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INTELIGENCIA EMOCIONAL VS. COEFICIENTE INTELECTUAL
(Profesora Ginny Walker)
Las reglas del juego en el mundo de los negocios
han cambiado y esto ha impactado fuertemente el rol que las personas
juegan en los procesos organizacionales. Hasta hace poco tiempo
bastaba con demostrar un alto coeficiente intelectual (CI) y una
preparación académica formal para que esto por sí solo determinara
un resultado de excelencia. Los grados académicos eran la gran carta
de presentación de un postulante a un cargo.
Las reglas del juego en el mundo de los
negocios han cambiado y esto ha impactado fuertemente el rol que las
personas juegan en los procesos organizacionales. Hasta hace poco
tiempo bastaba con demostrar un alto coeficiente intelectual (CI) y
una preparación académica formal para que esto por sí solo
determinara un resultado de excelencia. Los grados académicos eran
la gran carta de presentación de un postulante a un cargo. Hoy por
hoy, vemos cómo tanto la especialización técnica como el CI son sólo
datos considerados ya comodities al momento de postular a cargos
gerenciales. ¿Dónde se ha puesto entonces el foco de atención?
Justamente en aquellas habilidades que tienen relación con
cualidades y habilidades personales. Estudios realizados en miles de
ejecutivos han demostrado que “las habilidades socio-emocionales han
resultado ser dos veces más importantes que las otras competencias
para explicar un desempeño de excelencia” *
Hoy en día un líder efectivo debe realizar
tres tareas clave: diseñar y manejar el cambio, agregar valor al
negocio y propiciar el desarrollo de personas y equipos de trabajo
y, para esto, las habilidades técnicas e intelectuales no son
suficientes, el factor diferenciador reside justamente en las
habilidades socioemocionales. «« Volver a
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