Jueves, 27 de junio de 2002
 
Galletti no ha disfrutado de muchos minutos. FOTO: JAIME GALINDO
 

Con futuro, sin confianza

Llegaron como proyectos de «crack», pero no han gozado de minutos para poder explotar

Cuando Jordi Ferrón aterrizó en el Real Zaragoza, llegaba al club una de las referencias principales de la selección española que consiguió la plata en los Juegos de Sydney. Antes de la cita olímpica, el catalán había completado una campaña espectacular en el Rayo, soñando incluso durante la primera parte de la Liga con alcanzar plaza de Champions. Ferrón era el futuro, una especie rara en el fútbol moderno que era capaz de desbordar en banda, servir buenos centros y sumar un buen número de goles por temporada.

El fichaje de Miguel Ángel «Corona» se catalogó desde cualquier atalaya como una buena operación de la secretaría técnica zaragocista, que le había arrebatado al Madrid la joya más brillante de su cantera. Motor de todos y cada uno de los combinados nacionales inferiores, Corona era fútbol, imaginación, el centrocampista genial que daría espectáculo y pases imposibles.

Luciano Galletti cruzó el charco casi de la mano de Saviola. Nadie dudó en afirmar que si el Barça fichaba al futbolista argentino con más futuro, el Zaragoza se hacía con los servicios del «número dos». Los mil millones de pesetas que el club aragonés pagó por él, convirtieron al «Huesito» en el segundo fichaje más caro de la historia zaragocista por detrás de Drulic. Galletti venía para hacer las mismas «gambetas» en distinto lugar. Del José Luis Hirch a La Romareda sin escala en el regate.

Ninguno ha respondido a las expectativas, más quizá porque no les hayan dejado que por no haber podido. Cuando llegó Ferrón, su máximo valedor, Lillo, ya había sido despedido. El fútbol alegre de Corona no encontró nunca lugar en el ideario rocoso de Costa o Rojo. Y Galletti, poco a poco, vio la pasada temporada que sus minutos de gloria eran cada vez más escasos. Ahora, la sensación de que todos son el futuro vuelve a estar intacta. La pena es que su proyección lleva, al menos, un año con el freno de mano.

PEDRO BELLIDO

Volver

 
 
Hosted by www.Geocities.ws

1