Something
about the way you moved
That caught my eye
I really did have to try it, yes
I can't deny it
The way your body swayed
As I watched you from behind
Got me so excited
How could I fight
Baby let me be the one to hold you
To give you the things I know you need
You know that we can wait another life time
And we can never find a love just like this
Chorus:
If you lay down, lay down beside me
You can get all inside me
And I can get all inside you too
If you lay down, lay down beside me
You can wake up beside me, forever
Forever and ever
Forever and ever, baby
Let's take this chance
To get to know each other better
Maybe we will discover
We can be more than lovers
I'll give you what you need
Just come to me and get it
Baby you wont regret it
No, no, no, baby
Baby move a little closer
I want to feel your body next to mine
And before this night is over
You will know just what I meant
'Til you love
Until you scream...
Chorus
Tonight, (tonight)
We'll find
Find just what we've been looking for
Good, good lovin' and a whole lot more, so
Hold on
To me tight
Hold me and don't you let go
And I'll hold on to you too
Ohh...
Chorus (2 times until fade)
Capitulo 2
Sus
palabras se me clavaban en el pecho cual puñales, y mientras la escuchaba no
tuve mas remedio que aguantar la respiración si no quería acabar llorando.
-
AJ, tengo que contarte algo.- me decía.- la verdad es que debí contártelo
anoche, antes de que pasase todo esto. Pero es que fue todo tan maravilloso. Créeme
todo lo que te diga, y por favor no me cortes en ningún momento.
-
Andrea, me estas dando miedo.- le dije ignorante de todo lo que vendría
después.
-
¿Me escucharas?
-
Claro.- no sabía que todo lo que me quería decir me haría tanto daño.
-
Veras, Alex. Si ha ocurrido esto entre nosotros, no es porque seas AJ de
los Backstreet Boys, quiero que quede totalmente claro ese punto.- me miraba
como esperando una afirmación, después prosiguió.- Creo que estos dos escasos
días me he enamorado de ti, mas bien creo que fue al levantar mis ojos y verte
bailando a mi lado.
-
Andrea yo también…- ella me cortó poniendo su mano en mi boca, parecía
que lo que iba a decirle, no quería escucharlo por ahora.
-
Déjame que acabe Alex, si después sigues queriendo decirlo, hazlo.-
Volvió a parar sus palabras para esperar que yo le diera pie a su conversación.-
Veras, no te lo he dicho antes, no sé, por miedo quizás. Soy una cobarde.
-
Por dios, ¿me quieres decir de una vez lo que pasa?
-
Esta bien.- tragó saliva y lo soltó.- Estoy casada.
Como me dolieron esas dos palabras, mi reacción tras escuchar eso, fue salir de
la cama, vestirme corriendo y porque ella me dijo que tenia que seguir hablando,
que sino salgo de la habitación y del país corriendo.
-
Alex, espera.- dijo poniéndose ella también la ropa.- Estoy casada
desde hace seis años, pero últimamente mi matrimonio no va bien. Lo digo de
verdad, estamos haciendo un paréntesis para ver que sentimos el uno por el
otro. Por eso estoy aquí, no me refiero aquí contigo, sino aquí en Cantabria.
Yo soy del sur, Andalucía. Y mi marido esta allí.
Cada
frase hacía que mi corazón empequeñeciera más y más. Como podía decirme
todo aquello. Aun así seguí escuchándola, quería una explicación de todo
aquello.
-
Es como si estuviéramos separados, pero no lo estamos. No se explicarlo,
solo él y yo sabemos lo que pasa. Pero ahora todo es diferente, te he conocido
y creo que me has conquistado.
-
¡Ya!.- grite.- No aguanto todo esto. Lo siento, yo no soy la persona
adecuada para que tomes una decisión tan importante en tu vida. ¡Vete!
Estaba
desesperado, quería que se fuera, y quería que se quedara, era lo que mas
deseaba, tenerla en mis brazos el resto de nuestras vidas. Pero toda esa
conversación me lleno de rabia, y la eche de la casa.
Howie
se despertó con los gritos, y vio como Andrea se marchaba llorando. Al verme la
cara, no me pidió explicaciones, solo me abrazó y en ese mismo momento, toda
esa faceta mía de tipo duro desapareció. Comencé a llorar como un niño, no
podía parar, Howie me abrazaba y me intentaba consolar, pero no había manera
de parar mis lloros. Estuve como media hora abrazado a Howie y llorando, hasta
que me acordé de Carmen, me incorporé y me sequé las lágrimas. La pobre de
Carmen había estado esa media hora metida en la habitación, lo sé porque ella
había salido detrás de Howie, y al ver el panorama entró otra vez en la
habitación.
Me
pasé la mañana entera haciendo la maleta, mientras Howie y Carmen se despedían
de su fin de semana, aquel fin de semana que sería el primero como pareja y que
después culminaría con su gran boda.
Montados
en el tren y camino de Barcelona, para encontrarnos con el resto del grupo, le
conté todo lo ocurrido a Howie. No supo que decir, normal yo tampoco sabia. Así
que cuando llegamos a Barcelona, nos fuimos directos al hotel.
La
estancia en España había concluido, al día siguiente nos volvíamos a Estados
Unidos para seguir con los conciertos, radios, etc., que teníamos
comprometidos. Todos los chicos me notaron raro, pero el único que sabía lo
ocurrido era Howie. Y era lo mejor.
Pasaron
los meses, y no contacte con Andrea. Se que Howie sabía cosas de ella por
Carmen, por lo visto se quedó allí con ella todo ese tiempo. Y en dos meses
solo vio un día a su marido que subió hasta Cantabria. Todo esto lo sé porque
después de muchos años, Howie me lo ha contado.
Los
meses seguían sin pasar, y yo me consumía en la angustia, deseaba verla,
deseaba tocarla, deseaba amarla. Un día no me pude resistir más y la llame por
teléfono. Estábamos esperando para hacer un programa de radio, y por razones
evidentes, al final no entre en el programa.
Ella
me cogío el teléfono, y cuando supo que era yo, se quedó callada y empezó a
llorar. Eso me hizo comprender que seguía amándola, a pesar de todo el tiempo
que había transcurrido. Estuvimos un tiempo hablando superficialmente de cómo
nos iban las cosas, ella me contó que ahora estaba en Madrid, estaba buscando
trabajo. Yo le conté como nos iba en la promoción del disco, y lo bien que había
sido acogido por las fans. Luego no puede esperar a decírselo. “Te amo” le
dije, me salió del alma, o del corazón, como vosotros queráis. Sabía que
estaba complicando todo lo que quería haber evitado el día que la eche de
casa. Ella se quedó callada y me dijo que necesitaba verme, que esos meses habían
sido una tortura. Ambos nos pusimos de acuerdo, y sin tan siquiera tocar el tema
de su matrimonio, quedamos con que vendría para Estados Unidos una semana. Así
que podríamos estar juntos.
Cuando
acabe de hablar por teléfono, los chicos salían del estudio de radio, y todos
se dieron cuenta de que algo había ocurrido. Mi cara reflejaba felicidad.
En
varios días, Andrea llegó a donde nosotros estábamos, y se la presenté a
cada uno de los chicos, menos a Howie que ya la conocía. Pobre Howie, siempre
intento hacerme razonar que lo que estábamos haciendo no estaba bien.
La
semana que pasamos juntos fue muy movida. No parábamos de hacer televisión,
radio, conciertos… y a la vez no paraba de estar con ella. Esa semana no había
en el mundo más que ella. La miraba y mi corazón latía más deprisa que
nunca. Fue una semana fantástica, nos amamos como locos. No queríamos que el
tiempo pasara, queríamos que todo se quedara como estaba ahora, pero llegó el
día de irse, y así lo hizo.
Pero antes hablamos de toda la situación. Me volvió a decir que lo de su
matrimonio era muy complicado. Me dijo que conocía a su marido desde que tenía
doce años, que era como su hermano. Me prometió arreglar todo aquello, pero me
pidió tiempo. No podía pedirle a una mujer que por pasar unos días conmigo
echara toda su vida a perder, aunque estuviera enamorado de ella. Quedamos en
llamarnos, y en vernos lo antes posible. Después del intenso beso, cogío su
avión.
¡¡Me
había convertido en su amante!! Nunca pensé en que llegaría a hacer algo así.
Pero para mí ella lo valía.
Las
visitas de ella a los Estados Unidos fueron en aumento. Nos veíamos como una
vez al mes. Más o menos. Hasta que todo cambio. Yo no aguantaba más esa
situación. Quería que todo se aclarara de una vez. Llevábamos un año conociéndonos,
y ella no había avanzado nada en el tema de su divorcio. Si es que se iba a
divorciar…empezaba a dudarlo.
Aquel
día y después del concierto tuvimos la mas fuerte pelea de la historia. Estábamos
en el camerino, y me había quemado tanto ya, que no pude hacer otra cosa.
-
Ya estoy cansado de esta situación. No podemos seguir así. ¿Cuando vas
a dejarle? Te quiero solo para mí. Cuando te vas para España me como
por dentro. Quédate conmigo.- chillaba a pleno pulmón. Por lo que descubrí
después, todo el equipo se entero de aquella pelea.
-
Alex, sabes que no es tan fácil. Los divorcios llevan su tiempo. No
puedo.
-
Mira, lo mejor será que no volvamos a vernos. Te amo demasiado, tanto
que me hace daño. Vete con tu marido, se feliz con él. Todo se acabó.- dije
sentándome en el sofá, estaba destrozado. Mi cuerpo no daba más de sí.
-
Vale. Se acabó. Espero que todo te vaya bien.- decía mientras abría la
puerta.- Maldita sea, te amo.- y pegó un portazo.
No la
volvía ver más. Se fue para España, volvió a Andalucía.
Capitulo 3.
El
tiempo que estuve sin ella, escribí la canción. “Lay Down Beside Me” era
todo lo que me había pasado con ella.
Cantarla en los concierto años tras año es lo que hice, era una manera de
aferrarme a su amor. Estuve con otras muchas chicas, ninguna me completo como lo
hacia ella.
Carmen.
Ella fue mi salvación. Venía a casi todos los conciertos que hacíamos. Ser
periodista de una de las revistas de música más importante de su país, hizo
que tuviera que seguirnos por medio mundo. Howie y ella afianzaban su relación
año tras año. Y cuando transcurrió cuatro años desde que la conocí, se
casaron. Su boda fue en España. Por lo visto es tradición casarse en el sitio
de donde es la novia. Así que volvimos a Anaz.
Esta
vez nos alojamos en una casa mucho más grande. Kevin, Brian, Nick y yo estábamos
en una casa, con sus respectivas mujeres (Kevin y Brian) y sus hijos. Howie
estaba en la casa que habíamos alquilado años atrás, con su familia.
Estar
allí me hacia recordar tantas cosas de Andrea. En esos dos años no nos habíamos
puesto en contacto. Yo no quería verla más, si la
veía sabía que volvería a querer estar con ella. Pero aquel pueblo…
aquel pueblo significaba tanto para mí, como lo podía significar para Howie y
Carmen.
El día
de la boda, después de arreglarnos, nos dirigimos para donde estaba Howie. Allí
lo vimos radiante de felicidad, parecía que por fin su sueño se haría
realidad.
Dicen
que de una boda sale otra boda, ¿no es cierto? Pues en la boda de Howie,
pasaron tantas cosas… Nick se enamoro de una amiga de Carmen, y a los pocos
meses se casó. La mujer de Brian, se quedó embarazada por tercera vez, y tuvo
una niña preciosa. Kevin se hizo un esguince al pisar los granos de arroz, que
le habíamos tirado a los recién casados, y resbalar. Y yo…
Pues
a mí me tocó lo más hermoso, sin meno despreciar lo de los demás. Carmen había
invitado a la boda a Andrea. Ellas habían seguido manteniendo la amistad
durante todo esos años, y era la que informaba a Andrea de todo lo que yo
hacia. Cuando la vi entrar en la iglesia… nunca olvidaré ese momento. Mi
corazón se salía del pecho, de hecho la flor que llevaba en el ojal se calló
al suelo. Las manos empezaron a sudarme y mi cuerpo empezó a tiritar. Nick, que
estaba al lado mía, enseguida me lo noto. “¿Qué te pasa?” me preguntó, y
solo pude señalar. Allí llegaba ella, con ese vestido color lavanda y ese pelo
recogido. Al verme, esbozo una sonrisa.
Nos
pasamos el resto del convite de bodas hablando. Me contó que nada más llegar a
España, de Estados Unidos, llamó a su marido por teléfono y le dijo que no le
quería. En pocos meses se habían divorciado. Me contó que no me llamó por
miedo. Volvió a decir que era una cobarde. Pero que me amaba por encima de
todas las cosas. Que no me había olvidado en todos esos años.
Todo
fue tan bonito… que boda más preciosa recuerdo. Mi vida empezó a tomar
sentido el día que Howie se casó.
Hoy,
a mis 50 años, sigo amándola. Es mi viejecita querida. La amo por encima de
todas las cosas. Los chicos y yo, nos reunimos una vez al año en el pueblo de
Carmen y nos reímos al contar todas las historias que allí nos pasaron.
El
casarme con Andrea fue lo mejor que me pudo ocurrir, pensaba justo antes de
tener a mis dos pequeñas.
Sigo
cantando esa canción, la canción de mi vida “Lay Down Beside me”.
Fin.
Por Ariaddna