Como Chaleco de Mono
Dejar a una persona como chaleco de mono es dejarla estropeada, hacerle pasar una vergüenza, desacreditarla y menospreciarla.
Está expresión encuentra su origen en la vestimenta que caracterizaba
a los monitos que posaban sobre las espaldas de los organilleros que recorrían
las calles de los barrios populares. Estos monitos, por lo general, usaban una
pollerita y un chaleco viejo, raído y desastroso. A partir de esa identificación
se comenzó a usar el chaleco de mono como término
peyorativo.