Chechu Rojo le dio un apretón de manos de esos
reservados a las personas importantes. «Me alegro mucho de
que estés aquí. ¿Qué tal ha ido el viaje? ¿Cansado?».
Desde fuera parecían palabras de cortesía, pero si se prestaba
un poco de atención estaba claro que el entrenador estaba
feliz y así lo expresaba. Después del disgusto que supuso la
lesión de Goran Drulic, la llegada de Luciano Galletti
contribuye a levantar un poco más el ánimo del entrenador
zaragocista, y, por extensión, el de todo el grupo. Pues bien,
la noticia es que el delantero argentino ya está en Holanda.
Galletti llegó a Amsterdam acompañado de su nuevo amigo
Solobodan Komljenovic, del doctor Jesús Villanueva y de Javier
Paricio. Los últimos viajeros zaragocistas se unieron al resto
de expedicionarios en el campo de fútbol del Urk, unos minutos
antes de que diese comienzo el encuentro. El nuevo fichaje se
mostró «encantado» de estar ya en la disciplina
zaragocista y dispuesto a «ponerme a disposición del
entrenador cuanto antes».
Después de un fichaje largo, tortuoso y lleno de altibajos
en las negociaciones, Galletti declaró que le parece mentira
que todo haya terminado por fin. «La verdad es que estaba
cansado de todo esto. Yo quería venir al Zaragoza desde el
primer momento y todas las negociaciones se me han hecho
demasiado largas. Hubo momentos en los que pensé que al final
acabarían las cosas mal. Gracias a Dios todo se solucionó
felizmente y ahora ya estoy en el Zaragoza, que es en el
primer lugar en el que deseo estar en este momento»,
afirmó el «Huesito», que se siente dispuesto a todo. «Vengo
a hacer grandes cosas con un equipo grande».
ENVIADOS ESPECIALES: J. IGNACIO MARTÍN Y JAIME GALINDO