Pagina nueva 1

Prólogo

Presentarme ante todas vosotras creo que es una tontería, pero aún así lo haré para todas esas personas que no me conocéis.

Me llamo Alexander James McLean. Más conocido como AJ. Pertenecí a Backstreet Boys. Si no recuerdan quienes éramos, podrán mirar en Internet. Tengo 50 años, y hoy es el momento de explicar toda la historia de esta canción.

Lay Down Beside Me

Something about the way you moved
That caught my eye
I really did have to try it, yes
I can't deny it
The way your body swayed
As I watched you from behind
Got me so excited
How could I fight
Baby let me be the one to hold you
To give you the things I know you need
You know that we can wait another life time
And we can never find a love just like this

Chorus:
If you lay down, lay down beside me
You can get all inside me
And I can get all inside you too
If you lay down, lay down beside me
You can wake up beside me, forever
Forever and ever
Forever and ever, baby

Let's take this chance
To get to know each other better
Maybe we will discover
We can be more than lovers
I'll give you what you need
Just come to me and get it
Baby you wont regret it
No, no, no, baby
Baby move a little closer
I want to feel your body next to mine
And before this night is over
You will know just what I meant
'Til you love
Until you scream...

Chorus

Tonight, (tonight)
We'll find
Find just what we've been looking for
Good, good lovin' and a whole lot more, so
Hold on
To me tight
Hold me and don't you let go
And I'll hold on to you too
Ohh...

Chorus (2 times until fade)

Capitulo 1

Backstreet Boys, y yo con ello, éramos muy conocidos por esa época. Vendíamos millones de discos en todo el mundo, viajábamos más de lo que nunca habíamos imaginado.

Con esa edad, me fijaba en cualquier mujer. Lo mismo me daba que fuera morena o rubia, alta o bajita… y lo mejor de todo es que solían echarme cuenta. No sé si es debido a que todas conocían quien era, o más bien a qué grupo de música pertenecía.

Esa noche, todo cambio. Nos encontrábamos en España, promocionando nuestro nuevo disco. Después de unos años sin publicar nada nuevo como grupo, por fin llegábamos con el disco. Los primeros días en Madrid fueron agotadores, después de permanecer cuatro días consecutivos en la capital española, nos dirigimos a Barcelona, allí estuvimos otros tantos días, y por fin nos dejaron un fin de semana de libertad.

Yo, junto con Howie, había decidido pasar ese fin de semana en un sitio tranquilo, y una amiga nos hablo muy bien de un pueblo de Cantabria, Nick, Kevin y Brian decidieron quedarse en Barcelona. El pueblo donde nos alojamos era Anaz, era un pueblo muy pequeño de casas blancas. Alquilamos una casa para ese día, no era muy grande, lo suficiente, dos habitaciones, un baño, un salón y la cocina. La verdad es que no queríamos más. Pensábamos pasar esos tres días visitando el pueblo, y por la noche pensábamos ir al pueblo vecino para ir a algún sitio de marcha.

Howie y yo llegamos a la casa, dejamos la maleta y Howie llamó a su amiga al móvil. La había conocido años atrás en los conciertos que realizábamos en España, y desde entonces se habían convertido en muy buenos amigos. Hablaban todas las semanas por teléfono, y cuando tenían tiempo por Internet, la verdad es que nunca supe como pudieron mantener esa amistad tanto tiempo y después casarse…

Carmen se presentó en la casa en poco más de media hora, y por fin la pude conocer. Era una chica de unos 28 años, morena, más bien bajita, pero muy guapa, tenía el pelo ondulado y también moreno, parecía una copia de Howie pero en femenino. Además era muy simpática. Nada más ver a Howie, los dos se abrazaron, y estuvieron un rato así, bien lo sé yo que no sabía que hacer. Después me dio dos besos, y nos pasamos la tarde hablando. Howie le regaló el CD nuevo, aunque ya lo tenía, pero este era mas especial, porque estaba firmado por todos nosotros.

Después de pasar la tarde, Howie acompañó a Carmen a su casa mientras yo me duchaba. Habíamos quedado más tarde los tres para ir al pueblo de al lado. Esa noche sería cuando todo en mi vida cambio.

Después de cenar, nos dirigimos a un sitio donde ponían música para bailar, y mientras Howie y Carmen bailaban, yo fui a pedir las copas. Me acerqué a ellos y los interrumpí un momento. Les di sus copas y me senté en uno de los sofás que no estaban ocupados. Mientras despejaba mi mente, me fije en una chica que bailaba al lado de Carmen. Era tan sensual, su manera de moverse me estaba volviendo loco, no podía dejar de mirarla. Lo peor vino cuando se dio la vuelta y pude verle la cara. Era la mujer más bella que jamás he visto. Sus ojos eran almendrados, con un color precioso, poco los pude ver, ya que los cerró para bailar al son de la música. Sus caderas me llamaban para bailar con ella, y mis pies se iban solos. Me tuve que contener para no abrazarla cuando llegue a su altura.  Disimulé un poco, bailando con Howie y Carmen, pero ella estaba tan cerca, que acabé por bailar a su lado. Ella abrió los ojos y me vio bailando a su lado. No me dijo nada, solo sonrió. ¡Dios! Era lo que me faltaba, su sonrisa era maravillosa también ¿Tendría algún fallo?

Bailamos la canción entera, y cuando cambiaron de canción, Carmen se dio cuenta de quien era la mujer con la que bailaba. Resultaba que aquella mujer era Andrea, una amiga de ella. Por lo que contaron esa noche, se conocieron a través de nosotros, es decir Backstreet Boys. Ambas habían coincidido en conciertos y se habían hecho amigas, pero la distancia las fue separando. Se pasaron la noche hablando y no pude hacer todo lo que me hubiera gustado hacer con Andrea.

Solo pude pedirle el teléfono para quedar al día siguiente con ella. Además tenía la bendición de Carmen y por lo tanto la de Howie. Después nos despedimos y cada uno tiró para su casa.

Andrea estaba alojada en el pueblo al que habíamos ido, y como iba con otra amiga suya, no pudimos acompañarla. Y cierto era que me hubiera gustado muchísimo.

La noche la pasé en vela, no podía dormir, y lo peor de todo es que Howie estaba más que dormido, fui a su habitación como diez veces, y aun así él seguía dormido. Esa mujer, Andrea, me había quitado toda la razón de ser, solo verla bailar me había vuelto loco. Solo era capaz de saber que quería estar con ella, que la quería conocer y que fuera lo que dios quisiese.

Al día siguiente, Howie se despertó muy temprano, y me vio en el salón con la televisión puesta.

-          ¿Qué te pasa, Bone?- me preguntó.

Yo le dije que no me ocurría nada, después de toda la noche en vela, no me apetecía hablar de Andrea, lo único que quería era volver a verla. Howie se vistió y se fue a recoger a Carmen. Antes de irse, me dijo que ahora pasarían a por mí, ya que iríamos los tres al río que pasaba por el pueblo. Así que aproveche el tiempo que estuve solo y llamé a Andrea por teléfono. Pensaba que estaría durmiendo, ya que tardó en coger el teléfono.

-          Buenos días. ¿Te he despertado?

-          No. Mmmmm bueno la verdad es que sí.

-          Lo siento. No fue mi intención.

-          No te preocupes, ya iba siendo hora de despertarme. Hoy mi amiga se va y teníamos que preparar su maleta.

-          ¿Sabes quien soy?

-          Claro, como olvidarte. AJ.

-          Ese mismo. Te llamaba para ver si tenías que hacer algo. Pero veo que sí.

-          ¿Lo dices por la maleta de mi amiga?

-          Si, claro.

-          No te preocupes. En una hora se va, así que dime.

-          Pues veras. Tu amiga Carmen, Howie y yo vamos a ir al rió de Anaz. Y quería saber si te vendrías.

-          Pues si me esperáis una hora y media, si.

-          Eso esta hecho. ¿Quedamos en la iglesia?

-          Si perfecto.

-          Vale, pues allí dentro de hora y media. Un beso.

Esa fue la conversación que ambos mantuvimos, y pasada la hora y media ya estábamos juntos otra vez.

Los cuatros nos fuimos hacia el rió y allí pasamos el día entero… Era mi última noche allí así que tenia que apurar el tiempo al máximo. Sabia que a Andrea también le gustaba yo, era evidente las miradas que ambos nos echábamos, y nos pasamos la tarde conociéndonos a nosotros.

Esa noche, Howie y yo tuvimos compañía en la casa. Andrea se quedó a dormir en mi habitación y Carmen en la de Howie. Lo de Howie y Carmen era tan evidente que pasaría que no me asombre, pero cuando me vi en la cama con Andrea…

Entró en mi habitación y aun no nos habíamos besado. Era todo muy extraño, por primera vez en la historia me ponía nervioso al estar con una mujer en la habitación. Se sentó en mi cama y yo al lado de ella. Ambos nos miramos a los ojos, y después de esa mirada nos fundimos en un tierno beso. Notaba como su corazón latía a mil por hora, ¿o era el mió? Creo que el de ambos latía a la misma velocidad. Después de ese beso, le siguieron muchos más. Las manos de los dos empezaron a bajar, y la ropa empezó a volar por la habitación parando en el suelo. Ambos nos quedamos desnudos en poco tiempo, contemplar aquel cuerpo desnudo era algo más de lo que mis ojos podían observar. Sentía que la estaba amando cada segundo que transcurría.

La noche pasó rápidamente, y los dos no dejábamos de amarnos. Pero esa misma mañana cuando ambos nos pusimos la ropa, ella me dio la noticia. Esa noticia que me rompería el alma.

Capitulo 2

 

Sus palabras se me clavaban en el pecho cual puñales, y mientras la escuchaba no tuve mas remedio que aguantar la respiración si no quería acabar llorando.

 

-          AJ, tengo que contarte algo.- me decía.- la verdad es que debí contártelo anoche, antes de que pasase todo esto. Pero es que fue todo tan maravilloso. Créeme todo lo que te diga, y por favor no me cortes en ningún momento.

-          Andrea, me estas dando miedo.- le dije ignorante de todo lo que vendría después.

-          ¿Me escucharas?

-          Claro.- no sabía que todo lo que me quería decir me haría tanto daño.

-          Veras, Alex. Si ha ocurrido esto entre nosotros, no es porque seas AJ de los Backstreet Boys, quiero que quede totalmente claro ese punto.- me miraba como esperando una afirmación, después prosiguió.- Creo que estos dos escasos días me he enamorado de ti, mas bien creo que fue al levantar mis ojos y verte bailando a mi lado.

-          Andrea yo también…- ella me cortó poniendo su mano en mi boca, parecía que lo que iba a decirle, no quería escucharlo por ahora.

-          Déjame que acabe Alex, si después sigues queriendo decirlo, hazlo.- Volvió a parar sus palabras para esperar que yo le diera pie a su conversación.- Veras, no te lo he dicho antes, no sé, por miedo quizás. Soy una cobarde.

-          Por dios, ¿me quieres decir de una vez lo que pasa?

-          Esta bien.- tragó saliva y lo soltó.- Estoy casada.


Como me dolieron esas dos palabras, mi reacción tras escuchar eso, fue salir de la cama, vestirme corriendo y porque ella me dijo que tenia que seguir hablando, que sino salgo de la habitación y del país corriendo.

 

-          Alex, espera.- dijo poniéndose ella también la ropa.- Estoy casada desde hace seis años, pero últimamente mi matrimonio no va bien. Lo digo de verdad, estamos haciendo un paréntesis para ver que sentimos el uno por el otro. Por eso estoy aquí, no me refiero aquí contigo, sino aquí en Cantabria. Yo soy del sur, Andalucía. Y mi marido esta allí.

Cada frase hacía que mi corazón empequeñeciera más y más. Como podía decirme todo aquello. Aun así seguí escuchándola, quería una explicación de todo aquello.

 

-          Es como si estuviéramos separados, pero no lo estamos. No se explicarlo, solo él y yo sabemos lo que pasa. Pero ahora todo es diferente, te he conocido y creo que me has conquistado.

-          ¡Ya!.- grite.- No aguanto todo esto. Lo siento, yo no soy la persona adecuada para que tomes una decisión tan importante en tu vida. ¡Vete!

Estaba desesperado, quería que se fuera, y quería que se quedara, era lo que mas deseaba, tenerla en mis brazos el resto de nuestras vidas. Pero toda esa conversación me lleno de rabia, y la eche de la casa.

Howie se despertó con los gritos, y vio como Andrea se marchaba llorando. Al verme la cara, no me pidió explicaciones, solo me abrazó y en ese mismo momento, toda esa faceta mía de tipo duro desapareció. Comencé a llorar como un niño, no podía parar, Howie me abrazaba y me intentaba consolar, pero no había manera de parar mis lloros. Estuve como media hora abrazado a Howie y llorando, hasta que me acordé de Carmen, me incorporé y me sequé las lágrimas. La pobre de Carmen había estado esa media hora metida en la habitación, lo sé porque ella había salido detrás de Howie, y al ver el panorama entró otra vez en la habitación.

Me pasé la mañana entera haciendo la maleta, mientras Howie y Carmen se despedían de su fin de semana, aquel fin de semana que sería el primero como pareja y que después culminaría con su gran boda.

 

Montados en el tren y camino de Barcelona, para encontrarnos con el resto del grupo, le conté todo lo ocurrido a Howie. No supo que decir, normal yo tampoco sabia. Así que cuando llegamos a Barcelona, nos fuimos directos al hotel.

 

La estancia en España había concluido, al día siguiente nos volvíamos a Estados Unidos para seguir con los conciertos, radios, etc., que teníamos comprometidos. Todos los chicos me notaron raro, pero el único que sabía lo ocurrido era Howie. Y era lo mejor.

 

Pasaron los meses, y no contacte con Andrea. Se que Howie sabía cosas de ella por Carmen, por lo visto se quedó allí con ella todo ese tiempo. Y en dos meses solo vio un día a su marido que subió hasta Cantabria. Todo esto lo sé porque después de muchos años, Howie me lo ha contado.

 

Los meses seguían sin pasar, y yo me consumía en la angustia, deseaba verla, deseaba tocarla, deseaba amarla. Un día no me pude resistir más y la llame por teléfono. Estábamos esperando para hacer un programa de radio, y por razones evidentes, al final no entre en el programa.

 

Ella me cogío el teléfono, y cuando supo que era yo, se quedó callada y empezó a llorar. Eso me hizo comprender que seguía amándola, a pesar de todo el tiempo que había transcurrido. Estuvimos un tiempo hablando superficialmente de cómo nos iban las cosas, ella me contó que ahora estaba en Madrid, estaba buscando trabajo. Yo le conté como nos iba en la promoción del disco, y lo bien que había sido acogido por las fans. Luego no puede esperar a decírselo. “Te amo” le dije, me salió del alma, o del corazón, como vosotros queráis. Sabía que estaba complicando todo lo que quería haber evitado el día que la eche de casa. Ella se quedó callada y me dijo que necesitaba verme, que esos meses habían sido una tortura. Ambos nos pusimos de acuerdo, y sin tan siquiera tocar el tema de su matrimonio, quedamos con que vendría para Estados Unidos una semana. Así que podríamos estar juntos.

 

Cuando acabe de hablar por teléfono, los chicos salían del estudio de radio, y todos se dieron cuenta de que algo había ocurrido. Mi cara reflejaba felicidad.

 

En varios días, Andrea llegó a donde nosotros estábamos, y se la presenté a cada uno de los chicos, menos a Howie que ya la conocía. Pobre Howie, siempre intento hacerme razonar que lo que estábamos haciendo no estaba bien.

 

La semana que pasamos juntos fue muy movida. No parábamos de hacer televisión, radio, conciertos… y a la vez no paraba de estar con ella. Esa semana no había en el mundo más que ella. La miraba y mi corazón latía más deprisa que nunca. Fue una semana fantástica, nos amamos como locos. No queríamos que el tiempo pasara, queríamos que todo se quedara como estaba ahora, pero llegó el día de irse, y así lo hizo.


Pero antes hablamos de toda la situación. Me volvió a decir que lo de su matrimonio era muy complicado. Me dijo que conocía a su marido desde que tenía doce años, que era como su hermano. Me prometió arreglar todo aquello, pero me pidió tiempo. No podía pedirle a una mujer que por pasar unos días conmigo echara toda su vida a perder, aunque estuviera enamorado de ella. Quedamos en llamarnos, y en vernos lo antes posible. Después del intenso beso, cogío su avión.

 

¡¡Me había convertido en su amante!! Nunca pensé en que llegaría a hacer algo así. Pero para mí ella lo valía.

 

Las visitas de ella a los Estados Unidos fueron en aumento. Nos veíamos como una vez al mes. Más o menos. Hasta que todo cambio. Yo no aguantaba más esa situación. Quería que todo se aclarara de una vez. Llevábamos un año conociéndonos, y ella no había avanzado nada en el tema de su divorcio. Si es que se iba a divorciar…empezaba a dudarlo.

 

Aquel día y después del concierto tuvimos la mas fuerte pelea de la historia. Estábamos en el camerino, y me había quemado tanto ya, que no pude hacer otra cosa.

 

-          Ya estoy cansado de esta situación. No podemos seguir así. ¿Cuando vas  a dejarle? Te quiero solo para mí. Cuando te vas para España me como por dentro. Quédate conmigo.- chillaba a pleno pulmón. Por lo que descubrí después, todo el equipo se entero de aquella pelea.

-          Alex, sabes que no es tan fácil. Los divorcios llevan su tiempo. No puedo.

-          Mira, lo mejor será que no volvamos a vernos. Te amo demasiado, tanto que me hace daño. Vete con tu marido, se feliz con él. Todo se acabó.- dije sentándome en el sofá, estaba destrozado. Mi cuerpo no daba más de sí.

-          Vale. Se acabó. Espero que todo te vaya bien.- decía mientras abría la puerta.- Maldita sea, te amo.- y pegó un portazo.

 

No la volvía ver más. Se fue para España, volvió a Andalucía.

 

Capitulo 3.

 

El tiempo que estuve sin ella, escribí la canción. “Lay Down Beside Me” era todo lo que me había pasado con ella.


Cantarla en los concierto años tras año es lo que hice, era una manera de aferrarme a su amor. Estuve con otras muchas chicas, ninguna me completo como lo hacia ella.

 

Carmen. Ella fue mi salvación. Venía a casi todos los conciertos que hacíamos. Ser periodista de una de las revistas de música más importante de su país, hizo que tuviera que seguirnos por medio mundo. Howie y ella afianzaban su relación año tras año. Y cuando transcurrió cuatro años desde que la conocí, se casaron. Su boda fue en España. Por lo visto es tradición casarse en el sitio de donde es la novia. Así que volvimos a Anaz.

 

Esta vez nos alojamos en una casa mucho más grande. Kevin, Brian, Nick y yo estábamos en una casa, con sus respectivas mujeres (Kevin y Brian) y sus hijos. Howie estaba en la casa que habíamos alquilado años atrás, con su familia.

 

Estar allí me hacia recordar tantas cosas de Andrea. En esos dos años no nos habíamos puesto en contacto. Yo no quería verla más, si la  veía sabía que volvería a querer estar con ella. Pero aquel pueblo… aquel pueblo significaba tanto para mí, como lo podía significar para Howie y Carmen.

 

El día de la boda, después de arreglarnos, nos dirigimos para donde estaba Howie. Allí lo vimos radiante de felicidad, parecía que por fin su sueño se haría realidad.

 

Dicen que de una boda sale otra boda, ¿no es cierto? Pues en la boda de Howie, pasaron tantas cosas… Nick se enamoro de una amiga de Carmen, y a los pocos meses se casó. La mujer de Brian, se quedó embarazada por tercera vez, y tuvo una niña preciosa. Kevin se hizo un esguince al pisar los granos de arroz, que le habíamos tirado a los recién casados, y resbalar. Y yo…

 

Pues a mí me tocó lo más hermoso, sin meno despreciar lo de los demás. Carmen había invitado a la boda a Andrea. Ellas habían seguido manteniendo la amistad durante todo esos años, y era la que informaba a Andrea de todo lo que yo hacia. Cuando la vi entrar en la iglesia… nunca olvidaré ese momento. Mi corazón se salía del pecho, de hecho la flor que llevaba en el ojal se calló al suelo. Las manos empezaron a sudarme y mi cuerpo empezó a tiritar. Nick, que estaba al lado mía, enseguida me lo noto. “¿Qué te pasa?” me preguntó, y solo pude señalar. Allí llegaba ella, con ese vestido color lavanda y ese pelo recogido. Al verme, esbozo una sonrisa.

Nos pasamos el resto del convite de bodas hablando. Me contó que nada más llegar a España, de Estados Unidos, llamó a su marido por teléfono y le dijo que no le quería. En pocos meses se habían divorciado. Me contó que no me llamó por miedo. Volvió a decir que era una cobarde. Pero que me amaba por encima de todas las cosas. Que no me había olvidado en todos esos años.

 

Todo fue tan bonito… que boda más preciosa recuerdo. Mi vida empezó a tomar sentido el día que Howie se casó.

 

Hoy, a mis 50 años, sigo amándola. Es mi viejecita querida. La amo por encima de todas las cosas. Los chicos y yo, nos reunimos una vez al año en el pueblo de Carmen y nos reímos al contar todas las historias que allí nos pasaron.

El casarme con Andrea fue lo mejor que me pudo ocurrir, pensaba justo antes de tener a mis dos pequeñas.

 

Sigo cantando esa canción, la canción de mi vida “Lay Down Beside me”.

 

 

Fin.

Por Ariaddna

<BGSOUND SRC="LayDownBesideMe.mp3">
Hosted by www.Geocities.ws

Hosted by www.Geocities.ws

1