RV BALANCE HACIA EL FUTURO
http://pcazau.galeon.com/mo_psi032.htm
En nuestro final de siglo
vivimos en un mundo poblado de imágenes, donde la pantalla de la TV y la
pantalla de la realidad virtual han desplazado gran parte del lenguaje verbal,
con lo cual de alguna forma hemos regresado a formas primitivas de pensamiento,
donde se pensaba en imágenes en vez de pensar con palabras.
Podemos imaginarnos una
escuela donde a los niños no se les enseñase a leer y escribir sino a manejarse
solamente con imágenes. Pensamos que estos niños no tendrían estímulo
suficiente para desarrollar su inteligencia ni su capacidad crítica y
reflexiva, porque el lenguaje verbal, a diferencia del lenguaje analógico de
las imágenes, tiene una sintaxis mucho más poderosa (9): las palabras pueden
articularse de muchas maneras distintas y expresar de esa forma las ideas más
sutiles y creativas.
Creemos, finalmente, que
los peligros reales y potenciales de la realidad virtual no deben llevarnos al
extremo de proponer su eliminación lisa y llana. Así como también la televisión
puede enfermar y educar, así también la realidad virtual puede y debe ser
aprovechada, manejada racionalmente.
Un ejemplo de ello lo
tenemos en su empleo como método para tratar las fobias (7). En los EEUU,
hallaron que la terapia asistida con realidad virtual puede ser útil a la hora
de tratar estas dolencias. Una persona con temor a las alturas puede ser
sumergida en un ambiente virtual en la cima de un edificio, con lo cual
experimentará un gran miedo que podrá ir controlando a medida que controla la
altura a la que se encuentra. Se comprobó que el 90 por ciento de los pacientes
pudo recuperarse luego de tres meses de este tipo de tratamiento conductista basado
en una desensibilización sistemática. Advierten que, sin embargo, pueden
también desarrollar un "ciberenfermedad": sesiones de más de 35
minutos provocan más malestar que la misma fobia.