planteado preguntas en torno a la misma, en un nivel cada
vez más profundo de cuestionamiento y de crítica, habrá que proceder entonces a
la construcción del objeto de estudio.
Tratar de
explicitar lo que es y supone la construcción del objeto de estudio, demanda un
amplio y complejo tratamiento; de manera simplificada puede señalarse que, las
situaciones detectadas en el acercamiento a la práctica educativa de interés, no
constituyen de manera directa un objeto de estudio, tienen que ser "traducidas"
del lenguaje de los acontecimientos al de los conceptos y al de las relaciones
entre conceptos; se trata de construir relaciones conceptuales que de alguna
manera se hacen presentes en los acontecimientos y que en un momento dado
permiten explicarlos.
En otras palabras, se trata de hacer
un análisis teórico-experimental, una reflexión crítica en torno a lo que podría
llamarse "el trasfondo de los acontecimientos", la cual permitirá determinar y
delimitar de manera específica las relaciones que se constituirán en el objeto
de estudio de la investigación.
En el proceso de
delimitación propio de la construcción del objeto de estudio, se hace
"inteligible" lo que se quiere investigar, se precisa su ubicación temática, el
enfoque y la perspectiva desde la que será analizado.
Es
importante precisar que, aunque la investigación para la innovación educativa
pretende culminar en la transformación de las prácticas educativas, la
estrategia y las acciones concretas para transformarlas surgen y se sustentan en
un proceso de generación de conocimiento acerca de la práctica que es objeto de
innovación. Así, no se pasa de manera directa de la identificación del objeto de
innovación, a la propuesta para transformarlo, hacer esto se ubicaría como un
programa de acción, mas no como una investigación orientada a la
innovación.
Es el conocimiento que se construye acerca del
objeto de estudio, lo que permitirá diseñar en su momento, las acciones
orientadas a su transformación. La construcción del objeto de estudio abre la
puerta para la tarea que puede denominarse, a la manera de Hidalgo Guzmán (1992)
"apropiación de los referentes teóricos".
La revisión de
lo que ha sido investigado acerca del objeto de estudio y de las aportaciones
que las investigaciones realizadas hacen al conocimiento del mismo; el análisis
de los diferentes enfoques y perspectivas teóricas desde la que ha sido
estudiado dicho objeto; el examen cuidadoso de lo que es conocido acerca del
objeto de estudio y de las cuestiones pendientes de dirimir acerca del mismo,
darán al investigador la posibilidad de construir un andamiaje teórico
explicativo que le permita la comprensión de su objeto de estudio hasta el punto
de poder diseñar alguna estrategia (con sus respectivas acciones estructuradas
con cierta lógica) para intervenir en su transformación.
En este momento es oportuno quizá, descender a algunos casos concretos a manera
de ilustración, haciendo referencia a dos procesos de investigación para la
innovación que realizan estudiantes de una maestría en educación orientada
precisamente a la innovación de las prácticas educativas:
a). Norma detectó, en un acercamiento formal (apoyado en grabación, registro de
observación y análisis de ambos) a la práctica de la formación de docentes en
una escuela normal, que en el curso de Observación de la Práctica Educativa,
cuando se pide a los estudiantes hacer un análisis de su práctica docente o de
la de algunos de sus compañeros, lo que hacen consiste en expresar opiniones,
relatar hechos relevantes, describir sentimientos y elaborar juicios en torno a
la práctica observada.
Su reflexión crítica acerca de que
estas acciones no reflejan un verdadero proceso de análisis de la práctica
docente, y de que, de alguna manera, lo que los alumnos hacen tiene que ver con
la forma en que se les ha permitido o inducido a que lo hagan, le llevó a
considerar como un objeto de innovación, la manera en que los futuros docentes
son formados para el análisis de la práctica docente en la licenciatura en
educación primaria, en la institución en la que ella presta sus
servicios.
Así, en el objeto de innovación identificado
por Norma están presentes:
– Una práctica educativa
determinada: la formación de docentes.
– Y un objetivo
específico de los comprendidos en esta práctica: la habilidad para analizar la
práctica docente.
Por lo tanto, tuvo que proceder a la
revisión de la literatura referida, por una parte, a la conceptualización de la
práctica, a los procesos de recuperación, sistematización, análisis y
transformación de la práctica docente, a las dimensiones, características y
modalidades del análisis de la práctica mencionada, a los diferentes enfoques y
perspectivas teóricas desde las que se ha abordado dicho análisis y, por otra
parte, a los reportes de investigaciones realizadas sobre el tema y a las
aportaciones que se derivan de ellas.
La selección y
articulación de los referentes teóricos pertinentes, que supone una laboriosa y
reflexiva tarea de construcción personal, le permitió una amplia
conceptualización de lo que es y supone el análisis de la práctica docente, de
cuya comprensión le resultó posible diseñar una estrategia de innovación que
pretende transformar la práctica de formar a los futuros profesores en la
habilidad para analizar la práctica docente.
b). Dimma es
maestra de matemáticas en una escuela secundaria, de manera reiterada ha
encontrado que, cuando pretende introducir a sus alumnos al manejo del lenguaje
algebraico, éstos manifiestan dificultades importantes para representar
simbólicamente expresiones que involucren el doble, el triple, la mitad, el
cuadrado, la tercera parte de un número, etc.; su sospecha de que los
estudiantes tienen confusiones en los conceptos de múltiplo, divisor, cociente,
raíz y potencia, entre otros, le llevó a un acercamiento formal (con apoyo en
pruebas de desempeño, entrevistas a docentes y entrevistas de tipo clínico con
estudiantes) a la práctica de formación de conceptos matemáticos como los
mencionados, con estudiantes de secundaria.
Encontró que
los estudiantes pueden en muchos casos dar una definición de alguno de los
conceptos mencionados, pero que al ser interrogados con mayor profundidad sobre
su significado, sobre sus similitudes o diferencias con otros conceptos, y al
ser puestos en condiciones que demandan su aplicación de alguna manera,
manifiestan confusión. Esto llevó a preguntarse acerca de los procedimientos que
los docentes de matemáticas utilizan para propiciar la formación de conceptos
matemáticos y a considerar a dichos procedimientos como objeto de
innovación.
En el objeto de innovación identificado por
Dimma están presentes:
– Una práctica educativa
determinada: la práctica docente.
– Un campo específico de
esa práctica: la docencia orientada a facilitar el aprendizaje de las
matemáticas en los estudiantes de secundaria.
– Un
propósito específico de los comprendidos en dicha práctica: la formación de los
conceptos de múltiplo, divisor, cociente, raíz y potencia.
La revisión de la literatura en este caso focalizó en la búsqueda de lo que son
los conceptos, que aportó una gran variedad de concepciones a través de la
historia de las ideas; asimismo, un análisis de las diversas explicaciones
clásicas que se han dado acerca de cómo se forman conceptos de distinta
naturaleza; a la reflexión crítica en torno a las propuestas teóricas
relacionadas con la formación de conceptos: Brunner, Ausubel, Vigotsky, entre
otros, y finalmente, con base en los elementos analizados, a la apropiación de
algunos referentes teóricos, reflejada en la construcción personal de la
perspectiva teórica desde la que será comprendido el proceso de formación de
conceptos, para efectos de diseñar una estrategia de
innovación.
Como estos dos casos, podrían mencionarse
otros como ilustración de lo que se ha venido planteando sobre el proceso de
investigación para la innovación, pero conviene continuar hablando de las
especificidades del diseño de este tipo de investigación.
Al llegar a este momento, es pertinente precisar que cuando se habla de "diseñar
la estrategia de innovación" se hace referencia a que habrá que contemplar en
ella no sólo el qué, sino también el cómo hacerlo; en otras palabras, se trata
de entrar al ámbito de lo metodológico, que supone tanto el establecimiento de
una serie de criterios lógicos y de fundamentos teóricos desde los cuales se
elige un método, como la determinación de los procedimientos e instrumentos que
apoyarán su instrumentación.
Es importante recordar que,
en esta modalidad de investigación (para la innovación), se pretende incidir en
la transformación de las prácticas educativas y que, por lo tanto, la estrategia
de innovación tendrá que incluir alguna forma de intervención de la práctica
educativa en cuestión.
La consideración anterior tiene
implicaciones en el momento de la elección del método, puesto que tiene que
contemplarse la necesidad de:
a). Introducir (poner en
acción) las estrategias de innovación diseñadas para intervenir la práctica
educativa de interés.
b). Hacer un seguimiento de la
experiencia de intervención, que permita dar cuenta del proceso que generó la
estrategia de innovación, de las diversas circunstancias previstas y no
previstas, que formaron el contexto de introducción de la innovación y que de
alguna manera influyen en la transformación de la práctica que es objeto de
innovación.
La necesidad de atender a la puesta en acción,
al seguimiento y a la evaluación de la estrategia de innovación, da lugar a que,
en la elección del método, y en consecuencia de los procedimientos e
instrumentos congruentes con el mismo, se tomen muy en cuenta las siguientes
consideraciones:
• Intervenir en una práctica demanda un
trabajo "desde dentro" de la misma.
• Si los cambios
generados en la práctica han de ser sustanciales para poder ser considerados
como transformación, resulta fundamental que el método de investigación que se
elija, posibilite tanto la identificación de la lógica con la que están
articulados los constitutivos de la práctica antes de introducir la innovación,
como la forma en la que van ocurriendo cambios dentro de la misma una vez que la
estrategia de innovación ha sido puesta en acción.
• Es
difícil que las transformaciones en las prácticas puedan ser evaluadas en un
sentido integral, si se apoyan en instrumentos y procedimientos que sólo
permitan percibir aspectos superficiales de los cambios
propiciados.
• La naturaleza de los cambios propiciados
por la estrategia de innovación puede percibirse en toda su dimensión cuando el
seguimiento de la misma se apoya en procedimientos e instrumentos que permitan
no sólo cuantificar los cambios (lo cual a veces resulta difícil y poco
ilustrativo) sino, fundamentalmente, cualificarlos.
Una
consideración sumamente relevante a tomar en cuenta en relación con el método de
investigación para la innovación, es que se trata de elegir un método que, por
su naturaleza, facilite un análisis pormenorizado de lo que va ocurriendo a los
largo de todo el proceso de innovación en una dinámica de reflexión-acción. Esto
resulta fundamental porque, precisamente esa dinámica, permite generar
conocimiento sobre la práctica educativa en cuestión y sus posibilidades de
transformación.
Cabe en este momento hacer algunas
preguntas cuya respuesta puede clarificar más lo que se ha venido planteando a
lo largo de esta reflexión: la investigación para la innovación ¿es una
modalidad de la investigación aplicada?, ¿es investigación
tecnológica?
Si por investigación aplicada se entiende la
utilización de conocimientos existente para responder a ciertas necesidades del
hombre y su entorno, la respuesta sería que en la investigación para la
innovación sí hay ese rasgo.
Si por investigación
tecnológica se entiende la orientada a buscar medios (materiales o no) para el
logro eficiente de ciertos propósitos, la respuesta sería que en la
investigación para la innovación también hay ese rango.
Pero ciertamente, la investigación para la innovación no se reduce a ninguna de
ellas, ni a la conjunción de ambas, precisamente por un rango fundamental que se
mencionó anteriormente: la introducción, seguimiento y evaluación de las
estrategias de innovación que se diseñan con el fin de transformar una práctica
determinada, dan lugar a un proceso cuya dinámica de reflexión-acción genera
conocimiento acerca de la práctica de sus posibilidades de
transformación.
Quizá el momento de apropiación de los
referentes teóricos, que conduce a la comprensión inicial del objeto de estudio,
es fundamentalmente un proceso que articula conocimiento ya existente de manera
que resulte pertinente para sustentar el diseño de la estrategia de innovación;
pero la puesta en acción de dicha estrategia es un momento privilegiado para
generar conocimiento mientras ésta "opera" en una situación y en un contexto
determinados.
Así, en la investigación para la innovación
hay aplicación del conocimiento existente a situaciones nuevas; hay búsqueda de
medios efectivos para un mejor logro de los propósitos de las prácticas
educativas (o una transformación de los mismos), pero sobre todo hay generación
de conocimiento durante la introducción, seguimiento y evaluación de la
estrategia de innovación, conocimiento que resulta de una dinámica de la
reflexión-acción que permite ampliar, reforzar y/o cuestionar los referentes
teóricos de los que se partió para generar la estrategia de
innovación.
Todo lo que se ha venido estableciendo hasta
ahora permite hablar con más elementos de base, acerca de qué tipo de problema
de investigación se plantea en esta modalidad denominada "investigación para la
innovación". Por todas las características mencionadas puede inferirse que se
trata de problemas de investigación que se concretan en preguntas del tipo ¿cómo
incide tal estrategia de innovación en tal práctica
educativa?
Desde luego que no se trata de preguntas
orientadas sólo por la preocupación de la eficiencia; dado que la intención de
la investigación para la innovación es la transformación de las prácticas
educativas, resulta fundamental preguntarse si la estrategia utilizada puede
producir dicha transformación y cómo es que la produce. Este tipo de preguntas
podrá plantearse hasta el momento en que se ha precisado en qué consistirá la
estrategia de innovación; pero los momentos precedentes de la investigación
estarán orientados por preguntas acerca de la naturaleza y características de la
práctica educativa identificada como objeto de innovación, puesto que tiene que
llegarse a una amplia comprensión de la misma para poder estar en posibilidad de
diseñar una estrategia para transformarla.
A manera de
síntesis, puede señalarse que el proceso de investigación para la innovación
recorre los siguientes momentos:
• Acercamiento formal a
la práctica educativa de interés con el fin de identificar, en algún aspecto de
la misma, un objeto de innovación.
• Construcción del
objeto de estudio.
• Apropiación de los referentes
teóricos que permitan la comprensión del objeto de estudio (que a su vez será
objeto de innovación).
• Diseño de la estrategia de
innovación: qué hacer y cómo hacerlo (método).
• Puesta en
acción, seguimiento y evaluación de la estrategia de innovación, en una dinámica
de reflexión-acción que permita generar conocimiento acerca de la práctica
educativa de interés y de sus posibilidades de innovación, mismo que permitirá
ampliar, reforzar y/o cuestionar los referentes teóricos.
D). Consideraciones finales
La reflexión compartida a
través de este trabajo tiene el carácter de una propuesta acerca de cómo
entender la investigación para la innovación, y de qué aspectos tomar en
cuenta en su diseño; sus planteamientos han surgido como una recuperación de la
experiencia de conducir en varias ocasiones, un taller de innovación de la
práctica educativa; está sujeta a posibles reestructuraciones a futuro conforme
el proceso de reflexión, apoyado por los alumnos participantes del taller
mencionado, permita aportar cada vez más elementos de análisis.
Bibliografía
BAZDRESCH Parada, Miguel. Investigar la práctica
educativa: una forma de mejoramiento continuo del docente de educación superior.
En revista Educar. Año 2, núm. 7, jul.-sept. 1994.
HAVELOCK y
Huberman. Innovación y problemas de la educación. Publicaciones de
UNESCO. Ginebra, Suiza, 1980.
HIDALGO Guzmán, Juan Luis. Investigación
educativa. Una estrategia constructivista. Edición del autor. México,
1992.
MORRISH, Iván. Cambio e innovación en la enseñanza. Ediciones
Anaya. España, 1978.