Un documento representa el mecanismo elaborado por la
humanidad para guardar y dejar el conocimiento a las nuevas generaciones y ser
fuente de prueba sobre acontecimientos. Concebido en tres dimensiones: soporte
físico, creación intelectual y mensaje informativo cuyo significado es
constantemente actualizado en el proceso de comunicación. El documento es
fuente permanente de información, es la memoria de la cultura humana y el
testimonio de los acontecimientos de la historia, la vida contemporánea y el
quehacer general de la sociedad. Esta es la razón por la cual debe ser
conservado y protegido.
Su naturaleza involucra distintas características de
envejecimiento y durabilidad que requieren diferentes niveles de cuidado. Los
sistemas de conservación preventiva, hacen énfasis en el control de la
temperatura, humedad relativa, iluminación, ventilación y mantenimiento de los
sitios donde se resguarda el acervo, a fin de garantizar su preservación.
El manual de preservación de
bibliotecas y archivos del Northeast Document Conservation Center, Biblioteca
Nacional de Venezuela, Centro nacional de conservación de papel para América
Latina y el Caribe. Caracas, Venezuela (Fascículo 6 Procedimientos de
conservación. 1.994):
" ... Las alteraciones
a corregir determinarán la actuación de los apartados necesitados, pero tomado
el esquema teórico y con vistas a un prototipo de supuesta restauración las
fases a seguir son:
1. Control
2. Análisis y diagnóstico
3. Fotografía
4. Protección del documento
5. Desinfección, desinsectación y esterilización
6. Limpieza
7. Desacidificación
8. Consolidación
9. Reparación de cortes y desgarros
10. Reintegración del soporte
11. Reintegración de los elementos sustentados
12. Secado y alisado
13. Laminación
14. Encuadernación
15. Montaje y encapsulado ... "
El manual de procedimientos del Centro Nacional de
Conservación Documental, Edición de la versión original en español (1995
Impresión de 2001):
" ... Los documentos involucra inéditos y
publicaciones. La diferencia entre un inédito y una publicación está
presentada por el grado de difusión que cada uno permite; Inéditos, es un
documento de circulación restringida dentro de un ámbito o institución,
mientras que las publicaciones han sido producidas en múltiples copias
permitiendo la consulta masiva y simultánea ... "
Coloquio Internacional sobre el Patrimonio Documental en Papel y Digital - La
Habana – Cuba – Marzo 2005:
" ... Actualmente, individuos y organizaciones de los
sectores público y privado están produciendo documentos exclusivamente en
formato digital, debido a las innumerables ventajas proporcionadas por ese
formato, como economía de espacio físico, aumento de productividad,
optimización de los flujos de trabajo, facilidad de generación y distribución
de datos e informaciones digitales, y aun rapidez en el acceso a los estoques
de información.
Entretanto, los documentos procesados por un computador tienen innumerables
desventajas: pueden ser manipulados sin dejar cualquier vestigio, son
inestables y extremamente vulnerables a la intervención humana, a la
obsolescencia tecnológica y a la degradación física del soporte. Además, los
ciudadanos, la sociedad y los gobiernos dependen cada vez más de la
información digital para el ejercicio de sus derechos.
Otro problema que el documento archivístico digital presenta es su dificultad
para identificarlo en el ambiente electrónico, pues como no es una entidad
material, es difícil reconocer entre los registros electrónicos cuál es el
documento archivístico. En ciertos casos es posible establecer un paralelo con
los documentos tradicionales (cartas, contratos, memorandos, relaciones etc.);
en otros casos es más difícil trazar la correspondencia entre documentos
electrónicos y los tradicionales, como bases de datos, hipertexto, planillas,
sistemas de multimedia. La consecuencia de esta situación es la dificultad de
identificar y establecer el origen de los documentos ... "
Research Library Group (1986) "... recomienda hacer un
análisis de costo para asegurar el equilibrio en los programas de preservación
a corto y largo plazo. Es importante documentar los gastos en todos los
equipos, materiales, personal, y otros, de tal forma que sea posible utilizar
luego esa información para futuros presupuestos. La rama administrativa es el
elemento de mayor importancia en la planificación de programas de
preservación. Para el autor, la cooperación y el apoyo administrativo se
traduce en un programa exitoso ... "
(Dureau (1987) " ...Sin embargo, la instrumentación de
los métodos técnicos de preservación y conservación es labor de los
científicos y los conservadores. Por lo tanto, es esencial que los
bibliotecólogos, los científicos y los conservadores interactúen estrechamente
y decidan conjuntamente acerca de métodos, tratamientos, materiales a usarse y
las técnicas para aplicar a ciertos objetos específicos ... " .
Sin duda, los métodos de tratamiento deben ser realizados
bajo el control y asesoría de expertos técnicos calificados. Se debe
considerar, que los adelantos técnicos y científicos en preservación y
conservación no son inmediatamente utilizables.
En el articulo evolución del
concepto y de la significación social del patrimonio cultural de Josué LLull
Peñalba (2005) se hace un recorrido por las distintas formas de percibir y
entender el patrimonio cultural que se han producido a lo largo de la
historia:
" ... podemos definir el
patrimonio cultural como el conjunto de manifestaciones u objetos nacidos de
la producción humana, que una sociedad ha recibido como herencia histórica, y
que constituyen elementos significativos de su identidad como pueblo. Tales
manifestaciones u objetos constituyen testimonios importantes del progreso de
la civilización y ejercen una función modélica o referencial para toda la
sociedad, de ahí su consideración como bienes culturales. El valor que se les
atribuye va más allá de su antigüedad o su estética, puesto que se consideran
bienes culturales los que son de carácter histórico y artístico, pero también
los de carácter archivístico, documental, bibliográfico, material y
etnográfico, junto con las creaciones y aportaciones del momento presente y el
denominado legado inmaterial... "
Establecer criterios para la
Valoración de un documento administrativo, teniendo como base su ciclo de vida
por su funcionamiento institucional. Es importante tener en cuenta el uso, su
frecuencia y las normas que regulan la producción documental. Estos criterios
van a permitir determinar si un documento está en su fase activa, semiactiva o
inactiva.
Antecedentes históricos
La Conservación y Restauración de
documentos, al igual que cualquier disciplina, no puede separarse de su
objeto, que en este caso es el estudio de soluciones al deterioro físico del
documento.
Nos apoyaremos en el desarrollo de
los antecedentes históricos con el trabajo desarrollado por Allo Manero, Maria
Adelaida de la Universidad de Zaragoza, historia de la conservación y
restauración de documento, en el texto:
"Ahora bien, el origen cronológico de
la Conservación y Restauración de documentos entendida como disciplina
científica no se corresponde en ningún modo con el de su objeto de estudio.
Las medidas para garantizar la permanencia física de los documentos tienen una
clara existencia a lo largo de toda la Historia, pues se remontan al momento
de la aparición de las primeras bibliotecas y archivos en el mundo antiguo.
Mientras que los orígenes de la Conservación y Restauración de documentos,
aunque sean tan difíciles de establecer como para cualquier otro tipo de
conocimiento científico, pueden ser situados a finales del siglo XIX, si bien
sólo a partir de la década de los años setenta del siglo XX quedará
establecida esta moderna disciplina tal y como la conocemos actualmente.
La Conservación y Restauración de documentos no escapa a
los problemas teóricos que plantea la definición de cualquier disciplina
científica, ya que como tal ha sufrido una evolución a lo largo del tiempo.
Así pues, y con objeto de clarificar alguno de estos problemas, concretamente
el relacionado con el ámbito cronológico de esta materia de enseñanza,
empezaremos distinguiendo en su estudio dos grandes períodos:
— Período precientífico: desde la Antigüedad hasta finales
del siglo XIX.
— Período científico: desde finales del siglo XIX hasta nuestros días.
Dentro de este período, podrán ser diferenciadas
distintas etapas evolutivas, como se tendrá ocasión de ver más adelante. El
primer período se caracteriza por el marcado carácter artesanal y empírico de
las fórmulas y métodos propuestos para resolver el problema del deterioro
físico de los documentos, no resultando apropiado hablar todavía de su
Conservación y Restauración.
Periodo pre - científico. Técnicas para conservar y reparar
documentos:
La Edad Media
La Edad Media también proporciona noticias relacionadas con las técnicas de
conservación de los documentos instalados en las bibliotecas y archivos
durante este dilatado período. Dichas técnicas son herederas en su mayor parte
de la tradición anterior, si bien existieron importantes aportaciones
procedentes del mundo islámico."
Manual de Codícología, Madrid, Ed.
Pirámide, (1988)
"...
Si atendemos a las nuevas fórmulas de la morfología libraría, ha de aceptarse
en primer lugar que la técnica de la encuadernación surge precisamente como
sistema de protección del códice, esto es, como nuevo medio para potenciar su
conservación A partir del siglo XIV, junto a los soportes más característicos
de este periodo —pergamino, papel—, puede constatarse el uso masivo de un
nuevo tipo de tintas, las denominadas ferrogálicas, cuya aparente
ventaja frente a las antiguas tintas de carbón reside en disponer de un
fijador químico del color que imposibilita su desprendimiento del soporte. La
justificación de su empleo se ceníró en aumentar el nivel de conservación de
la información registrada, si bien las consecuencias originadas posteriormente
sobre los soportes ha sido muy nociva debido al importante grado de acidez que
contienen, ocasionando importantes deterioros de oxidación y pérdida total de
la documentación .... "
Kraemer Koeller (S/F):
" ...
En el sector de los procesos de fabricación de nuevos soportes, en Japón fue
ideado un curioso procedimiento para la elaboración de papel que consistía en
someter a las fibras vegetales empleadas como materia prima a un proceso de
esmerada maceración biológica. De esta manera se eliminaba toda la lignina,
restando exclusivamente celulosa pura. El grado de elasticidad alcanzado era
muy elevado y, por ello, el nivel de conservación de estos papeles fue
notablemente superior al realizado por otros procedimientos.
Las copias de documentos por razones de seguridad, renovación o reparación
—copias ex caducitate — también deben ser consideradas medidas de de
conservación. Los ejemplos a lo largo del período son numerosísimos. En otras
ocasiones no será el deterioro
de antiguos soportes sino la desconfianza ante los nuevos, la causa que
determine la realización de estas copias; un buen ejemplo lo constituye el
decreto de Federico II de Alemania en 1221, ordenando copiar en pergamino
todos aquellos documentos originales realizados en papel que tuvieran que ser
conservados más de un año en su cancillería.
La prevención y el tratamiento de plagas bibliófagas experimentó un importante
desarrollo a lo largo de la Edad Media debido a la utilización de nuevos
productos insecticidas de gran poder, comercializados en Europa y Asia por los
árabes. Se trataba de unas mezclas pulverulentas que contenían derris y
pelitre, un tipo de sustancias naturales empleadas como veneno en muchas
culturas primitivas que podían ser esparcidas cómodamente sobre los códices y
entre los documentos... "
Manuel O(1977), No por ello dejaron de ser utilizadas plantas aromáticas
y productos repelentes procedentes del periodo anterior, como bien lo acredita
un manuscrito del siglo XIII titulado «Remedium vermes librarum» que gozó de
amplia circulación debido a la rica información suministrada para el combate
de hongos y bibliófagos 1 A pesar del elevado índice de uso que tuvieron estos
productos su valor y eficacia fueron escasos.
Kraemer Koeller (S/F), más sofisticado, aunque con idéntica finalidad preventiva, fue el sistema
utilizado en China durante el proceso de elaboración del papel, a cuya pasta
hubo que añadir un importante agente antiséptico —extracto de las bayas del
corcho— desde que así fuera dispuesto en un edicto del año 674.
Otro sistema para conservar los documentos fue el basado en la reparación de
aquellos que presentaban deterioros tales como desgarros y zonas perdidas,
ejecutadas por copistas e iluminadores en los scriptoria.
Tanto el estudio directo de los códices que presentan este
tipo de reparaciones como un importante manuscrito musulmán de finales del
siglo x —el Fihrist— con dilatadas descripciones al respecto, reflejan la
utilización de técnicas y productos cuyo seguimiento estará presente hasta
mediados del siglo XX.
La Edad Moderna
Los siglos XVI, XVII y XVIII configuran una etapa en la que se crean grandes
bibliotecas y archivos y en la que, consecuentemente, las técnicas
bibliotecarias y archivísticas experimentan un importante desarrollo, como
bien lo pone de manifiesto la aparición de los primeros tratados surgidos al
respecto en los que ya comienzan a aparecer recomendaciones para conservar las
colecciones y fondos documentales.
Alberti, L. Battista (1452), por lo que se refiere a la ubicación de
archivos y bibliotecas se sigue aceptando la antigua recomendación vitrubiana
sobre su orientación hacia el Este, apareciendo recogida de esta manera en los
tratados arquitectónicos de la época inspirados en la obra de Vitrubio, como
por ejemplo la conocida y divulgada obra de Alberti “.
Las instrucciones y reglamentos redactados para la organización y buen
funcionamiento de estos centros contemplan medidas relacionadas con la
conservación de documentos, tratándose por lo general de disposiciones
centradas en la seguridad frente a robos, incendios y ausencia de humedades,
así como en actividades ordinarias para el correcto mantenimiento de las
obras, basadas en su limpieza y aseo y en revisiones periódicas para la
prevención de plagas.
Estudio de José Luis Rodríguez de
Diego (1989) dentro del ámbito español, instrucciones como las de los archivos de Simancas
(1588) e Indias (1790) las correspondientes a la biblioteca de El Escorial
(1575), constituyen claros exponentes de la preocupación por este importante
aspecto, así como modelos de entendimiento muy similar sobre las actuaciones
requeridas para conservar convenientemente la documentación.
Además de estas exigencias, las medidas conservadoras practicadas en esta
época se completan con otras, como una adecuada instalación, bien a la
dotación y mantenimiento de encuadernaciones o sistemas de encarpetado y
enlegajado, y mediante la prevención de plagas con polvos y plantas repelentes
utilizados en la etapa anterior.
En los archivos, la copia de los documentos más importantes para evitar su
deterioro o la realizada a documentos ya deteriorados, siguió siendo una de
las actividades conservadoras más destacadas. Así aparece dispuesto en las
Instrucciones filipinas para el archivo de Simancas (1588), en las que además
se obliga a guardar originales y copias en lugares diferentes y a utilizar las
copias y no los originales para acceder a la información.
El tratado de Alessio Piemontese
(1882), gozó de gran difusión en esta época: el entendimiento del ejercicio conservador se completa finalmente con las
reparaciones y tratamientos aplicados sobre los documentos deteriorados, cuyas
técnicas y productos conocemos a través de diferentes vías: el estudio directo
de las obras reparadas, la escasa documentación generada por su realización 6
y los tratados aparecidos a partir del siglo XVII.
Del análisis de las fuentes informativas mencionadas se deduce perfectamente
el concepto de Restauración existente en la época, basado en la reparación de
los daños visibles más aparentes, utilizando técnicas y productos
tradicionales que, en más de una ocasión, constituyeron una amenaza para la
futura conservación de la obra reparada: adhesivos, productos para eliminar
manchas, sistemas para blanquear el papel y reavivar tintas.
Los tratamientos más generalizados y comunes fueron: reintegraciones masivas
de márgenes de páginas; reintegración de textos perdidos en los libros
impresos; injertos para lagunas y áreas perdidas; recoser y reencolar
volúmenes; sustitución de encuadernaciones en mal estado por otras nuevas;
consolidación de soportes atacados por la acción de tintas metaloácidas;
limpieza, eliminación de manchas y blanqueamiento; reavivamiento de tintas en
manuscritos; procesos de desmontaje y montaje de estampas y dibujos.
Los copistas, iluminadores y encuadernadores fueron los
responsables de estos tratamientos, cuya ejecución era realizada generalmente
mediante encargos puntuales demandados por los responsables de las diversas
bibliotecas y archivos. Estos últimos, a su vez, también tuvieron ocasión de
experimentar en más de una ocasión tratamientos novedosos sobre la
documentación que permanecía bajo su custodia. Sólo en casos muy excepcionales
estos oficiales formaron parte de la plantilla de una forma estable, y cuando
lo hicieron fue a causa de fases importantes en la reorganización a de las
colecciones.
El siglo XIX
Durante la primera mitad del siglo
XIX se produce un hecho de capital
importancia: surgen las primeras formulaciones teóricas sobre el concepto de
Restauración, naturalmente centradas en la obra artística y más concretamente
en la Arquitectura, cuyos responsables, el arquitecto francés Eugenie Violet-le-Duc
(1814-1879) y el londinense John Ruskin, defendieron dos conceptos de
Restauración completamente antagónicos, la " Restauración estilística " y la " Restauración romántica
".
Los principios teóricos de la Restauración
estilística aparecen claramente reflejados en algunos textos alusivos a
restauraciones practicadas sobre libros y manuscritos por reputados artífices
italianos de la época, como los florentinos G. Fabroni, P. Ciatti y R. Salan.
A través de estas declaraciones se observa un concepto de Restauración basado
en la reconstrucción de elementos ornamentales o reproducciones caligráficas
cuyos resultados son tanto más apreciables cuanto más difícil resulta
distinguir el original de la imitación o reconstrucción realizada. Al igual
que en la Arquitectura, se trata, en definitiva, de restituir al documento su
condición originaria.
Asimismo, desde finales del siglo
XVIII y a lo largo de todo el XIX, se asiste
a un importante y decisivo desarrollo de las técnicas conservadoras, producido
e incentivado por dos factores de singular trascendencia:
— La introducción de tratamientos con reactivos químicos.
— El inicio de una incipiente literatura científica preocupada por el estudio
de los agentes causantes del deterioro de los materiales documentales.
Las consecuencias de ambos factores propiciaron a finales de siglo el hecho
que viene siendo propuesto como acto fundacional del nacimiento de esta joven
disciplina: la conferencia internacional celebrada en la abadía suiza de San
Galí (1898).
Los tratamientos que más se beneficiaron de los recientes descubrimientos en
el campo de la Química fueron: los procedimientos de blanqueo del papel, la
eliminación de manchas, el reavivamiento de tintas y la lucha contra
insectos, cuya novedad ocasionó a su vez la aparición de los primeros
tratados sobre restauración de libros, estampas y dibujos.
OPREA, F: Les principes de base de la
restauration des documents. Janus, (1994):
Paralelamente se asiste a la aparición de las primeras tentativas de estudio
sobre las causas del deterioro físico del papel y la piel dc las encua-dernaciones,
como así lo acreditan los estudios de Johan Hermann sobre los insectos
bibliófagos y su tratamiento (1774), Mathias Koops (1801) y John Murray (1829)
sobre el deterioro del papel, y M. Faraday (1843) sobre la degradación de la
piel. Corolario de todos ellos es el tratado de Willian Blades (1896), quien
ya a finales de siglo fue capaz de sistematizar las causas degradatorias para
la conservación de libros y documentos, afirmando que sus agentes de deterioro
eran: el fuego, la humedad, el calor, el gas, la suciedad, los insectos y la
ignorancia de quienes los trataban, fundamentalmente encuadernadores y
coleccionistas.
Como se ha tenido ocasión de comprobar, el hombre, a lo largo de toda la
Historia y hasta finales del siglo XIX, mostró una preocupación activa por
conservar los documentos, y para ello utilizó diversos sistemas que ayudan a
recuperar el entendimiento de la Conservación y Restauración durante este
dilatado período. Dichos sistemas se centraron básicamente en la búsqueda de
materiales permanentes para la propia elaboración de los documentos, la
prevención de los agentes de deterioro más evidentes y el tratamiento directo
de los documentos para reparar los daños visibles y reconstruir los textos
perdidos.
Naturalmente, la eficacia de las medidas desarrolladas tanto para prevenir
como para reparar el deterioro hoy no puede ser aceptada como tal, al menos en
la mayoría de los casos, pues si bien es cierto que terminaron por resolver
problemas puntuales y concretos, su uso genero asimismo problemas secundarios
y a menudo irreversibles.
El carácter artesanal y empírico de los sistemas propuestos para conservar los
documentos, al igual que su marcado individualismo, solamente podían finalizar
de una manera, y ésta va a ser desarrollada en el período siguiente partiendo
de estudios científicos de los soportes documentales —papel, piel, adhesivos,
tintas— y de sus agentes de deterioro, apoyados sobre una base
interdisciplinario de principios físicos, químicos y biológicos.
PROBLEMÁTICA TERMINOLÓGICA:
El estudio terminológico y semántico
de los términos utilizados para denominar una disciplina constituye un recurso
tradicional en la conceptualización científica. En nuestro caso concurre la
utilización de tres términos diferentes: Preservación, Conservación y
Restauración, cuyos significados se han intentado delimitar y precisar, pero
cuyo uso sigue siendo impreciso y, en numerosas ocasiones, poco justificado.
Comenzaremos por lo tanto abordando un análisis etimológico y semántico de
estos términos con objeto de estudiar la proyección de que han sido objeto en
las diversas definiciones proporcionadas en léxicos y glosarios especializados
así como en la literatura profesional de la disciplina.
Maria;Ayala. y Lau,J.: Technical dictionarv of Library. Nueva York-Londres,
(1993):
RESTAURACIÓN
El término Restauración procede del
latín «resto», por lo que, desde el punto de vista etimológico, significa
«poner de pie lo que se había caído», es decir, volver a la situación anterior
Dentro de las diversas acepciones reunidas en el Diccionario de la Lengua
Española figura una específica relacionada con las obras artísticas: «Reparar
una pintura, escultura, edificio, etc., del deterioro que ha sufrido»>.
En cualquiera de sus acepciones en otros idiomas —francés (Restauration),
italiano (Restauro), español (Restauración), alemán (Restaurierung), inglés (Restoration)—,
la Restauración implica un proceso previo de deterioro y pérdida, ya sea de
materia o de cualidad de ella, que hace necesaria una intervención material y
directa sobre la obra.
Este significado general de
intervención directa sobre la obra con objeto de restituir su condición
original es el que predomina en todos los diccionarios, léxicos y glosarios
específicos o relacionados con la disciplina: «reparar algo antiguo y
devolverle su formato o condición original» «volver al estado inicial»;
«reparación o reposición del material bibliográfico a su condición original»;
«la restauración tiene por objeto volver a poner un libro, estampa, etc. en el
mismo estado y características que originariamente tenía, esto es, sin alterar
las condiciones y modalidades del documento en cuanto a la naturaleza física,
estilo, etc.»t «medidas especificas llevadas a cabo para reforzar y volver al
estado original los documentos deteriorados».
Ahora bien, además de este significado general no
conviene olvidar que el término Restauración designa una teoría de
intervención sobre la obra artística que, iniciada en el siglo XIX, ha
permanecido en auge hasta nuestros días, experimentando importantes cambios
conceptuales a lo largo de este tiempo. La última definición de Restauración
ha sido la elaborada enl a «Carta della conservazione e del restauro degli
oggetti d’arte e di cultura » (1987), pasando a designar «todas las
intervenciones que, sobre bases previas de investigación, estén dirigidas a
restituir al objeto su integridad y, cuando sea preciso, el uso». Y con este
significado figura ya en algunos glosarios especializados y más recientes.
CONSERVACIÓN
El término Conservación proviene del
latín "cum servare", es decir, mantener intacto y sin daño, cuidar la
permanencia de una cosa, guardarla con cuidado para que subsista y sea
duradera». Así pues, la Conservación tiene por objeto garantizar la
transmisión de un objeto en el mismo aspecto —forma, contenido— en que éste ha
llegado a nosotros a través de actuaciones que eviten la alteración de sus
materiales y su función. Se trata en definitiva de medidas para evitar la
disminución cuantitativa y cualitativa de los elementos de una obra.
El uso que se ha hecho de este
término en sus diferentes acepciones lingilísticas ha sido distinto:
1. En algunos casos ha servido para
denominar a la propia disciplina, entendida como conjunto de medidas de
prevención y de restauración. Veamos algunos ejemplos significativos.
En 1983, el National Conservation
Advisory Council (EE.UU.) definía el término Conservation como el conjunto de
acciones que suponen la examination ( assesment of the item ), la preservation
( action taken to retard deterioration by control of their environment and/or
treatment of their structure») y la restoration ( action taken to return a
deteriorated artifact as nearly as is feasible to its original form with
minimal further sacrifice of aesthetic and historie integriíy ).En España,
Vicente Viñas ha afirmado: «Para conseguir el noble propósito de conservación
de todo testimonio cultural, manteniendo las características que física y
funcionalmente definen la obra, y teniendo bien presente la ineludible ley de
caducidad que atañe a todo lo material, existen, exclusivamente, dos
posibilidades: la preservación y la restauración"
Glosario de la Bibliotecología y
Ciencias de la Información. Ed.Heartsill Young. Traducción de Blanca de
Mendizábal Allende. Madrid, Ed. Díaz’ de Santos,(1988):.
No obstante existe una diferencia
importante en las definiciones aportadas en esta línea sobre el término
Conservación. En unos casos ha servido para designar todo género de medidas de
prevención frente al deterioro, tanto las centradas en el entorno ambiental
que rodea al documento como las dirigidas a su tratamiento % mientras que en
otras ocasiones tan sólo se ha utilizado para designar a estas últimas. En
cualquier caso este último significado de Conservation, entendida como
conjunto de tratamientos realizados sobre los documentos para evitar el
progreso de un deterioro o conseguir su corrección, sólo ha tenido cabida en
el ámbito anglosajón
PRESERVACIÓN
El término Prevención procede del
latín " prae venire " y significa «disponer con antelación las cosas
necesarias para un fin», es decir, adelantarse en las medidas a tomar. No es
un término utilizado en inglés ni alemán, solamente en lenguaje coloquial se
utiliza la expresión Preventive maintenance.
Preservación deriva asimismo del
latín " praeservare ", esto es, «poner a cubierto anticipadamente a una cosa o
persona de algún daño o peligro, proteger su integridad de antemano. Por lo
que respecta al uso de este término en el sector que nos ocupa, ha sido
cargado de contenido a partir de mediados de la década de los años 80,
fundamentalmente en el ámbito anglosajón.
En 1986, un Comité de Conservación ,
definía Preservación en los siguientes términos:
Preservación: comprende todas las
actividades económicas y administrativas, que incluyen el depósito y la
instalación de los materiales, la formación del personal, los planes de
acción, los métodos y técnicas referentes a la preservación de los materiales
de archivos y bibliotecas y a la información contenida en los mismos» En esta
misma línea se encuentran las definiciones aportadas recientemente por
teóricos como Paul Conway y John Feather(S/F), quienes las han desarrollado
extensamente.
Por todo ello, la Preservación debe
entenderse como el conjunto de actividades administrativas reconocimiento,
análisis y estudios previos, decisiones encaminadas a determinar y mantener
las medidas necesarias para la perfecta conservación de los documentos,
consiguiendo de esta manera unas condiciones favorables de tutela, defensa y
seguridad ante cualquier deterioro que ponga en peligro la materia o la
función del documento."