Estado, Política y Petróleo

TRABAJO No. 4

Equipo de trabajo:

Rosa Elena Durán, Lourdes Torres, Maria E. Mosquera, Cecilia Gil

 

INTRODUCCIÓN
 
 
 

 Quisiéramos comenzar este trabajo siendo eco del gran desconocimiento que hoy por hoy tiene el ciudadano común acerca del problema energético mundial. "El ingenio humano siempre ha buscado mejorar la condiciones de vida de nuestra raza en nuestro planeta" pero a que costo?, este planeta es lo único que tenemos y sin medidas y acciones que detengan el asesinato del mismo vamos hacia la destrucción inevitable.

Suena contradictorio contar con comodidades en nuestras casas, contar con vehículo, celulares, equipos electrónicos de todo tipo, iluminaciones de grandes ciudades por un lado mientras por otro contamos con fábricas proveedoras de todos lo anterior mencionado, todas altamente contaminantes.

A lo largo de nuestra búsqueda en la Internet, en literatura referida al tema lo que hemos visto son opiniones y posiciones encontradas, la lucha entre países por obtener Petróleo, guerras sin sentido o con sentido visto desde el punto de vista que mas le convenga al mejor postor.

El presente trabajo trata de resumir y dar a conocer diferentes aspectos del problema energético mundial así como el papel de nuestra nación, Venezuela dentro de la economía energética mundial.

 

 

 El Problema Energético Mundial
 
 
 

Desde que el Capitalismo logró posicionar a los combustibles fósiles como una variable gravitante dentro del sistema económico mundial en su búsqueda insaciable de obtener máximas ganancias con el mínimo esfuerzo, la sociedad ha estado condicionada por estos recursos.

Desde que la energía ha tomado cuerpo dentro del aparato productivo de los países, este se ha traducido en un indicador que denota el desarrollo económico de un país a partir del incremento en su consumo energético; indicador que es usado por los organismos económicos internacionales para el seguimiento de su desarrollo.

Esta condición actual nos ha traído como consecuencia un "problema energético mundial" el cual parte de dos aristas que modulan el significado del problema, por un lado la dependencia mundial sobre un recurso energético no renovable, y por otro la degradación del medio ambiente que impuso su utilización.

Estos problemas se han ido incrementando cada día más por el rápido crecimiento demográfico en un planeta de recursos limitados, lo cual ha traído como consecuencia un incremento del consumo de energía, el cual a su vez viene agravado, principalmente en los países en vías de desarrollo, por las múltiples deficiencias en los modelos de producción de energía que los mismos poseen, así también como el uso de tecnologías anticuadas y poco eficientes, por lo que resultan más costosas y a la vez poco ecológicas; debido que estos modelos muestran una fuerte dependencia hacia el petróleo.

Los países del Tercer Mundo a diferencia de los países industrializados,  no invierten lo que deberían en la eficiencia y el ahorro, sino que para contrarrestar el aumento de la demanda construyen más plantas (generalmente térmicas). Tampoco se dedican al apoyo sostenido del desarrollo de energías no convencionales o al cuidado del medio ambiente, como se puede ver en países como Estados Unidos (Ley de Aire Limpio), o los de la Comunidad Europea (impuesto al carbono), además de las pocas excepciones de algunos países en vías de desarrollo como Chile con la Ley Corta, que incentiva el desarrollo de pequeños proyectos energéticos no convencionales exceptuándoles el pago de peajes de transmisión troncal, etc.

A pesar de los grandes avances en los países industrializados, estos no están para nada exentos de culpa: si bien representan el 20% de la población mundial, consumen el 75% de la producción total de energía del planeta. Además, la mayoría de ellos integran el grupo de los países más contaminantes del mundo, y algunos países como Estados Unidos, se oponen incluso a firmar el protocolo de Kyoto de 1997 (que consiste en la reducción de las actuales emisiones de contaminantes).

Hoy se tiene eficiencia certera de que el aumento de la temperatura a nivel mundial es el resultado de las constantes emisiones de dióxido de carbono y otros gases contaminantes, que se comportan ante la radiación como el vidrio de un invernadero, dejando pasar el calor hacia el interior de la atmósfera pero no hacia el exterior de la misma. Este proceso, conocido como efecto invernadero, siempre ha existido en el planeta, pero a causa del abrupto incremento de los gases mencionados, se está alterando su equilibrio natural, lo que en consecuencia producirá un deshielo de los polos y el ascenso del nivel del mar y problemas climáticos por doquier, lo que conducirá a catástrofes de consecuencias insospechables.

 Para contrarrestar este proceso, es necesario tomar conciencia de la gravedad del mismo y aventurarse a sistematizar proyectos que lleven al reemplazo de los combustibles fósiles por otros cuyas consecuencias ambientales negativas sean mínimas, tales como el uso del hidrógeno o de fuentes de energía renovable como la solar, la eólica, la mini hidráulica, entre otras.

Cambiar el actual modelo energético, basado mayoritariamente en el uso de combustible fósiles, hacia un modelo en que pueda integrarse las tecnologías alternativas y menos agresivas al medio ambiente no ha de ser una cosa sencilla. La dificultad en este cambio no radica sólo en el recurso de transición en sí, sino en su viabilidad económica, el impacto ambiental, y la posibilidad que pueda atravesar la trama del poder económico que encierran los intereses asociados a los combustibles convencionales.
 

 

 

La política petrolera de Estados Unidos, Europa y Japón
 
 

 

Estados Unidos: (Spencer Abraham,2004)

El presidente Bush, al reconocer, cuando asumió su cargo, las crecientes tensiones que sufren los sistemas energéticos, trató de desarrollar una política energética general y equilibrada que pudiera ayudar al sector privado y a los gobiernos estatales y locales a "promover una producción y distribución de energía para el futuro, confiable, costeable y ambientalmente sana". El resultado fue el informe de Política Energética Nacional (NEP), que desde su publicación en mayo de 2001 ha guiado la política energética de Estados Unidos.

La Política Energética Nacional (MEP) es un mapa de rutas innovador que aprovecha una gama diversa de fuentes de energía para mejorar la seguridad energética, la competitividad económica y el desempeño ambiental de Estados Unidos. Desde la perspectiva de Estados Unidos, la seguridad energética es algo más que una cuestión de asegurar abastecimientos a corto plazo. El acceso confiable a servicios energéticos costeables, limpios y eficientes, es también esencial para el crecimiento y el desarrollo económicos.

Si bien la producción norteamericana puede suministrar actualmente la mayor parte del gas natural que necesita Estados Unidos, la tendencia aquí es también que una porción mayor del gas se importe desde fuera del Hemisferio Occidental. Incluso con un aumento acelerado de la eficiencia energética, Estados Unidos todavía dependerá enormemente de las importaciones de energía para satisfacer futuras necesidades de consumo.

La estrategia de seguridad energética la conforman los siguientes principios. Primero, equilibrar el aumento de producción con una concentración renovada en el uso limpio y eficiente de la energía. Segundo, expandir la participación internacional con naciones consumidoras y productoras. Tercero, expandir y diversificar las fuentes de abastecimiento así como por último, alentar decisiones en materia de energía que estén guiadas por mercados competitivos y políticas públicas que estimulen resultados eficientes.

El logro de la perspectiva de un abastecimiento de energía seguro y sostenible requerirá la transición a sistemas de energía avanzados. Por lo tanto, un aspecto central de la política energética estadounidense consiste en una cartera de tecnologías innovadoras que prometen alterar fundamentalmente la manera en que producimos y consumimos energía. Nuestros esfuerzos sacan partido también de las asociaciones público-privadas, los instrumentos de políticas de mejoramiento del mercado y la cooperación internacional.

Europa (Ana Mª. Melgares, 2007)

La Comisión Europea propone un paquete de medidas integradas sobre la energía y el cambio climático con el fin de reducir las emisiones en el siglo XXI. Plantea una política energética europea que se fundamenta en tres pilares básicos: lucha contra el cambio climático, fomento del empleo y el crecimiento, y reducción de la dependencia exterior de la UE frente a las importaciones de gas y petróleo.

La UE se enfrenta a una dependencia cada vez mayor de las importaciones, a la subida de los precios de la energía y a los efectos del cambio climático, considerado hoy como una de las amenazas más graves para el planeta. Por estos motivos la Comisión Europea considera que es el momento de plantear una nueva política energética para Europa, capaz de responder al cambio climático y a la nueva situación económica que se plantea. Para disponer de energía sostenible, limpia, segura y competitiva, plantean la necesidad de una respuesta europea común.

El paquete de medidas a adoptar que propone la Comisión Europea pretende aportar soluciones a estos problemas centrándose en el desarrollo de un auténtico mercado interior de la energía, adoptando rápidamente el uso de tecnologías de producción de energía que emitan poco CO2 y ahorrando energía primaria.

Japón

Según el último informe anual sobre la política energética, Japón debe seguir concentrándose en los reactores nucleares, aunque también tendría que investigar otras fuentes energéticas para diversificar el mercado. Japón cuenta en la actualidad con 52 centrales eléctricas que suministran cerca de 45.000 megavatios a la red, lo que constituye el 30% de las necesidades energéticas del país. El dossier propone una reducción de las plantas nucleares que se prevé construir. En lugar de las nueve plantas que se planificaron hasta el año 2010, se construirán cinco, mientras que las restantes se edificarán entre ese año y 2030.

Alrededor del 50% del abastecimiento energético de Japón procede del petróleo, y cuando el carbón y el gas natural se incluyen en esta lista, los combustibles fósiles suponen el 80%. Dado que los precios del crudo siguen alcanzando máximos históricos debido a la situación en Iraq, es necesario que Japón conceda mayor importancia a la energía nuclear, la cual se caracteriza por su estabilidad y por su reducido impacto medioambiental. En la actualidad, la energía nuclear produce únicamente el 35% de la electricidad del país. Aumentar este nivel permitiría reducir la importancia del petróleo procedente de Oriente Próximo, que ha sido descrito como el polvorín del mundo, además de ser causa de grandes conflictos

Reducir la dependencia del crudo, apostar por nuevas fuentes de energía y elaborar una auténtica diplomacia energética son las soluciones por las que apuesta el gobierno de Koizumi.

 

 

América Latina y la situación de Venezuela en el contexto de la economía energética mundial.
 
 
 

 La energía ha pasado a ser uno de los principales temas de preocupación mundial. Es indudable que la región latinoamericana ha jugado un papel importante en la geopolítica del petróleo a nivel mundial desde el descubrimiento de los primeros yacimientos a principios del siglo pasado, rol que se ha mantenido hasta nuestros días. Si bien hay varios países petroleros latinoamericanos que no contribuyen de manera significativa a las reservas petroleras a nivel global, el impacto que estas generan a nivel local, tanto desde el punto de vista social como ecológico son muy importantes.

Venezuela juega un papel muy importante dentro de la economía energética mundial y mas aún en América Latina por ser una de las principales reservas, actualmente ha manejado lo que denomina solidaridad energética con algunos países latinoamericanos con los cuales a establecido algunos convenios, los cuales se mencionan a continuación:

Venezuela amortigua con hidrocarburos líquidos la crisis energética en algunos países como Argentina y Chile. Estableció acuerdos con México en el año de 1980 (Acuerdo de San José) cuyo objetivo era para proveer hidrocarburos a los países del Caribe y Centro América, financiándoles el 20% de las compras en distintos tipos de inversiones, pero atándolos a contratar bienes y servicios, Colombia se integró mas tarde a estos acuerdos.

Otro pacto, el Acuerdo Energético de Caracas del 2000, comprometió a Venezuela a proveer energía a todos los países latinoamericanos, con pagos parciales en bienes y servicios. Argentina envió 100.000 reses, en tanto que Perú ha pagado con semillas.

Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Jamaica, Nicaragua, Panamá y República Dominicana contrataron en conjunto 78.400 barriles diarios, pero se han incorporado otras naciones. Cuba recibe 53.000 barriles diarios por un acuerdo bilateral.

Hace cuatro años que Venezuela impulsa PetroAmérica, una empresa multinacional integrada por las petroleras estatales de América Latina (Petrobrás, PeMex, PDVSA y PetroEcuador, entre otras).

Venezuela y Brasil proyectan una refinería, exploración y producción conjunta de petróleo y gas natural. Se cree que la unión energética será una integración latinoamericana capaz de financiar el crecimiento económico y el desarrollo humano del continente. Una suerte de siembra del petróleo en América Latina. Chile se mantiene al margen, aunque en el pasado hubo participación de su Empresa Nacional de Petróleo en tareas de exploración en Venezuela.

Aún cuando Venezuela es un principal reservorio de Petróleo, a nivel latinoamericano se han estado buscando soluciones a la crisis energética mundial.

Para Latinoamérica la energía nuclear no es la solución. Latinoamérica tiene un gran potencial para las energías alternativas, especialmente lo que son los biocombustibles con el liderazgo de Brasil.

Latinoamérica tiene un inmenso potencial para las fuentes renovables, debe abandonar definitivamente las energías sucias como nuclear y termoeléctrica remplazándolas por energías limpias y seguras como eólica y solar y adoptando también políticas intensas de eficiencia energética. 

 

 

La OPEP antes y después
 
 

La Organización de Países Exportadores de Petróleo nace con la idea de obtener mayores ingresos para los países productores de crudo, cuya producción estaba controlada por multinacionales petroleras. Este organismo fue creado por Arabia Saudira, Irak, Irán, Kuwait y Venezuela.

Posteriormente se adhirieron a la Organización los siguientes países: Qatar (1961), Libia e Indonesia (1962), Abu Dhabi (1967), Argelia (1968), Nigeria (1971), Ecuador (1973) y Gabón (1975). En la actualidad, la OPEP reúne a doce países: Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudí, Venezuela, Quatar, Indonesia, Libia, Emiratos Arabes Unidos, Argelia, Nigeria y Gabón.

A continuación se presenta una tabla que refleja año a año los aspectos mas relevantes de la organización:

 

Durante la década de los 60

los países miembros nacionalizaron muchas compañías y negociaron acuerdos y concesiones para controlar los precios.

1973

durante la guerra arabe-israelí, se produjo un embargo petrolero árabe que interrumpió el flujo de petróleo. Como consecuencia, los precios se elevaron desde 2,5 dólares por barril (dpb) en enero de 1973 hasta 11,5 dpb en 1974, en el llamado primer "shock" petrolero.

1979

Una revolución en Irán (en ese entonces el segundo mayor vendedor de petróleo después de Arabia Saudita) provocó el segundo "shock" petrolero. Un año después, en enero de 1980, el precio del crudo árabe saltó hasta alrededor de 36 dólares el barril.

En las décadas de los 70 y 80

los altos precios llevaron a Occidente a producir más en áreas como el Mar del Norte. La recesión global y una reacción de ahorro de combustible frente a los altos precios mitigó la demanda petrolera mundial y provocó un exceso de existencias.

1990 A mediados de 1990, los precios bajaron hasta alrededor de 15 dólares antes de la invasión irakí a Kuwait. La nueva guerra en el Golfo Pérsico elevó los precios a su máximo histórico de 41,90 dpb en octubre.
1992-1993
  • Los miembros de la OPEP -reducidos de 13 a 12 por la salida de Ecuador en 1992- acordaron a fines de 1993 un sistema de cuotas. Pero escogieron un tope máximo que terminó siendo demasiado alto en una época en la que la recesión global mermaba la demanda petrolera.
  • Una reunión de la OPEP acordó un incremento del 10% en el tope de producción -el primero en cuatro años- en un momento en el que Asia iniciaba una depresión económica. Los precios comienzan a bajar.
1998 el Brent llegó a estar por debajo de 10 dólares en diciembre y nuevamente en enero de 1999. La OPEP, en coordinación con productores no-OPEP como México y Noruega, acordó recortes de producción en marzo y junio pero no logró detener la caída de los precios.
1999 1999, la OPEP llegó a un tercero y último recorte de producción en marzo y comenzó de esta manera una recuperación de los precios.
 2000 - 2007
Los recortes de producción que la OPEP acordó a partir de 1999 logran su objetivo y a principios de 2000 el precio del petróleo supera por primera vez desde 1986 la barrera psicológica de 30 dólares por barril. El grupo se fija en 2000 un objetivo de precios en forma de banda entre 22 y 28 dólares por barril.

La OPEP reacciona a los altos precios con aumentos de su producción, pero un fuerte incremento de la demanda, debido a la emergencia de China e India como grandes consumidores, sumado a problemas de producción (una huelga patronal en Venezuela a partir de diciembre de 2002 y la invasión de Irak en marzo de 2003) provocaron nuevas subidas de los precios.

El crudo alcanzó prácticamente los 80 dólares por barril en el verano de 2006.

 

 El Presidente Hugo Chávez ha jugado un papel protagónico detrás de las actuales alzas del petróleo. Cuando se convirtió en presidente, cambió la tradición de Venezuela como permanente violador de las cuotas de la OPEP y redujo la producción de crudo para fortalecer los precios.

 Venezuela es dentro de la OPEP el más fuerte partidario de los recortes y controles de producción. La rápida caída de su potencial de producción implica que la única manera como el gobierno de Chávez puede intentar sostener su viabilidad fiscal es impulsando los recortes de producción para obtener altos precios del petróleo.

 

Análisis de la política petrolera venezolana  y su desarrollo desde el siglo XIX hasta la fecha
 

Presidente Periodo

Reseña Histórica

  1878

Se inicia la explotación de petróleo con la formación de compañía la Petrolea del Táchira, la cual contaba con una producción diaria de 15 barriles

 

Juan Vicente Gómez 1908 - 1935

Se definió el marco legal por medio del cual se entrega gran parte del territorio nacional en concesiones a 50 años, de acuerdo a los intereses de los consorcios petroleros internacionales.

Se modificó la Ley de Minas, de acuerdo a los requerimientos formulados por el Capital Internacional.

 

Eleazar López Contreras 1936 - 1941

Primera huelga petrolera porque a pesar de que el petróleo era nuestro, las atribuciones de las concesiones otorgadas a consorcios trasnacionales no beneficiaban al trabajador venezolano.

 

Isaias Medina Angarita 1941-1945

Época en la que Venezuela estuvo económicamente casi en quiebra como consecuencia de la II guerra Mundial.

Entrada en vigencia de la Ley de Hidrocarburos de 1943

Se realizó revisión de la política petrolera, para el 13 de marzo de 1943 Venezuela tuvo una nueva Ley Petrolera, cuyos aspectos mas destacados fueron:

  • Unificación de todas las medidas adoptadas sobre petróleo en los gobiernos anteriores.

  • Obligatoriedad a las Compañías de ampliar en Venezuela, y a expensas de ellas las instalaciones de refinación.

  • Aumento de los impuestos y regalías, hasta igualar los ingresos fiscales con las ganancias de los consorcios.

  • Renovación por parte del Gobierno de todos los títulos otorgados y ampliación de su vigencia por cuarenta años y a renunciar a todos los juicios legales contra la industria del crudo.

Se aumentó el impuesto inicial de explotación y el impuesto de exploración

 

Revolución Del 18 De Octubre 1945

Creación de la Corporación Venezolana de Fomento y el Estatuto Electoral de 1946, así como la promulgación de la Constitución Nacional de 1947. Una de las mas importantes medidas tomadas por la Junta Revolucionaria de Gobierno fue la establecida por el Decreto N.-112 del 31 de diciembre de 1945, por medio del cual se modificaban los porcentajes a pagar por concepto de Impuesto Sobre La Renta. En esta forma se lograba una mas adecuada participación del fisco en los beneficios generados por la industria petrolera hasta alcanzar el cincuenta por ciento de los mismos, por lo que se denomino al resultado de esa política, el régimen del 50-50 (Fifty-fifty) en materia petrolera.

 

Don Rómulo Gallegos 1948
  • La creación de la comisión preparatoria para estudiar y planificar las posibilidades de explotación petrolera, por parte de una Empresa Nacional, la que además estudiaría la iniciación de la industria de refinación del crudo.

  • Logrose en esta administración con una bien planificada política petrolera, una duplicación de las entradas al fisco, por conceptos de renta petrolera.

Gabinete Ministerial

1948 hasta 1950

 

Se continua con el mismo panorama a nivel de industria petrolera

 

Marcos Pérez Jiménez 1953-1958

Durante el régimen Pérez jimenista, específicamente en los años 1956 y 1957, se otorgaron nuevas concesiones a las compañías petroleras internacionales, de acuerdo a la ley de Hidrocarburos de 1943.

Según este instrumento legal las empresas que recibían concesiones tenían derecho a explotar durante cuarenta años los recursos de hidrocarburos que se encontraron en el área asignada, pagándole al Estado unos impuestos especiales, aparte del impuesto sobre la renta por los ingresos que obtuvieron la empresa concesionaria.

El otorgamiento de nuevas concesiones petroleras durante los años 1956-1957 acentúo la dependencia de la economía venezolana del exterior, según lo confirma J.L. Salcedo Bastardo: "la dependencia venezolana del extranjero y del petróleo se acentúa; la importación de mercancías crece sin parar, Venezuela cambia su aceite por bienes perecederos y suntuarios en gran medida. La corrupción administrativa favorece el saqueo del país; el régimen sirve a las apetencias foráneas y en ellas encuentra, recíprocamente, su mayor base de sustentación".

 

Rómulo Gallego Betancourt  1958-1963

 Los logros mas importantes de este Gobierno, en cuanto a materia Petrolera, se refieren a la creación de la empresa estatal Corporación Venezolana del Petróleo (CVP), la política de no mas concesiones, y los esfuerzos realizados para la creación de la organización de piases exportadores de petróleo (OPEP).

 

Raúl Leoni 1964-1969

Según este nuevo sistema de fijación de precios del petróleo, adoptado en 1966 durante el Gobierno de Leoni, los precios a los que las compañías petroleras calcularían sus ingresos a los efectos del pago del impuesto sobre la renta, para el lapso 1967-1971, serian los precios acordados con el Ejecutivo Nacional, siempre y cuando el precio reportado de venta fuera inferior al precio de referencia. En caso de que vendiera efectivamente a un precio mayor al de referencia, se utilizaría ese precio de realización a los efectos fiscales.

 

Rafael Caldera 1969-1974

En política comercial petrolera se logro un mejor trato para el petróleo venezolano y el aumento del precio por barril . Además aprobó la fijación unilateral de los precios del petróleo y en 1971, entra en vigencia la ley por la cual se reserva el estado la industria de gas natural. las concesionarias habían aminorado la actividad petrolera en Venezuela y ampliado sus operaciones en el Medio Oriente y piases Africano. (En 1970,la producción de petróleo se redujo a 1.086.3 millones de barriles).

Rafael Caldera denuncio el tratado Comercial de Venezuela con los Estados Unidos en un momento de decaimiento de la economía. Se producen dos devaluaciones del signo monetario.

 

Carlos Andrés Pérez 1973-1978
  • Nacionalización de la industria petrolera se realizo el 1 ero de enero de 1.976, lográndose de forma armoniosa y bien planificada . A través de la ley Orgánica que Reserva al estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos , quedando extinguidas a partir de esta fecha todas las concesiones anteriormente otorgadas. Es asi como la empresa Petróleos de Venezuela , S.A. debió asumir como empresa publica holding ,la dirección y el control de la industria petrolera venezolana, garantizándole el funcionamiento a compañías ex concesionarias.

Luis Herrera Campis 1978-1983 La economía venezolana durante la presidencia de Herrera Campins evoluciono desfavorablemente , al haber disminuido la producían al mismo tiempo que se acelero la inflación y el endeudamiento externo , conjuntamente con la fuga de capitales.

 

Jaime Lusinchi 1983-1988
  • Aumento del precio de la gasolina

  • Reducción de los precios petroleros a la mitad en el año 1986

Carlos Andrés Pérez 1988-1993

El estado se encontró en la necesidad de abandonar el intervencionismo económico y social que realizaba apoyado en la renta petrolera comercial tendiente a incentivar la producción nacional y la aplicación de una política arancelaria que favorecía las importaciones y así crear la competencia.

Los efectos devastadores de las medidas económicas condujeron al estallido social desorganizado del 27 de febrero de 1.989 ., y a dos intentonas golpistas en 1.992 .

 

Rafael Caldera 1994-1999

El hecho mas resaltante durante la segunda presidencia de Rafael Caldera en materia petrolera ha sido la elaboración del Plan de Negocios que ha estructurado Petróleos de Venezuela ( PDVSA) para los próximos 10 años , y el cual contempla la apertura petrolera, la cual es un hecho , al ser adjudicados en el mes de junio importantes yacimientos a inversionistas extranjeros , luego de un fructífero proceso de subasta.

 

Hugo Rafael Chávez Frías 1999-2006

2006 - Actual

 

Creación de una nueva política petrolera
Reforma de la Ley de Hidrocarburos
Nacionalización de PDVSA
Integración Energética

 

 

Análisis del equipo:

A pesar Profesor Yldegar de que no somos expertos en Petróleo ni en sus negociaciones, nos pudimos dar cuenta a lo largo del recuento histórico de la explotación petrolera en nuestro país, que en materia político - petrolera en los anteriores mandatos cada contrato o concesión otorgada a las empresas trasnacionales no beneficiaban en nada a nuestro país, estas empresas  enviaban a sus países de origen sus dividendos ganados en una cantidad mayor que la re-inversión que realizaban dentro de nuestro país, lo que producía una pérdida neta a Venezuela.

Una serie de aplicación de medidas a nuestro parecer de "ensayo y error" es lo que en materia de petróleo hemos tenido, no con esto queremos decir que lo que actualmente tenemos sea bueno pero muchos han sido los años de mala praxis y de corrupción desmedida en materia petrolera.

 

 

Legislación petrolera venezolana: fundamentos y alcances (Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y Ley Orgánica de Hidrocarburos)
 
 

 

 La legislación Petrolera Venezolana de hidrocarburos es un fusión amplio de normas jurídicas establecidas en la Constitución, reglamentos y tratados, que regulan en Venezuela todo lo relativo a las actividades -económicas del petróleo y del gas natural. Es un proceso histórico, que se inició con el antiguo Reglamento de Carbón, Petróleo y Sustancias similares de 1918 y que encuentra sus expresiones más recientes en la Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos de 1999 y en la Ley Orgánica de Hidrocarburos de 2001.

Las  normas Venezolanas sobre hidrocarburos pueden congregarse en 2 grupos, según articulo de Jesús morales Contreras ¹:

 a) Normas que persiguen ordenar, regular y controlar la industria petrolera, considerada ésta fundamentalmente como una actividad económica netamente exportadora (de crudos y productos) a la cual se le ha de fiscalizar para obligarla a pagar los impuestos generales y la mayor cantidad de renta petrolera posible.

 b) Normas que, sin abandonar el objetivo precedente, persiguen además integrar la industria petrolera al tejido económico e industrial de la nación, es decir, industrializar nacionalmente los hidrocarburos.

Derecho de propiedad de los hidrocarburos en la legislación vigente: La Constitución actual de la República Bolivariana de Venezuela establece la propiedad pública de los yacimientos mineros y de hidrocarburos por primera vez en una de sus disposiciones. Efectivamente, en el artículo 12 de la Constitución se puede leer:

Los yacimientos mineros y de hidrocarburos, cualquiera que sea su naturaleza, existentes en el territorio nacional, bajo el lecho de mar territorial, en la zona exclusiva y en la plataforma continental, pertenecen a la República, son bienes del dominio público y, por tanto, inalienables e imprescriptibles.

Precisa la ley de hidrocarburos que esta propiedad también se ejerce sobre los yacimientos que se encuentren dentro de las fronteras nacionales, Artículo 3° de la Ley Orgánica de Hidrocarburos. Decreto N° 1.510 de 2 de noviembre de 2001.

La Constitución vigente establece también en su artículo 302 la reserva al Estado de las actividades petroleras, por razones estratégicas y de conveniencia nacional. La Ley Orgánica de Hidrocarburos dispone que el Estado podrá realizar las actividades reservadas, directamente por el Ejecutivo nacional o mediante empresas de su exclusiva propiedad, o en determinadas circunstancias por empresas mixtas en las cuales el Estado tenga una participación mayor de 50% del capital social, está admitiendo expresamente el sistema jurídico de propiedad dominial sobre los hidrocarburos Venezolanos.

 

 

Apertura Petrolera
 
 
 

 Lo que se ha llamado la APERTURA PETROLERA no es más que una consecuencia de la "Ley que reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos", la cual desde su promulgación, ha adolecido de los defectos provenientes de una euforia estatista común en la década de los setenta, pero iniciada desde muchos antes en muchos lugares del mundo, donde se presumía la bondad de la propiedad de los entes productores por parte de los gobiernos.

 La Apertura Petrolera fue, sin duda, la más importante de las fórmulas adoptadas durante la última década del siglo XX,  para responder acríticamente a las exigencias y condiciones de la globalización neoliberal. Con ella se inició un proceso que transfirió del sector público al sector privado, fundamentalmente al capital transnacional, importantes actividades de la industria de los hidrocarburos en el país, que desde la nacionalización habían estado reservadas al Estado venezolano. Además, los pasos dados en esa dirección acarrearon muy elevados costos para el fisco nacional. Con la Apertura se avanzó hacia una profundización de la autonomía de PDVSA y sus filiales respecto al Estado, tratando de hacer de ella un Estado dentro del Estado.

 La Apertura petrolera, con sus esquemas de convenios operativos para la reactivación y explotación de áreas nuevas y asociaciones estratégicas para la producción, tuvo como uno de sus objetivos principales el control de la producción y comercialización de los crudos pesados de la Faja del Orinoco. Más aun, el sector privado buscaba, aplicando la cartilla neoliberal, controlar definitivamente las áreas petrolera, industrial y de servicios. Bajo mecanismos de tercerización (outsourcing), la estrategia se centró especialmente en la producción de gas natural y el área de servicios, que resultó ser un aspecto medular, particularmente la informática.

PDVSA, punta de lanza de estos intereses, llega a ser considerada para ese momento un ‘Estado’ dentro del Estado. Prueba de ello es lo que se generó a partir del descubrimiento realizado por Lagoven, filial de PDVSA, de grandes yacimientos de gas libre en el oriente venezolano. Inmediatamente, Shell International Gas Limited promueve la idea de exportar gas licuado a Estados Unidos y Lagoven, para tramitar la viabilidad del negocio propuesto por la Shell, demanda ante el Tribunal Supremo de Justicia la nulidad de varios artículos de la Ley de Hidrocarburos y de la Ley que Reserva al Estado la Industria del Gas Natural, los cuales protegían a la Nación contra los intereses de las empresas extranjeras. Fue tanta la presión ejercida, que la Corte Suprema de Justicia falló a favor de Lagoven, creando así el marco legal para la realización del proyecto, el cual recibió el nombre de "Cristóbal Colón".

 

 

Creación, evolución e importancia de Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA)
 
 

 

 Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA) es una empresa estatal que se dedica a la explotación, producción, refinación, petroquímica, mercadeo y transporte del petróleo venezolano. Fue creada el 1 de enero de 1976. PDVSA es la segunda empresa más grande de América Latina, después de Pemex en México, catalogada en 2005 como la tercera empresa petrolera a nivel mundial y clasificada por la revista internacional Fortune como la empresa número 35 entre las 500 más grandes del mundo.

Entre los años 2002 y 2003 la empresa petrolera venezolana se vio bajo una fuerte reestructuración, ocasionada en buena medida por la situación política enfrentada por Venezuela durante esos años. Durante el mes de Diciembre del año 2002 parte de los trabajadores de PDVSA acataron un paro general indefinido de empresas, convocado por los partidos de oposición, la empresa privada y sectores de la sociedad civil para exigir la salida de Hugo Chávez. La producción del crudo, así como las actividades de refinación (producción de gasolinas y derivados) cayó en aproximadamente un 90 a 95 %. Las pérdidas monetarias de la nación (estimadas) debidas a la suspensión de actividades, ascienden a más de 10 millardos de dólares, mientras que aproximadamente unas 18.000 personas fueron despedidas por dejar sus puestos de trabajo y plegarse al paro (unas 2/3 partes de la fuerza laboral de la industria). Una vez finalizado el paro indefinido de empresas, PDVSA tardó aproximadamente año y medio en retomar sus condiciones de operación normales. Durante los años 2004 y 2005 se han dado otro tipo de cambios en la industria, orientando la empresa petrolera como impulsora de programas sociales y educativos para Venezuela a su vez que apoya las actividades que desarrolla el gobierno venezolano hacia la mejora de las condiciones de vida de la población. Existen fuertes críticas a las recientes actividades de la industria y a su manejo frente al panorama energético mundial (creación de PetroCaribe y PetroSur, ásperas relaciones diplomáticas con los Estados Unidos, el petróleo como instrumento de negociación del gobierno venezolano). A pesar de esto, PDVSA publicó en Agosto del su Plan de Actividades 2005 - 2010, en el cual se plantea un muy ambicioso proyecto de crecimiento en todos los esquemas de trabajo y negocios: Certificación de reservas petrolíferas, obtención de una mayor cuota de producción dentro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), incremento de producción de crudos livianos y pesados, construcción de refinerías dentro y fuera de Venezuela, interconexión energética en América Latina y el Caribe, ingreso en nuevos mercados de combustibles (Asia).

La Nueva PDVSA

La nueva PDVSA es una empresa nacional, subordinada al Estado venezolano y profundamente comprometida con el auténtico dueño del petróleo: el pueblo venezolano.

La empresa ha iniciado un nuevo enlace con el Estado venezolano, que permitirá una conexión estrecha con las líneas maestras del actual proyecto nacional del país, bajo el papel rector del Ministerio de Energía y Petróleo.

La Nueva PDVSA está perfectamente alineada con las orientaciones del Estado venezolano, y cada uno de sus trabajadores está comprometido con la reconstrucción de la empresa, que a su vez representa la construcción de un futuro mejor para toda la Nación.

Ahora, los venezolanos se incorporan a la nueva empresa y confían en ella, ya que existe una Nueva PDVSA que mantiene una relación transparente y efectiva con la colectividad, porque la Nueva PDVSA tiene rostro de pueblo y está al servicio de los todos los venezolanos.

 

 

Viraje de las políticas petroleras del Estado Venezolano.
 
 

 

 La nueva política petrolera ha mostrado signos inequívocos en la recuperación del papel del Estado en la defensa de los intereses nacionales. Un cambio importante ha sido el desplazamiento del centro de diseño de la política petrolera en el país. Desde la “nacionalización” hasta 1999 ese centro se fue moviendo del ministerio a la alta gerencia de la industria petrolera. Desde 1999 hasta ahora es claro que ese desplazamiento se ha revertido. Es hoy el ministerio del ramo, hoy denominado Ministerio de Energía y Petróleo, el centro para el diseño e implementación de las políticas públicas para esta actividad. Y lo es tanto en el esfuerzo cotidiano por reconquistar esa responsabilidad, como por lo establecido en la nueva legislación que de manera inequívoca le asigna ese papel.

 La reforma también se plantea estimular el desarrollo de los factores productivos nacionales. Usar el sector más fuerte de nuestra economía, el petrolero, para el desarrollo de otros. Esta orientación se ha materializado de múltiples maneras. El convenio marco firmado entre PDVSA y la CVG en junio de 2003, las ruedas de negocios con cooperativas y pequeñas y medianas empresas o el estímulo para la creación de cooperativas de servicios o transporte son ejemplos de ello. Ahora más que nunca la corporación tiene como norte el abastecerse, hasta donde ello sea posible, de bienes y servicios producidos en el país.

 Además, la recuperación de los precios desde 1999 y la consecuente mejora en la recaudación fiscal, le permitió inicialmente al gobierno mitigar parcialmente la severa crisis económica que venía padeciendo el país desde por lo menos los inicios de la década de los 80. Desde el año 2002 la situación del país ha sido más complicada. Un golpe de Estado en abril de 2002 y cuatro “paros cívicos” ese mismo año fueron manifestación evidente de la aguda turbulencia política vivida. Y la severa crisis política tuvo, no podía ser de otra manera, consecuencias en el terreno económico.

 Pero aún en tiempos de dificultades, la política petrolera, por los elevados ingresos fiscales que ahora genera, ha sido sostén fundamental de todo el proyecto del presidente Chávez y las fuerzas que lo apoyan. Esto se acentúa aún más durante el año 2004. Los precios del petróleo en el presupuesto de ese año fueron estimados en 20 dólares por barril, siendo que el precio promedio del año para la cesta venezolana superó los 30 dólares y produjo por ello cuantiosos ingresos. Esto a su vez implicó que los aportes al fisco hayan sido superiores a los inicialmente estimados y que, adicionalmente, la corporación haya podido, de manera directa, tener una participación más activa en planes de inversión planificados por el gobierno. Con parte de esos ingresos extraordinarios, el gobierno revolucionario bolivariano, comprometido con el interés nacional, ha podido crear tres fideicomisos para la inversión pública. Uno por hasta 2 millardos de dólares para iniciar la construcción de plantas hidro y termo eléctricas en Carabobo, Lara y Mérida; comenzar las obras del Complejo Agroindustrial Azucarero Ezequiel Zamora en Barinas; financiar la puesta en marcha de la nueva línea aérea nacional, Conviasa; e invertir en el sistema de riego Diluvio – El Palmar, en el estado Zulia. Otro fideicomiso de 480 millardos de bolívares esta dirigido a la inversión en desarrollos habitacionales y de infraestructura. Fue ya anunciada la construcción de más de 42 mil viviendas, así como dos tramos de la autopista a Oriente y varios kilómetros de vialidades agrícolas. Para su inversión en proyectos de desarrollo agrícola administrados por el Ministerio de Agricultura y Tierras, fue creado un tercer fideicomiso con un aporte de 1.152 millardos de bolívares.

 Adicionalmente y con un presupuesto de 600 millones de dólares, la Gerencia de Desarrollo Social de la nueva PDVSA apalanca financieramente las Misiones educativas, de salud y productivas que viene adelantado el gobierno nacional con fuerza desde inicios de 2003. Esos recursos financian becas de las misiones educativas, aporta recursos para la construcción de módulos de salud de la Misión Barrio Adentro, participan en la Misión Identidad y apoyan la Misión Vuelvan Caras a través de los Núcleos de Desarrollo Endógeno.

 Finalmente, importa señalar que la actual política petrolera, además de los medulares objetivos del control estatal de PDVSA y la vinculación, sin parangón, de está con su accionista, el pueblo venezolano, ha conquistado, con supremo éxitos, otros objetivos, como por ejemplo, la recuperación de los precios del petróleo que se habían situado en 10.5 USD en promedio durante 1998, al punto que durante el año 2004 superaron, en promedio los 30 USD por barril. Asimismo, el gobierno bolivariano ha podido anotarse una victoria más, en el fortalecimiento de la OPEP, la cual ha pasado a constituirse en un punto sinequanon de su agenda de política exterior. En ese mismo orden de idea conviene destacar la estrategia de Petroamérica, la cual viene progresivamente con sus vectores: Petrocaribe, Petro Sur y Petro Andina, unificando y consolidando paulatinamente a los pueblos de América Latina y el Caribe bajo una nueva visión de integración que es antítesis de la racionalidad del ALCA. Ciertamente, desde el plano energético hemos logrado no sólo unir a Brasil, Argentina, Uruguay y Chile en la estrategia de Petroamérica y Telesur, sino además extendernos a otras áreas bajo el modelo alternativo del ALBA (Alternativa Bolivariana para las América), tras su firma el 14 de diciembre de 2004 con el Estado Cubano en la ciudad de La Habana, en donde PDVSA, en correspondencia con lo pautado en esta declaración y acuerdo, abrió el 28 de abril de 2005 una agencia para atender las solicitudes y negocios que nos demande el Caribe en materia petrolera y energética.

 

 

Controversias internacionales producto del uso del petróleo. Las 2 guerras en golfo Pérsico
 
 

 

Líderes geopolíticos como el presidente de Estados Unidos, George W. Bush y su vicepresidente, Dick Cheney, saben perfectamente que el petróleo es el combustible que alimenta el motor de la economía y, por lo tanto, que su escasez destrozaría el estilo de vida americano. Estados Unidos, con 5% de la población mundial, consume 25% del petróleo que se produce en el mundo, y del cual importa la mitad.

Aproximadamente, 62% del petróleo que queda en el mundo se localiza en el Medio Oriente, siendo Arabia Saudita el país con las mayores reservas (262 mil millones de barriles). Sin embargo, algunos expertos como Mathew R. Simmons, consultor petrolero y autor del libro Crepúsculo en el desierto, el shock del petróleo que viene y la economía mundial, consideran que ese título le correspondería a Irak (115 mil millones de barriles) debido a que las reservas Saudíes son en realidad mucho menores a las que reportan.

Estados Unidos posee petróleo suficiente para autoabastecerse, pero ha decidido utilizar petróleo extranjero y ahorrar el propio para el día en que el crudo escasee. Kuwait por otra parte produce un 10% del petróleo mundial. Por eso, la invasión de Kuwait por Irak, otro gran productor de petróleo, amenaza lo que el presidente Bush llamó, ya al día siguiente de la invasión de Kuwait, ''the proteccion of our way of life,,: la seguridad de nuestro estilo de vida.

Se ha dicho, para tranquilizarnos, que después de esta guerra iba a surgir ''un nuevo orden mundial,,. Sin embargo, los pasos dados hasta ahora, permiten vaticinar que, del conflicto del Golfo, sólo puede surgir un ''orden,, basado en la violencia y el reparto del planeta por los llamados grandes. Y ese no es un nuevo orden, sino el viejo desorden de siempre, que mantiene las desigualdades entre el Norte y el Sur y las ahonda con la división entre el mundo islámico y el mundo occidental.

La mínima solidaridad que se nos exige a todos en estos momentos es la de no trivializar el sufrimiento humano que supone la guerra. Por eso es preciso alertar sobre la increíble frivolidad televisiva, que convierte la guerra en un espectáculo de cine del que ya no somos responsables solidarios ni víctimas potenciales, sino simples espectadores ajenos, y que se potencia con el desvío de nuestro interés hacia la perfección de los funcionamientos tec­nológicos, o con comentarios irresponsables como el de que ''Bagdad parecía un árbol de Navidad,,..., mientras se nos ocultan las in­formaciones verdaderamente necesarias. Todo ello amenaza con desviar nuestra conciencia ciudadana de las dimensiones reales de este conflicto, y hace más lábil nuestro posible deslizamiento hacia una inhumanidad moral y hacia una calamidad material difícilmente reparables.

El Golfo Pérsico ha sido y seguirá siendo una zona de interés prioritario para la política exterior estadounidense porque allí se encuentra el principal depósito mundial de petróleo no explotado. Según bp Amoco, los principales proveedores del golfo poseen unos 675 mil millones de barriles de petróleo, es decir, dos terceras partes de las reservas conocidas del planeta. Los países de la zona son también los principales productores sobre una base diaria; en 1999 representaron en conjunto unos 21 mil millones de barriles, 30 por ciento de la producción mundial de ese año. Y como el golfo representa tan alta proporción de la producción global, son estos países los que determinan el precio global de los productos petroleros.

Si bien Estados Unidos obtiene del Golfo Pérsico sólo 18 por ciento de sus importaciones petroleras, tiene un significativo interés estratégico en la estabilidad de la producción de la zona, porque sus principales aliados -en particular Japón y las naciones de Europa occidental- se apoyan en las importaciones de la región y porque el alto volumen de exportación del golfo ha contribuido a mantener relativamente bajos los precios mundiales, lo cual beneficia a la economía estadounidense. Además, al reducirse la producción doméstica, Estados Unidos será cada vez más dependiente de las importaciones del golfo. En consecuencia, el pne declara que esa región "seguirá siendo vital para los intereses de Estados Unidos".

Por supuesto, el país ha tenido un papel relevante en los asuntos del Golfo Pérsico desde la Segunda Guerra Mundial. Cuando ese conflicto llegó a su fin, el presidente Franklin D Roosevelt firmó un acuerdo con el rey de Arabia Saudita, Abdul-Aziz ibn Saud, conforme al cual Estados Unidos se comprometía a proteger a la familia real de sus enemigos internos y externos a cambio de acceso privilegiado al petróleo saudita. En fechas posteriores, Estados Unidos también acordó proporcionar apoyo en materia de seguridad al sha de Irán y a los gobernantes de Kuwait, Bahrein y los Emiratos Árabes Unidos (eau). Estos acuerdos han conducido a la entrega de grandes cantidades de armamento y municiones estadounidenses a los países del Golfo Pérsico y, en algunos casos, al destacamento de fuerzas estadounidenses de combate. (El vínculo de seguridad entre Estados Unidos e Irán se rompió en 1980, cuando el sha fue depuesto por fuerzas islámicas militantes.)

La política de Washington en cuanto a la protección de las reservas energéticas del golfo es inequívoca: cuando surge una amenaza, Estados Unidos echa mano a cualquier recurso, inclusive la fuerza militar, para garantizar el flujo continuo de petróleo. El primer presidente que hizo explícito este principio fue James Carter en enero de 1980, a raíz de la invasión soviética de Afganistán y la caída del sha, y ha permanecido desde entonces como política del país.

Conforme a la doctrina Carter, Estados Unidos ha recurrido a la fuerza en varias ocasiones: primero, en 1987-1988, para proteger los buques cisternas kuwaitíes de los misiles y las embarcaciones artilladas iraníes durante la guerra Irán-Irak, y luego, en 1990-1991, para expulsar de Kuwait a las fuerzas iraquíes (la operación Tormenta del Desierto).

Asimismo Estados Unidos prosiguió sus ventas de armamento moderno por miles de millones de dólares a sus regímenes aliados de la zona, entre ellos Kuwait, Arabia Saudita y los eau. Como protección adicional contra una interrupción del flujo petrolero, el presidente Bush advirtió al gobierno iraquí que habría graves consecuencias si intentaba aprovecharse de cualquier situación de inestabilidad en la zona que desembocara en acciones terroristas.

A estas alturas parece que las amenazas tanto de Al Qaeda como de Irak han quedado circunscritas, y que las entregas de petróleo del Golfo Pérsico están relativamente a salvo de perturbaciones. Pero, mirando hacia el futuro, los que toman decisiones políticas en Estados Unidos enfrentan dos desafíos cruciales: garantizar que Arabia Saudita y otros productores de la región incrementen la producción en la proporción requerida por las crecientes demandas estadounidenses (e internacionales), y proteger a Arabia Saudita de desórdenes internos.

La necesidad de aumentar la producción saudita es particularmente aguda. Arabia Saudita, que cuenta con la cuarta parte de las reservas mundiales conocidas de petróleo (unos 265 mil millones de barriles), es el único país con capacidad para satisfacer los requerimientos estadounidenses e internacionales.

Según el Departamento de Energía, la producción neta de petróleo saudita debe duplicarse en los próximos 20 años, de 11,4 millones de barriles diarios a 23,1 millones, para satisfacer las demandas anticipadas del mundo. Sin embargo, expandir esta capacidad en 11,7 millones de barriles diarios -equivalentes a la producción total anual de Estados Unidos y Canadá- costará miles de millones de dólares y creará enormes retos técnicos y logísticos. La mejor manera de lograr este incremento, según analistas de Estados Unidos, es convencer a Arabia Saudita de abrir su sector petrolero a inversiones sustanciales de las compañías petroleras de aquel país. Y, conforme al plan energético del gobierno, eso es lo que se propone hacer el presidente; sin embargo, todo esfuerzo de Washington por presionar a Riad para que permita mayor inversión estadounidense en el reino encontrará sin duda resistencia significativa de la familia real, que nacionalizó todas las existencias estadounidenses de petróleo en el decenio de 1970.

Las dos guerras sucesivas entre EE.UU. y sus aliados contra Irak pueden ser consideradas como episodios bélicos de un mismo conflicto aún no definitivamente resuelto, con raíces profundas, y que incide en la situación geopolítica de las regiones del Cercano y Mediano Oriente.

Es de interés, desde una perspectiva política y militar, comparar sucintamente ambas guerras, en cuanto a su gestación, desarrollo general y consecuencias.

1.  En la Guerra del Golfo de 1991.

Las relaciones exteriores de Irak conservaban aún resabios del período de la Guerra Fría.

En 1972 había celebrado con la Unión Soviética un Tratado de Cooperación y Amistad. Así, cuando en 1980 las Fuerzas Armadas iraquíes iniciaron la guerra contra Irán, el régimen Baath era considerado por el gobierno de EE.UU. como uno de los más fieles aliados de la superpotencia oponente. Bagdad se manifestó contrario a los Acuerdos de Campa David entre Egipto e Israel en 1978 y pretendió aislar a El Cairo. Esta nueva realidad indujo a los estadounidenses a adoptar una posición favorable a Irak, considerándolo como importante factor de estabilización y de poder en la región; según manifestara con fecha 12 de febrero de 1990 el Subsecretario para el Cercano Oriente, John Kelly, a un Saddam Hussein

Los aumentos de las cuotas de producción de petróleo acordadas por la Organización de Estados Productores de Petróleo (OPEP), inmediatamente después del término de la guerra de Irán, a instancias de Kuwait, y que provocaron una caída de precios que deterioró adicionalmente la economía de Irak (cuyo 90 % de ingresos provenía del petróleo), constituyeron otro motivo de tensión entre ambos países. Contribuyeron a intensificar la crisis acusaciones iraquíes de que Kuwait estaba extrayendo petróleo del enorme yacimiento fronterizo de Rumala.

2. En la Invasión de Irak de 2003.

"El Consejo de Seguridad de la ONU, a través de la Resolución 687 de 3 de abril de 1991, fijó las condiciones del alto al fuego en la Guerra del Golfo, obligando entre otros aspectos a Irak a destruir, bajo supervisión de la ONU, su armamento químico, biológico y nuclear, al pago de reparaciones de guerra y a limitaciones en ciertos armamentos como cohetes y misiles".

El período entre ambas guerras se caracterizó por una sucesión de crisis y mutuas amenaza, en que invariablemente EE.UU. impuso su voluntad.

El fin del conflicto armado no significó un mejoramiento de las relaciones de Irak con EE.UU. ni con Gran Bretaña. Desde 1991 el gobierno de Hussein recibió "numerosas presiones, acción de embargo económico, de exigencias de control de su armamento, de limitación de su soberanía territorial e incluso de bombardeos punitivos periódicos de las Fuerzas Aéreas norteamericana y británica."

Evidentemente, la aspiración iraquí de acceder a una posición dominante en el Golfo terminó definitivamente con su derrota militar en 1991.

PRESUNTOS OBJETIVOS POLÍTICOS DE GUERRA.


Para plantear estos objetivos se analizaron probables metas que habrían inducido a los beligerantes a decidir una solución bélica del conflicto. Tales objetivos no siempre coinciden con los formulados oficialmente por las partes, normalmente con fines comunicacionales.

1. En la Guerra del Golfo de 1991.

a. EE.UU.

- Liberar a Kuwait de la ocupación iraquí yy proteger la integridad territorial de Arabia Saudita y demás Estados de la Provincia Arábiga; para fortalecer la presencia política y militar estadounidense en la región.

- Asegurar las fuentes y vías de abastecimiiento de petróleo para Occidente, teniendo presente que el "45% de las reservas de petróleo mundial se encuentran en Irak, Arabia Saudita y Kuwait". 14

- Evitar la posesión y el desarrollo por Irrak de armas de destrucción masiva, que pudieran amenazar a EE.UU. y a Israel.

b. Irak.

- Anexar Kuwait al Estado iraquí, para acceeder directamente al Golfo Pérsico y aumentar la cuota de reservas de petróleo bajo su control; potenciado así la capacidad de negociación con la OPEP para sanear su situación financiera.

- "Mantener y acrecentar un rol de carracterísticas rectoras en el mundo árabe en general y en el Medio Oriente en particular" 15; con el propósito de enfrentar a Israel en la solución del problema palestino.

2. En la Invasión de Irak de 2003.

a. EE.UU.

- Alcanzar una posición política y militar hegemónica en la región, a través de la instauración de un gobierno proclive a EE.UU. en Irak y de la instalación de bases militares en su territorio; con el fin de garantizar el abastecimiento de petróleo hacia Occidente y proteger al Estado de Israel.

b. Irak.

- Mantener la supervivencia del Estado Naciión, su integridad territorial y su capacidad de autodeterminación

- Sostener el régimen de gobierno del partiido Baath, encabezado por Saddam Hussein.

- Eliminar o restringir las limitaciones a su soberanía subsistentes desde la Guerra del Golfo de 1991.



 

 

El uso del Petróleo y el problema ambiental
 
 
 

En nuestro planeta hoy por hoy nuestra principal fuente de energía es no renovable tenemos,3 tres combustibles básicos que cubren cerca de 80 % del balance energético primario del mundo. Son, fuente de energía no renovables, exhaustibles y altamente contaminantes.

Hoy se tiene eficiencia certera de que el aumento de la temperatura a nivel mundial es el resultado de las constantes emisiones de dióxido de carbono y otros gases contaminantes, que se comportan ante la radiación como el vidrio de un invernadero, dejando pasar el calor hacia el interior de la atmósfera pero no hacia el exterior de la misma. Este proceso, conocido como efecto invernadero, siempre ha existido en el planeta, pero a causa del abrupto incremento de los gases mencionados, se está alterando su equilibrio natural, lo que en consecuencia producirá un deshielo

de los polos y el ascenso del nivel del mar y problemas climáticos por doquier, lo que conducirá a catástrofes de consecuencias insospechables.

Para contrarrestar este proceso, es necesario tomar conciencia de la gravedad del mismo y aventurarse a sistematizar proyectos que lleven al reemplazo de los combustibles fósiles por otros cuyas consecuencias ambientales negativas sean mínimas, tales como el uso del hidrógeno o de fuentes de energía renovable como la solar, la eólica, la mini hidráulica, etcétera

Uno de los más graves problemas que ocasiona el uso de combustibles fósiles es la emisión de bióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, actualmente estas emisiones son de aproximadamente 24 billones de toneladas al año. El bióxido de carbono absorbe radiación infrarroja y, debido a esto, mucha radiación que la Tierra debería radiar al espacio es atrapada en la atmósfera, perturbando así su equilibrio térmico.

Sin una toma de conciencia sobre las acciones a realizar con el grave problema ambiental que afecta a todo el planeta Tierra, a mediados del próximo siglo la concentración de este gas se habrá duplicado, lo cual incrementará la temperatura promedio de la Tierra. Si esto ocurre, parte del hielo de los polos se fundirá, lo que aumentará el nivel del mar e inundará muchas ciudades en las costas. Asimismo, la circulación atmosférica se modificará causando cambios en los patrones geográficos de precipitación pluvial y un incremento en movimientos atmosféricos convectivos. Esto podría causar que bosques y selvas se conviertan en desiertos así como aumentar la probabilidad de ciclones y otros eventos catastróficos. A pesar de que las predicciones sobre las consecuencias del incremento de bióxido de carbono varían mucho dependiendo del modelo adoptado, es claro que algo debe hacerse ahora y no esperar a ver la magnitud exacta de la catástrofe que posiblemente nos espera.

Las únicas acciones razonables a seguir para disminuir el problema del calentamiento atmosférico causado por las emisiones de bióxido de carbono son: i) continuar con una política activa de conservación de energía (entre más focos tengamos apagados menos material fósil hay que quemar y menos bióxido de carbono será emitido a la atmósfera); ii) sustituir en lo posible el uso de carbón y petróleo por gas natural (este último produce menos bióxido de carbono por unidad de energía generada); iii) sustituir en lo posible el uso de motores de combustión interna por motores eléctricos y, finalmente pero de interés vital, iv) apoyar proyectos de investigación en fuentes de energía opcionales y en conservación ecológica.

En febrero de 1991 ocurrió el peor de los derrames de petróleo, en el Golfo Pérsico durante la guerra entre Irak y una coalición de países encabezados por los Estados Unidos, cinco barcos petroleros kuwaitíes cargados completamente con petróleo crudo fueron arrojados al mar desde la terminal de almacenamiento de petróleo en la Isla del Mar de Kuwait. Cuando se informó del hecho, surgió una controversia acerca de cuánto de ese petróleo derramado fue de manera intencional, en un acto deliberado de terrorismo ambiental, ordenado por Saddam Hussein, y cuánto fue ocasionado por el bombardeo efectuado por las fuerzas armadas de la coalición.
 

 

 

Conclusión
 
 

 

Conciencia, decisiones certeras, políticas, integración y difusión del problema energético mundial en todos los estratos sociales y en todo los países es lo que necesitamos.

Nuestra planeta, muere lentamente por la codicia y el querer yo estar bien sin importarme que tanto sufre nuestro vecino en guerra, dar bienestar a unos pocos mientras otros no lo tienen, consideramos que no es la vía que debemos tomar.

Desde esa perspectiva, cobra vida lo que Don Miguel de Cervantes exclamó una vez al decir "cada cual fabrica su destino", por lo tanto, tenemos que hacernos responsables de nuestros actos y mirar hacia delante sin importar cuantas veces tropecemos para llegar a buen puerto.

De que nos sirven leyes, decretos, legislaciones para controlar fuentes no renovables sin en paralelo no integras y elaboras normas para la obtención de energías alternativas, biocombustibles que no dañen ni contaminen.

En consenso nuestro equipo concluye que, como lo decíamos en el punto uso del petróleo y el problema ambiental:

Las únicas acciones razonables a seguir para disminuir el problema energético mundial son:


1. Continuar con una política activa de conservación de energía (entre más focos tengamos apagados menos material fósil hay que quemar y menos bióxido de carbono será emitido a la atmósfera)

2. Sustituir en lo posible el uso de carbón y petróleo por gas natural (este último produce menos bióxido de carbono por unidad de energía generada)

3. Sustituir en lo posible el uso de motores de combustión interna por motores eléctricos y, finalmente pero de interés vital,

4. Apoyar proyectos de investigación en fuentes de energía opcionales y en conservación ecológica.

Queremos agradecer de igual manera al Prof. Yldegar, por permitirnos conocer mas a fondo en su materia Estado, Política y Petróleo, tantos aspectos importantes, relevantes y de interés para todos.

El mundo nos pertenece pero más aún pensemos en el legado que le vamos a dejar a nuestros hijos.


 

 

 Infografia
 
 

 

 - El drama energético mundial - Por: José Antonio Rojas Nieto
Fecha de publicación: 13/05/07

Junto con los acaso más dramáticos problemas de empleo y de seguridad física de las personas, el problema energético -que es más tecnológico y social que estrictamente energético- representa el principal reto de las generaciones que vienen. Las preguntas son triviales, pero las respuestas no. ¿Cómo calentar el agua y el ambiente? ¿Cómo refrigerar alimentos y refrescar el ambiente? ¿Cómo transportarnos? ¿Cómo iluminarnos? ¿Cómo cocer nuestros alimentos? ¿Cómo lograr todo eso sin deteriorar nuestro mundo?
http://www.aporrea.org/energia/a34581.html

 - REALMENTE NECESITAMOS DE LA FUSIÓN?

El que no planea no sobrevive
LA PRODUCCIÓN de energía en el mundo en 1991 fue de 11 a 12 billones de kW, lo cual, en relación con los 5 500 000 000 de habitantes que vivimos en el planeta, implica un consumo per capita de aproximadamente 2.2 kW. De modo figurado podemos decir que 3 caballos trabajan día y noche por cada individuo que habita el planeta, aunque dado que un caballo sólo trabaja 8 horas diarias, entonces requerimos 3 turnos de 3 caballos por día o sea 9 caballos por habitante. Piénsese en las enormes caballerizas y en la gran pastura que requeriríamos para mantener a 49 500 000 000 de caballos (9 x 5 500). Así tal vez se pueda percibir lo enorme de estas magnitudes.


http://omega.ilce.edu.mx:3000/sites/ciencia/volumen3/ciencia3/135/html/sec_9.html

 

 - LA POLÍTICA ENERGÉTICA NACIONAL DE ESTADOS UNIDOS Y LA SEGURIDAD ENERGÉTICA MUNDIAL.

Los retos energéticos de hoy han venido surgiendo desde hace mucho tiempo, y las soluciones requerirán un esfuerzo mundial decidido y sostenido a lo largo de las décadas venideras. Estados Unidos sigue comprometido a adelantar la seguridad energética en el país y en el extranjero, y hemos desarrollado una estrategia a largo plazo para que la ciencia y la tecnología se conviertan en elemento central de una política energética, ambiental y económica integrada.

 http://usinfo.state.gov/journals/ites/0504/ijes/abraham.htm

Japón reflexiona sobre su política de energía nuclear.

“Es necesario que Japón revitalice la energía nuclear en dos frentes: las instalaciones físicas y la concienciación de las personas que se ocupan de ella. Aunque esto supone que la propia industria de la energía deberá realizar inversiones de capital y capacitar a sus trabajadores, además de la clarificación del reparto de papeles entre el sector público y el privado respecto de la energía nuclear, lo que en realidad hace más falta es una demostración al público de que Japón seguirá trabajando sin tregua como nación para conseguir que la energía nuclear sea segura.

http://www.es.emb-japan.go.jp/z_japanbrief_0434.htm

Nueva política energética para Europa.

La Comisión Europea considera que las medidas propuestas están más que justificadas, incluso si no existiera el problema del cambio climático, ya que éste no es el único motivo de preocupación, también lo son la seguridad de los suministros de energía en la UE, la economía y el bienestar de los ciudadanos. Si se alcanzan los objetivos propuestos, la UE será cada vez menos sensible al incremento de los precios del petróleo y el gas, logrando un mercado energético más competitivo, al mismo tiempo el desarrollo de la tecnología y el empleo se verán estimulados.

http://weblogs.madrimasd.org/energiasalternativas/archive/2007/01/25/58061.aspx

 

  - EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA ECONOMÍA PETROLERA VENEZOLANA.

Pagina que presenta un estudio del Petróleo en Venezuela como un conjunto de acontecimientos Político-Economicos, desde el siglo pasado hasta nuestros días.

http://www.gestiopolis.com/recursos/documentos/fulldocs/eco/evecvenpet.htm#juan


 - Acontecimientos claves de la historia de la OPEP.

Articulo que presente un resumen de los aspectos mas relevantes acontecidos y claves en la historia de la Organización de Países Exportadores de Petróleo.

 http://www.finanzas.com/id.809064/noticias/noticia.htm


 - La Apertura Petrolera.

Lo que se ha llamado la APERTURA PETROLERA no es mas que una consecuencia de la "Ley que reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos", la cual desde su promulgacion, ha adolecido de los defectos provenientes de una euforia estatista comъn en la dйcada de los setenta, pero iniciada desde muchos antes en muchos lugares del mundo.
http://www.analitica.com/archivo/vam1996.08/e&p4.htm


 - EL DERECHO DE PROPIEDAD DE LOS HIDROCARBUROS EN VENEZUELA: ORIGEN Y TRADICIÓN LEGAL
Jesús Mora Contreras
http://iies.faces.ula.ve/investiga/JMora/Derprophidvzla.pdf


 

 

 

 

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