Luciano
Galletti parece un futbolista nuevo. El año pasado no brilló
con luz propia y ahora busca resarcirse. Es consciente de que
el Real Zaragoza necesita cambiar su deteriorada imagen. Está
en Segunda División y confiesa que es obligación de todos
devolverlo a la máxima categoría nacional: «Esta temporada
es una revancha para todos», dice. Galletti es sincero. No
se esconde y no trata de buscar excusas: «Fue un año para
olvidar», resume.
Para Galletti, algo ha cambiado este año. El mediapunta
argentino tiene hambre de fútbol. Ha comenzado con buen pie la
temporada y cuenta con la confianza de Paco Flores. El técnico
catalán le quiere en su once titular. Flores quiere basar su
proyecto deportivo en el juego de banda, motivo por el cual
espera mucho del internacional albiceleste. Luciano Galletti
no quiere defraudar a su entrenador: «Espero responder con
fútbol, llegada al área rival y buenos pases. Quiero ayudar y
espero ser útil».
La reacción del Real Zaragoza en Liga ha coincidido con la
continuidad del jugador sudamericano. En cada partido parece
que va a más y ante el Getafe se pudo ver a un Galletti muy
ambicioso. No todo le fue bien. En la primera parte apenas
creó peligro, pero el «Huesito» no desapareció del coliseum
Alfonso Pérez. Perdía el control del balón y enseguida lo
volvía a pedir. Tanto Santiago Aragón como Corona le buscaban
una y otra vez y quiso ser un puñal en la banda derecha. Al
final, de su cabeza nació el pase del gol de la victoria tras
acomodar un buen pase de Vellisca desde la izquierda que
Juanle no perdonó.
El sábado, frente a la Unión Deportiva Las Palmas, volverá
a ser titular. Al menos es lo que se puede desprender de las
declaraciones de Paco Flores al término del partido en Getafe.
Eso sí, Galletti debe seguir progresando y aprendiendo a vivir
pegado a la banda derecha. Este es su hábitat natural.
Velocidad y regate no le faltan, pero su técnico quiere que
pula el pase final: «Cuando Galletti tenga un poco más de
precisión, el Real Zaragoza va a mejorar», afirma Flores.
No es de extrañar que asuma un objetivo personal esta
temporada. En Argentina fue el ídolo de Estudiantes. Ahora
sueña con que La Romareda se apasione con él. El reto está
servido.
ISRAEL SALVADOR