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Hacer una revisión
precisa sobre Investigaciones mas recientes sobre el proceso de
conservación y restauración documental referente al material
bibliográfico en Venezuela es una tarea difícil por los aspectos que
en si misma implica. Sin embargo se pudo evaluar que la Biblioteca
Nacional de Venezuela ha publicado varios trabajos sobre
recomendaciones en procesos de conservación y restauración documental
con la idea de sensibilizar a los profesionales del área sobre los
problemas y actividades de la preservación; así como desarrollar
investigaciones en el campo de la preservación, restauración y
conservación. Así como técnicas a fin de promover planes y
estrategias.
Tradicionalmente
existen dos instituciones encargadas del resguardo y conservación del
patrimonio documental y bibliográfico de un país. De los inéditos se
ocupan los archivos nacionales y de las publicaciones las bibliotecas
nacionales, aunque podría ocurrir que ambas funciones se encuentren
reunidas en una sola institución, o que las bibliotecas nacionales
posean una sección de archivos inéditos importantes, o también, que
los archivos nacionales posean una biblioteca de publicaciones
nacionales.
La “Administración de
Documentos” es una metodología para regular la producción,
circulación, uso y control de los documentos y archivos
institucionales y tiene como objetivo la creación, mantenimiento,
utilización y disposición de los documentos de una empresa a lo largo
de su ciclo vital de forma eficiente.
Es impotente destacar
que en estudios realizados se describen que toda la documentación
escrita sobre soporte orgánico es un patrimonio documental
bibliográfico. Cuando la documentación está escrita sobre soporte
inorgánico entraría dentro del campo de la arqueología. Es producto de
las actividades administrativas de diversas instituciones, tiene una
finalidad probatoria, son únicos y se conservan en archivos. Las
bibliotecas acogen los fondos bibliográficos y su origen se hace
manualmente en la actividad creativa e intelectual del hombre, su fin
es la publicación, son múltiples y se conservan en las bibliotecas.
Un país con vestigios
históricos de prestigio, que conserva un patrimonio bibliográfico y
documental único en el mundo, porque posee documentos que penetran
toda la historia humana no puede dejar de dedicarse a la conservación
o la restauración. Y no tendría sentido alguno un Proyecto que tenga
como objetivo la conservación de los Bienes Culturales si no dedicara
particular atención a la protección, restauración y rentabilización
del patrimonio bibliográfico y documental.
Marco Legal
La legislación sobre
preservación documental y bibliográfica en Latinoamérica a grandes
rasgos según Harvey, Edwin (1994):
hacia 1980 se alcanza
un consenso internacional sobre el reconocimiento de la legislación
cultural como instrumento normativo básico para una eficiente
aplicación de políticas culturales nacionales. La mayoría de los
países tomaron el tema de la preservación de los bienes culturales
bajo sus ministerios o instituciones especializadas en asuntos
culturales y se evidencia su preocupación por contar con leyes
vinculadas a la protección del patrimonio cultural en forma integrada;
en materia de información y documentación surge la predisposición a
diseñar políticas nacionales e internacionales.
Edwin Harvey señala la aparición de una rama legislativa nueva en
Latinoamérica a partir de 1975, denominada “Constitucionalismo
cultural”, originada en la tendencia creciente de los países de la
región a incluir párrafos sobre disposiciones o declaraciones
orientadas al campo de la cultura, la identidad cultural, los derechos
culturales y el patrimonio cultural. Países como Panamá, Venezuela,
Colombia, Paraguay dedican capítulos o títulos dentro de sus
constituciones a la preservación de los bienes culturales, incluyendo,
en varios casos, la riqueza documental y bibliográfica en forma
específica; otros lo hacen de modo indirecto. Que la carta magna de un
Estado nacional refleje, en su declaración de derechos y garantías, la
voluntad de asegurar a los ciudadanos el acceso a los documentos de
información es indispensable como marco de las políticas de gobierno,
cualquiera sea su partido de origen. La constitución obliga al Estado
a asumir la función de amparo, al legislador a implementar esas
funciones a través de la legislación y a ambos, a que actúen
preventivamente ante la amenaza de pérdida de una parte del patrimonio
cultural nacional.
Por medio del marco legal podemos enmarcar las normas, reglamentos o
leyes que regulan las acciones establecidas sobre el proceso.
Evaluaremos las bases jurídicas del sistema Nacional de Bibliotecas
públicas en la Republica Bolivariana de Venezuela. En ellas
conseguiremos aspectos que involucran la conservación y restauración
sobre patrimonios:
Bases Jurídicas del
Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas
Decreto Nº 559 del 19 de Noviembre de 1974, mediante el cual se crea
la Comisión Nacional para el Establecimiento de un Sistema Nacional de
Información, instancia a la que se le asignaron la misión de evaluar
amplia y detalladamente los servicios de bibliotecas y archivos
existentes en el país y proponer las acciones correctivas necesarias y
asimismo se aportaran ideas acerca del destino, estatutos y misión de
la Biblioteca Nacional.
Decreto Nº 1.759 del 7 de Septiembre de 1976, mediante la cual se crea
la Comisión Nacional para la organización del Sistema Nacional de
Bibliotecas e Información Humanística, Científica y Tecnológica a la
que se le encomendó la Planificación, organización y desarrollo
gradual y progresivo del referido sistema.
Resolución Nº 29 del 1º de febrero de 1975, mediante la cual el
Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes (INCIBA) promueve la
creación de un Sistema de Servicios Bibliotecarios y designa a la
Biblioteca Nacional como Núcleo Directivo.
Ley del Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y Servicios de
Bibliotecas, promulgada el 27 de Julio de 1997, donde la BIBLIOTECA
NACIONAL, además de cumplir la función primordial para la cual fue
creada (de ser el centro depositario, organizador y divulgador del
acervo documental, bibliográfico y no bibliográfico de Venezuela y
Venezolanista, fuente permanente de información y estímulo para la
creación, para la investigación sobre la cultura venezolana y sus
fuentes, en función de los intereses de Venezuela en América Latina y
en el resto del mundo); de acuerdo a esta ley, debe cumplir con dos
grandes funciones:
Contribuir a hacer
accesible la información venezolana y relativa a Venezuela a cada
ciudadano, a fin de que su participación en el desarrollo nacional sea
integral en todos los aspectos.
Ser el núcleo básico generador del sistema de servicios de Bibliotecas
en lo referente al establecimiento de normas, a la planificación,
coordinación y Asistencia Técnica.
En la Constitución de
La República Bolivariana de Venezuela del año 2000:
Artículo 98: ...el estado reconocerá y protegerá la propiedad
intelectual sobre las obras científicas, literarias y artísticas,
inversiones, innovaciones, denominaciones, patentes, marcas y lemas de
acuerdo con las condiciones y excepciones que establezcan la ley y los
tratados internacionales suscritos y ratificados por la República en
esta materia.
Artículo 99: El Estado garantizará la protección y preservación,
enriquecimiento, conservación y restauración del patrimonio cultural,
tangible e intangible, y la memoria histórica de la Nación.
La Ley Orgánica de Régimen Municipal, año 1989.
Conservación del patrimonio cultural de la nación - Venezuela:
Artículo 99.- Los valores de la cultura constituyen un bien
irrenunciable del pueblo venezolano y un derecho fundamental que el
Estado fomentará y garantizará, procurando las condiciones,
instrumentos legales, medios y presupuestos necesarios. Se reconoce la
autonomía de la administración cultural pública en los términos que
establezca la ley. El Estado garantizará la protección y preservación,
enriquecimiento, conservación y restauración del patrimonio cultural,
tangible e intangible, y la memoria histórica de la Nación. Los bienes
que constituyen el patrimonio cultural de la Nación son inalienables,
imprescriptibles e inembargables. La ley establecerá las penas y
sanciones para los daños causados a estos bienes.
Ley de archivos
Nacionales
Artículo 1.
Se declara de utilidad pública la guarda, conservación y estudio de
los documentos y archivos históricos de la República.
Artículo 2.
Los archivos y documentos a que se refiere el artículo anterior,
pertenecen a las entidades políticas, eclesiásticas, culturales o
personas privadas a quienes correspondan según la naturaleza de ellos
o porque los hayan adquirido legítimamente.
Artículo 3.
La nación propenderá a la mejor organización de todos los archivos del
país, por medio de los organismos y funcionarios competentes que al
efecto se crearen en esta Ley y en los Reglamentos que dictare el
Ejecutivo Federal.
Artículo 4.
Los documentos históricos de la Nación y los expedientes de la
Administración General se conservarán en el Archivo Nacional, que en
lo sucesivo se denominará Archivo General de la Nación, en el archivo
del Congreso Nacional, en los archivos parciales de los Departamentos
del Ejecutivo, en las Oficinas de Registro Público y en los Archivos
especiales que determine el Ejecutivo Federal.
Artículo 5.
El Archivo General de la Nación funcionará tanto como depósito de
fondos documentales o como Instituto Técnico para la preparación del
personal de los Archivos Públicos y como Centro de Investigación y de
Cultura Histórica.
Artículo 6.
El Archivo General de la Nación estará a cargo de un Director y de un
Subdirector-Secretario, quienes tendrán la dirección de los siguientes
servicios: de Paleografía y Trascripción; de Clasificación y
Catalogación; de Higiene y Conservación; y de Biblioteca y Publicidad.
Los servicios que se enumeran estarán al cargo inmediato de los Jefes
de Servicio, Paleógrafos, Catalogadores, Clasificadores, Oficiales y
Ayudantes que determine la Ley de Presupuesto de Rentas y Gastos
Públicos de la Nación.
Artículo 7.
En la Capital de la República y con sede en el Archivo General de la
Nación, funcionará la Junta Superior de Archivos, compuesta por el
Director del Archivo Nacional, quien la presidirá, el Director de la
Academia Nacional de la Historia y un Miembro más de ella, que
nombrará el Ejecutivo Federal. El Sub-Director del Archivo General
actuará como Secretario de la Junta.
Artículo 8.
La Junta Superior de Archivos tendrá las siguientes atribuciones:
1º.- Elaborar los Reglamentos de los Archivos de la Nación y
someterlos a la aprobación del Ejecutivo Federal, y los Reglamentos de
los Archivos Estadales, cuando para ello fuere requerida por los
respectivos Ejecutivos.
2º.- Servir de cuerpo de consulta en todo lo referente a archivos de
la República.
3º.- Proponer al Ejecutivo Federal las mejoras que a su juicio deban
introducirse en el Servicio de los Archivos de la Nación y a los
Ejecutivos Estadales las referentes a los archivos de su dependencia.
4º.- Elaborar los programas de los cursos de capacitación archivista
que funcionaren en el Archivo General de la Nación, inspeccionar su
marcha y expedir los respectivos diplomas a quienes fueren aprobados
en los exámenes finales.
5º.- Inspeccionar los Archivos de la República de acuerdo con las
instrucciones que en cada caso impartiere el Ejecutivo Federal.
6º.- Formar los catálogos generales de los fondos de los distintos
Archivos de la Nación.
7º.- Informar anualmente al Ejecutivo Federal, por órgano del
Ministerio de Relaciones Interiores acerca del estado y funcionamiento
de los Archivos de la República.
Artículo 9.
El Ejecutivo Federal podrá disponer, cuando lo creyere conveniente, el
traslado al Archivo General de la Nación de los expedientes concluidos
que se hallen en los archivos parciales de los Departamentos
Ejecutivos, en las Oficinas del Poder Judicial y en las demás Oficinas
de carácter nacional. Cuando por la naturaleza de la materia a que se
refiere los expedientes, estos estuvieren constituidos por más de un
tanto, la Junta Superior de Archivos, de acuerdo con el Jefe de la
Oficina respectiva, resolverá acerca del destino que deba dársele a
los duplicados y demás copias. Podrá también el Ejecutivo Federal
ordenar la remisión al Archivo General de la Nación de copias de
aquellos expedientes y documentos de carácter histórico existentes en
las Oficinas del Registro Público, cuando su importancia y estudio así
lo requieran.
Artículo 10.
La Junta Superior de Archivos gestionará cerca de las autoridades
eclesiásticas competentes las facilidades del caso para el estudio y
organización de los fondos históricos que posean los Catedrales,
Mitras e Iglesias parroquiales. También procurará la Junta Superior de
Archivos obtener catálogos y copias de los documentos referentes a
Historia Nacional que se guarden en los archivos públicos y
particulares de los países extranjeros.
Artículo 11.
Se prohíbe negociar documentos oficiales o históricos, o disponer de
ellos sin que la Junta Superior de Archivos certifique oficialmente
que no pertenecen a la Nación.
Artículo 12.
No se permitirá que salgan del país documentos históricos, aun cuando
fuere de propiedad particular, sin que halla constancia que han sido
ofrecidos en venta a la Nación y de que ha quedado copia en el Archivo
General de la Nación.
Artículo 13.
Cuando el Gobierno no juzgue conveniente la adquisición de un
documento ofrecido en venta, el poseedor podrá disponer de él con
permiso del respectivo Ministerio, previo el informe de la Junta
Superior de Archivos.
Artículo 14.
Todos aquellos que descubran documentos históricos y suministren los
datos necesarios para probar el derecho que a ellos tiene la Nación,
recibirán del Ejecutivo Federal la retribución legal o la recompensa
correspondiente.
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La “Administración de Documentos”
es una metodología que nos permite medir la producción, circulación, uso y
control de los documentos y archivos en una organización. Tiene como propósito
el mantenimiento y disposición de los documentos de una empresa a lo largo de su
ciclo vital de forma eficiente. Unos de los problemas que se comienzan a
presentar presentan en el manejo del material bibliográfico es el
desconocimiento de principios y técnicas para su organización y control,
generándose deterioros prematuros. Ese deterioro está provocado por unas causas
relacionadas entre sí y tienen que ver con: el mal almacenamiento y
manipulación. La inestabilidad química por los componentes de los materiales o
por causas ambientales que se dan en los almacenes. Si los documentos están en
mal estado, se debe analizar el tipo de daño que muestran. Los daños pueden
producirse por la acción de: Humedad - Insectos- Hongos - Roedores-
Microorganismos - Bacterias- La incorrecta manipulación. El material
bibliográfico puede estar compuesto por libros e impresos en general,
manuscritos, mapas, periódicos, revistas, estampas, documentos, entre otros.
Para el químico Samuel Lozada
Rodríguez (S/F), jefe de la dependencia universitaria Mexico: "... el empleo de
estrictos programas de conservación preventiva, cuya prioridad es evitar a toda
costa el deterioro del acervo y la utilización de técnicas especializadas de
recuperación de textos son las principales acciones que le han dado al centro
autoridad en el ámbito de la conservación y restauración bibliográfica en el
país.
Los sistemas de conservación preventiva, explicó Lozada Ramírez, hacen énfasis
en el control de la temperatura, humedad relativa, iluminación, ventilación y
mantenimiento de los sitios donde se resguarda el acervo, a fin de garantizar su
preservación.... "
El texto original fue publicado en IFLA Journal,(1979) a cargo de DUREAU, Jeanne-Marie:
“Principes de conservation et de restauration des collections dans les
bibliothéques”,:
" ... La conservación puede tener
dos objetivos: por una parte preservar el contenido intelectual de un documento,
y por otra la preservación del documento (es decir el documento material). Los
planes de conservación dependerán del tipo de unidad documental en la que lo
apliquemos, habrá unidades que no tengan un interés específico en la
conservación permanente, pero para otras será objeto prioritario. En algunas
será importante mantener la estabilidad del documento original y otras podrán
optar a conservar el contenido en otro soporte distinto. Una unidad documental
deberá proceder periódicamente a hacer un diagnóstico de la situación para
determinar el estado del material y establecer prioridades, y determinar que
debe ser conservado o repuesto ..."
El Manual de Preservación de
Bibliotecas y Archivos del Northeast Document Conservation Center Fascículo seis
(1998) publicado por la Biblioteca Nacional de Venezuela con la autorización del
Northeast Document Conservation Center y el financiamiento de la Comisión de
Preservación y Acceso del Council on Library and Information Resources:
" ... En el método más aceptado
para reparar papel rasgado o reforzar áreas débiles en una hoja se utilizan
tiras de papel fuerte, casi transparente y sin acidez, adheridas con un adhesivo
fuerte, incoloro y hecho a base de agua, libre de ácido y que se pueda quitar
fácilmente. Se recomiendan los siguientes materiales para reparar documentos,
hojas de libros y otros objetos de papel. ... " " ... Los papeles preferidos
para hacer reparaciones se hacen en Japón a partir de fibras kozo, mitsumata o
gampi. Estos papeles (que a menudo erróneamente se les denomina papel de arroz)
vienen en diferentes pesos y tienen nombres como Sekishu, Tengujo, Kizukishi y
Usumino. El contenido de fibra de los papeles japoneses difiere de un tipo a
otro, por lo cual algunos de ellos contienen fibras que no son adecuadas para
propósitos de conservación. Para estar seguro, sólo deben usarse papeles que
contengan 100% de fibras kozo, mitsumata o gampi o una combinación de ellas "
...
Un documento representa el
mecanismo elaborado por la humanidad para guardar y dejar el conocimiento a las
nuevas generaciones y ser fuente de prueba sobre acontecimientos. Concebido en
tres dimensiones: soporte físico, creación intelectual y mensaje informativo
cuyo significado es constantemente actualizado en el proceso de comunicación. El
documento es fuente permanente de información, es la memoria de la cultura
humana y el testimonio de los acontecimientos de la historia, la vida
contemporánea y el quehacer general de la sociedad. Esta es la razón por la cual
debe ser conservado y protegido.
Su naturaleza involucra distintas
características de envejecimiento y durabilidad que requieren diferentes niveles
de cuidado. Los sistemas de conservación preventiva, hacen énfasis en el control
de la temperatura, humedad relativa, iluminación, ventilación y mantenimiento de
los sitios donde se resguarda el acervo, a fin de garantizar su preservación.
El manual de procedimientos del Centro Nacional de Conservación Documental,
Edición de la versión original en español (1995 Impresión de 2001):
" ... Los documentos involucra inéditos y publicaciones. La diferencia entre un
inédito y una publicación está presentada por el grado de difusión que cada uno
permite; Inéditos, es un documento de circulación restringida dentro de un
ámbito o institución, mientras que las publicaciones han sido producidas en
múltiples copias permitiendo la consulta masiva y simultánea ... "
Coloquio Internacional sobre el Patrimonio Documental en Papel y Digital - La
Habana – Cuba – Marzo 2005:
" ... Actualmente, individuos y
organizaciones de los sectores público y privado están produciendo documentos
exclusivamente en formato digital, debido a las innumerables ventajas
proporcionadas por ese formato, como economía de espacio físico, aumento de
productividad, optimización de los flujos de trabajo, facilidad de generación y
distribución de datos e informaciones digitales, y aun rapidez en el acceso a
los estoques de información.
Entretanto, los documentos procesados por un computador tienen innumerables
desventajas: pueden ser manipulados sin dejar cualquier vestigio, son inestables
y extremamente vulnerables a la intervención humana, a la obsolescencia
tecnológica y a la degradación física del soporte. Además, los ciudadanos, la
sociedad y los gobiernos dependen cada vez más de la información digital para el
ejercicio de sus derechos.
Otro problema que el documento archivístico digital presenta es su dificultad
para identificarlo en el ambiente electrónico, pues como no es una entidad
material, es difícil reconocer entre los registros electrónicos cuál es el
documento archivístico. En ciertos casos es posible establecer un paralelo con
los documentos tradicionales (cartas, contratos, memorandos, relaciones etc.);
en otros casos es más difícil trazar la correspondencia entre documentos
electrónicos y los tradicionales, como bases de datos, hipertexto, planillas,
sistemas de multimedia. La consecuencia de esta situación es la dificultad de
identificar y establecer el origen de los documentos ... "
Research Library Group (1986):
"... recomienda hacer un análisis de costo para asegurar el equilibrio en los
programas de preservación a corto y largo plazo. Es importante documentar los
gastos en todos los equipos, materiales, personal, y otros, de tal forma que sea
posible utilizar luego esa información para futuros presupuestos. La rama
administrativa es el elemento de mayor importancia en la planificación de
programas de preservación. Para el autor, la cooperación y el apoyo
administrativo se traduce en un programa exitoso ... "
(Dureau (1987): " ...Sin embargo,
la instrumentación de los métodos técnicos de preservación y conservación es
labor de los científicos y los conservadores. Por lo tanto, es esencial que los
bibliotecólogos, los científicos y los conservadores interactúen estrechamente y
decidan conjuntamente acerca de métodos, tratamientos, materiales a usarse y las
técnicas para aplicar a ciertos objetos específicos ... " .
Sin duda, los métodos de
tratamiento deben ser realizados bajo el control y asesoría de expertos técnicos
calificados. Se debe considerar, que los adelantos técnicos y científicos en
preservación y conservación no son inmediatamente utilizables.
En el articulo evolución del
concepto y de la significación social del patrimonio cultural de Josué LLull
Peñalba (2005) se hace un recorrido por las distintas formas de percibir y
entender el patrimonio cultural que se han producido a lo largo de la historia:
" ... podemos definir el
patrimonio cultural como el conjunto de manifestaciones u objetos nacidos de la
producción humana, que una sociedad ha recibido como herencia histórica, y que
constituyen elementos significativos de su identidad como pueblo. Tales
manifestaciones u objetos constituyen testimonios importantes del progreso de la
civilización y ejercen una función modélica o referencial para toda la sociedad,
de ahí su consideración como bienes culturales. El valor que se les atribuye va
más allá de su antigüedad o su estética, puesto que se consideran bienes
culturales los que son de carácter histórico y artístico, pero también los de
carácter archivístico, documental, bibliográfico, material y etnográfico, junto
con las creaciones y aportaciones del momento presente y el denominado legado
inmaterial... "
Establecer criterios para la
Valoración de un documento administrativo, teniendo como base su ciclo de vida
por su funcionamiento institucional. Es importante tener en cuenta el uso, su
frecuencia y las normas que regulan la producción documental. Estos criterios
van a permitir determinar si un documento está en su fase activa, semiactiva o
inactiva.
La técnica utilizada para el desarrollo de la investigación fue la descripción
de los factores estudiados sobre material Bibliográfico, cuyo propósito es
estudiar los problemas planteados a nivel teórico. La información básicamente
fue obtenida sobre materiales impresos, audiovisuales y/o electrónico. Para esto
se diseño los cinco instrumentos como acopio de la información requerida.
1. Plantilla sobre Condiciones Físicas:
Este instrumento nos facilitó la descripción de las condiciones físicas del
material bibliográfico que se observan en muchos casos. El uso continuado y la
mala utilización, son causa de deterioro importante en los libros. Son debidas
también a adornos metálicos, costuras, ataduras, cierres, bollones.
Los efectos son varios como la rotura de las hojas, aparición de manchas de
grasa, desprendimiento de los bordes de las hojas, rotura de la tapa por
desgaste o por fotocopias.
2. Plantilla sobre Condiciones Ambientales: Con este
instrumento se pudo evaluar condiciones de temperatura y humedad relativa en los
depósitos que albergan el material bibliográfico bajo estudio. Además, se
describió el mantenimiento o limpieza de los depósitos, los daños causados por
los agentes biológicos y lumínicos. Los niveles de contaminación ambiental están
relacionadas con el microclima que rodea al documento. Las más habituales son
las relacionadas con la humedad, la temperatura y la luz.
- Humedad/Temperatura:
Son dos factores indivisibles que influyen recíprocamente. Cuanto más
alta es la humedad, más baja debe ser la temperatura. Altas temperaturas y
excesiva humedad deterioran de una forma muy rápida el papel. Producen
descomposición por hidrólisis, facilitan la aparición de ácidos, reblandece los
aprestos y da lugar a la aparición de factores bióticos. Poca humedad /
temperatura produce fragilidad, envejecimiento y resquebrajamiento del papel.
Las alteraciones bruscas someten al papel a altas tensiones de contracción y
dilatación.
- Luz: Si su intensidad está
controlada no provocan daños e, incluso, puede llegar a ser beneficiosa debido a
que puede actuar como germicida sobre determinados microorganismos e insectos.
Su exceso causa deterioro en las partes que están expuestas a las radiaciones.
Entre las más perniciosas están las ultravioletas que producirán el
descoloramiento de las tintas y reacciones fotomecánicas y de oxidación. La luz
artificial también provoca daños. La más perjudicial es la luz fluorescente.
3. Plantilla sobre Condiciones de Almacenaje: A través de este
instrumento se pudo recopilar la información observada sobre la condición de
anaqueles, armarios, cajas, sobres y demás material utilizado para el
almacenamiento del material Bibliográfico.
La instalación del material
bibliográfico se hace principalmente en estanterías, aunque también existen
otros tipos de instalaciones que dependen del tipo de documento a guardar.
Dentro de las estanterías están los contenedores de documentos que pueden ser de
varios tipos.
Estanterías:
Su uso es relativamente reciente ya que antes se la documentación se
guardaba en armarios. Dentro de las estanterías nos vamos a encontrar con varios
tipos de los que depende su utilización en función de factores relacionados con
la documentación. Existen estanterías incorporadas al cuerpo del edificio que
dependen de los pilares. Las más comunes son las independientes que deben ir
sujetas al suelo. Dentro de estas están las de madera, utilizadas antiguamente y
que solo se conservan si tiene algún valor. Además deben ir tratadas con
productos ignífugos e insecticidas. Las más utilizadas son las metálicas que, a
su vez se dividen en dos tipos: tradicionales y compactas. La utilización de
cada uno de ellos será en función de las necesidades. Las compactas ofrecen una
mayor densidad pero son más caras.
El fondo de la estantería debe estar abierto para permitir una mayor aireación.
Los pasillos tienen una gran importancia debido a que por ellos se transporta la
documentación.
El sistema denso permite más capacidad y seguridad sino entra polvo, pero, por
el contrario, no tiene una ventilación correcta. Su localización será en plantas
bajas o semi sótanos y colocadas sobre pilares. Se deslizan sobre rieles,
mediante sistemas eléctricos o manuales y en dirección frontal o lateral.
Archivadores y Planeros:
Se recurre a estos instrumento cuando la documentación no es de un tamaño
estándar. Pueden ser verticales u horizontales. El sistema vertical es el más
moderno. Su utilización es generalizada en los estudios de los arquitectos para
guardar sus planos. De cara a la conservación presentan varios problemas debido
al sistema de sustentación.
El sistema horizontal ha sido el más utilizado. Consiste en un módulo metálico
de cajones superpuestos en el que se guardan un numero determinado de planos.
Los inconvenientes que presenta es que los planos se colocan unos sobre otros
por lo que cada vez que se busca uno hay que remover todos. Cuando los planos
son de un tamaño más grande de lo habitual y no existen muebles para su
conservación o no son rentables hay que optar por medidas más drásticas como el
cortado, enrollado o doblado.
Contenedores:
Los documentos de archivo, excepto los libros, son guardados en contenedores
específicos como los legajos, cajas o paquetes.
Los paquetes son una cubierta de papel con una cinta que sirve para enrollar la
documentación. Sus cualidades de conservación son escasas.
El legajo ha sido durante siglos la unidad Archivística de conservación. Son dos
tapas de cartón unidas a una cinta. No evitan el roce ni el polvo aunque han
conservado documentación durante siglos. Están en retroceso frente a la caja.
Las cajas están hechas de cartón. Desde el descubrimiento de la acidez se ha
buscado que el cartón sea neutro. Son proclives al desgastamiento por roce. Sus
dimensiones son estándar (34x26x15). También se utilizan cajas de plástico.
4. Plantilla sobre
Condiciones Biológicas: Por medio de este instrumento se pudo evaluar
los factores biológicos que constituyen un serio problema de cara a la
conservación de documentos. Entre estos están los roedores, insectos,
microorganismos, problemas fúngicos y algunas plantas.
Su aparición depende en gran medida de la localización del archivo, los
documentos que se guarden en él y la función que ejerzan sus encargados.
« Los roedores han sido y son
unos habitantes muy comunes de los archivos y bibliotecas. Provocan la
destrucción del material aunque no se alimentan directamente del papel sino que
pueden ocasionar la aparición de fenómenos químicos. En la actualidad se
combaten con relativa facilidad.
« Los insectos forman una
familia muy numerosa, en torno a las 100 especies. Son causantes de
infestaciones de gran importancia. Se pueden dividir en dos clases, regulares y
ocasionales en función de su aparición. Por la clase de daños que causan existen
dos tipos, celulósicos y xilófagos si comen papel o madera. Los insectos
atraviesan tres estadios de desarrollo: embrionario, larvario e insecto. La
etapa más perjudicial es la larvaria. La aparición de estos insectos se ve
favorecida por ambientes cálidos, húmedos y oscuros. Ejemplos de estos insectos
son las cucarachas que se alimentan de papel, cartón y telas y dejan manchas en
los documentos causadas por los excrementos. El “pececillo de plata” es otro
insecto que aparece en archivos y bibliotecas. Su ambiente idóneo se caracteriza
por una alta humedad. Se alimenta de engrudos, cola y gelatina fotográfica. Pone
sus huevos en las hendiduras y irregularidades de las encuadernaciones. Forman
agujeros irregulares. El gusano del libro vive en zonas húmedas y cálidas en las
que son un verdadero azote. Cuando las condiciones no son favorables permanece
inactivo. Los daños que causa son superficiales ya que no taladra el papel. EL
piojo del libro o carcoma también es un insecto perjudicial que causa el
reblandecimiento del papel y en algunos casos la desintegración.
« Los microorganismos ocupan otro
apartado dentro de las causas externas biológicas. Son los hongos y las
bacterias y suponen la infección del archivo. Los más perjudiciales son los
aspergillus. Las bacterias son unicelulares y forman la escala más pequeña del
mundo animal. Se multiplican rápidamente y su forma de espora les permite
reproducirse en condiciones no adecuadas. Cabe destacarse el moteado o foxing
que causa manchas en los documentos. Los daños que causan los microorganismos
son el reblandecimiento, el aspecto algodonoso, pigmentaciones de diversos
colores y alteraciones en la estructura química del papel.
5. Plantilla sobre Condiciones catastróficas: Se determino sobre
esta plantilla que suelen estar producidas por inundaciones, incendios,
terremotos y guerras. Revisten mucha gravedad porque suponen la destrucción
masiva de documentos. Además al ser ocasionales, no se conocen los mejores
métodos para solucionarlas.
Inundaciones:
A partir de las inundaciones del Arno en Florencia y las del País Vasco o
Valencia se han empezado a adoptar planes de emergencia. Los efectos que
producen son variados y muy graves. Corrimiento de tintas, apelmazamiento de
hojas, rotura, pérdida de sustancias encolantes, desteñido de las pieles de las
encuadernaciones, manchas de barro o de cualquier otro producto y aparición de
hongos.
Daños similares, aunque siempre referidos a un menor numero documental pueden
ocasionar cualquier tipo de inundación interior del archivo o próxima a él.
Incendios:
Es y ha sido considerado como el enemigo principal de los archivos. Durante
siglos estuvo prohibido su uso dentro de las bibliotecas. Se produce por la
combustión de tres elementos: combustible, carburante y punto de ignición. Los
dos primeros elementos son inevitables por lo que hay que preocuparse de él
último. Existen tres tipos de fuegos: los producidos por elemento sólidos, por
elementos líquidos y por elementos eléctrico y cables. El primero y el último
son los más importantes de cara a la conservación porque son elementos presentes
en los depósitos. Los daños causados por el fuego pueden ser la destrucción
parcial o total del documento, a los que hay que sumar los que causa el producto
extintor que, en caso de grandes incendios, tiene que ser el agua.
Técnicas utilizados para la
restauración y conservación del Material o fondo bibliográfico:
Nunca se puede generalizar ni establecer principios inamovibles sobre las
técnicas de restauración, pues cada documento, según sus circunstancias
específicas y según sea su problemática particular, necesita un tratamiento u
otro. Por otro lado, tampoco se podría hablar de un método científico y técnico
si no existiese un modelo teórico con una metodología que agrupe y coordine
todas las fases aplicables a la restauración de una obra. Este modelo es el
llamado proceso de restauración, y constituye un tratamiento ideal, porque
describe todos los pasos posibles en un orden determinado de forma que los
productos y métodos aplicados en una fase no interfieran a los aplicados antes o
después.
El manual de preservación de
bibliotecas y archivos del Northeast Document Conservation Center, Biblioteca
Nacional de Venezuela, Centro nacional de conservación de papel para América
Latina y el Caribe. Caracas, Venezuela (Fascículo 6 Procedimientos de
conservación. 1.994):
" ... Las alteraciones a corregir determinarán la actuación de los apartados
necesitados, pero tomado el esquema teórico y con vistas a un prototipo de
supuesta restauración las fases a seguir son:
a. Control.
b. Análisis y diagnóstico.
c. Fotografía.
d. Protección del documento.
e. Desinsectación, desinfección, esterilización.
f. Limpieza.
g. Desacidificación .
h. Consolidación.
i. Reparación de cortes y desgarros.
j. Reintegración del soporte.
k. Reintegración de los elementos sustentados.
l. Secado y alisado.
m. Laminación.
n. Montaje y encapsulado
a. Control:
A este apartado pertenecen todas las gestiones de carácter burocrático que
genera la restauración. Una vez que es admitida la obra, esta se inscribirá en
un libro de registro, anotando los datos que se consideren necesarios para su
identificación (fecha de ingreso, procedencia, autor del documento, fecha del
documento, dimensiones, las técnicas y materiales de los que consta y
características particulares). Cuando la obra esté registrada, se abrirá un
expediente en el que se incluirán dos fichas:
· Una contendrá los datos de identificación física y documental.
· Otra donde se anotarán los trabajos de restauración que se vayan realizando.
b. Análisis y diagnóstico:
Antes de empezar cualquier tratamiento, es necesario realizar una valoración
de la obra y una apreciación exacta de las alteraciones que sufre. Sabemos que
la restauración conlleva una gran responsabilidad y unos riesgos que deben ser
controlados, y es por esto que el proceso de restauración se inicia con un
diagnóstico previo según un planteamiento analítico. Este análisis comprende:
1. Identificación de los valores documentales.
2. Determinación del momento histórico en que se
realizó el documento y las posibles adiciones.
3. El análisis supone un reconocimiento de las
modificaciones que haya experimentado el documento.
4. Es necesario realizar la identificación de las características y
propiedades de los materiales del documento.
5. Un análisis estructural de los documentos que
constituyen la unidad del conjunto.
Este análisis requiere unas pruebas físicas, entre las que estarían la
resistencia, la solubilidad de las tintas, estabilidad de la luz, envejecimiento
acelerado. También requiere unas pruebas químicas, como el Ph, los análisis de
adhesivos, análisis de tintas, análisis de fibras. También constaría de unas
pruebas biológicas y ver el índice de contaminación biológica en el documento.
Realizadas estas pruebas, se está en condiciones de emitir un diagnóstico del
estado de conservación, determinando las causas que motivaron la alteración y
los efectos o daños físicos y funcionales. Una vez realizado este diagnóstico,
se determinará el tratamiento a seguir.
c. Fotografía
Forma parte del informe iniciado en la fase de control como testimonio del
estado de conservación o en la evolución durante el proceso restaurador y el
resultado final. Además sirve como réplica de seguridad y es necesaria porque
toda manipulación restauradora implica un riesgo, y puede ocurrir un accidente
imprevisto, y la fotografía nos permitirá conocer el aspecto general y detallado
de la obra antes de la restauración. También puede ser testimonio del estado de
conservación y desde este punto de vista responde a una doble actuación:
I. Completa la
réplica de seguridad como testimonio del deterioro que presenta la obra.
II. Sirve de referencia de los trabajos realizados. Se trata de
obtener los aspectos que atañen a la integridad física y funcional del documento
y reunir la máxima documentación.
La fotografía también. sirve como método de investigación, ya que mediante
técnicas fotográficas podemos conocer mejor las causas de alteración:
- Microfotografía:
descubre aspectos que no son visibles directa/, y que requieren el aumento de
tamaño de las partes afectadas.
-
Macrofotografía: se aplica a favorecer la visión, obteniendo copias de
aumento para una mejor interpretación.
A estas fotografías, hechas con
luz natural o artificial, hay que añadir otras hechas con radiaciones lumínicas,
que completan aspectos que no son visibles con la iluminación convencional
(fotografías con infrarrojos o con radiación ultravioleta). Sirve como medio
docente, y sirve de respaldo en el tratamiento restaurador que se exponga sobre
el documento.
d. Protección del documento
Durante las fases del proceso de restauración, pueden darse situaciones de
riesgo para el documento, y por ello hay que protegerlo de estos daños
potenciales. En el taller de restauración, los accidentes se suelen producir en
los tiempos de espera entre una fase y otra desde que se ingresa el documento
hasta que se entrega ya restaurado. Puede ocurrir que se produzcan manchas,
arrugas, desgarros y hasta pérdidas.
Para evitar este riesgo, hay que
disponer de los correspondientes, armarios, archivadores o estanterías para que
la documentación pueda permanecer con holgura, y se descarten los accidentes por
negligencia en el almacenamiento.
A un nivel individual, es
conveniente que los libros y la documentación suelta se guarden en estuches,
cajas o carpetas, que actúen como recipientes durante el almacenamiento y como
protección en el transporte.
Puede haber tratamientos
gaseosos, el documento tendrá que protegerse dependiendo del tipo de incidencia
que tenga el gas sobre el documento. Si el tratamiento se realiza en una cámara
de gas donde no se producen fuertes corrientes, la protección se reduce a la
forma de instalar la documentación en los estantes con el fin de evitar el daño.
Si el gas se aplica directa/ como
en un tratamiento de limpieza de polvo, el documento debe protegerse con una
malla que puede ser una gasa de tela o una rejilla de material plástico.
La protección de un documento en
un tratamiento con baño: los tratamientos por baño son los que tienen más
peligro de accidente, ya que el documento se va a someter a un medio para el
cual, en principio, no está preparado. Esto puede dar lugar a situaciones
imprevisibles como corrimiento de tintas, desgarros o transformaciones. Por todo
esto, antes de proceder al baño se deben realizar unas pruebas de estabilidad
del soporte de las tintas. Si estas pruebas son positivas, la protección del
papel se hace necesaria.
Aunque el papel es un soporte que
responde bien ante los líquidos que se utilizan en la restauración, estos
líquidos pueden modificar las características de consistencia, y así líquidos
utilizados para el baño como disolventes orgánicos endurecen el papel; sin
embargo, el agua lo reblandece, llegando a producir situaciones extremas de
debilidad y agrietamiento.
Para que estos deterioros no
lleguen a ser un daño serio, es preciso que el documento se proteja. Los
materiales que se emplean con este fin pueden ser láminas de tipo flexible
rígido, y también pueden ser permeables o impermeables. Las más generalizadas
son las de tipo flexible permeable, y la de mejor facilidad de uso. Este tipo se
llama tejido no tejido, y está formado por fibras sintéticas.
También puede usarse un tejido de
grasa, que tiene que estar siempre lavado para que no sea este el que produzca
las manchas. También se suelen usar rejillas metálicas inoxidable, láminas de
acetato de celulosa.
Hay que tener en cuenta las
medidas de protección de tintas o elementos sustentados. Hay que hacer pruebas
de estabilidad, y si se puede dar el caso de un desprendimiento o de una
dispersión de las tintas, se puede renunciar al tratamiento, o bien usar unos
protectores de tinta o fijativos. Estos fijativos pueden tener efectos
secundarios, como puede ser el cambio de textura en algunos dibujos, o también
ocasionar brillos y provocar algún cambio en el color que desvirtúe la
apariencia original del documento. Estos fijativos deberán ser eficaces, inocuos
y reversibles.
Como se trata de un elemento
extraño a la originalidad del documento, debe aplicarse con discreción, y hay
que dejar testimonio de su uso en el proceso de restauración. Su aplicación
puede ser local, mediante un pincel, o puede darse pulverizándolo sobre toda la
superficie. Algunos ejemplo de fijativos son la gelatina de laboratorio o nylon
soluble o cetatos de celulosa diluidos. Se suele usar también muy a menudo el
lápiz graso para cubrir finos trazos y posterior/ eliminarlo con el borrado.
e. Desinsectación, desinfección y esterilización
Haciendo un poco de historia, hay que decir que desde la adopción de
materiales orgánicos como soportes de la escritura, las especies bibliófagas
constituyen el factor degradatorio considerado como uno de los más perjudiciales
para el Patrimonio Cultural.
En los primitivos archivos se
introducía la documentación en recipientes que tenían una finalidad protectora,
que se reforzaba con impregnaciones balsámicas que tenían efectos repelentes
para las especies amenazadoras.
A partir del siglo XIX, los
investigadores han desarrollado el estudio de técnicas y productos sanitarios.
Actual/ existe una amplia gama de productos que cubren desde la generalidad a la
particularidad en el ataque.
De los medios o procedimientos
contra las especies biológicas, destacamos los medios químicos, y en ellos los
bactericidas, fungicidas, insecticidas y raticidas. Estos productos químicos
tienen varias formas, y se clasifican en venenos por ingestión, por contacto o
por inhalación. Los venenos por inhalación o por ingestión tienen una acción
individual, mientras que los de contacto afectan a la comunidad.
Dada la peligrosidad que
conllevan, deben ser manipulados por personal específico. Otro tipo de medios
serán los de carácter físico. Entre estos están, aparte de los vistos en el
tema, los rayos gamma o los rayos X que tienen una acción bactericida, pero son
los de aplicación compleja por su acción degradatoria en la celulosa.
Otro medio físico son las
descargas eléctricas de alta frecuencia, que tienen un poder desinfectante y
desinsectación, pero que son peligrosas, porque se corre el riesgo de inflamar
el papel.
Otros medios para atacar a las
especies son los medios biológicos. Muchas especies bibliófagas son
antagónicas de otras especies no bibliófagas, por las cuales son atacadas y
destruidas. Así, por ejemplo ciertas arañas, hormigas y hongos atacan al
pececillo de plata, o las avispas a las cucarachas. Estas técnicas no están muy
desarrolladas (en archivos y bibliotecas), y se da el problema de erradicar a
los depredadores, por lo que no son muy recomendables.
f. Limpieza
La limpieza se hace para suprimir la suciedad o aditamentos que desvirtúan
el aspecto o la integridad original de la obra. Durante siglos, la limpieza ha
sido la actividad restauradora más habitual, e incluso la única.
Prueba de ello es el gran número
de recetas y procedimientos que se han heredado. Estos procedimientos, junto a
los más recientes, se agrupan según su actuación en cuatro apartados:
1. limpieza mecánica .
2. aplicación de disolventes .
3. lavado
4. blanqueado
Antes de ver estos tipos de
lavado, hay que ver los tipos de manchas:
Manchas de partículas sólidas:
producidas por la contaminación y el uso.
Son fáciles de distinguir, son superficiales y se manifiestan por una de las
caras del papel. Se eliminan con la limpieza mecánica.
Manchas de sustancias grasas:
son uniformes y con límites poco definidos. Se manifiestan por las dos
caras, y se suelen eliminar con disolventes o mediante el blanqueo.
Manchas producidas por suspensiones o disoluciones acuosas: como por
ejemplo las que producen las tintas, los tampones o la humedad. Entre estas
últimas, distinguimos las que son producidas por agua o por una sustancia
tintórea. En ambos casos, el tratamiento es el lavado.
Manchas por oxidación: se producen por los elementos metálicos de la
propia celulosa o de otras sustancias como las pigmentaciones microbiológicas
(actividad de hongos o bacterias). Este tipo de manchas no son solubles ni
dispersables: el único tratamiento es con limpieza mecánica.
1.
Tratamientos de las manchas limpieza mecánica: se realiza con
elementos secos. Elimina sustancias sólidas. Los métodos más usados son:
la cámara o mesa de limpieza, o también vitrina: se utilizan para extraer el
polvo por medio de dispositivos de succión.
métodos abrasivos: dentro de estos están la goma de borrar, que es uno de los
mejores medios para eliminar la suciedad superficial. El polvo de greda, que es
un polvo suave de tacto y con partículas diminutas, que también sirve para
eliminar manchas superficiales. Igual están los raspadores y lijas.
2. Aplicación de disolventes: También
llamada limpieza en seco. Se utiliza para eliminar manchas producidas por
sustancias no acuosas. El disolvente, al aplicarlo, se volatiliza rápidamente,
proporcionando una sequedad que hay que vigilar porque puede llegar a
deshidratar el papel. También hay que poner especial atención a la hora de
aplicarlo, porque el disolvente es tóxico, inflamable y puede ser incompatible
con otras sustancias. Los disolventes pueden ser aplicados localmente con
pinceles o por baño. Igual se aplica en forma de pasta, mezclados con polvos de
talco o greda.
3. Lavado: es el tratamiento idóneo
para eliminar manchas producidas por elementos en suspensión o disolución
acuosa. En cuanto a las aguas, no son muy recomendables las aguas destiladas ni
las desionizadas, porque se produce un efecto químico, y es que el líquido
sustrae los iones al papel para recuperar los que fueron quitados al agua en el
proceso de desionización. Esto debilita y desequilibra la composición del papel.
Las aguas más adecuadas para el baño son las aguas duras que tienen predominio
de calcio. La duración del baño dependerá de la calidad del soporte. La
temperatura del líquido será la del ambiente, y nunca menor a 15 grados
centígrados. La acción del agua se puede reforzar con el uso de detergentes o
agentes coloidales.
4. Blanqueamiento: cuando las manchas
no desaparecen con ninguno de los tres procedimientos anteriores, se utiliza el
blanqueamiento. El blanqueamiento es el proceso químico que tiene como fin
eliminar el color de la mancha. Lo que hace el decolorar los elementos que lo
componen hasta tomar un color blanco.
Durante bastante tiempo, se ha usado este tratamiento en procesos restauradores
que pretendían
recuperar la apariencia estética de la obra, pero se observó que el papel
blanqueado perdía consistencia, llegando a extremos de desintegración, sobre
todo en el caso de papeles modernos. Los productos blanqueantes producen la
oxidación de la celulosa, que supone la ruptura de la estructura molecular del
papel. El uso de estos productos debe limitarse a casos muy concretos y un bajo
control riguroso. Se puede aplicar de manera general o local, siendo preferible
la última. Después del tratamiento de blanqueo hay que realizar un tratamiento
neutralizador con un producto anticloro. Se suele aplicar un producto
desacidificador que dote al papel de una reserva alcalina. Los blanqueantes más
utilizados son el hipoclorito sódico y el hipoclorito cálcico.
g. Desacidificación
Es un método incorporado a la restauración en las últimas décadas. Es un
tratamiento poco espectacular, pero de gran trascendencia para la conservación
del papel. Consiste en la eliminación de la actividad de que ha sido motivada
por factores intrínsecos o extrínsecos. La acidez provoca la ruptura de las
cadenas moleculares desequilibrando la estructura del papel, y pudiendo llegar a
desintegrarlo. La degradación por la acidez se manifiesta al adquirir el papel
un tono amarillento acompañado de una fragilidad que lo acaba convirtiendo en
quebradizo y de difícil manejo.
La desacidificación no corrige deterioros, sino lo que hace es eliminar su
causa. Los desacidificadores pueden ser líquidos y gaseosos. Los líquidos son
más efectivos, y los gaseosos permiten tratar la documentación en masa. Esto les
resta efectividad a los gaseosos.
h. Consolidación:
Es la operación que restablece en el papel la consistencia perdida. Sin
ella, los documentos se vuelven frágiles, su conservación peligra y la
fragilidad impide su manejo. Los consolidantes son sustancias adherentes o
pegamentosas que logran mantener unidas las fibras y demás elementos del papel.
El método puede hacerse mediante un proceso químico con agua para potenciar la
unión natural de las fibras celulósicas. También existe el proceso de
consolidación con sustancias encolantes o adhesivas de origen natural, como la
cola de pescado o el almidón, o con sustancias sintéticas.
i.
Reparación de cortes y desgarro
Se pueden cometer errores, realizando reparaciones caseras, utilizando cintas
autoadhesivas que provocan manchas y deformaciones por su mala calidad. Para los
cortes, lo más adecuado es aplicar adhesivo a la pestaña que haya dejado la
rotura. Si no existe pestaña, lo que se hace es colocar una tira de papel fino o
tisú superpuesto a la rotura para unirla, esta tira se pega con el adhesivo, y
una vez que está seco se retira el tisú sobrante intentando que quede uniforme.
j. Reintegración del soporte
Se trata de reponer el papel en los orificios, en los rotos o mutilaciones.
Puede hacerse de manera
manual o mecánica:
En la Reintegración Manual, hay a su vez varias modalidades:
Injerto punteado con alfiler: se hace una pestaña con los bordes, como sellos de
correos, se aplica el pegamento y se une al papel injertado. Esto se hace en
papeles finos. Injerto por hendidura: se hace una hendidura en el lugar donde va
a ser repuesto el papel, desfibrando del contorno y pegándolo.
Injerto con pasta de papel: esta modalidad se hace para los orificios pequeños,
y se aplica con una jeringuilla o un pincel la pasta de papel y se extiende con
una espátula termoestática que alisa y seca a la vez.
En la Reintegración mecánica se hace por medio de una máquina que funciona
instalando el documento sobre una rejilla, a través de la cual se hace pasar por
una pasta de papel que quedará
tapando los huecos del documento.
k. Reintegración de los elementos sustentados o tintas
Si se trata de reconstruir grafías es necesario estar muy bien documentado.
La reconstrucción que se haga ha de utilizar tintas con colores distintos a los
originales, para que se sepa que no es original. Tb. se puede hacer sobre una
hoja transparente que tenga las mismas dimensiones que el documento. También se
puede añadir una réplica, e incorporarla como un apéndice al documento original.
De otra manera, cuando las tintas o los textos están empalidecidos y son de
difícil lectura, lo que no se debe hacer es la utilización de reactivos químicos
para mejorar la lectura, porque estos reactivos avivan la tinta de manera
momentánea, pero a la larga provocan su oxidación. Para la lectura de textos
empalidecidos lo mejor es el uso de lámparas de rayos ultravioletas.
l. Secado y alisado
Cuando un papel se moja aumenta el volumen, debido a la hinchazón de sus
fibras. Si no se seca conveniente/ pueden producirse deformaciones, para que el
papel llegue a tener sus primitivas dimensiones, la desaparición del agua o
secado a de ser lenta, y así las fibras se acomodan libre/ al
volver a su estado original. El secado o alisado puede ser de manera natural,
siendo esta la más recomendable. Se inicia con el aireado, se deposita el
documento sobre una superficie lisa y se espera a que se seque. Después se
coloca entre dos soportes flexibles para someterlo a un suave alisado. Este
proceso se puede favorecer con la inclusión de láminas de material absorbente.
también se puede hacer mecánica/ en cámaras de vacío o con prensa hidráulica.
m. Laminación
Se hace para aumentar la resistencia de los soportes. Se aplica a la
superficie del papel una hoja de refuerzo para hacerlo más resistente y
funcional. Es un método curativo, y no debe ser usado de forma masiva e
indiscriminada. Sólo debe aplicarse a aquellas obras que hayan sido dañadas por
causa de fuego o de insectos o microorganismos, que hagan que su estado de
conservación sea tan friable que no pueda corregirse con ningún tratamiento de
consolidación. Tb. se hace de manera manual o mecánica. Esta última con máquinas
laminadoras o prensas que transmiten calor por presión, reblandeciendo la capa
adhesiva utilizada, que queda fusionada al papel cuando se enfría.
Encuadernación
Hay que hablar de tres categorías:
I. Los libros que tengan encuadernación insustituible por sus
valores documentales o artísticos: son las encuadernaciones antiguas o valiosas.
La intervención se centrará en recuperar al máximo la utilidad de los materiales
presentes y en reintegrar las zonas perdidas.
II. Libros que carecen de encuadernación porque se ha perdido:
antes de iniciar cualquier restauración habrá de conocerse las características
del libro, y si el valor de la obra reside en el contenido, la restauración se
realiza añadiendo una encuadernación nueva de tipo funcional. El problema se
plantea cuando nos consta que la encuadernación primitiva tenía valor singular,
en cuyo caso se realizará una replica.
III. Libros modernos con una encuadernación inservible, debido a la
mala calidad de los materiales: la sustitución es fácil con una nueva
encuadernación funcional.
n. Montaje y encapsulado
Se trata de dotar al documento de unos medios que e protejan en el uso o en
el almacenamiento. El montaje se refiere a la confección de una carpeta formada
por dos cartones unidos por un lado, a modo de díptico. El encapsulado consiste
en instalar el documento sin adhesivo alguno dentro de una bolsa plana,
transparente y de cierre hermético.
Antecedentes históricos:
La Conservación y Restauración de
documentos, al igual que cualquier disciplina, no puede separarse de su objeto,
que en este caso es el estudio de soluciones al deterioro físico del documento.
Nos apoyaremos en el desarrollo de los antecedentes históricos con el trabajo
desarrollado por Allo Manero, Maria Adelaida de la Universidad de Zaragoza,
historia de la conservación y restauración de documento, en el texto:
"Ahora bien, el origen cronológico de la Conservación y Restauración de
documentos entendida como disciplina científica no se corresponde en ningún modo
con el de su objeto de estudio. Las medidas para garantizar la permanencia
física de los documentos tienen una clara existencia a lo largo de toda la
Historia, pues se remontan al momento de la aparición de las primeras
bibliotecas y archivos en el mundo antiguo. Mientras que los orígenes de la
Conservación y Restauración de documentos, aunque sean tan difíciles de
establecer como para cualquier otro tipo de conocimiento científico, pueden ser
situados a finales del siglo XIX, si bien sólo a partir de la década de los años
setenta del siglo XX quedará establecida esta moderna disciplina tal y como la
conocemos actualmente.
La Conservación y Restauración de documentos no escapa a los problemas teóricos
que plantea la definición de cualquier disciplina científica, ya que como tal ha
sufrido una evolución a lo largo del tiempo. Así pues, y con objeto de
clarificar alguno de estos problemas, concretamente el relacionado con el ámbito
cronológico de esta materia de enseñanza, empezaremos distinguiendo en su
estudio dos grandes períodos:
— Período precientífico: desde la
Antigüedad hasta finales del siglo XIX.
— Período científico: desde finales del siglo XIX hasta nuestros días.
Dentro de este período, podrán
ser diferenciadas distintas etapas evolutivas, como se tendrá ocasión de ver más
adelante. El primer período se caracteriza por el marcado carácter artesanal y
empírico de las fórmulas y métodos propuestos para resolver el problema del
deterioro físico de los documentos, no resultando apropiado hablar todavía de su
Conservación y Restauración.
Periodo pre - científico. Técnicas para conservar y reparar documentos:
La Edad Media
La Edad Media también proporciona noticias relacionadas con las técnicas de
conservación de los documentos instalados en las bibliotecas y archivos durante
este dilatado período. Dichas técnicas son herederas en su mayor parte de la
tradición anterior, si bien existieron importantes aportaciones procedentes del
mundo islámico."
Manual de Codícología, Madrid,
Ed. Pirámide, (1988)
"... Si atendemos a las nuevas fórmulas de la morfología libraría, ha de
aceptarse en primer lugar que la técnica de la encuadernación surge precisamente
como sistema de protección del códice, esto es, como nuevo medio para potenciar
su conservación A partir del siglo XIV, junto a los soportes más característicos
de este periodo —pergamino, papel—, puede constatarse el uso masivo de un nuevo
tipo de tintas, las denominadas ferrogálicas, cuya aparente ventaja frente a las
antiguas tintas de carbón reside en disponer de un fijador químico del color que
imposibilita su desprendimiento del soporte. La justificación de su empleo se
ceníró en aumentar el nivel de conservación de la información registrada, si
bien las consecuencias originadas posteriormente sobre los soportes ha sido muy
nociva debido al importante grado de acidez que contienen, ocasionando
importantes deterioros de oxidación y pérdida total de la documentación .... "
Kraemer Koeller (S/F):
" ... En el sector de los procesos de fabricación de nuevos soportes, en Japón
fue ideado un curioso procedimiento para la elaboración de papel que consistía
en someter a las fibras vegetales empleadas como materia prima a un proceso de
esmerada maceración biológica. De esta manera se eliminaba toda la lignina,
restando exclusivamente celulosa pura. El grado de elasticidad alcanzado era muy
elevado y, por ello, el nivel de conservación de estos papeles fue notablemente
superior al realizado por otros procedimientos.
Las copias de documentos por razones de seguridad, renovación o reparación
—copias ex caducitate — también deben ser consideradas medidas de de
conservación. Los ejemplos a lo largo del período son numerosísimos. . En otras
ocasiones no será el deterioro de antiguos soportes sino la desconfianza ante
los nuevos, la causa que determine la realización de estas copias; un buen
ejemplo lo constituye el decreto de Federico II de Alemania en 1221, ordenando
copiar en pergamino todos aquellos documentos originales realizados en papel que
tuvieran que ser conservados más de un año en su cancillería. La prevención y el
tratamiento de plagas bibliófagas experimentó un importante desarrollo a lo
largo de la Edad Media debido a la utilización de nuevos productos insecticidas
de gran poder, comercializados en Europa y Asia por los árabes. Se trataba de
unas mezclas pulverulentas que contenían derris y pelitre, un tipo de sustancias
naturales empleadas como veneno en muchas culturas primitivas que podían ser
esparcidas cómodamente sobre los códices y entre los documentos... "
Manuel O(1977): "... No por ello
dejaron de ser utilizadas plantas aromáticas y productos repelentes procedentes
del periodo anterior, como bien lo acredita un manuscrito del siglo XIII
titulado «Remedium vermes librarum» que gozó de amplia circulación debido a la
rica información suministrada para el combate de hongos y bibliófagos 1 A pesar
del elevado índice de uso que tuvieron estos productos su valor y eficacia
fueron escasos..."
Kraemer Koeller (S/F), más
sofisticado, aunque con idéntica finalidad preventiva, fue el sistema utilizado
en China durante el proceso de elaboración del papel, a cuya pasta hubo que
añadir un importante agente antiséptico —extracto de las bayas del corcho— desde
que así fuera dispuesto en un edicto del año 674. Otro sistema para conservar
los documentos fue el basado en la reparación de aquellos que presentaban
deterioros tales como desgarros y zonas perdidas, ejecutadas por copistas e
iluminadores en los scriptoria.
Tanto el estudio directo de los códices que presentan este tipo de reparaciones
como un importante manuscrito musulmán de finales del siglo x —el Fihrist— con
dilatadas descripciones al respecto, reflejan la utilización de técnicas y
productos cuyo seguimiento estará presente hasta mediados del siglo XX.
La Edad Moderna
Los siglos XVI, XVII y XVIII configuran una etapa en la que se crean grandes
bibliotecas y archivos y en la que, consecuentemente, las técnicas
bibliotecarias y archivísticas experimentan un importante desarrollo, como bien
lo pone de manifiesto la aparición de los primeros tratados surgidos al respecto
en los que ya comienzan a aparecer recomendaciones para conservar las
colecciones y fondos documentales.
Alberti, L. Battista (1452), por
lo que se refiere a la ubicación de archivos y bibliotecas se sigue aceptando la
antigua recomendación vitrubiana sobre su orientación hacia el Este, apareciendo
recogida de esta manera en los tratados arquitectónicos de la época inspirados
en la obra de Vitrubio, como por ejemplo la conocida y divulgada obra de Alberti
“.
Las instrucciones y reglamentos redactados para la organización y buen
funcionamiento de estos centros contemplan medidas relacionadas con la
conservación de documentos, tratándose por lo general de disposiciones centradas
en la seguridad frente a robos, incendios y ausencia de humedades, así como en
actividades ordinarias para el correcto mantenimiento de las obras, basadas en
su limpieza y aseo y en revisiones periódicas para la prevención de plagas.
Estudio de José Luis Rodríguez de
Diego (1989) dentro del ámbito español, instrucciones como las de los archivos
de Simancas (1588) e Indias (1790) las correspondientes a la biblioteca de El
Escorial (1575), constituyen claros exponentes de la preocupación por este
importante aspecto, así como modelos de entendimiento muy similar sobre las
actuaciones requeridas para conservar convenientemente la documentación.
Además de estas exigencias, las medidas conservadoras practicadas en esta época
se completan con otras, como una adecuada instalación, bien a la dotación y
mantenimiento de encuadernaciones o sistemas de encarpetado y enlegajado, y
mediante la prevención de plagas con polvos y plantas repelentes utilizados en
la etapa anterior.
En los archivos, la copia de los documentos más importantes para evitar su
deterioro o la realizada a documentos ya deteriorados, siguió siendo una de las
actividades conservadoras más destacadas. Así aparece dispuesto en las
Instrucciones filipinas para el archivo de Simancas (1588), en las que además se
obliga a guardar originales y copias en lugares diferentes y a utilizar las
copias y no los originales para acceder a la información.
El tratado de Alessio Piemontese
(1882), gozó de gran difusión en esta época: el entendimiento del ejercicio
conservador se completa finalmente con las reparaciones y tratamientos aplicados
sobre los documentos deteriorados, cuyas técnicas y productos conocemos a través
de diferentes vías: el estudio directo de las obras reparadas, la escasa
documentación generada por su realización 6 y los tratados aparecidos a partir
del siglo XVII.
Del análisis de las fuentes informativas mencionadas se deduce perfectamente el
concepto de Restauración existente en la época, basado en la reparación de los
daños visibles más aparentes, utilizando técnicas y productos tradicionales que,
en más de una ocasión, constituyeron una amenaza para la futura conservación de
la obra reparada: adhesivos, productos para eliminar manchas, sistemas para
blanquear el papel y reavivar tintas.
Los tratamientos más
generalizados y comunes fueron: reintegraciones masivas de márgenes de páginas;
reintegración de textos perdidos en los libros impresos; injertos para lagunas y
áreas perdidas; recoser y reencolar volúmenes; sustitución de encuadernaciones
en mal estado por otras nuevas; consolidación de soportes atacados por la acción
de tintas metaloácidas; limpieza, eliminación de manchas y blanqueamiento;
reavivamiento de tintas en manuscritos; procesos de desmontaje y montaje de
estampas y dibujos.
Los copistas, iluminadores y encuadernadores fueron los responsables de estos
tratamientos, cuya ejecución era realizada generalmente mediante encargos
puntuales demandados por los responsables de las diversas bibliotecas y
archivos. Estos últimos, a su vez, también tuvieron ocasión de experimentar en
más de una ocasión tratamientos novedosos sobre la documentación que permanecía
bajo su custodia. Sólo en casos muy excepcionales estos oficiales formaron parte
de la plantilla de una forma estable, y cuando lo hicieron fue a causa de fases
importantes en la reorganización a de las colecciones.
El siglo XIX
Durante la primera mitad del siglo XIX se produce un hecho de capital
importancia: surgen las primeras formulaciones teóricas sobre el concepto de
Restauración, naturalmente centradas en la obra artística y más concretamente en
la Arquitectura, cuyos responsables, el arquitecto francés Eugenie Violet-le-Duc
(1814-1879) y el londinense John Ruskin, defendieron dos conceptos de
Restauración completamente antagónicos, la " Restauración estilística " y la "
Restauración romántica ".
Los principios teóricos de la Restauración estilística aparecen claramente
reflejados en algunos textos alusivos a restauraciones practicadas sobre libros
y manuscritos por reputados artífices italianos de la época, como los
florentinos G. Fabroni, P. Ciatti y R. Salan. A través de estas declaraciones se
observa un concepto de Restauración basado en la reconstrucción de elementos
ornamentales o reproducciones caligráficas cuyos resultados son tanto más
apreciables cuanto más difícil resulta distinguir el original de la imitación o
reconstrucción realizada. Al igual que en la Arquitectura, se trata, en
definitiva, de restituir al documento su condición originaria.
Asimismo, desde finales del siglo XVIII y a lo largo de todo el XIX, se asiste a
un importante y decisivo desarrollo de las técnicas conservadoras, producido e
incentivado por dos factores de singular trascendencia:
— La introducción de tratamientos
con reactivos químicos.
— El inicio de una incipiente literatura científica preocupada por el estudio de
los agentes causantes del deterioro de los materiales documentales.
Las consecuencias de ambos
factores propiciaron a finales de siglo el hecho que viene siendo propuesto como
acto fundacional del nacimiento de esta joven disciplina: la conferencia
internacional celebrada en la abadía suiza de San Galí (1898).
Los tratamientos que más se beneficiaron de los recientes descubrimientos en el
campo de la Química fueron: los procedimientos de blanqueo del papel, la
eliminación de manchas, el reavivamiento de tintas y la lucha contra insectos,
cuya novedad ocasionó a su vez la aparición de los primeros tratados sobre
restauración de libros, estampas y dibujos.
OPREA, F: Les principes de base
de la restauration des documents. Janus, (1994):
Paralelamente se asiste a la aparición de las primeras tentativas de estudio
sobre las causas del deterioro físico del papel y la piel dc las encua-dernaciones,
como así lo acreditan los estudios de Johan Hermann sobre los insectos
bibliófagos y su tratamiento (1774), Mathias Koops (1801) y John Murray (1829)
sobre el deterioro del papel, y M. Faraday (1843) sobre la degradación de la
piel. Corolario de todos ellos es el tratado de Willian Blades (1896), quien ya
a finales de siglo fue capaz de sistematizar las causas degradatorias para la
conservación de libros y documentos, afirmando que sus agentes de deterioro
eran: el fuego, la humedad, el calor, el gas, la suciedad, los insectos y la
ignorancia de quienes los trataban, fundamentalmente encuadernadores y
coleccionistas.
Como se ha tenido ocasión de
comprobar, el hombre, a lo largo de toda la Historia y hasta finales del siglo
XIX, mostró una preocupación activa por conservar los documentos, y para ello
utilizó diversos sistemas que ayudan a recuperar el entendimiento de la
Conservación y Restauración durante este dilatado período. Dichos sistemas se
centraron básicamente en la búsqueda de materiales permanentes para la propia
elaboración de los documentos, la prevención de los agentes de deterioro más
evidentes y el tratamiento directo de los documentos para reparar los daños
visibles y reconstruir los textos perdidos.
Naturalmente, la eficacia de las
medidas desarrolladas tanto para prevenir como para reparar el deterioro hoy no
puede ser aceptada como tal, al menos en la mayoría de los casos, pues si bien
es cierto que terminaron por resolver problemas puntuales y concretos, su uso
genero asimismo problemas secundarios y a menudo irreversibles.
El carácter artesanal y empírico de los sistemas propuestos para conservar los
documentos, al igual que su marcado individualismo, solamente podían finalizar
de una manera, y ésta va a ser desarrollada en el período siguiente partiendo de
estudios científicos de los soportes documentales —papel, piel, adhesivos,
tintas— y de sus agentes de deterioro, apoyados sobre una base
interdisciplinario de principios físicos, químicos y biológicos.
PROBLEMÁTICA TERMINOLÓGICA:
El estudio terminológico y semántico de los términos utilizados para denominar
una disciplina constituye un recurso tradicional en la conceptualización
científica. En nuestro caso concurre la utilización de tres términos diferentes:
Preservación, Conservación y Restauración, cuyos significados se han intentado
delimitar y precisar, pero cuyo uso sigue siendo impreciso y, en numerosas
ocasiones, poco justificado. Comenzaremos por lo tanto abordando un análisis
etimológico y semántico de estos términos con objeto de estudiar la proyección
de que han sido objeto en las diversas definiciones proporcionadas en léxicos y
glosarios especializados así como en la literatura profesional de la disciplina.
Maria;Ayala. y Lau,J.: Technical dictionarv of Library. Nueva York-Londres,
(1993):
RESTAURACIÓN
El término Restauración procede del latín «resto», por lo que, desde el punto de
vista etimológico, significa «poner de pie lo que se había caído», es decir,
volver a la situación anterior Dentro de las diversas acepciones reunidas en el
Diccionario de la Lengua Española figura una específica relacionada con las
obras artísticas: «Reparar una pintura, escultura, edificio, etc., del deterioro
que ha sufrido»>.
En cualquiera de sus acepciones
en otros idiomas —francés (Restauration), italiano (Restauro), español
(Restauración), alemán (Restaurierung), inglés (Restoration)—, la Restauración
implica un proceso previo de deterioro y pérdida, ya sea de materia o de
cualidad de ella, que hace necesaria una intervención material y directa sobre
la obra.
Este significado general de intervención directa sobre la obra con objeto de
restituir su condición original es el que predomina en todos los diccionarios,
léxicos y glosarios específicos o relacionados con la disciplina: «reparar algo
antiguo y devolverle su formato o condición original» «volver al estado
inicial»; «reparación o reposición del material bibliográfico a su condición
original»; «la restauración tiene por objeto volver a poner un libro, estampa,
etc. en el mismo estado y características que originariamente tenía, esto es,
sin alterar las condiciones y modalidades del documento en cuanto a la
naturaleza física, estilo, etc.»t «medidas especificas llevadas a cabo para
reforzar y volver al estado original los documentos deteriorados».
Ahora bien, además de este significado general no conviene olvidar que el
término Restauración designa una teoría de intervención sobre la obra artística
que, iniciada en el siglo XIX, ha permanecido en auge hasta nuestros días,
experimentando importantes cambios conceptuales a lo largo de este tiempo. La
última definición de Restauración ha sido la elaborada enl a «Carta della
conservazione e del restauro degli oggetti d’arte e di cultura » (1987), pasando
a designar «todas las intervenciones que, sobre bases previas de investigación,
estén dirigidas a restituir al objeto su integridad y, cuando sea preciso, el
uso». Y con este significado figura ya en algunos glosarios especializados y más
recientes.
CONSERVACIÓN
El término Conservación proviene del latín "cum servare", es decir, mantener
intacto y sin daño, cuidar la permanencia de una cosa, guardarla con cuidado
para que subsista y sea duradera». Así pues, la Conservación tiene por objeto
garantizar la transmisión de un objeto en el mismo aspecto —forma, contenido— en
que éste ha llegado a nosotros a través de actuaciones que eviten la alteración
de sus materiales y su función. Se trata en definitiva de medidas para evitar la
disminución cuantitativa y cualitativa de los elementos de una obra.
El uso que se ha hecho de este término en sus diferentes acepciones
lingilísticas ha sido distinto:
1. En algunos casos ha servido para denominar a la propia disciplina, entendida
como conjunto de medidas de prevención y de restauración. Veamos algunos
ejemplos significativos.
En 1983, el National Conservation Advisory Council (EE.UU.) definía el término
Conservation como el conjunto de acciones que suponen la examination ( assesment
of the item ), la preservation ( action taken to retard deterioration by control
of their environment and/or treatment of their structure») y la restoration (
action taken to return a deteriorated artifact as nearly as is feasible to its
original form with minimal further sacrifice of aesthetic and historie integriíy
).En España, Vicente Viñas ha afirmado: «Para conseguir el noble propósito de
conservación de todo testimonio cultural, manteniendo las características que
física y funcionalmente definen la obra, y teniendo bien presente la ineludible
ley de caducidad que atañe a todo lo material, existen, exclusivamente, dos
posibilidades: la preservación y la restauración"
2.
Glosario de la Bibliotecología y Ciencias de la Información. Ed.Heartsill Young.
Traducción de Blanca de Mendizábal Allende. Madrid, Ed. Díaz’ de Santos,(1988):
No obstante existe una diferencia importante en las definiciones aportadas en
esta línea sobre el término Conservación. En unos casos ha servido para designar
todo género de medidas de prevención frente al deterioro, tanto las centradas en
el entorno ambiental que rodea al documento como las dirigidas a su tratamiento
% mientras que en otras ocasiones tan sólo se ha utilizado para designar a estas
últimas. En cualquier caso este último significado de Conservation, entendida
como conjunto de tratamientos realizados sobre los documentos para evitar el
progreso de un deterioro o conseguir su corrección, sólo ha tenido cabida en el
ámbito anglosajón.
PRESERVACIÓN
El término Prevención procede del latín " prae venire " y significa «disponer
con antelación las cosas necesarias para un fin», es decir, adelantarse en las
medidas a tomar. No es un término utilizado en inglés ni alemán, solamente en
lenguaje coloquial se utiliza la expresión Preventive maintenance.
Preservación deriva asimismo del latín " praeservare ", esto es, «poner a
cubierto anticipadamente a una cosa o persona de algún daño o peligro, proteger
su integridad de antemano. Por lo que respecta al uso de este término en el
sector que nos ocupa, ha sido cargado de contenido a partir de mediados de la
década de los años 80, fundamentalmente en el ámbito anglosajón.
En 1986, un Comité de
Conservación , definía Preservación en los siguientes términos:
Preservación: comprende todas las actividades económicas y administrativas, que
incluyen el depósito y la instalación de los materiales, la formación del
personal, los planes de acción, los métodos y técnicas referentes a la
preservación de los materiales de archivos y bibliotecas y a la información
contenida en los mismos» En esta misma línea se encuentran las definiciones
aportadas recientemente por teóricos como Paul Conway y John Feather(S/F),
quienes las han desarrollado extensamente.
Por todo ello, la Preservación debe entenderse como el conjunto de actividades
administrativas reconocimiento, análisis y estudios previos, decisiones
encaminadas a determinar y mantener las medidas necesarias para la perfecta
conservación de los documentos, consiguiendo de esta manera unas condiciones
favorables de tutela, defensa y seguridad ante cualquier deterioro que ponga en
peligro la materia o la función del documento."
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