¿Qué ha pasado con Luciano Galletti? ¿Por qué el
Real Zaragoza se permite el lujo de tener a un jugador que ha
costado casi seis millones de euros en el banquillo y más en
la situación en la que se encuentra? ¿Es que no ha demostrado
nada? Hasta ahora han sido preguntas que no han tenido
respuesta ni siquiera para el propio jugador: «Es difícil
de explicar. Hubo un cambio de técnico y cuando me encontraba
en mi mejor momento volví al banquillo», indicó ayer el
futbolista. «Pero es algo que asumo, no me queda otra».
Sin embargo, tal y como se ha puesto la situación parece el
momento idóneo para apostar por un futbolista que puede
aportar elementos de los que actualmente carece el Real
Zaragoza.
El primero, goles. El conjunto aragonés es uno de los
equipos menos efectivos del campeonato y lo que necesita son
jugadores que sean capaces tanto de marcarlos como de
hacerlos. Galletti rompió su mala suerte en Sevilla al hacer
su primer tanto pero el premio que tuvo al partido siguiente
fue el banquillo. Tras varios encuentros fuera del equipo, el
argentino volvió ante el Tenerife. ¿Y qué hizo? El gol del
empate. ¿Y después? Jugó en San Sebastián y, a partir de ese
momento, más de lo mismo: banquillo.
El segundo, su polivalencia. El «Huesito» puede jugar en
varias demarcaciones, pero todavía no se le ha sabido ubicar
en su sitio. El argentino se puede mover tanto en la
mediapunta como en cualquiera de las bandas. Actualmente,
Drulic parece tener el puesto asegurado, aunque todavía no
está para jugar un partido completo. En cambio, las bandas han
sido un desastre en los últimos encuentros. ¿Por qué no
apostar por un jugador que encara, desborda, centra bien y
tiene llegada?
Tercero, carácter ganador. Galletti está acostumbrado a
luchar y nunca da un balón por perdido. A pesar de su
juventud, la experiencia acumulada en Estudiantes le ha
servido para liderar a un equipo. En el Zaragoza también puede
hacerlo. Entonces, ¿por qué no juega Galletti?
SONIA GAUDIOSO