Los
países del mundo sienten los cambios inminentes por el reforzamiento de la
calidad democrática, la convivencia ciudadana y la modernización de la gerencia
pública. Las grandes urbes, con sus inevitables tensiones, intereses
fragmentados y contradicciones, están ampliando los derechos de participación de
los ciudadanos, mediante cambios normativos y la puesta en marcha de nuevos
métodos y estructuras de una gerencia más dinámica y cónsona con los nuevos
tiempos para resolución de los problemas.
En
este orden de ideas, la gerencia se orienta hacia el logro de los objetivos de
la
empresa,
es el elemento fundamental y dinamizador de las distintas acciones
que se desarrollan en la organización. Para el logro de esos objetivos, requiere
de una intervención con calidad democrática, donde la participación, la
solidaridad
y el consenso son elementos de un mismo fin, que apoyan los requerimientos
técnicos de productividad.
En
efecto, Sellen (1992), explica que la
participación en los grupos
es la manera de crear espíritu de colaboración que repercuta en los logros
empresariales y en la satisfacción personal.
La participación es el principio donde se soporta el consenso y el
trabajo
mancomunado. Esto le asigna pertinencia y vigencia a las decisiones
administrativas, en un marco de integración
y aprobación.
La
gerencia participativa va más allá de la asignación de tareas, donde es
necesario compartir responsabilidades, sin presiones e imposiciones que puedan
limitar la autonomía y toma
de decisiones
compartidas. El gerente
participativo distribuye cierto poder
para recibir apoyo, esto genera acciones
sincronizadas y produce resultados productivos para la
empresa.
El poder
del gerente
participativo es compartido y resulta mucho más amplio por la sinergia
del trabajo en conjunto.
Para
asimilar los cambios que genera el tipo de gerencia participativa, los gobiernos
parten de diferentes gestiones institucionales y culturales, así como de
objetivos, pero con resultados similares, cada vez más ciudades europeas y
americanas están poniendo en marcha estructuras territoriales y sectoriales, a
través de las cuales se canalizan iniciativas que se han plasmado en proyectos
de participación, que tienen diferentes grados de incidencia en los procesos de
planificación y toma de decisiones de las políticas públicas.
Para
Löffler (2004), muchos países europeos, especialmente Inglaterra, Francia
y España han adoptado políticas de participación ciudadana que han tenido
gran impacto en la gerencia y en los habitantes, porque se ha ampliado el
proceso de toma de decisiones, o al menos se ha hecho más complejo.
Estas
iniciativas persiguen no sólo la revitalización en la calidad de la democracia,
sino también la creación de capital social, lo cual implica, para ello los
cargos políticos, directivos, gestores y técnicos, así como a los ciudadanos.
También permite a los gobiernos locales y centrales delegar responsabilidades en
la sociedad civil y ahorrar recursos económicos. De esta forma, se
construye confianza y la participación ciudadana ayuda a evitar conflictos en el
período de ejecución de las
decisiones.
En
América Latina la participación ciudadana ha estado enmarcada en la sombra de
los intereses de los grupos políticos y económicos, lo cual determinó la
manera de ser de las organizaciones sociales, al someterse desde un principio a
la representatividad política para garantizar sus derechos y legitimar sus
intereses. Esta representación fracturó con frecuencia el verdadero mensaje de
los intereses populares, garantizando de esta manera los intereses del régimen
establecido.
Este
fenómeno se palpó con mayor fuerza en los países que sufrieron golpes de
estado y regímenes militares de facto. Fueron los grupos católicos quienes
propusieron una nueva manera de organizarse, de tal modo que la participación
corporativa de los grupos populares se llevó a cabo sin representar ninguna
amenaza contra los gobiernos establecidos. Este fue el germen que abonó el
camino para el surgimiento de los grupos sociales organizados en función de los
intereses colectivos de la gente, en la definición de políticas
públicas.
Es
precisamente la intención de perseguir nuevas formas de relaciones en el orden
económico, político, sociedad–estado, lo que condujo a los países
latinoamericanos, a fortalecer su esfuerzo por generar bienes públicos para el
beneficio de las personas, a través de organizaciones distintas a las
gubernamentales. Esta decisión de política pública se debió al cambio del
entorno socio-político que facilitó la llegada del estado de bienestar por la
del estado benefactor, que debido a las circunstancias de ahora (internas y
externas), este último, no podía atender las necesidades a partir de la
prestación directa o control inmediato, de todos los bienes y servicios que la
sociedad demanda.
De
acuerdo a lo que se interpreta del estudio elaborado sobre participación
ciudadana de Kliksberg (1998), en las sociedades latinoamericanas se ha venido
dando un crecimiento continuo de abajo hacia arriba de la presión por
estructuras participatorias, y una exigencia en aumento sobre el grado de
genuinidad de las mismas. La población demanda participar, y entre otros
aspectos una de las causas centrales de su interés y apoyo a los procesos de
gestión de políticas públicas: contraloría social, presupuesto, planificación,
educación, entre otras.
El
problema en la región tiene su razón de ser, como lo señalaron expresamente los
Presidentes del Continente en
En
Venezuela, ocurren dos fenómenos que inauguran las formas de concebir la
gerencia de participación ciudadana. El primero de ellos, está matizado por dos
eventos importantes en distintos lapsos. “A mediados de los años 80, se impulsa
la reforma político-administrativa del Estado, siendo el punto central la
descentralización con apoyo participativo de las comunidades, como recurso para
aumentar la gobernabilidad del aparato público” (López y Añez. 2005, p.
3).
El
segundo fenómeno de participación ciudadana, es promovido por las organizaciones
no gubernamentales y organizaciones vecinales que plantean “…la necesidad de
vincular la relación Estado-Sociedad Civil-Participación Ciudadana” (Cartay.
2004, p. 9), con la intención de generar cambios, actualizar y descentralizar el
control y ejecución de políticas públicas.
Estos
fenómenos explican la aparición de
Es
un cambio cualitativo que se observa en la sociedad venezolana, marcada por las
formas tradicionales del paternalismo de Estado e incluso de los partidos
políticos. Es un progresivo cambio de paradigma que prefigura un nuevo perfil de
ciudadano y de participación combinado con el valor y la identidad de la
sociedad civil en su sentido amplio. Sociedad Civil no es solamente la expresión
de la defensa de los intereses particulares, sino además la construcción
colectiva de lo público, de los intereses comunes de todos y para todos
(Seminario: “Democracia, Estado y Ciudadanía”. 2003)
Este
sentimiento de una nueva colectividad integrada por ciudadanos interesados y con
deseos de participar ha obligado, a replantear nuevos horizontes, retos y
dinámicas que marcaran la dirección del País. Se han creado instituciones como
los consejos de planificación local y leyes como la de participación
ciudadana, donde la corresponsabilidad es un deber y un derecho irrenunciable de
todo habitante.
La
norma incluye la participación ciudadana como un factor clave en el ejercicio de
la democracia y la señala expresamente en la formación, ejecución y control de
la gestión pública. De igual manera, aboga hoy en día en la búsqueda de
mecanismos de participación ciudadana por parte de los ciudadanos y en especial
en las asociaciones de vecinos y concejos comunales.
Por
todo lo que implica el espíritu de la ley, es imprescindible la formación de ese
ciudadano que está naciendo a raíz de la implementación de los principios
constitucionales, con el fin de sustituir los viejos esquemas o los
distintos modelos gerenciales utilizados hasta ahora por las Universidades e
Institutos de Educación Superior del País en la formación de formadores.
Para
Velásquez (1999) la formación de formadores está justificada por la necesidad de
actualizar al profesorado para evitar su obsolescencia ante el vertiginoso
cambio social, económico y tecnológico, que caracteriza a la sociedad actual. Al
igual que el autor anterior, Morín (2000), señala que se debe fomentar en las
personas e instituciones la unidad en la diversidad, la convivencia, la
responsabilidad, la solidaridad, la crítica (autocrítica).
En
ese sentido, la formación de este líder debe estar consustanciado con los nuevos
planteamientos surgidos en el campo de la Gerencia Participativa tomando como
base de sustentación las ideas expresadas por William
(1984):
La
gerencia participativa es el proceso por el cual se involucra a los trabajadores
en la toma de decisiones que correspondían exclusivamente a los jefes. Con ello
se pretende que la experiencia y la creatividad de los trabajadores encuentren
cauces para manifestarse y mejorar la gestión. Este involucramiento no es sólo
de las "manos", sino que de la mente, siempre que se cumpla con la condición de
que la participación debe ser en la toma de decisiones importantes. La autoridad
no se pierde: se comparte y trae consigo responsabilidad de los que ahora tienen
una parte de la autoridad (p.1).
La
lógica de la participación es el de democratizar el ambiente de trabajo e
involucrar a los formadores, en todas aquellas decisiones que los afectan para
incrementar su autonomía y control sobre sus vidas laborales. De esta forma, se
sentirán más motivados y más comprometidos con la organización y serán más
productivos. Es decir; en términos reales, significa avanzar hacia la
consecución de una gerencia más humana, que trae beneficios como aumento de la
productividad, disminución de los
desperdicios y el ausentismo. Para Orellana (2006), también se logra, mayor:
disponibilidad para los cambios, relaciones más pacíficas, compromiso con la
organización, confianza en la administración, facilidad en la dirección, calidad
en las decisiones, comunicación hacia arriba, trabajo de
equipo.
En
efecto, Campero (2003), refiriéndose a la capacitación del nuevo ciudadano que
se encargará de desempeñar en un amplio abanico de prácticas. Explica que se
necesita imprimir en las acciones una orientación hacia la vida, para responder
a las necesidades e intereses cotidianos de la población, vinculándolas con el
desarrollo económico, político y social, a fin de coadyuvar a transformar la
sociedad. Este cambio de orientación favorecerá una mayor valoración de esos
líderes sociales, los cuales, estuvieron expuestos durante mucho tiempo a
esquemas gerenciales agotados, caprichosos, frustrantes y descontextualizados,
incluso persistían en la desvalorización de la práctica individual. De urgencia
es, buscar nuevas respuestas e interrogantes, cuya vía, lleve a generar
conocimientos e innovar para salir adelante en el desarrollo del
País.
Potenciar
al nuevo habitante, debe ser la meta en esta sociedad, debido a la cantidad de
deberes por cumplir, tales como: promover el uso de herramientas de control,
mantener informada a la comunidad, vigilar el cumplimiento del ordenamiento
jurídico, luchar contra la corrupción, realizar las funciones de supervisión,
vigilancia, evaluación, seguimiento de las obras, servicios, programas y
proyectos, coordinar acciones para el efectivo control social, proponer
correctivos y realizar informes de denuncias y seguimientos ante la contraloría
o tribunales correspondientes. De allí, la necesidad de preparar a los
formadores, quienes serán los encargados de asumir el reto de las funciones
encomendadas por las normativa legal vigente.
Surge
el imperativo ético como una manera de afrontar el problema, de formar líderes
públicos centrados en valores, capaces de fomentar una acción administrativa
enfocada en “relaciones de cooperación y basadas en la credibilidad; orientando
políticas públicas a la satisfacción de los intereses, necesidades y
expectativas del ciudadano, como valor emergente que garantice la construcción
de consensos entre los actores involucrados” (Ferrer y Clemenza. 2006,
p.3).
La
investigación se desarrollará en el Municipio Caroní del Estado Bolívar, que
cuenta con una población de 809.468 habitantes. Está dividida en 08 parroquias
urbanas y dos rurales. Su Capital Ciudad Guayana, es considerada la 5ª Ciudad
más importante de Venezuela, por ser asiento de las Empresas Básicas del Estado
y está conformada por las poblaciones de Puerto Ordaz y San Félix. La primera,
fundada en 1961, es un centro industrial líder en la producción metalúrgica
mundial; la segunda, ubicada en la desembocadura del río Caroní, fundada en 1628
por misioneros capuchinos, es Puerto Fluvial de enlace con la región oriental
venezolana y el resto del mundo. Ciudad Guayana, está rodeada de paisajes y
escenarios naturales, que la convierten en un polo de atracción Comercial,
Turística y Recreativa de relevancia nacional e internacional. Su potencialidad
Turística está vinculada al Turismo Industrial, Agrícola, Deportivo y
Ecológico.
En
las Empresas Básicas que integran el Holding CVG, en los actuales momentos se
están llevando a cabo ensayos de cogestión obrera que en términos gerenciales
significa la transformación de las formas de organización de las mismas y la
toma de decisiones; el trabajador se convierte en protagonista de sus propias
decisiones; la formas de poder y control se humanizan; el trabajador tiene la
oportunidad de elegir a sus propias autoridades, existiendo a su vez los
Consejos Departamentales, quienes asumen el poder de decisión. De esta manera,
se justifica, la realización de esta investigación en el Municipio Caroní, ya
que, la misma está relacionada con la formación de formadores en participación
ciudadana, pero desde el punto de vista de una gerencia consustanciada con ideas
renovadoras, con el fin de lograr la eficacia, eficiencia y calidad en el nuevo
ciudadano, ese que estará atento para servir de contralor de los problemas que
surjan en su comunidad.
En
Venezuela, la preocupación por la participación de la ciudadanía y la
convivencia se han convertido en ejes fundamentales de las organizaciones,
porque representan de manera genuina los ámbitos externos e internos de la
responsabilidad con sentido democrático. Es decir, la autonomía, el
reconocimiento y respeto al otro configuran el nuevo marco de pensamiento que
justifica el sentido axiológico de la educación para la ciudadanía en el
País.
Los
hechos que permiten el surgimiento de nuevos tipos de movimientos y de
expresiones de formación de formadores para ejercer la participación ciudadana,
se pueden plantear en dos planos, vinculados entre sí: el deterioro del sistema
político y la ausencia de políticas relacionadas con la gerencia participativa
dirigida a la formación de formadores de líderes comunitarios
eficaces.
Con
relación a lo político, se evidencia que entre 1993 - 1998, imperaba
La
participación ciudadana antes de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela (1999), según López y Añez (2005) se caracterizaba por ser funcional a
los “intereses de los representantes de gobierno y partidos políticos, quienes
mediatizaban la intervención efectiva de las comunidades” (p. 15). Los gobiernos
se encargaban de promover la participación, actuando los representantes de las
comunidades como enlace entre éstas y los organismos de la administración
pública. Esto constituía un mecanismo de control de la participación ciudadana
por parte del Estado.
En
opinión de participantes en el Seminario “Democracia, Estado y Ciudadanía”,
organizado por
La
participación aparece redimensionada, más allá de su papel de actuación en
marcos electorales en las sociedades democráticas para vincularse a diversos
procesos de toma de decisiones, en una dinámica de cambios integrales. Según
Bonilla (2004), “En el presente es impensable un modelo gerencial con vigencia y
largo aliento que no incorpore los mecanismos y metodologías participativas para
la toma de decisiones, la ejecución de políticas, el monitoreo de actividades y
el control de gestión” (p. 3)
Se
trata entonces no de la mera superación de paradigmas o de la sustitución de los
mismos, como quien cambia la piel por otra, sino de la redimensión de los
espacios, actores y soluciones al momento de adentrarse en las comunidades.
Reivindicar los colectivos marginados, contar las historias silenciadas,
involucrar de manera sistémica a todos los factores del problema a solucionar,
no solo en sus consecuencias sino en la eliminación de sus causas. La gerencia
social o participativa (Bonilla, 2004) evidencia la necesidad de llenar un
vacío, dar respuesta a una exigencia a la cual la gerencia tradicional no
atendía. Representa la respuesta desde esta nueva forma de ver las
organizaciones.
Es
necesario, que en la educación se incorporen nuevos criterios gerenciales
orientados a la formación ciudadana. Criterios construidos a partir de los
propios actores inmersos en el proceso. Porque el problema fundamental que se ha
venido exponiendo en párrafos anteriores es que el hombre y la mujer venezolanos
se les debe enseñar a practicar la ciudadanía. Habida cuenta que aprender a ser
ciudadano no se logra de manera conceptual al margen de la vida social. Aprender
a participar en las sociedades democráticas supone tomar parte desde las
instituciones educativas en procesos de toma de decisiones contextualizadas en
los problemas del presente y del futuro. Por ello, se propone en este trabajo un
modelo gerencial para la formación de formadores en participación ciudadana.
Fomentar la formación de líderes públicos centrados en valores, capaces de
asumir una acción gerencial enfocada en relaciones de cooperación y basadas en
la credibilidad; orientando políticas públicas a la satisfacción de los
intereses, necesidades y expectativas del ciudadano, como valor emergente que
garantice la construcción de consensos entre los actores
involucrados
Para
responder las inquietudes que surgen de esta investigación, se formula la
siguiente interrogante generatriz
¿Qué
criterios gerenciales fundamentan la formación de formadores para la
participación ciudadana?
Los
objetivos, representan las acciones concretas que la investigadora lleva a cabo para
intentar responder a la pregunta de investigación formulada y así poder generar
una plataforma en términos de
criterios teóricos a partir de los cuales se puedan derivar acciones o
estrategias para resolver el problema planteado. Los elementos señalados en la
presentación del problema tienen una consistencia entre si, representada por su
coherencia interna, por ello, los objetivos se describen de manera concreta,
clara, realistas y modesta, para
reflejar la contundencia del investigador en su intención de aportar
conocimientos sobre el objeto en estudio.
1.
Analizar
los principios teóricos y los
elementos legales que
sustentan a la gerencia en las organizaciones de formador de formadores en
participación ciudadana desde la vivencia de sus actores.
2.
Describir
los supuestos teóricos y legales del modelo de gerencia para la formación
de formadores en participación ciudadana del Municipio Caroní-Estado
Bolívar.
3.
Analizar
los elementos que caracterizan la formación de formadores en participación
ciudadana desde la vivencia de sus actores.
4.
Caracterizar
los elementos fundamentales del modelo de gerencia para la formación de
formadores en participación ciudadana del Municipio Caroní-Estado Bolívar.
5.
Interpretar en los resultados de los objetivos
anteriores, aquellos principios o
elementos teóricos que términos de criterios.
6.
Construir con base a la interpretación los
criterios que pueda fundamentar la
formación de formadores en participación ciudadana en el municipio Caroní del
Estado Bolívar.
7.
Validar
estos criterios a partir de la opinión consensuada de los distintos actores que
actúan como informantes claves de la investigación y de los conocimientos
establecidos sobre el tema.
8.
Describir
la factibilidad para desarrollar el modelo de gerencia para la formación
de formadores en participación ciudadana del Municipio Caroní-Estado
Bolívar.
9.
Diseñar
un modelo de gerencia para
la formación de formadores en participación ciudadana a
partir de la integración consensuada de las distintas opiniones de los recursos
humanos que actúan como informantes claves de la
investigación.
Teórica
Los
criterios que se generan en esta investigación constituyen un sustrato teórico que permite analizar
las correspondencias e interpretaciones que se dan entre la gerencia y el proceso de formación de formadores
para la participación ciudadana. Su particularidad radica, en que su
construcción se realiza a partir de la experiencia y vivencia de los actores
inmersos en este accionar. Esto
aunado al proceso de transformación que se está viviendo en la sociedad
venezolana con el surgimiento de nuevas instituciones y la necesidad de un
cambio de actitud en la ciudadanía para adaptarse a una nueva forma de convivir
y de aprender para resolver sus necesidades de manera
colectiva.
Social
A
partir de los criterios construidos en esta investigación se podrían generar acciones y
estrategias para: Ayudar a mejorar la eficiencia y la eficacia de la gestión
pública, contribuir a lograr consensos en función de políticas comunes,
facilitar el diálogo horizontal entre miembros, mejorar la capacidad de
respuestas de las instituciones públicas para atender a las necesidades
sociales, jugar un papel importante en las orientaciones de las políticas
públicas, fomentar la transformación de las relaciones entre los ciudadanos y el
gobierno local, establecer la conciencia ciudadana para el ejercicio de la
participación, contribuiría a crear las condiciones necesarias para la
realización de la planificación participativa, como medio de encuentro
entre ciudadanos para construir consensos básicos sobre metas de bienestar,
procedimientos, instrumentos y acciones necesarias para
alcanzarlas.
Metodológica
Se
presenta una metodología construida por la autora durante el proceso
evidenciando la complementariedad de diferentes métodos y técnicas. Es por eso,
que para la elaboración de este trabajo se establece un proceso metodológico que
permita realizar la investigación por fases, de manera precisa desde el
principio, coherente con los procedimientos planificados y ajustada a las normas
y parámetros establecidos, además confiable con los instrumentos y técnicas
aplicables y por último válidos para los resultados alcanzables permitiendo el
cumplimiento de los objetivos de investigación trazados.
Los
antecedentes constituyen una síntesis conceptual de las
investigaciones realizados sobre el tema planteado. En ellos se presentan,
el objetivo, el enfoque metodológico, las conclusiones y la utilidad que tiene
para este trabajo de investigación, de los cuales se transcriben los
siguientes:
Oszlak
(1980). Escribe trabajo titulado: “Políticas Públicas y Regímenes
Políticos: Reflexiones a partir de algunas Experiencias Latinoamericanas”.
Documento de Estudios CEDES, Buenos Aires.
El
objetivo de este trabajo es el de examinar con algún detalle un aspecto parcial
del tema: los llamados "procesos de implementación" de políticas públicas. Al
hacerlo, el autor se internó más en el análisis de la dinámica intraburocrática
a través de la cual se generan sucesivas tomas de posición (o políticas) del
estado, que en la consideración de sus vinculaciones con actores
sociales.
La
obra es un Ensayo, no sigue una metodología definida, sin embargo el autor
intenta plantear un marco analítico que cubra algunas de las deficiencias que
presentan los modelos vigentes. Allí se caracteriza a la burocracia estatal como
una particular arena de conflicto político, observando sus patrones de
diferenciación, integración e interdependencia. Seguidamente, discute las
condiciones que, teóricamente, facilitan o impiden una eficaz articulación
de comportamientos tendientes a convertir una política en acción.
Distingue entonces las diversas formas que pueden asumir las relaciones de
interdependencia entre agencias estatales, poniendo de relieve los diferentes
condicionamientos que impone a esas relaciones la naturaleza del régimen
político en el poder. Para ello, ilustra su análisis con referencias a casos y
situaciones tomados de la experiencia latinoamericana que sirven de ejemplo para
desarrollar en la práctica el trabajo de formación de formadores en políticas
de participación ciudadana.
El
Ensayo es una experiencia interesante digna de estudiar para comprender la
relación que existe entre política y administración. Es decir, sirve para
comprender el proceso histórico de lo que ha sido la intervención del Estado en
las políticas publicas y los resultados que han ocurrido en distintas épocas de
transición de la humanidad.
Velázquez
(1999). Realiza trabajo titulado: “La formación de formadores para los programas
universitarios de mayores”. Escrito para la Revista Internet Sumario 133.
El objetivo general de este trabajo es justificar que la formación de
formadores ocurre por la necesidad de actualizar al profesorado para evitar su
obsolescencia ante el vertiginoso cambio social, económico y tecnológico, que
caracteriza a la sociedad actual.
De
forma específica parece obvio que se pretenda formar a quienes nunca tuvieron
ocasión de trabajar como docente de personas mayores. La filosofía de "La
Formación de Formadores para los Programas Universitarios de Mayores" se resume
en la finalidad de este texto, como propuesta al profesorado para que reflexione
sobre su práctica profesional integrando sus viejos conocimientos en los nuevos,
como soporte para la intervención didáctica con las personas mayores. Por ello
se tiene en cuenta la experiencia acumulada por cada profesor/a, así como los
conocimientos didácticos que posee.
Esta
obra responde a los requerimientos teóricos-filosóficos que servirán de base
para la elaboración del presente trabajo, ya que está dirigido a educar al
adulto, a personas que no tuvieron oportunidad en capacitarse o prepararse para
asumir funciones de responsabilidades sociales, pero que tiene mucho valor la
experiencia acumulada en los liderazgos comunitarios.
Ortiz (2002). Escribe sobre el Seminario UNESCO: “Gobernabilidad, Gestión y Políticas Urbanas”. II Foro Social Mundial.
El autor propone como objetivo para plantear el problema “Participación en espacios institucionales y políticas públicas”, dos vertientes: En la primera, explica que la voluntad política del Estado y el legítimo reclamo de las organizaciones de la sociedad civil para abrir espacios más amplios a la participación social en la gestión de lo público, no son suficientes. Se requiere de instrumentos pertinentes, cambio de mentalidades en ambos actores, acceso a información y desarrollo de nuevas destrezas que contribuyan a dar mayor consistencia a los procesos conjuntos que se emprendan. La segunda se refiere a la naturaleza misma del espacio institucional abierto a la participación social, define sus alcances y sus posibilidades reales de incidir en las políticas públicas y en un cambio efectivo de la relación gobierno sociedad.
El autor reflexiona sobre una experiencia mexicana que sería
un gran aporte al trabajo motivo de esta investigación “Formación de
formadores”, ya que al igual que en México, en Venezuela las grandes expectativas sociales abiertas por
los primeros gobiernos elegidos democráticamente, merecen dar seguimiento a los
procesos que pudieran estar construyendo una nueva relación entre gobierno y
sociedad civil organizada. El autor explica que se deben evaluar los avances y
obstáculos enfrentados por las organizaciones civiles frente a los espacios
creados para institucionalizar la relación gobierno-sociedad, lo cual, exigiría
un trabajo muy amplio y riguroso, dada la diversidad de experiencias y espacios
abiertos y también cerrados.
Guerra
y Guerra (2003). Elaboran trabajo que titulan: “El nuevo paradigma organizativo
en el escenario global y posmoderno”. Escrito para la versión Internet Empresas.
Explican
los autores que el paradigma empresarial en construcción y conformación
actualmente, plantea variaciones en la fisonomía estructural y en los valores y
concepciones que guiaron, décadas atrás, el funcionamiento de la organización
empresarial.
La
investigación se realizó de fuentes bibliográficas pero fundamentalmente
hemeográficas, por el carácter
reciente del fenómeno en estudio, se pudo recopilar información que plantea la
constatación de la existencia de experiencias nacionales e internacionales en el
área de la gerencia no tradicional, así como de los cambios prácticos en la
manera de abordar el fenómeno organizativo desde la perspectiva de actores no
esencialmente empresariales o gubernamentales. En este sentido, el desarrollo de
la investigación permitió arribar a la afirmación de que la Globalización, en el
plano empírico-fáctico y la Posmodernidad, en el plano teórico-filosófico,
surgen como los dos referentes analíticos para caracterizar la realidad actual,
en la cual se insertan las organizaciones empresariales, no gubernamentales y de
participación comunitaria en el mundo y en el país. La disciplina administrativa
debe entonces desarrollar un cuerpo teórico y práctico que reconozca las
especificidades del nuevo paradigma de organización empresarial, así como las
novedosas formas organizativas del sector no lucrativo
Se
escogería de la idea de este autor, para el desarrollo del presente trabajo,
todo lo relacionado con la visión de futuro, además del replanteamiento de la
idea de empresa, la consolidación de organizaciones que, asumiendo los contornos
de la nueva organización, se diferenciará de los valores y objetivos de la
clásica empresa lucrativa, para alcanzar finalidades en el ámbito del desarrollo
social.
Cartay
(2004), elabora trabajo titulado: “Participación ciudadana en la definición de
prioridades presupuestarias. Municipio Antonio José de sucre. Estado Barinas.
Trabajo presentado para optar al título de Magíster en Dirección y Gestión
Pública Local. Instituto Zuliano de Estudios Políticos, Económicos y Sociales.
Universidad Carlos III. Madrid. Centro de Estudios Municipales y Cooperación
Internacional. Unión Iberoamericana de Municipios. Maracaibo-Estado Zulia.
El objetivo de esta investigación es el de proponer elevar la participación ciudadana para que oriente en el corto y mediano plazo algunos resultados viables de ser alcanzados por las asociaciones de vecinos y otros actores claves del Municipio Antonio José de Sucre en el plan-presupuesto anual de la Alcaldía de este Municipio.
Metodológicamente se abordó a través de la definición de las estrategias de participación ciudadana y el proceso de trabajo, compuesto por fases, productos y acciones, para elevar la participación. También se presentan las directrices a seguir para lograr con éxito las fases propuestas. Por último, se describen las fuentes de información, instrumentos y técnicas de recolección de datos, la estratificación de las entrevistas y cuestionarios y la descomposición de la variable participación ciudadana en variables específicas e indicadores; así como las categorías a indagar en dichas entrevistas y cuestionarios. Todo esto se enmarca en el Tipo de Investigación Descriptiva / Explicativa.
Este trabajo es el ejemplo práctico a utilizar que concreta hechos, el autor trata sobre los programas de consolidación de barrios en el Municipio Antonio José de Sucre de Barinas a través de la participación ciudadana, la cual ha recuperado espacios que han trascendido las fronteras nacionales de cualquier país. En el marco de la situación actual que atraviesa Venezuela, los estados y municipios no escapan de esta realidad, lo cual genera una mayor actividad en los espacios de participación ciudadana, por parte de la población. En el campo de la participación e intervención comunitaria. Las ideas del autor serían de utilidad para el trabajo a desarrollar sobre formación de formadores en participación ciudadana, sobre todo en los aspectos metodológicos, porque se observaría en detalle, el análisis critico-reflexivo de documentos.
López
y Añez. (2005). Realizan trabajo titulado “Los Consejos Locales de Planificación
Pública en Venezuela: Una Instancia de Participación y Capacitación Ciudadana”,
para CAYAPA. Revista Venezolana de Economía Social / ISSN 1317-5734. Año 5, Nº
10 (2005). Pp. 114-14.
La
obra se propone explorar la dinámica política y administrativa formal que el
Estado venezolano ha diseñado, para que los Consejos Locales de Planificación
Pública (CLPP) se conviertan en mecanismos de participación y capacitación de
las comunidades organizadas, en el contexto de los principios y valores
constitucionales de 1999.
La
metodología utilizada consistió en la revisión de elementos teóricos y
normativos que orientan la participación y capacitación ciudadana en el país,
así como algunas referencias empíricas de los CLPP. Los resultados revelan, que
el Estado venezolano formalmente viene estructurando una política pública a fin
de acercar el poder al ciudadano, a través de mecanismos de participación y
capacitación para su intervención directa en la gestión, particularmente en la
local por constituir la instancia más cercana al ciudadano. Se concluye que, con
la creación de los CLPP y su incidencia en la nueva gestión municipal se abre la
posibilidad de construir una democracia participativa y
protagónica.
De
esta obra se seleccionará para el trabajo en desarrollo, todo lo concerniente
al proceso de reforma del Estado venezolano en la
década de los noventa, donde se planteó como línea estratégica la participación
ciudadana, sin embargo, la práctica ha evidenciado un divorcio con el discurso
formal, dado que las instancias creadas en el ámbito municipal para tal fin,
como las Parroquias y las Asociaciones de Vecinos, no se concretaron como
mecanismos de acceso del ciudadano al poder local.
Hernández
(2006). Elabora trabajo titulado: “La Formación en Estrategias Didácticas y
Organizativas del profesor de secundaria: Una exigencia para responder a la
diversidad”, escrito para el Secretariado de Publicaciones de la universidad de
Sevilla.
La
autora en este artículo se plantea la necesidad de formación del profesor de
secundaria en estrategias didácticas y organizativas como una alternativa eficaz
para el manejo del currículo en la escuela y, sobre todo, en el aula. En las
aulas de secundaria los alumnos, cada vez con mayor frecuencia, presentan
necesidades educativas a las que los profesores responder en relación al
principio ético y social de atender a la diversidad.
Las
ideas del autor son validas para esta investigación, porque en el desarrollo del
tema sobre formación de formadores en participación ciudadana, surgirá la
necesidad de utilizar diversas estrategias para que todos los participantes, sea
cual sea su situación escolar, puedan construir en el aula de trabajo su
conocimiento conceptual, procedimental y actitudinal.
Las bases
teóricas están condicionadas por
las circunstancias históricas en que se originan. Se definen como un conjunto de
proposiciones lógicamente articuladas que tienen como fin la explicación y
predicción de las conductas de los fenómenos en un área dada de la realidad. En
el caso de este proyecto se revisaron los objetivos de investigación, para tomar
la decisión de organizar las bases teóricas y se observó el predominio del tema
relacionado con la formación de formadores a través de la gerencia
participativa. De allí, que es necesario incluir el significado de gerencia y su
variante participativa desde el punto de vista conceptual y teórico, al igual
que la formación de formadores.
Interesante es
abordar el tema de la gerencia, ya que existen infinidades de posiciones con
relación a este. Autores como Ramírez (2002) y Martínez (2002) presentan la
gerencia como sinónimo de administración, sin embargo en este trabajo se
consideran algunas definiciones que la tratan directamente.
La palabra gerencia
viene de la raíz gesto, que procede del
latín gestos, definido como
actitud o movimiento del cuerpo, el cual a su vez se deriva de genere, que significa
llevar, conducir, llevar a cabo
(gestiones). La acepción gerente, cuyo origen es de 1884, viene de gerens, con el sentido
del que gestiona o lleva a cabo. Por otra parte, gestión, también de 1884,
procede de gestio,
-onis,
definido como acción de llevar
a cabo algo y tiene como
sinónimos gestionar, gestor y administrador (Corominas y Pascual, 1984). A su
vez, gerente se define como “el que dirige los negocios y lleva la firma en una
sociedad o empresa mercantil, con arreglo a su constitución” (Diccionario de la
Real Academia de la Lengua Española, 2001, p. 769).
Siendo Gerencia
sinónimo de Administración se puede reconocer como un ámbito de las Ciencias
Administrativas que conduce/lleva a cabo los objetivos de una empresa de manera
eficiente, eficaz y de calidad. En ese sentido, se presentan una serie de
conceptos pertenecientes a diferentes épocas:
Fayol
(1969) hace referencia a la gerencia. Ella consistiría en: "Conducir la empresa
hacia su objeto tratando de sacar el mejor partido de todos los recursos de que
dispone"
Calvo
(1970): Se define Gerencia como “la tarea que toda empresa debe cumplir con mira
a un desempeño y resultados económicos. Intenta organizar esas tareas a fin de
que los ejecutivos puedan cumplirlas con métodos, visión y comprensión con
buenas posibilidades de éxito”
Sisk
y Sverdlik (1979) expresa que: "... El término (gerencia) es difícil de definir:
significa cosas diferentes para personas diferentes. Algunos lo identifican con
funciones
realizadas por empresarios, gerentes o supervisores, otros lo refieren a un
grupo particular de personas. Para los trabajadores; gerencia es sinónimo del
ejercicio de autoridad
sobre sus vidas de trabajo..."
Padilla
(1990): “La Gerencia es el Arte y la Ciencia de trabajar con, y a través de, un
equipo de personas hacia el logro de los objetivos de una organización” (p. 1) .
Kats
y Rosenzweig (1996), por ejemplo, la definen como la “coordinación de hombres y
recursos para el logro de ciertos objetivos” (p. 5).
Hersey
et al. (1998) indican, con un poco más de detalle, que la gerencia es un
“proceso de trabajar con y por medio de individuos, grupos y otros recursos
(equipo, capital y tecnología) para alcanzar las metas de la organización” (p.
7).
Estas
definiciones tienen una serie de implicaciones que contienen los siguientes
elementos comunes:
-
Sirve
para conducir utilizando recursos
-
Trabajo
en grupo,
-
Es
sinónimo de autoridad
-
Es
arte, ciencia
-
Logro
de objetivos, metas de la empresa
-
Trabajo
de individuos
La
actividad gerencial de cualquier tipo de organización, consiste en la aplicación
conjunta de varios aspectos relacionados con los distintos elementos arriba
mencionados. Solamente los adelantos científicos y tecnológicos, el surgimiento
de nuevas teorías en las últimas décadas han permitido el desarrollo del
concepto de gerencia.
Existen
dos posturas paradigmáticas en las distintas organizaciones: la Tradicional que
aún están arraigadas y las nuevas identificadas como emergentes, que están en la
búsqueda de espacios para instalarse. A pesar de estas contradicciones, hay una
luz al final del túnel, hacia los
nuevos paradigmas, caso tangible es el panorama latinoamericano –llámese
Suramérica- en algunos países donde se observan evidentes cambios, debido a las
exigencias del nuevo contexto y la propagación de nuevas ideas en el campo
político, económico, social y cultural.
Para
Capra (1998), se necesita es un nuevo paradigma, una nueva visión de la
realidad; una transformación fundamental del pensamiento, percepciones y
valores. Señala que la crisis actual no es una crisis de individuos, de
gobiernos o de instituciones sociales, si no también, un período transitorio de
dimensiones universales.
En
este siglo, los países han comprendido la necesidad de unirse, para negociar en
bloque y alcanzar beneficios ante los países más poderosos, buscan la
consolidación de asociaciones estratégicas en cualquier área de la vida. A pesar
de las evidencias de cambio, el modelo tradicional organizacional está insertado
de manera que se dificulta la ruptura del mismo durante varios años más.
Se
comparte las ideas de autores que como Drucker (1974), Beer (1977), Toffler
(1995), quienes expresaban que las instituciones que no modifiquen su
estructura organizacional están
proclives a desaparecer producto de
las exigencias del ambiente, altamente competitivo y globalizado debido
al desarrollo de las telecomunicaciones, algunas han optado entre desaparecer y
sobrevivir, escogiendo este último, lo que implica asumir los cambios necesarios
para poder funcionar dentro de lo que se considera como excelente.
En
este drama de los cambios necesarios aparecen rasgos fundamentales que están
mezclados con el funcionamiento de las organizaciones, tales como el control y
el liderazgo, lo cual es algo que se debería implementar para lograr el éxito en
cualquier ambiente. Otros elementos
a tomar en cuenta son los cambios de paradigmas gerenciales que vienen
junto con el desarrollo tecnológico, cada una deben aprovecharse ir juntos para
los grandes desafíos que están por llegar.
Igualmente que la coincidencia entre ciencia y técnica, utilizados como
instrumentos de dominación ideológica teniendo un destacadísimo papel en la
praxis social, ejercida en la Administración a través de la Acción Gerencial.
La
realidad indica que están ocurriendo grandes transformaciones en las
organizaciones, en donde la creatividad es fundamental para el papel que le toca
jugar para obtener el éxito. El rol de la gerencia es otro, de motivación,
afecto, compartir, delegar, de tal forma que la organización o empresa obtenga
de sus resultados una posición competitiva ventajosa.
Autores
recientes también se han sumado a las múltiples voces, solicitando la
transformación en las organizaciones.
Se desarrollan algunas ideas acerca del cambio organizacional, poniendo el medio
como telón de fondo para enfocar el tema (Hinostroza, 2003) o hablando del progreso y la ampliación de los
mercados, al no estar regulados ni por la política ni por la ética, llevan al
mundo a una encerrona de la que habrá salida sólo si ocurre una decisiva
transformación de las sociedades (Morin, 2003).
Es
indudable que el
modelo de dirección utilizado hasta ahora debe cambiar profundamente y
reorientarse hacía una reingeniería
cultural en la que
principios éticos, sociológicos, y ecológicos como amor, respeto, confianza, compromiso, autonomía, credibilidad,
comiencen a imponerse
(López, 2005). Par otro surgirá
nuevas
formas de capacitación, aparecen nuevas necesidades de información y
entrenamiento. Como resultado de estos cambios surge una mayor variedad de
configuraciones y modelos organizacionales; como así también múltiples alianzas,
conexiones y asociaciones tanto dentro como afuera (Valdes,
2005).
También
Becerra (2005), vincula los cambios a los adelantos tecnológicos, que a su vez
arrastran a los actores institucionales del Estado, de la organización
económica, del trabajo y de las entidades de la educación, la ciencia y el
desarrollo. A su vez, Lefcovich (2005), los relaciona con la nueva
Dimensión Humana en la Organización, dice que lo humano debe actualizarse y
ponerse a tono con las necesidades actuales.
Mora
(2005a). Escribe dos artículos, en uno narra
que el buen administrador, éste que se requiere en este nuevo siglo XXI, debe
conocer además de los requerimientos que de él se demandan y ya expuestos, saber
equilibrar el hacer y el ser.
Refiriéndose al presente, explica que este requiere
de gerentes altamente competitivos, buenos estrategas, innovadores, proactivos,
participativos, verdaderos Coaching, que sepan manejar adecuadamente su recurso
humano estar altamente integrados con ellos (Mora, 2005b).
Las
diferentes ideas expresadas anteriormente dejan como evidencia la necesidad que
tiene la Gerencia de ahora en transformarse, se debe retomar los expresado por
Beer (1977), cuando se refiere a las organizaciones, no hace distinciones entre
ellas, las compara con una masa dinámica, que se mueven con energía y que además
contienen un conjunto de variables que se mueven al ritmo que se les impone y
necesariamente deben sufrir una transformación profunda, atacando
fundamentalmente la Gerencia que debe ponerse a tono con los cambios, viendo al
hombre de manera integral, implica asumir una forma de pensar en términos de
sistemas completos, donde se cuestionan las formas de hacer y los modelos
mentales tradicionales.
Se
debe transformar desde la idea de instituciones organizadas en grupos formales,
dirigidos de forma autocrática para dar paso a una organización, donde se
estimule las multifunciones del trabajador y donde los grupos surjan de forma natural y espontánea. Lograr
que estas instituciones –como lo plantea Beer, Op, Cit- aprovechen la diversidad
de las fuerzas opositoras que se crean como producto de transformación, ya que,
estas son indiscutiblemente la chispa que prenden el don de la creatividad y la
innovación.
El
éxito de la gerencia dependen en gran parte a la adaptación que haga esta a los
cambios o transformaciones que se han venido planteando anteriormente y es por
ello que existen varios estilos o modelos de Gerencia, ellos son, según
McGraw Hill (1994):
1.
Directiva:
El gerente da órdenes y controla todo el proceso.
2.
Consultiva:
El gerente mantiene el control y consulta a sus
3.
colaboradores.
4.
Por
Delegación: El control del gerente es bajo y su intervención
poca.
5.
Participativa:
El Control del gerente es bajo y su intervención es alta.
Para efecto de este Trabajo se hace referencia al Modelo
de Gerencia Participativa es
el proceso por el cual los coordinados participan en la toma de decisiones. En
ésta se enfatiza la participación activa de las personas y se aprovecha la
experiencia del personal, su creatividad para resolver problemas administrativos
importantes. Se basa, además, en el concepto de "autoridad compartida" el cual
sostiene que los administradores deben compartir su autoridad con los
subordinados en los procesos de decisiones. (Souza, 1978)
Para William (1984): “Es el proceso por el cual se involucra a los trabajadores en la toma de decisiones que correspondían exclusivamente a los jefes” (p. 1). Con ello se pretende que la experiencia y la creatividad de los trabajadores encuentren cauces para manifestarse y mejorar la gestión. Este involucramiento no es sólo técnico, sino que incluye la participación en la toma de decisiones importantes. La autoridad no se pierde: se comparte y trae consigo responsabilidad de los que ahora tienen una parte de la autoridad.
Además
de los beneficios de la participación en el aumento de la productividad,
disminuir los desperdicios y el ausentismo tiene otros beneficios muy reales: -
mayor disponibilidad para los cambios - relaciones más pacíficas - mayor
compromiso con la organización - más confianza en la administración - mayor
facilidad en la dirección - mayor calidad en las decisiones - mejor comunicación
hacia arriba - mejor trabajo de equipo
Cuando
la gerencia da oportunidad a las personas de ejercer alguna influencia, le
aumenta el espíritu de compromiso con los fines de la organización, incrementa
la comprensión, desarrolla el interés común y la interdependencia, generando una
fuerza laboral cooperativa. De esto precisamente trata la gerencia
participativa, de lograr que toda la organización trabaje como un solo equipo en
función de lograr los fines y objetivos, ya que el proceso de cambio y el
mejoramiento organizacional es responsabilidad de la gerencia.
Una
gerencia participativa requiere de un gerente con formación general por encima
del promedio, con gran capacidad analítica, excelente comunicador con dotes para
el liderazgo y ser una persona que además de tener buenas relaciones
interpersonales, debe ser capaz de comprometerse con todos los niveles y con
mucha confianza en el logro de los objetivos de la organización. Debe igualmente
conocer muy bien su trabajo para lograr ser respetado por lo que hace y no sólo
por el cargo que ocupa.
El
Modelo de Gerencia Participativa de William (1984):
La
tarea de echar a andar un sistema de participación debe comenzar conociendo los
obstáculos. Hay que conocer, en primer lugar las capacidades y habilidades del
ejecutor, después conocer la organización, su clima, sus personas.
El
paso siguiente es el diagnóstico de los obstáculos: -identificar los obstáculos
específicos en cada área .por qué existe el obstáculo -importancia del obstáculo
-costo de remoción del obstáculo (financciero y psicológico) -determinar como
eliminarlo -cuál será el papel del ejecutor al quitar el obstáculo
No
hay que enfrentar todos los obstáculos a la vez, uno a la vez o pocos al mismo
tiempo. Si se logra eliminarlos se puede pasar a la etapa siguiente
estableciendo una o varias formas de participación comunes: -grupos de trabajo
participativos (enriquecimiento) -matriz o administración de proyectos
(directores de proyectos con fin determinado) -contrato colectivo (participación
del sindicato en la fijación de salarios) -democracia industrial (los empleados
participan a través de delegados en la dirección de la empresa, dividendos y
acciones, cooperativas Alemania)
Hay
otras formas distintas a las comunes. Son las tradicionales: -fuerzas de trabajo
especiales y comités -sistema de sugerencias (limitado, pero posible de
perfeccionar) -desarrollo de un clima de apoyo a la participación respetando
valores y los derechos de los trabajadores.)
-uso
de los eslabones de enlace (posiciones claves en la empresa que unen áreas
relacionadas) -comunicación "puerta abierta" -tormenta de ideas -capacitación en
conceptos e ideas de participación. ( administración, liderazgo, motivación,
relaciones humanas, comunicación, y APO).
Formas no tradicionales para
desarrolla la GP Las formas tradicionales para establecer sistemas de apoyo o de
administración participativa son sencillos y fáciles de aplicar, han sido
probados. Sin embargo, cuando se intenta hacer cambios en estructuras más
rígidas es necesario recurrir a métodos más complejos y menos experimentados.
Ellos han sido desarrollados por psicólogos como instrumentos clínicos, pero han
sido adoptados por científicos conductistas a situaciones administrativas. Estos
métodos se concentran en el individuo y son los siguientes: -Entrenamiento en
sensibilización (grupos activos, dramas, roles, análisis, islas culturales,
etc.) -Análisis transaccional (intercambios verbales y no verbales entre
personas) -Meditación trascendental (proviene de la cultura hindú y pretende
llegar al cuarto estado de alerta en profundo descanso que supera los del sueño,
dormir y estar despierto).
Los
métodos basados en el grupo son los siguientes: -Agrupación de tipo familiar
(inter actuación lejos del trabajo, con personas de diverso nivel jerárquico)
-Adiestramiento nominal en grupo, ANG, ((las personas no se comunican y proponen
por escrito soluciones a un problema, después exponen las soluciones y éstas son
valoradas por el grupo votando en privado por cada una de ellas, así se
determinas las soluciones principales). -Técnica Delphi (se constituye un grupo
que elabora preguntas que son enviadas a otro grupo de "respondientes", Éstos
responden y el grupo analiza y ordena las respuestas, enviando nuevas preguntas.
Con las respuestas se hace un documento final y se envía a los respondientes
acogiendo las propuestas el documento.) -Método AMPE. (Análisis Multivariado,
Participación y Estructura).
Hermel
(1990) se refiere a la gerencia participativa como un proceso que integra varios
programas de acción dentro de la organización y que contribuyen a desarrollar un
sentido de identidad en el personal. Estos programas se mencionan a
continuación: Comunicación y concertación, trabajo en grupo, reuniones
periódicas, evaluaciones, seguimientos, control, publicaciones de los resultados
obtenidos, negociaciones y reflexiones compartidas, fijación de objetivos
claros, coherencia entre estrategias y puesta en marcha, claridad de la filosofía de la
empresa.
Keit
y Newstrom (1992) definen la gerencia participativa como "un proceso donde los
gerentes participativos consultan a sus subordinados, haciéndolos intervenir en
la solución de problemas y en la toma de decisiones para que trabajen juntos en
equipo. Estos gerentes no son autocráticos, pero tampoco son gerentes demasiado
democráticos" (p. 266).
La
participación es el involucramiento psicológico de las personas en situaciones
de trabajo en equipo que las estimulan a contribuir a la obtención de las metas
del equipo y a compartir la responsabilidad de éstas. Esta definición contiene
tres ideas importantes: involucramiento, contribución y responsabilidad (Keit y
Newstrom, 1992: 267)
Involucramiento:
Significa que el
empleado se integra mental y emocionalmente al proceso de alcanzar los objetivos
de la organización. Se involucra el yo del individuo, no solo sus habilidades.
Este involucramiento es psíquico más que físico.
Contribución:
La participación es
un proceso que motiva a las personas de una organización a contribuir con el
desarrollo de la misma a través del aporte de ideas. Se les brinda la
oportunidad de tomar iniciativa y contribuir de manera creativa en la
consecución de los objetivos de la organización.
Responsabilidad:
La participación
impulsa a las personas a aceptar la responsabilidad de las actividades de su
grupo. El personal asume como un compromiso el destino de la empresa. Esto
quiere decir, que cuando el personal descubre un problema en el trabajo lo
acepta como propio y procede a buscar solución.
Romero (2006). Habla
sobre una nueva concepción de la Gerencia, lo cual supone la necesidad de
avanzar desde paradigmas tradicionales de gestión —basados en la burocracia, la
centralización y la jerarquía— hacia otros más avanzados —centrados en la
ciudadanía, la descentralización y la participación—. Esto sólo es posible con
una acción transformadora de los espacios públicos, dotada de principios
dialécticos, como:
-
La
diversidad: principio mediante
el cual se reconoce la coexistencia de las distintas posiciones y valores que
intervienen en nuestras prácticas directivas y condicionan los procesos
productivos. Destaca el carácter multidisciplinario para entender las
organizaciones como una totalidad de múltiples
determinaciones.
-
La
corresponsabilidad: principio
relacionado con la conducta proactiva y
-
holística
de los actores del proceso gerencial a través de procesos de cogestión y
autogestión.
-
La
integración: principio que
alude a la promoción de la cohesión interna de la organización y su impulso
motivador para mantener una relación coherente entre los niveles de su
estructura.
Tales principios están
orientados hacia la sensibilidad, la confianza y la flexibilidad de los cuadros
directivos de la empresa, a fin de convertir la gestión técnica administrativa
en un conocimiento del dominio público. “Los lineamientos, objetivos y
principios, brevemente esbozados aquí, encuadran en una nueva concepción de
gerencia participativa desde la cual sea posible romper con la hegemonía que
suelen imponer en el sector público ciertas elites que controlan los cargos de
dirección con un ejercicio pragmático y excluyente…” (Romero, 2006, p.
56).
En Bonilla (2004). La
participación aparece
redimensionada más allá de su papel de actuación en marcos electorales en las
sociedades democráticas para vincularse a diversos procesos de toma de
decisiones, en una dinámica de cambios integrales. En el presente es impensable
un modelo gerencial con vigencia y largo aliento que no incorpore los mecanismos
y metodologías participativas para la toma de decisiones, la ejecución de
políticas, el monitoreo de actividades y el control de gestión. (p.
21).
El Modelo de Gerencia
Participativa presentado por Bonilla (2004), plantea la fusión interactiva de
variados componentes en las funciones gerenciales, se hace necesario
detallarlos, por las novedades que se están presentando.
Visión Participativa.
Como su nombre lo indica busca la inclusión de todos los actores involucrados en
la dinámica organizacional en su elaboración, formulación y desarrollo. Se
plantea en consecuencia romper con la práctica burocrática de enunciar visiones
personales que luego son legitimadas por todos los miembros. Esta última
práctica, puede resultar válida para empresas donde los dueños del capital
establecen la orientación de las políticas institucionales; pero inapropiada
para las instituciones públicas y Organizaciones No Gubernamentales (ONG) de
responsabilidad compartida, que son en el estricto sentido de las definiciones,
un bien público (p.
196).
Misión institucional.
Misión establecida para largo, mediano y corto plazo, en permanente
evaluación y retroalimentación por parte de todos los actores. Es decir que
parta de la realidad contextual e institucional. Esto implica conocer y
desarrollar (a) el perfil de formación previa de los distintos actores, (b) una
clara delimitación de las expectativas de los estudiantes, profesores y otros
actores involucrados en la dinámica investigativa, (c) las demandas de empleo y
uso de la información resultante de los procesos de investigación y , (d)la
empatía propia de la interacción continua, en torno a las demandas y
expectativas sociales relacionadas a los procesos del entorno, entre gerentes y
otros actores (p. 198).
La participación.
Adquiere orientación en
la dinámica institucional, cuando se precisa que su articulación es, en los
procesos propios de la realidad objetiva. Se expresan en (a) la construcción de
la visión y misión institucional, (b) todas y cada una de las funciones
gerenciales, es decir en la planificación, organización, coordinación, dirección
y control, así como en el manejo deontológico de las normas, políticas,
procedimientos y auditorias; (c) la generación de un clima organizacional de
aceptación sinérgica de la diversidad de opiniones, enfoque y concepciones en la
unidad institucional y, (d) la realización continua, sistemática y sin mayores
limitaciones para la creación intelectual. Procura por lo tanto, contribuir a la
producción del salto de la cantidad a la calidad, en la producción de
conocimientos (p. 200).
El Futuro. La
definición del futurable (futuro esperado) se fundamenta en la visión y misión
participativa y se concreta a través de las metodologías participativas. La
elaboración teórica al respecto debe ser el resultado de metas compartidas, que
tomen en cuenta las debilidades y fortalezas, de la organización determinadas
por el entorno y la actividad gerencial como tal. El fin supremo apunta a la
supremacía de la dimensión humana por encima de los indicadores económicos,
aunque deba mantener la rentabilidad y fortaleza económica, que le permita ser
competitiva respecto a su capacidad para solucionar problemas concretos
(impacto) (p. 202).
Pirámide Invertida.
Una redefinición de las formas de construir la visión y la misión, así como de
desarrollar las funciones gerenciales, especialmente la planificación, para la
delimitación del futuro deseado a través de la participación de todos los
actores involucrados, necesariamente plantea el reto de construir un nuevo
modelo organizacional donde los individuos constituyan la esencia de las
políticas y las acciones de las instituciones (p. 204).
El Modelo de manejo de
relaciones inter grupales creativas persigue la construcción de un enfoque gerencial
democrático y proactivo que partiendo de la realidad concreta se fundamente en
el paradigma del cambio que orienta las transformaciones globales y que tiene su
impacto y devenir en las relaciones de poder expresadas en estructuras de
gobernabilidad de la actividad pública, incluida la gerencia de la investigación
(p. 206).
En
las transformaciones de este nuevo milenio que arrancó con el Siglo XXI, tres
son los elementos que se están considerando en diversos países, sobre todo los
europeos y americanos: democracia, ciudadanía y educación. Los tres están
relacionados, ya que la democracia requiere de ciudadanos conscientes y estos
serán preparados por la educación. De allí, que hoy, más que nunca, es
necesario implementar estrategias que sirvan en el corto, mediano y muy
especialmente el largo plazo para construir un verdadero poder del pueblo, desde
los ciudadanos y ciudadanas que se reconocen como responsables y solidarios con
la sociedad. En efecto, Marcelo
(2001), explica que las sociedades
están envueltas en un complicado proceso de transformación. “Una transformación
no planificada que está afectando a la forma como nos organizamos, como
trabajamos, como nos relacionamos y como aprendemos. Estos cambios tienen un
reflejo visible en la escuela como institución encargada de formar a los nuevos
ciudadanos” (p. 1).
El nivel de formación
de los ciudadanos determina el valor de las sociedades actuales a estos se le
suma la capacidad de innovación y emprendimiento que éstos posean. Pero los
conocimientos, en nuestros días, tienen fecha de caducidad y ello “obliga ahora
más que nunca a establecer garantías formales e informales para que los
ciudadanos actualicen constantemente su competencia” (Marcelo, Op.Cit., p. 2).
Es decir, se está entrando en un mundo que exige cada vez más a los ciudadanos
niveles permanentes de formación y aprendizaje.
Estos niveles de
formación y aprendizaje no se pueden asumir desde el punto de vista formal, a
través de la escuela solamente, porque ella tiene dificultades para adaptarse a
los cambios del desarrollo tecnológico, situación que expone claramente
Coombs
(1991):”En esta situación la institución escolar tienen dificultades de
adaptarse con suficiente rapidez para ir al mismo ritmo que el flujo acelerado
de los nuevos conocimientos, las nuevas tecnologías y las nuevas exigencias de
trabajo (p. 50).
De
acuerdo a este argumento es necesario dilucidar los aprendizajes en función del
concepto que se construya de democracia e intrínsecamente ligado a este, está la
participación ciudadana, que para efecto de este trabajo se refiere a las
personas que trabajan en grupos, comunidades y organizaciones sociales que
quieren crear espacios/ambientes de formación de formadores en participación
ciudadana, dirigidos de manera especial
a quienes cumplan tareas de capacitación y reflexión con grupos asentados
en barriadas, comunidades de base, redes de organizaciones sociales, espacios
múltiples.
El
modelo de los espacios de formación de formadores en participación ciudadana
debe estar fundado en un esquema básico de pedagogía y metodología que apunte a potenciar y articular esfuerzos
muchas veces dispersos, para que se generen los líderes o contralores sociales
que se requieren para que impulsen el desarrollo de las localidades que habitan
normalmente. El
reclamo de más espacios de participación por parte de la ciudadanía es una clara
muestra de la madurez social, pero resulta difícil de incorporar debido a las
estructuras rígidas. Así pues, el objetivo fundamental es “desarrollar y
mejorar las capacidades de los agentes locales en las diversas instancias de
participación ciudadana, para favorecer y facilitar al máximo los procesos de
participación de los ciudadanos y de las ciudadanas” (Unión de
Cooperativas Madrileñas de Trabajo Asociado –UCMTA-, 2006)
También Aznar (2004), observa la importancia de formar a los
formadores en la relación
educación-municipio que implica una referencia a la aplicación de las prácticas
educativas como herramienta tendente a solucionar los problemas sociales,
culturales, económicos y ambientales y que adquieran “los conocimientos, las técnicas, los
valores y las aptitudes necesarias para que las personas no solamente puedan
sobrevivir, sino también para que vivan con dignidad, sigan aprendiendo a lo
largo de toda la vida y mejoren la calidad de sus propias vidas y las de sus
respectivas sociedades y naciones” (Díez. 1991, p. 9).
En
esa misma línea, López y Gallardo
(2003), propone
un modelo que debía tomar en cuenta las circunstancias de las comunidades
rurales cuya población presenta rezago educativo, jóvenes integrados al
sostenimiento económico de la familia, diversidad de intereses y necesidades
educativas, donde resultan inviables los modelos educativos rígidos o ajenos a
los intereses de la población.
El
modelo presentado por esta autor parte de los siguientes principios pedagógicos,
donde el estudiante:
-
Descubre
su propio interés
-
Tiene
confianza en su capacidad.
-
Valora
lo que sabe y lo aprovecha para entender.
-
Se
siente capaz de aprender lo que desconoce.
-
Toma
en cuenta el contexto de los materiales de estudio (la perspectiva, la
intención, la temporalidad).
-
Dialoga
con los autores.
-
Se
esfuerza por entender siempre.
-
Toma
distancia de lo que estudia
-
Controla
su proceso de aprendizaje
-
Busca
apropiarse del conocimiento.
-
Se
autoevalúa.
-
Se
entusiasma por seguir aprendiendo con autonomía.
-
Demuestra
públicamente lo aprendido
-
Acepta
que el conocimiento es provisorio.
En
esta perspectiva, la metodología para la formación en el estudio independiente
es:
-
Hacer
que aflore lo que saben de antemano, ya sea para anticiparse a lo que encontrará
en un texto o para descifrar aquello cuya comprensión presente
dificultades.
-
Ampliar
el contexto de la lectura: el eje que en la lectura está siguiendo el autor,
resaltar las ideas que hasta entonces ha expuesto, así como las fuentes de
información sugeridas para consulta (artículo, libro,
revista).
-
Buscar
las preguntas que los ayuden a deducir la respuesta: parte del arte de la
tutoría está en diferenciar lo que el estudiante puede deducir con el contexto
adecuado y lo que conviene decirle de manera directa.
-
Orientar
la detección de errores y la autocorrección.
-
Guiar
la reflexión sobre el proceso de aprendizaje.
Como
se puede observar la
competencia para aprender por cuenta propia a través de codificaciones escritas
es el propósito concreto de este modelo, teniendo los medios de información y el
apoyo docente adecuados, un estudiante que aprendiera a aprender podría hacer
con esta capacidad lo que él juzgara conveniente (prepararse para presentar
exámenes para certificar algún grado escolar, aprovechar la nueva destreza para
impulsar proyectos de transformación comunitaria, convertirse en promotor
educativo, aprender con la pura finalidad de aprender).
De
lella (2003), propone un modelo para la Formación de Formadores, a
través del cual, trata de identificar y poner en tela de juicio los modelos
subyacentes, y entonces, contribuir a que los lectores puedan clarificar sus
propias experiencias y opciones en materia de formación docente, así como
vislumbrar nuevas posibilidades al respecto. En ese marco, se opta por un
modelo: el hermenéutico-reflexivo, que
se encuentra ligado a una visión específica de la práctica docente. Una opción
que conlleva una revisión crítica de otros modelos y que, además, ha inspirado
el diseño y desarrollo de diversas experiencias de formación que han sido
llevadas adelante en educación popular y de adultos, así como en el
subsistema universitario, sobre todo en Argentina, a través del Instituto de
Estudios y Acción Social (ideas).
Como bien se sabe existen modelos históricos hegemónicos “no configuran instancias monolíticas o puras, ya que pueden coexistir, yuxtaponerse e incluso, contener divergencias y contradicciones” (De lella, 2003, p. 4). Dichos modelos comportan, supuestos respecto de dimensiones centrales del quehacer educativo; entre ellas, y muy especialmente, acerca de la enseñanza y, en general, sobre las funciones docentes. Estos modelos son:
El modelo práctico-artesanal concibe a la enseñanza como una actividad artesanal, un oficio que se aprende en el taller. En esta visión, el conocimiento profesional se transmite de generación en generación y es el producto de un largo proceso de adaptación a los centros educativos y a su función de socialización. O sea, el aprendizaje de ese conocimiento profesional supondría un proceso de inmersión en la cultura de los establecimientos escolares.
El modelo academicista especifica que lo esencial de un docente es su sólido conocimiento de la disciplina o disciplinas que enseña. La formación así llamada pedagógica, pasa a un segundo plano y suele considerarse superficial y hasta innecesaria. Por lo tanto, los conocimientos pedagógicos podrían conseguirse con la experiencia directa en los establecimientos, si consideramos que cualquier persona con estudios y formación académica puede convertirse en educador.
El modelo tecnicista-eficientista apunta a tecnificar la enseñanza, con economía de esfuerzos y eficiencia en el proceso y los productos. El profesor sería esencialmente un técnico: su labor consistiría en bajar a la práctica, de manera simplificada, el currículo prescrito por expertos externos en torno a objetivos de conducta y medición de rendimientos. En esta racionalidad técnica, pues, el docente no necesita dominar la lógica del conocimiento científico, sino las técnicas de transmisión. Entonces, no sólo está subordinado al científico de la disciplina, sino también al pedagogo y al psicólogo.
A
juicio de la investigadora, dichos modelos, así como sus posibles combinaciones,
dan lugar a diversas formas reproductoras, de racionalidad técnica, sometidas a
un poder ajeno, que desconocen las implicaciones éticas y políticas del quehacer
educativo. No solamente subordinan a los docentes; además, despojan a otros
agentes educativos, y al conjunto de la sociedad misma de la capacidad de
decisión, tanto en materia de medios como de fines.
El
modelo Hermenútico-Reflexivo.
Este modelo supone a la enseñanza como una actividad compleja y, como ya se
mencionó, sobredeterminada (en particular, por el contexto macrosocial,
macroeducativo e institucional) y cargada de conflictos de valor que requieren
opciones éticas y políticas.
En
esta perspectiva se estima que el docente debe enfrentar, con sabiduría y
creatividad, situaciones prácticas imprevisibles que exigen a menudo
resoluciones inmediatas para las que no sirven reglas técnicas ni recetas de la
cultura escolar. Se construye personal y colectivamente: parte de las
situaciones concretas (personales, grupales, institucionales, sociopolíticas),
que intenta reflexionar y comprender con herramientas conceptuales, y luego.
Cada una de las ideas expresadas en torno a la formación de
formadores está centrada fundamentalmente en la acción pedagógica dirigida a
diversos
agentes sociales que
hacen seguimiento a la construcción de proyectos de tipo participativo
para el desarrollo local y a su encuentro con promociones que permitan la
reestructuración
de la Gerencia de los gobiernos locales desatadas
desde el poder de la ciudadanía como expresión máxima de la democracia
que se piensa implantar e incorpora
la equidad de género en la construcción de agendas locales de desarrollo.
Este trabajo será un diseño no experimental a ciegas, de
acuerdo a lo que se interpreta de Bedolla (2007), estos se
limitan a la observación de las diversas respuestas manifestadas por los
elementos en estudio ante situaciones que no son manipuladas por el investigador
o en las que la ubicación de los elementos no depende del investigador. Es a
ciegas –según el mismo autor- debido a su sistematización el investigador
desconoce las condiciones principales que pueden modificar las
variables.
De acuerdo al diseño del método a utilizar, la investigación será tratada desde el Paradigma de Investigación Cualitativo y estará acompañado por los conceptos fundamentales tomados de Tylor y Bogdan (1984), quienes manifiestan que la Investigación Cualitativa “Se refiere en su más amplio sentido a la investigación que produce datos descriptivos: las propias palabras de las personas, habladas o escritas…”.
Asimismo el trabajo estará orientado por la definición emitida por Farías y Montero (2005) al respecto sobre el significado de lo qué es Investigación Cualitativa: “son descripciones detalladas de situaciones, eventos, personas, interacciones y comportamientos. Además, incorporan lo que los participantes dicen. Sus experiencias, actitudes, creencias pensamientos y reflexiones. Tal y como son expresadas por ellos mismos y no como el investigador lo describa...”.
De acuerdo a estos criterios la investigación se convierte en un acto humano, de comprensión, afecto, interrelaciones entre las personas involucradas. Pues no solo pretenden recibir una información para cuantificarla, se trata más bien de ir al fondo de ella, el cómo se produce, para ello debe establecerse una relación empática entre las partes. Es decir; trata de identificar básicamente, “la naturaleza profunda de las realidades, aquella que da razón plena de su comportamiento y manifestaciones…” (Martínez. 2004, p. 66). En este sentido, se puede indagar en cualidades más específicas -“siempre que se tengan en cuenta los nexos y las relaciones que tiene con el todo” (Op.Cit)-, como el caso de este trabajo, donde se plantean diversos objetivos que orientan la investigación hasta llegar al diseño de un modelo de gerencia para la formación de formadores en participación ciudadana en el Municipio Caroní-Estado Bolívar”, para lo cual se debe contar con lideres comunitarios con nexos afectivos importantes con la investigadora.
La naturaleza del conocimiento que ocurra debido a los resultados de esta investigación estaría fundamentada en la corriente constructivista e interpretativa (Paradigma Hermenéutico), que para Ortiz (1998) se corresponde con el significado de “paradigma de constructos como un conjunto de constructos, modelos o artefactos”. Por lo que su acción es la de estudiar los paradigmas como constructos, interpretarlos de acuerdo al lenguaje utilizado, explicándolos (hermenéutica) e interpretándolo o razonándolo (dialéctica).
Para los defensores de esta corriente el investigador no accede a la realidad, sino a fenómenos. Un fenómeno, en este contexto, es la aparición de las cosas en la conciencia (de los actores y del investigador). En consecuencia, el resultado de la investigación no es independiente del observador: se rechaza el principio de objetividad, y se considera utópica la búsqueda de una realidad objetiva. Es decir, la realidad no es cognoscible, y para otros no existe. Sólo pueden conocerse interpretaciones del sujeto investigador de las interacciones entre actores, comunicables gracias a una determinada intersubjetividad (Le Moigne 1995).
Desde el plano paradigmático a esta postura epistemológica se le conoce como Paradigma Hermenéutico, cualitativo, fenomenológico, naturalista, humanista, etnográfico. Se centra en el estudio de los significados de las acciones humanas y de la vida social. Este paradigma intenta sustituir las nociones científicas de explicación, predicción y control del paradigma positivista por las acciones de comprensión, significado y acción. Busca la objetividad en el ámbito de los significados utilizando como criterio de evidencia el acuerdo intersubjetivo en el contexto de la gerencia educativa.
Debido al enfoque de
la investigación, esta tendrá como informantes claves los líderes comunitarios
que hacen vida en las distintas parroquias del Municipio Caroní del Estado
Bolívar.
Los
entrevistados en esta estrategia de investigación, son elegidos mediante el
muestreo teórico. “Esto significa que los individuos que serán entrevistados,
son considerados como aquellos que, en forma suficiente, pueden contribuir al
desarrollo de la teoría para lo cual se realiza el trabajo en terreno” (Osses,
Ibañez y Sánchez. 2006, p. 4). EL muestro Teórico es conocido como Muestreo
Intencionado. Para Salamanca y Crespo (2007) este se inicia primero con
voluntarios y luego en avalanchas (Bola de nieves) “habitualmente se avanza hacia una estrategia de
muestreo deliberado a lo largo del estudio, basándonos en las necesidades de
información detectadas en los primeros resultados” (p. 2).
El
investigador comienza con la selección de varios casos que pueden compararse y
contrastarse. Éstos se eligen de
acuerdo al interés que representan para el investigador y los aportes teóricos
que produzcan. En las primeras fases de la recolección y análisis de datos, se
seleccionan casos por sus semejanzas. Posteriormente, se eligen por sus
diferencias. Glaser y Strauss (1967) recomiendan este proceso de minimización -
maximización de las diferencias entre los casos seleccionados, por su utilidad
en la generación de teoría. Las semejanzas permiten la identificación de una
categoría, el esbozo de sus atributos y la especificación de sus condiciones de
aparición. Las diferencias entre los casos elegidos hacen posible la elaboración
de los atributos de las categorías, la determinación de sus subvariantes y la
delimitación de su alcance.
En
otras palabras, se inicia el proceso, seleccionando y posibilitando un grupo
(muestra) homogéneo de líderes comunitarios, según los hechos o situaciones de
ocurrencia, para posteriormente, seleccionar a un grupo más heterogéneo en el
momento en que la teoría comienza dilucidarse, lo que permitirá confirmar o
descartar las condiciones que están
siendo utilizadas para desarrollar las proposiciones iniciales (Mella, 2003).
Para el
logro de los objetivos de esta investigación referido a la gerencia en función
de formación de formadores en participación ciudadana, es necesario proponerse
una planificación organizada por Fases que permitirá ordenar las distintas
actividades a realizarse: Fase 1: Comprensión de la realidad. Fase 2: Técnicas y
procedimientos para la recolección de la información. Fase 3: Análisis de
resultados. Fase 4: Validación de la información. Fase 5: Diseño del modelo de
gerencia de formación de formadores en participación ciudadana.
Para la realización de este estudio se seguirán los pasos que a continuación se describen:
Fase 1: Comprensión de la Realidad
Esta fase comprende los siguientes pasos o etapas:
- Identificación y descripción de la problemática
- Revisión documental inicial
- Formulación de la pregunta de investigación
- Descripción de los objetivos y fundamentación de la investigación
- Elaboración del marco teórico inicial
- Elaboración del marco metodológico
Fase 2:
Técnicas e instrumentos para la recolección de la información
Esta
fase tiene relación directa con los objetivos (1 y 2) que analizan y describen
los principios teóricos y legales que sustenta la gerencia de
participación.
Para alcanzar los objetivos y profundizar en el problema de investigación, se utilizará la técnica de entrevista, ya que ésta es de carácter explicativo, se ciñe a unos objetivos prefijados y concede la oportunidad al entrevistador de llevar una guía que centre la misma. En ese sentido, “Las entrevistas es una relación interpersonal compleja, cara a cara que tiene un propósito determinado, distinto de la mera satisfacción de conversar..” (González y Muñoz. 2004, p. 1). Es decir; se concibe como una interacción social entre dos o más personas, de la que resulta una comunicación de significados: el entrevistado da su visión particular sobre el asunto y el entrevistador intenta recoger, interpretar y comprender esa visión particular.
Para el caso de este trabajo de investigación se utilizará
como Técnica
Con el uso de esta técnica, se persigue un acercamiento a las ideas y creencias de los entrevistados y a los significados atribuidos a los elementos o situaciones que caracterizan el problema y además, queda como testimonio escrito, puño y letra de los informantes claves. Es útil en las investigaciones cualitativas, como en este caso, se le solicita a los entrevistados su reflexión con relación a la participación ciudadana.
Fase 3: Análisis de
los resultados
En esta fase la
investigadora trata de comprobar los 0bjetivos 3,4,5,6 de la investigación. Se
utilizará la Técnica de Análisis de Contenido. Según Sánchez (2001): “Sirve para la
descripción sistemática y cualitativa del contenido presente en las
comunicaciones escritas…, con el propósito de interpretarlas para producir una
reflexión teórica que contribuye a enriquecer el proceso” (p. 77). El uso de
esta técnica se realizará una vez obtenida la información razonada de los
informantes, se profundiza, comenta, constata y se elaborarán la categorización
por contenidos.
El análisis de los resultados está directamente conectado con la gestión del investigador y la calidad de las respuestas obtenidas de acuerdo a la aplicación de las técnicas de recolección de datos. Sustentándose, este análisis, en la deducción de los aspectos teóricos para contrastarlos con la práctica, tomando como valores predictivos las respuestas y la experiencia de los expertos, quienes tienen la responsabilidad teórico-metodológica de este trabajo de investigación.
También se utilizará las técnicas expresadas en los principios de Taylor y Bogdan (1986) cuando señalan:
El análisis de los
datos implica ciertas etapas. La primera es una fase de descubrimiento en
proceso: identificar temas y desarrollar conceptos y proposiciones. La segunda
fase incluye la codificación de los datos y el refinamiento de la comprensión
del tema de estudio. En la fase final el investigador trata de relativizar su
descubrimiento (p.159).
De acuerdo a estos argumentos, el Plan de análisis se desarrollará por tres (3) etapas de la siguiente manera:
Etapa I: Descriptiva. Se transcriben los Indicadores (representan a los objetivos de la investigación), las Categorías (Preguntas del Instrumento) y por último se presentan las evidencias (Respuestas verbales de los informantes claves) encontradas o se transcriben todos los contenidos tal y cual se presentaron en la entrevista.
Etapa II: Análisis. Donde todas las Evidencias comunes se agrupan.
Etapas III: Interpretación (Contrastación). Donde se tratan de combinar las evidencias teóricas de las prácticas. Las teóricas están representadas por los fundamentos de ideas de autores, documentos legales y otros que certifican el tema problema. Las prácticas son las evidencias encontradas y/o resultados de los datos obtenidos de las entrevistas. En esta fase la investigadora presenta conclusiones de sus hallazgos.
Fase 4:
Validación del instrumento
En esta fase se dará respuestas al objetivo 7 de la investigación. Para la validación se utilizará la Técnica del Modelo de Triangulación de Denzin (1978): “Es la utilización de varias metodologías para estudiar un problema… Suele ser concebido como un modelo de protegerse de las tendencias del investigador y someter a control recíproco relatos de diferentes informantes” (p. 92). Se utilizará la triangulación opinática para que pueda asegurar la validez de los resultados de la investigación. Tendrá como finalidad, recabar las opiniones de sujetos seleccionados pertenecientes al mismo contexto donde se realice la investigación: el investigador, líderes comunitarios, empleados públicos. La idea es contrastar las informaciones obtenidas de cada uno de ellos, con el fin de ampliar el conocimiento sobre el problema en estudio.
Fase 5: Estudio de Factibilidad
Esta
fase está relacionada con el objetivo 8 de la investigación. La factibilidad se
refiere a la disponibilidad de los recursos necesarios para llevar a cabo los
objetivos o metas señalados. Igualmente, sirve para recopilar datos relevantes,
en esta caso concreto para el diseño de un modelo de gerencia participativa en
formación de formadores y en base a ello tomar la mejor decisión, si procede su
estudio, desarrollo o implementación. Por lo tanto, la factibilidad se apoya en
3 aspectos básicos:
a).
Factibilidad Técnica.
-
Mejora del sistema actual.
-
Disponibilidad de tecnología que satisfaga las
necesidades.
b).-
Factibilidad Económica.
-
Tiempo del analista.
-
Costo de estudio.
-
Costo del tiempo de la investigadora.
-
Costo del tiempo.
-
Costo del desarrollo / adquisición.
c).-
Factibilidad Operativa.
-
Operación garantizada.
-
Uso garantizado.
Fase 6:
Diseño del Modelo de Gerencia para la formación de formadores en participación
ciudadana.
Para el diseño del modelo gerencial dependerá de los
resultados del estudio de factibilidad señalado anteriormente, así como a la
aplicación de los procedimientos metodológicos, los cuales permitirán el
cumplimiento de los nueve (9) objetivos presentados en esta investigación que
originan actividades variadas sobre análisis y descripciones de teorías y normas
legales, análisis de las vivencias de los actores, caracterización de elementos
fundamentales del modelo a diseñar, construcción de criterios, validación de
técnicas e instrumentos de recolección de información, estudios de factibilidad
y diseño de modelo de gerencia en formación de formadores en participación
ciudadana.
CRONOGRAMA
DE ACTIVIDADES
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Actividades
por Realizar |
Tiempo
de Trabajo | |||||||||||||||||||
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AÑO
2007 |
AÑO
2008 | |||||||||||||||||||
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Agos |
Sep |
Oct |
Nov |
Dic |
Ene |
Feb |
Mar |
Abr |
May |
Jun |
Jul |
Ago |
Sep |
Oct |
Nov. |
Dic. | ||||
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Fase
de observación de situación del problema. |
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Definición
de situación Problemática. |
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Planteamiento
del Problema. |
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Búsqueda
de información pertinente. |
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Desarrollo
del marco teórico. |
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Definición
de la Metodología. |
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Elaboración
de técnicas e instrumentos. |
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Aplicación
del instrumento. |
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Recolección
y procesamiento de Datos. |
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Diseño
del Modelo |
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Elaboración
del Informe Final. |
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