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La
importancia lingüística en una relación asimétrica español ingles, dos
socios desiguales
Todas las culturas establecidas entre los
seres humanas tienen y utilizan alguna lengua, porque la lengua es una de las
características más sobresalientes del ser humano. La lingüística puede
definirse como la ciencia que estudia y sistematiza todos los conocimientos
sobre el lenguaje. Puedo especular que se le llama ciencia de la comunicación
humana porque al ser parte de las ciencias sociales, es la que se ocupa del
lenguaje, actividad específicamente humana que constituye el medio de
comunicación más importante en las relaciones sociales.
Ahora bien, aunque la cultura y sociedades
varían, donde los idiomas son muy diferentes, todas las lenguas tienen rasgos
comunes. Las lenguas del mundo varían en su tipología en aspectos sintácticos.
La
adaptación fonética ha sido una constante en el mundo hispánico y ha presentado
fenómenos de simplificación.
De el articulo sobre la La importación
lingüística en una relación asimétrica Español e inglés, dos socios desiguales.
De Javier Muñoz Martín y María Valdivieso Blanco podemos citar:
" El español atraviesa actualmente un
período de afluencia insólita de anglicismos de todo tipo que no puede reducirse
a las analogías con otras lenguas o épocas. Por una parte, el fenómeno denota
una relación asimétrica en la que el inglés es el polo dominante y por tanto el
origen de la importación, y ello en una medida que supera la influencia actual o
pasada de otras lenguas ".
El contacto que se puede establecer
entre idiomas diferentes produce adaptaciones del habla y la adopción de
palabras procedentes de otro dialecto. Esto supone, en principio, una expansión
del léxico de cada hablante y no una reducción general del mismo, pues en la
mayoría de los casos la adopción de un nuevo término no implica el abandono del
original. El que un Venezolano comience a decir paper, librery, blue Jean, etc.
por contacto con hablantes del idioma ingles no implica que abandone u olvide la
palabra papel, librería, pantalón. Existe por lo tanto una adaptación
lingüística, pero está todavía por determinar si este fenómeno producirá un
nuevo dialecto.
Gregorio Salvador, distinguido miembro
de la Academia, hacía la siguiente afirmación: “El español no es seña de
identidad ni emblema ni bandera […] La vieja lengua de mil años y miles de
caminos no es vernácula ya en ninguna parte, ni siquiera en la vieja Castilla
donde nació […] [ha] devenido en pura esencia lingüística, es decir, en un
valiosísimo instrumento de comunicación entre pueblos y gentes, en un idioma
plurinacional y multiétnico” (citado en EL PAÍS, 7 de noviembre de 1995). Por
todo lo antes citado considero que no existe ninguna asimetría entre el español
y el ingles. De esta manera las dos idiomas pueden ubicarse en la dialéctica que
enfrenta cada región o nación, donde siempre se debe enriquecerse en ambas
dimensiones. Así, dentro de la aldea mundial, podrán mantener su identidad: su
cultura, su lengua y su pensamiento diferente.
El modo de concebir la relación entre
lengua e identidad colectiva son ciertamente complejos y probablemente por eso
se reciben palabras del inglés adaptadas a la estructura fónica del español, y
que tienen el mismo potencial expresivo y retórico que cualquier lengua o
dialecto. Todas las lenguas humanas cambian con el tiempo. Los cambios son
múltiples, y después de mucho tiempo la acumulación de pequeños cambios en los
sentidos, en las estructuras, y en el léxico causa variante en el habla del
grupo.
No hay ninguna razón para creer
que la lengua hablada por una sociedad que va a la luna es más desarrollada que
la lengua hablada por una sociedad que es mas nómada. Todas las lenguas humanas
tienen gramática (estructura definida), aunque ésta no esté escrita. Las reglas
gramaticales que existen en una lengua no escrita no son más ni menos que las
que existen en una lengua con una larga tradición literaria. Por esta razón
puedo afirmar que mas bien se establece un diálogo con otras disciplinas como la
informática, sociología, psicología etc. Originando de esta manera
anglicismos.
También, simplemente se puede dar el caso de la tendencia a que los
miembros de las generaciones más jóvenes favorezcan los dialectos ingleses en su
repertorio lingüístico. Una importante observación sobre el habla de esta
comunidad es que la alternancia de dialectos no implica necesariamente un
desconocimiento de la variedad (o variedades) estándar, cuyo dominio dependerá
fundamentalmente del nivel socioeconómico del individuo o de la medida en que la
sociedad donde vive haya puesto a su disposición los medios para aprenderlo.
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