UNIVERSIDAD YACAMBÚ

Vicerrectorado de Estudios Virtuales

Doctorado en Gerencia - Fase II

Elaborado por: Mgsc. Luidys Diaz

E-mail: [email protected]

URL: http://es.geocities.com/luidyst

 

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL Y LOS VALORES  COMO

 FACTORES DETERMINANTES DE LAS COMPETENCIAS

 DEL DESEMPEÑO GERENCIAL

 

 

1.     Contextualización del Objeto de Estudio

 

En este nuevo milenio, en un entorno agresivo, globalizado, dinámicamente cambiante, y competitivo cuando nos adentramos cada vez más profundamente en la era de la sabiduría  y la información, toda solución está direccionada a la búsqueda propia de resultados eficaces y eficientes, así como hacia el desarrollo de una cultura de gestión en función de las profundas transformaciones económicas, cuyo hilo conductor es la investigación y la innovación por lo que se ratifica la importancia del cambio y la búsqueda de nuevas formas organizativas que respondan a dicho cambio para enfrentar, los retos del entorno con un enfoque estratégico, refiriéndose con este a la utilización de los análisis de las variables (internas y externas) para establecer las estrategias que guíen el comportamiento organizacional en un período de tiempo determinado (Martín, 1997; Gerard, 1998; Romillo y Hernández, 1998; Gárciga, 1999; Martín y otros, 2004). A su vez dichas estrategias deberían ser ejecutadas en correspondencia con un sistema de dirección: por objetivos, por procesos, por valores, por competencias ó integrada de proyectos. Incluso se debe tener en cuenta que en la mayoría de las organizaciones modernas se integran diferentes sistemas, técnicas y herramientas de dirección y gestión.

 

 

2.     Planteamiento de la problemática.

 

 

La Inteligencia Emocional, así como la Gestión por Valores, son temas que han sido estudiados desde hace años atrás, cuando los creadores de PNL: Bandler y su equipo, diseñaron su metodología y Goleman con su IE, los Japoneses fueron estructurando las bases para sustentar estas teorías con la Teoría Z, de Ouchi y el famoso Kaizen, en  la actualidad la incidencia de la elevada competitividad,  se manifiesta  de manera resaltante en los requerimientos de las organizaciones, de lideres que actúen y se desenvuelvan como entes integradores de metas, tanto de clientes, empleados como de las organizacionales, por lo que vislumbramos en la presente propuesta el convertir estas teorías o métodos en elemento medibles, a objeto de poder incorporarlos en la gestión de las empresas.

 

Estudios anteriores (Hay Group, por ejemplo), han demostrado que las habilidades de las organizaciones para el logro de sus objetivos y metas dependen en gran medida de las habilidades, estilos de liderazgos que permitirían  a los gerentes del siglo XXI  el controlar, influir y actuar con eficacia, para lo cual entendemos que “Competencias”, podrían ser constituidas por una serie de aportes individuales que como un conjunto interrelacionado de conductas, actitudes, conocimientos y habilidades, representativas y  necesarias para ser eficaz en el desempeño profesional, siendo la competencia de un individuo demostrable y por lo tanto medible, para un aspecto en particular, definido en función de las necesidades del proceso o actividad que debe desempeñar, encontramos entonces una razón por la cual se hace relevante el destacar una serie de competencias importantes en la mayoría de los perfiles gerenciales actuales.

 

En la presente investigación, se pretende revisar una serie de fundamentaciones teóricas sobre ética y  moral, al considerarles para el desenvolvimiento del ser humano en su entorno, La ética como valor tiene una raíz neokantiana (el deber como fin en sí mismo) y fenomenológica (considera la experiencia moral como intuición emocional y material de los valores), razón por la cual para este curso, tendremos en consideración que la moral pertenece al orden de la acción humana (practicidad) y se relaciona con la actividad en cuanto es producida por el hombre ya que la acción humana (conforme al valor moral) define al hombre mismo.

 

Las habilidades de las organizaciones para el logro de sus objetivos y metas dependen en gran medida de las habilidades, estilos de liderazgos que permitirían  a los gerentes del siglo XXI  el controlar, influir y actuar con eficacia, para lo cual entendemos que “Competencias”, podrían ser constituidas por una serie de aportes individuales que como un conjunto interrelacionado de conductas, actitudes, conocimientos y habilidades, representativas y  necesarias para ser eficaz en el desempeño profesional, siendo la competencia de un individuo demostrable y por lo tanto medible, para un aspecto en particular, definido en función de las necesidades del proceso o actividad que debe desempeñar, encontramos entonces una razón por la cual se hace relevante el destacar una serie de competencias importantes en la mayoría de los perfiles gerenciales actuales.

 

De acuerdo con toda la fundamentación teórica de una diversidad de términos que a pesar de que los usamos a diario, generalmente tenemos una penumbra en su definición precisa. La ética, implica el desarrollo propio, sin atentar contra el libre desenvolvimiento de los demás, es decir, es tratada en un plano subjetivo. La moral, que en ciertas ocasiones se confunde con la ética, va más vinculada a un conjunto de valores instituidos dentro de un grupo social, y que son aprendidos por el individuo, quien actúa y juzga a partir de éstos. Debajo del concepto Ética, aparecen los valores. y debajo de la Moral, encontramos los principios.

 

Los valores, no reconocen más autoridad que la razón, y su definición depende de nosotros mismos, estamos dispuestos a modificarlos o alterar su escala de importancia, según la visión que tengamos en ese momento, forman parte de los objetos, acciones y actitudes que el ser humano persigue por considerarlos valiosos. Dentro de este rubro se encuentran: La salud, la riqueza, el poder, el amor, la virtud, la belleza, la inteligencia, la cultura, en fin, todo aquello que en un momento, deseamos o apreciamos, el valorar es algo común y cotidiano en nuestras vidas, valoramos las acciones de los otros, las personas en nuestro entorno, lo que nos rodea, al mismo tiempo somos valorados en cuanto a nuestra persona y a nuestras acciones; es cualificar, cualificación que no podemos ver ni tocar, por ende un valor es entonces una cualidad, una propiedad o una característica que atribuida a acciones, personas u objetos justifica una actitud positiva y preferencial hacia ellos.

 

3.      Justificación de la propuesta

 

La sensibilización de los directivos hacia los problemas éticos, tanto internos como externos a la empresa, es un aspecto que progresivamente está siendo valorado por los inversores, por los clientes y por el resto de la sociedad. Si observamos algunos de los postulados más repetidos en la actualidad, podemos comprobar que constituyen una especie de reconducción de determinadas prácticas, que ya no daban los frutos deseados. La gestión por competencias se abre paso porque efectivamente había personas cuyos perfiles no encajaban del todo en los puestos que ocupaban. La gestión del conocimiento se impone porque, siendo cada vez más valioso (se acepta que estamos ya en la era del conocimiento), el conocimiento no fluye suficientemente por la organización.

 

Henry Ford, dijo una vez: "Si hay un secreto para el éxito, es el siguiente: entender el punto de vista del otro y ver las cosas con sus ojos". De ser cierto esto, no es suficiente esforzarse por conseguir una buena formación, un título académico o un conocimiento técnico específico. Quién pretenda alcanzar el éxito debe saber manejar con destreza las emociones: las propias y la de los demás. Las emociones positivas estimulan el éxito profesional y personal, si nos gusta y entusiasma la tarea que realizamos, nos resultará un placer cumplir con ella. Si nos sentimos a gusto en nuestro puesto de trabajo porque nuestros compañeros de trabajo son agradables, cooperativos y empáticos, nuestro rendimiento será mayor.

 

Por el contrario las emociones negativas nos frenan: cuando nos disgustamos por culpa del jefe, nos desmotivamos y nos cuesta implicarnos, comprometernos con el Trabajo. Si tenemos miedo de perder nuestro puesto de trabajo, sin darnos cuenta cometeremos más equivocaciones, errores durante la jornada laboral. Cuando los trabajadores temen constantemente ante la posibilidad de perder su puesto de trabajo, su capacidad para rendir en forma efectiva disminuye y se resiente. La inseguridad perjudica el ambiente general de la empresa, los compañeros pasan a ser, en primer lugar, la principal competencia. Comienzan las interrogantes, la imaginación vuela hacia posibles pérdidas: ¿Quién conservara el empleo en la próxima oleada de despidos? ¿Qué hacer para estar entre los que conservaran su empleo? Y he aquí otra deficiencia. Cuando los empleados se hacen a la idea que, según y cómo, no van a quedarse en este trabajo mucho tiempo, apenas se identificarán con la empresa y con sus objetivos.

 

La gran mayoría de los directivos, gerentes y supervisores tienen conciencia de la importancia de la competencia social y, de las competencias gerenciales más importantes entre los ejecutivos, éstos tendrán que tener la capacidad de transmitir a sus colaboradores una sensación de proximidad y de calor humano. Sin embargo, se debe reconocer que en la actualidad y en lo que a estas cualidades se refiere existen grandes carencias en los niveles directivos de las organizaciones.

 

 Ahora Bien, ¿cumplirán nuestros líderes con estos retos de la actualidad?, de ser así, ¿Cual es el porcentaje de máximo cumplimiento?, ¿Cual es el porcentaje del mínimo cumplimiento, sin que se llegue a la anarquía?, dependiendo de este resultado, se justifica proponer y verificar una metodología para definir , medir e incorporar aquellas competencias de la gestión del talento humano y en especial en la gestión del personal gerencial de las empresas con el propósito de sembrar los primeros cimientos de envergadura, teniendo presente que la competencia tiene tres componentes: el saber hacer (conocimientos), el querer hacer (factores emocionales y motivacionales) y el poder hacer (factores situacionales y de estructura de la organización). Las competencias de conocimiento y habilidad tienden a hacer características visibles y relativamente superficiales. Las competencias de concepto de sí mismo, características y motivaciones están más escondidas, más adentro de la personalidad. Y con respecto a la conducta de las personas, señala que viene condicionada por sus valores (sus fines, sus preferencias y su ponderación de los medios para conseguirlos), pero también por otros factores, como los recursos materiales y la información de que disponen, por lo tanto centrándonos en conceptos tales como:

 

·        Inteligencia Emocional (IE):  de acuerdo con sus teóricos y propulsores, esta no es más que aquella capacidad de reconocer las emociones de uno mismo y de los otros en la cual incluyen la autoconciencia, la automatización,  la empatía y las habilidades sociales.

 

·        Valores: el valorar es algo común y cotidiano en nuestras vidas, valoramos las acciones de los otros, las personas en nuestro entorno, lo que nos rodea, al mismo tiempo somos valorados en cuanto a nuestra persona y a nuestras acciones; lo cual no es mas que un indicativo que los seres humanos no somos diferentes ni pasivos frente a la realidad, sino que la sentimos buena o mala, bella o fea,  agradable o deplorable, noble  u ofensiva y esto no es otra cosa  que la valoración; la cual no es mas que la atribución de un valor positivo a algo o alguien; es cualificar, cualificación que no podemos ver ni tocar, por ende un valor es entonces una cualidad, una propiedad o una característica que atribuida a acciones, personas u objetos justifica una actitud positiva y preferencial hacia ellos.

 

De allí que se nos presentan las siguientes inquietudes:

·        Realmente estos factores (IE y VALORES), inciden en las competencias del desempeño de los gerentes y lideres de empresas?

·        ¿En que medida estos factores (IE y VALORES), son determinantes en las percepciones de las competencias a objeto de crear una gestión integradora en los Gerentes? .  

 

 

4.         Objetivos (General y Específicos).

 

Objetivo General

 

Explicar la incidencia de la inteligencia emocional y los valores en las competencias del desempeño gerencial.

 

Objetivos Específicos

 

Analizar la inteligencia emocional como factor  determinante en el proceso del desempeño gerencial

 

Analizar los Valores como factores determinantes del proceso del desempeño gerencial

 

Revisar la toma de decisiones en las competencias del desempeño gerencial.

 

Relacionar la inteligencia emocional y los valores con la productividad en el desempeño gerencial.

 

5.                  Cronograma de actividades

Actividades

Julio

Agosto

Septiembre

 1

 2

 3

 4

 5

 6

 7

 8

 9

10

 11      12

1

Ideas Iniciales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2

Planteamiento del problema

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3

Justificación de la propuesta

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

4

Objetivos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

5

Referencias Bibliograficas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

6

Marco teórico

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

7

Marco metodológico

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

8

Proyecto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

6.                  Referencias Bibliograficas

Chiavenato I. Administración de Recursos (2002) México. Ed. Mc Graw hill

Druker, P. (1999). Los desafíos de la gerencia para el siglo XXI. Colombia.  Fondo Editorial Norma.

Dubrin A. (2003) Fundamentos de Comportamiento Organizacional            México. Segunda Edición. Ed. Thomson.

Goleman, Daniel. (2005) La inteligencia emocional. Mexico. Ed.B.

 

Gómez, H. (2001) Índices de gestión. Colombia. Ed. 3r editores.

Guedez V. (2002) La ética Gerencial. Venezuela. Segunda Edición. Ed. Planeta.

HayGroup (1996) Las Competencias:Clave para una Gestión Integrada. España. Ed. Deusto.

Moody, P. (1991) Colombia. Toma de decisiones gerenciales. Ed. McGraw-Hill.

 

Pérez-Mena, Luis. (1998) La gerencia en Venezuela. Factores y costumbres México. Ed. Prentice-Hall.

Robbins S. (2004)  Comportamiento Organizacional. México. Décima Edición. Ed. Prentice Hall.

http://www.avizora.com/publicaciones/marketing/textos/etica_negocios_enron

 

http://www.calidadevida.com.ar/inteligencia_emocional.htm

 

http://www.avizora.com/publicaciones/filosofia/textos/0048_etica_moral_valores.h

 

http://www.mexicanadecomunicacion.com.mx/Tables/FMB/librosenlinea/

 

http://www.avizora.com/publicaciones/pedagogia/textos/educacion_valores

 

http://amauta.org/PoderGerEt.htm

 

http://mensual.prensa.com/mensual/contenido/2005/09/25/hoy/negocios/

 

http://www.capitalemocional.com.

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