Me importa un pucho


A las colillas de los cigarrillos o cigarros se les llama pucho. Este vocablo tan arraigado en la charla diaria, proviene del mapuche. El pueblo araucano usaba el término para referirse a las sombras, a los desperdicios, a los residuos, a lo que resta de algo, después de haber sido usado o consumido en su parte útil. Partiendo de esta palabra, apareció en el lenguaje popular la frase "me importa un pucho" para indicar que algo no tiene valor o no es digno de consideración. Sus variaciones son: "no vale un pucho" o "cien pitos y un pucho". En cambio la expresión "botarse a pucho" se interpreta como ser insolente y atrevido verbalmente, no a través del cuerpo o violentamente.


 

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